Tuesday, May 21, 2019

Healeah, Miami. (1).




Onel me obligó a ocupar el asiento del copiloto. Mirelia y los niñopótamos se acomodaron detrás y otra y mil veces solo prestaban atención a sus juegos virtuales. El sol abrazaba en Junio y era como si estuviéramos sembrando arroz en el resistero de Plateros. El paisaje, después del entronque que llevaba al camión de mi socio, seguía siendo idéntico. Los pocos pinos rockland custodiaban la carretera de dos vías y yo imaginaba a las panteras y a los venados que estarían pastando su seguridad federal detrás del "escailine" del bosque eterno. De pronto la Gran Autopista se interpuso. Y Onel dobló al Este. Ahí la tienes, guajiro, la famosa I-75 - dijo. Al Oeste quedaba la ciudad "americana" de Naples. De modo que registré en mi Disco Duro y seleccioné "Viales". La I-75 nace en Hiealeah y se extiende hasta Michigan después de haber atravezado los Estados de Florida, Georgia, Tennesee, Kentucky y Ohio. La había recorrido unos días antes. Desde Tallahasse hasta Fort Myers. Ahora reptaba con seis carriles y solo cuando hubimos ganado suficientes millas fue que el bosque dio paso a las grandes sabanas de hierbas bajas y aguas superficiales que conforman el norte de Los Everglades hasta toparse con las Tierras Seminoles. Porque al Sur están los otros indios - dijo Onel. Tal vez te refieras a la Tribu del Gran Casino - agregué, todo ironía. Claro, ahí mismo, donde los jerarcas mikosuki le robaron a tu primo el dinero que alguien le había dado para sacar a una hermana de Cuba. Dije que desconocía esa historia. Tranquilo, después te la cuento, se trata de tu pariente Ningo. Ah - dije. Porque tú sabes que en este país todo todo es de las mujeres, de los niños, de los negros y de los indios - discurseó Vega Chaviano. En serio - pregunté. En serio. Era cierto desde el punto de vista de la frase hecha. Pero no había por qué exagerar. Me volví hacia mi prima. Qué tú crees - inquirí. Todo es de él - sonrió. Na - dije - y eso que ya casi no tiene cara de indio. Vega Chaviano extendiá una pizca su boca pero no teminó por sonreír.
Entonces en la banda Norte de la Autopista el repunte de Canal que se venía insinuando desde el entronque de Fort Myeres se volvió un canal respetable, ancho y diáfano, donde muchos autos estaban parqueados mientras sus ocupantes merendaban o trataban de pescar. Se saca o no se saca - pregunté. La demora es tirar - Onel parafraseó la famosa Frase del Río y ambos recordamos el antolágico sábalo del Río Yaguey que dicen se murió de viejo debajo de la sombra de la vieja guásima porque nadie jamás encontró una carnada decente que le obligara a picar. Ni con jamo, compadre, era más escurridizo que Yuyo robando segunda base - nostalgizó. Recordé que yo también había caído en la trampa del sábalo impescable cuando trataba de sorprenderlo durante mis viajes a casa de Tiajuanita después de que la familia se mudó para Yaguey. Cuando Felipito estaba de pase o de vacaciones me acompañaba y siempre, entregados, terminábamos bañándonos en la posa del paso. Sin el dichoso sábalo brujo. El Gran Canal paralelo me recordaba a los canales del Este de la ciudad avileña de Morón a donde acudíamos a pescar truchas con cebos artificiales en los tiempos del Servicio Militar. Al Sur de la Vía se presentaron las primeras urbanizaciones. Se erigían, técnicamente, desde dentro del agua. Casi idénticas a las que había visto cuando entrábamos a Nueva Orleans desde Lafallete. Los techos a dos aguas y el eterno naranja de sus fachadas. Ñok - dije - en qué quedamos, no dicen que esta prohibido construir en tierra de Pantanos Protegidos. Sí, eso dicen, pero cuando se descuidan los que mandan - o los que se hacen los bobos - los suburbios se comen a los pantanos. A este paso en cualquier momento viviremos en la "salida" de Hielaeh - dijo Mirelia, que casi venía dormida. Oye, pero por aquí no hay casi monte ni pantanos y los cocodrilos se ven muy poco -  agregó Onel. Hay una carretera que sale desde Miami y llega hasta Naples y esa sí que rompe a Los Everglades por el  mismo medio y entonces sí que hay caimanes y cocodrilos por donde quiera, museos y carreteras secundarias que llevan a los pueblos de los indios mikosuki. Tienes razón, carnero capao, pero déjame decirte que esa carretera - que tú sabes es la continuación de la Calle 8 - solo pasa por las estribaciones del norte de Los Everglades y que la verdadera Vía que "rompe" al Parque Nacional es la que sale desde Florida City en Homestead y llega hasta la pequeña ciudad de Everglade City en el Golfo de México. No olvides que quiero recorrerla e incluso doblar al sur y llegar a Cabo Sable, que tú sabes también es el extremo más al sur del continente americano, en tierra firme, quiero decir. Onel se volvió hacia su esposa. Cojones, si fuera acomplejao me tiraba del carro. Oiga, Señor Enciclopedia, acaso también sabe usted como se llama esa Autopista elevada que se ve ahí enfrente - Onel preguntó mientras pasaba a una rastra contenedor. Debe ser el Turnpike - dije. Ñok, está escapao - dijo el niñofante más pequeño. Estamos en Hialeah - expresó el chofer.
Hialeah. Allí, al noroeste de Miami, conurbada y "grande", era solo un pueblo de casas típicas y bonitas, con calles impecablemente asfaltadas, aceras con la limpieza de un quirófano y las arboledas y los jardines infaltables. Una ciudad - pueblo con olor a Cuba en medio del eterno naranja de la arquitectura "media" de los Estados Unidos.
Hialeah es parte del Noroeste de Miami, anda por 225 000 habitantes y es la quinta ciudad mas grande del Estado de La Florida. Dicen que el noventa por ciento de sus habitantes son cubanos y que es el sitio donde mas español se habla en los Estados Unidos. Durante la Edad Dorada de la Radio Miamita que se colaba en el espacio radiofónico cubano la palabra "hialeah" posiblemente fuera las mas pronunciada después de la palabra "sawesera". Entonces la Emisora WQBA - la archifamosa "Cubanísima" - era la mas escuchada. La competencia planteada por La Poderosa, por La Super Q y mas tarde por Radio Mambí era desestimable. La WQBA nos llevó las grandes voces de Emilio Milián, Tomás García Fusté, Armando Pérez Roura, Jaime de Aldeaseca, entre tantas que hicieron del anticastrismo una verdadera religión. Voces magníficas que nos llegaban como eternas arengas siempre quedadas en el alero de los grandes combates ideológicos. También la "QBA" nos trasladó las voces que los más viejos conocían de antes de 1959 y que nos inundaron con los comerciales del tiempo y con las grandes radionovelas a las que se agregaban las nuevas voces de la nueva camada de talentos patrios. Recuerdo especialmente la radionovela venezolana Esmeralda, pensada por la gran compatriota Delia Fiallo y que no tenía competencia en los horarios del mediodía. La morocha Lupita "Esmeralda" Ferrer se convirtió en la voz radial mas famosa del momento. Tampoco la hubiera tenido si su emisión hubiera coincidido con el juego de pelota de turno o con los discursos forzados de Fidel Castro. Por supuesto, si el espacio radiofónico hubiera sido libre. Para entonces los canales de televisión anglos se habían esfumado del éter y Radio y Televisión Martí eran, apenas, un  proyecto difuso en la mente de los "nuevos patriotas".
Aunque estuviéramos a "noventa millas" podíamos oler "el mojo de la lechonera", saborear los "néctares de fruta Lyvis", consultarnos en la Optica López, chequearnos en el Jakson Memorial Hospital, caminar por la "sawesera" detrás de las nalgas cubiches enfundadas en jeans de marca y en medio del acento conocido, comprar en Sedano's y en Presidente en donde te hablaban en "español" o en Publix y Windixie en donde te hablaban en un "ingleñol" asequible, bañarnos en Miami Beach aunque el frío casi ártico te matara, las olas surfeadoras te atosigaran y los tiburones policromos te estuvieran velando debajo de la avioneta de los comerciales, disfrutar de Willy Chirino, de Celia Cruz, de Luisa Maria Well, de los chistes almibarados de Alvares Guedes o de la zaga infinita del Caso Tres Patines. Hialeah también era pan amasado salido de los hornos de la radio de Miami. La gente comenzó a mudarse para el Noroeste de la ciudad y a abandonar el South West porque Hialeah era "la ciudad que progresaba detrás de la mano de su gran Alcalde Raúl Martínez", era la ciudad donde estaba el gran "paisaje de factorías" que pagaban a seis dólares la hora pero ocurría que la vida "era tan barata que ese salario alzanzaba para vivir, para ahorrar, para enviar remesas a Cuba e incluso para intentar levantar un negocio o para comprar apartamentos soñando con los booms inmobiliarios del mañana". Hialeah era un pedazo de Cuba en el Noroeste de Miami y estaba desplazando a la sawesera a pasos agigantados. En el año 2010 la ciudad había crecido mucho y aunque las cosas habían cambiado  y el aura romántica estaba desapareciendo todavía la nueva hornada de cubanoamericanos estaba tratando de conservar sus raíces y casi todos se negaban a llamarse americanos aunque muy pocos conocieran en verdad de las inicales de su tierra. Porque la mención de la charla nostálgica en las sobremesas del hogar no era suficiente. Tampoco lo era el tocino con huevos y jamón para intentar matar el  placer heredado en la magia del congrís, la yuca con con mojo y la carne de puerco asasa.
Onel frenó, inclinó el yipi hacia la derecha y se subió a la acera. Hemos llegado - dijo.

Vocabulario mínimo.

+ Resistero......Sol literalmente inaguantable.
+ Yuyo....Gran short stop amateur de la época.
+ Escapao...Frase cubana de los últimos tiempos. Sabérselo todo,
                    estar al día, a la viva.
+ Sawesera... Parte del South West de Miami. Primer asentamiento 
                       oficial de la diáspora cubana. Ingleñol puro.
+ Emilio Milián...Una de las voces mas emblemáticas de la radio 
                             de Miami. Locutor estrella de la WQBA, sufrió 
                             un atentado que le obligó a continuar trabajando
                             desde una silla de ruedas. 



Junio 23 del 2019.
Swetwater, Miami, Usa.
Luis Eme Gonzalez.

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