Tomado de Nostalgias de Juventud. (Anexo).
El presente texto no incluirá elementos autobiográficos.
Desde mucho antes del año 2003 ya se hablaba en Chile del "acelerado crecimiento" del Perú. China compraba materias primas al por mayor y en un lugar llamado Camisea se habían descubierto los mayores yacimientos de gas de América Latina. Lima necesitaba de Gobiernos estables y comprometidos con el desarrollo del país y en pocos años podría superar al vecino del sur en cuanto a crecimiento sostenible. Camisea venía a consolidar el universo de las grandes reservas minerales de Perú que hasta ese momento habían estado ceñidas al cobre. Con ventas aseguradas del metal rojo, con los solicitadísimos productos del mar y sus derivados y con gas de sobra, todo bien administrado por gobiernos decentes, Perú sería "otra cosa" en muy pocos años, aseguraban los analistas locales de ambos lados de la frontera norte. Para colmo de buenas noticias Sendero Luminoso era apenas un flajelo enfermo del monstruo que había sido en sus años rutilantes. Solo cuando el Presidente Fernando Belaúnde Terry había tomado clara conciencia del cáncer que significaba Sendero Luminoso para la sociedad peruana fue que comenzó su debacle. Alan García le aceptó el batón y cuando se lo entregó a Alberto Fujimori le susurró al oído "no te detengas porque he civilizado esta lucha contra esos fanáticos". Fujimori - que todavía era un Presidente stándar con apellido japonés - promulgó el Decreto 741 del año 1991 mediante el cual se legalizaba a las Rondas Campesinas a las que renombró Comites de Autodefensa. A la Cruzada Antisenderista se sumaron el Servicio de Inteligencia Militar y Grupos Paramilitares, algunos de los cuales, ciertamente, se excedieron en su celo patriótico. Recuerdo que el Grupo Colina iba mucho más allá del ojo por ojo.
Una necesaria Comisión de la Verdad y Reconciliación que se abrió en el año 2000 - bajo la batuta del Presidente Valentín Paniagua y rubricada por su sucesor Alejandro Toledo - estableció que las víctimas habían sobrepasado las 69 000, de las cuales solo se habían identificado a unas 22 507. Lo que indicaba que los desaparecidos ascendían a 47 000. La Comisión achacó a Sendero Luminoso la autoría de 31 000 muertes.
La noche del 22 de Septiembre de 1992 - y cuando los pueblos indígenas estaban tratando de reanudar su vida tradicional en las geografías que les había usurpado Sendero Luminoso - el Grupo Especial de Inteligencia, GEIN, le da el zarpazo final en Lima a Abimael Guzmán. El Profesor estaba padeciendo soriasis y estaba acompañado por cuatro mujeres, una de las cuales era su esposa Elena Iparraguirre. Gran parte de los Camaradas que formaban parte del Estado Mayor de AG irían cayendo como castillo de naipes en los próximos meses y años. Porque parece que el Profesor era demasiada cabeza sin cuyas neuronas atrofiadas no podían ejecutar sus enseñanzas. Después de tres días de Juicio, una Corte Militar de Jueces Encapuchados condenó a Abimael Guzmán y a su esposa a cadena perpetua en la cárcel del Callao. No fueron considerados culpables de "apología del terrorismo" pero sí obligados a pagar una cifra millonaria como reparación civil. Muy pronto el reo Abimael Guzmán negociaría con el Asesor Presidencial de Alberto Fugimori, Vladimiro Montesinos, ciertos beneficios a cambio de clausurar Sendero Luminoso. El Pobre Filósofo dijo "estar en paz con el Gobierno", más allá de que su promesa no parece haber sido "obtenida" a través de métodos ortodoxos.
Recuerdo que en el año 2003 yo estaba esperando en Santiago de Chile la decisión del Tribunal Constitucional de Perú, TCP, ante la apelación de algunos simpatizantes de Sendero Luminoso que deseaban un nuevo juicio contra Abimael Guzmán y el resto de los acusados y condenados por terrorismo. Los simpatizantes del Profesor y sus alumnos esgrimieron la teoría de que el "Juicio Militar" no había sido constitucional. De modo que la nueva noticia que volvía a implicar a los tentáculos maltrechos de Sendero Luminoso me dejó relativamente perplejo. El Grupo había atacado al Puesto Militar de Tocate en La Mar, Ayachucho, muy cerca de donde trabajaban 68 argentinos de la Empresa Techint que estaban vinculados al Proyecto Camisea que buscaba llevar gas desde El Cuzco hasta Lima. La "batalla" mató a tres policías e hizo rehenes a los obreros argentinos. Aunque se celebró la "rápida respuesta militar", fuentes independientes aseguraron poco más tarde que la Compañía había tenido que pagar un altísimo rescate por sus trabajadores.
El TCP decidió recoger la petición de los simpatizantes senderistas de Abimael Gyzmán y acólitos y ordenó la realización de un Juicio Civil. Durante dos años los profesionales de la ley debatieron. Para el 2006 estuvieron listos para dictar sentencia. Cadena perpetua por "terrorismo contra el Estado".
Abimael Guzmán se está pudriendo en la cárcel. Y como casi todos los filósofos que optan por la pedagogía primero, por la guerrilla después y finalmente por los túneles sacrosantos del narcotráfico, se la pasa soñando con los tiempos sublimes en que se pensaba Platón, en que se pensaba el Ché Guevara, en que se pensaba Pablo Escobar. Todavía sus enseñanzas seniles llegan hasta las selvas de la nación y todavía tiene seguidores fieles capaces de matar, de secuestrar, de tratar de romper atavismos humanos y sobre todo de conseguir vínculos sólidos y estables con los más poderosos emperadores del Universo Narco.
Ollanta Humala tiene que dedicarle cierto tiempo todavía a lo que queda de Sendero Luminoso. Así que no todo es continuar consolidando el crecimiento de Perú, venerando a los nuevos yacimientos de cobre, implorando porque el gas no se volatilice de Camisea o preparando los próximos Juegos Panamericanos del 2019. Tal vez a Humala no le interese que uno de los puntales del orgullo nacional, Mario Vargas Llosa, sea el nuevo hombre de Isabel Presley. Porque Mario renunció definitivamente a toda aspiración presidencial cuando en 1990 se fugó en la segunda vuelta de su lucha contra Alberto Fujimori para pedir la nacionalidad española. Y para decantarse por la "trinidad civilizada" - libertad, legalidad, propiedad - de la que tanto ha hablado su admirado Fiedrich Hayek. Mario Vargas Llosa, un perfecto burgués que es capaz de escribir de casi todo con solvencia y que es capaz, asegura, hasta de ruborizar a todas las derechas del mundo.
Mariátegui, estoy viendo tu cadáver ilustre nadando lentamente hacia ese sitio en donde el mar se acopla con la arena. Nadando y nadando. Llegas a la arena y te yergues y caminas hacia donde estoy viéndote andar con pasos cortos.
Tanto nadar para morir en la orilla, jadeas.
Westchester, Miami, Usa.
Luis Eme Glez.
Agosto 16 del 2015.
Recuerdo que en el año 2003 yo estaba esperando en Santiago de Chile la decisión del Tribunal Constitucional de Perú, TCP, ante la apelación de algunos simpatizantes de Sendero Luminoso que deseaban un nuevo juicio contra Abimael Guzmán y el resto de los acusados y condenados por terrorismo. Los simpatizantes del Profesor y sus alumnos esgrimieron la teoría de que el "Juicio Militar" no había sido constitucional. De modo que la nueva noticia que volvía a implicar a los tentáculos maltrechos de Sendero Luminoso me dejó relativamente perplejo. El Grupo había atacado al Puesto Militar de Tocate en La Mar, Ayachucho, muy cerca de donde trabajaban 68 argentinos de la Empresa Techint que estaban vinculados al Proyecto Camisea que buscaba llevar gas desde El Cuzco hasta Lima. La "batalla" mató a tres policías e hizo rehenes a los obreros argentinos. Aunque se celebró la "rápida respuesta militar", fuentes independientes aseguraron poco más tarde que la Compañía había tenido que pagar un altísimo rescate por sus trabajadores.
El TCP decidió recoger la petición de los simpatizantes senderistas de Abimael Gyzmán y acólitos y ordenó la realización de un Juicio Civil. Durante dos años los profesionales de la ley debatieron. Para el 2006 estuvieron listos para dictar sentencia. Cadena perpetua por "terrorismo contra el Estado".
Abimael Guzmán se está pudriendo en la cárcel. Y como casi todos los filósofos que optan por la pedagogía primero, por la guerrilla después y finalmente por los túneles sacrosantos del narcotráfico, se la pasa soñando con los tiempos sublimes en que se pensaba Platón, en que se pensaba el Ché Guevara, en que se pensaba Pablo Escobar. Todavía sus enseñanzas seniles llegan hasta las selvas de la nación y todavía tiene seguidores fieles capaces de matar, de secuestrar, de tratar de romper atavismos humanos y sobre todo de conseguir vínculos sólidos y estables con los más poderosos emperadores del Universo Narco.
Ollanta Humala tiene que dedicarle cierto tiempo todavía a lo que queda de Sendero Luminoso. Así que no todo es continuar consolidando el crecimiento de Perú, venerando a los nuevos yacimientos de cobre, implorando porque el gas no se volatilice de Camisea o preparando los próximos Juegos Panamericanos del 2019. Tal vez a Humala no le interese que uno de los puntales del orgullo nacional, Mario Vargas Llosa, sea el nuevo hombre de Isabel Presley. Porque Mario renunció definitivamente a toda aspiración presidencial cuando en 1990 se fugó en la segunda vuelta de su lucha contra Alberto Fujimori para pedir la nacionalidad española. Y para decantarse por la "trinidad civilizada" - libertad, legalidad, propiedad - de la que tanto ha hablado su admirado Fiedrich Hayek. Mario Vargas Llosa, un perfecto burgués que es capaz de escribir de casi todo con solvencia y que es capaz, asegura, hasta de ruborizar a todas las derechas del mundo.
Mariátegui, estoy viendo tu cadáver ilustre nadando lentamente hacia ese sitio en donde el mar se acopla con la arena. Nadando y nadando. Llegas a la arena y te yergues y caminas hacia donde estoy viéndote andar con pasos cortos.
Tanto nadar para morir en la orilla, jadeas.
Westchester, Miami, Usa.
Luis Eme Glez.
Agosto 16 del 2015.
No comments:
Post a Comment