Sunday, April 12, 2015

CUMBRE DE LAS AMERICAS PANAMA 2015. FALSAS NOVEDADES.-





Llevo varios quinquenios diciendo que no hay una sola Cumbre que sirva para nada. Excepto, tal vez, las Cumbres Militares convocadas de urgencia para descuartizar  naciones sin ninguna capacidad de respuesta. La Cumbre de las Américas Panamá 2015 no constituye la excepción. Cada una de sus "novedades" significó solamente ofrecer ciertos detalles de noticias trilladas. Un fin de semana en medio de la jungla de asfalto de una ciudad futurista que mama despiadadamente de la leche de un Gran Canal que le fue devuelto detrás del misterio de las promesas estadounidenses. Un meeting en donde la cintura de la dama continental se estrecha hasta el punto de ahogo mientras mira obnubilada hacia sus "cumbres" gélidas y "siente" con el tremendo ecuador de sus pasiones. La próxima Cumbre de las Américas no contará con la presencia de un negro joven y aparentemente desenfadado que esta ocasión la honró con su visita y con ciertos puntos de vista que no desagradaron a la gran familia latinoamericana.
No hay absolutamente nada nuevo en el publicitadísimo apretón de manos entre Raúl Castro y Barac Obama. Ni en las comparecencias de ambos detrás de los micrófonos en la Sala Encumbrada. Ni en sus posteriores conferencias de prensa. Ni en la presencia del canciller cubano Bruno Rodríguez ante los periodistas acreditados para responder preguntas trilladas de jornaleros que no tenían nada especial que preguntar. Excepto sonreír con socarronería cuando Bruno dijo que "muy pronto" habría noticias relativas a las conversaciones Washington - La Habana, porque todo el mundo conoce el significado espaciotemporal de la palabra "pronto" en bocas de gentes sin apuros que hablan sobre las espaldas mojadas de los pueblos apurados. Raúl Castro pidió perdón por su larga, pasional y archiconocida perorata hechológica relacionada con las "infinitas agresiones del imperialismo" contra Cuba pero tuvo mucho cuidado al caracterizar al presidente americano cuando dijo que era un hombre "honesto" y le liberó de "toda culpa pasada". El Chino de los Castro exigió un poco mas de tiempo de comparecencia porque le debían "las otras Cumbres" y calculó que podría estar hablando unos "48 minutos". Los amanuenses aplaudieron un desborde aritmético que jamás ha servido para "multiplicar" los "panes y los peces" en las mesas cubanas. Ciertamente  - y como se esperaba - la "sociedad civil cubana extrafronteras" se llevó tremendo chasco y de nada sirvieron los guiones elaboradas en el Versalles de la Calle 8 ni en las catacumbas de La Habana Vieja para que pudieran robarse titulares sustanciosos.
Todo el mundo sabía en los pasillos citadinos que Washington y La Habana continúan conversando en ambas capitales con aparente velocidad y que la prioridad para esta etapa es resolver el problema con las entidades bancarias en Estados Unidos que no "pueden" trabajar con las autoridades cubanas en territorio americano. Lo que ocasiona verdaderos empantanamientos en las gestiones consulares de la Oficina de Intereses Cubanos en Washington. Que después vendría el restablecimiento de relaciones diplomáticas, con su correspondiente apertura de Embajadas y que ello cerraría una etapa inicial que continuaría, sin apuros,  con aspectos de mayor peso al estilo de sacar a Cuba del grupo de países patrocinadores del terrorismo internacional - ya el Departamento de Estado recomendó que se hiciera y Obama solo espera alguna opinión solvente de asesores de alcurnia -, debatir a fondo el concepto derechos humanos, eliminar completamente el embargo comercial y resolver de una vez por todas el asunto de la Base Naval de Guantánamo. Barac Obama no tocó ninguno de esos temas de "mayor peso" porque Barac Obama no es un caudillo y porque no gusta de las redundancias vacuas. Solo se limitó a decir que no había venido a Panamá para seguir "enquistado en la pasado". De modo que en lo que toca al tema Cuba - Usa la Cumbre de las Américas solo sirvió para juntar a los dos presidentes, hacerles las fotos de rutina y poder asistir a ciertos gags histriónicos que aplaudieron los vasallos de un antimperialismo demasiado socorrido y que parece en retirada de los predios latinos. Ahora bien, el arribo del avión de Castro al aeropuerto de una ex base militar estadounidense en el oeste de Ciudad Panamá desde donde partieron algunos de los aviones que bombardearon la ciudad en 1989, puede ser un punto de inflexión y un guiño que pudiera expresar que no todo lo que toque Washington apesta. Para entonces el Gran Hermano se había atrevido a decir que estaba listo para conversar con Barac Obama de cualquier tema y que incluso podría ocurrir en "la Base Naval de Guantanamo".
Rafael Correa es el único verdadero "orador" que nos va quedando en las poltronas presidenciales en América Latina. Como es un graduado con honores en Economía por la Universidad Católica de Lovaina, Bélgica - en donde también consiguió a su mujer - y posee un Doctorado de una Universidad de Chicago es un antimperialista de portafolio y apenas se interesa por otra cosa que no sean sus diatribas con la prensa burguesa, "rehén de familias ricas tradicionales" que nada más se ocupa de "defenestrar al Estado de Derecho Popular" y a la que no cierra la boca sino que "las combate" con la prensa oficialista para que haya "verdadera" libertad de expresión. Dijo que ya era hora de que Cuba regresara al amplio seno de los hermanos de América. Pero parece que lo dijo por cortesía. De modo que la participación del Presidente de Ecuador en la Cumbre de las Américas no aportó nada alternativo.
Daniel Ortega está demasiado implicado en su Canal Transoceánico de la mano del chino que habla inglés y en verdad cuesta mucho trabajo entender lo que dice en lo que él piensa es idioma español. Así que su presencia en la Cumbre de las Américas fue intrascendente y perogrúllica. Cristina Fernández anda mas interesada en la posibilidad de que su hijo Máximo Kirchner aplique para las próximas Presidenciales Argentinas que en lo que pueda pasar en una isla que está a miles de millas del Río de la Plata y en donde cada día se exportan menos pulóveres con la imagen del Ché Guevara. Cristina sabe que las grandes raíces peronistas de Carlos Saúl Menen, de su fallecido esposo Néstor Kirchner y de ella misma pueden secarse en la aridez de una nación que sigue conmovida con el Affaire Nisman y con esa guerra eternamente teórica contra Inglaterra por el control de Las Malvinas. Por tanto su discurso fue soso e intrascendente en la Cumbre de las Américas, aunque no tanto como para que Barac no se retirara de la Sala durante su cháchara. Evo Morales habló en aymara y casi nadie entendió nada de lo que dijo. Todavía se necesitan de más maestros cubanos en La Paz para que los que faltan aprendan a leer en español. Para él La Cumbre de las Américas fue solo una tribuna para la iteración de sus aguas pasadas en donde la sombra de la compatriota que le arrebató un distrito de La Paz se paseaba sobre su pelo partido al medio de falso joven étnico.
Nicolás Maduro es un producto de las órdenes póstumas de Hugo Chávez y de la incapacidad de Henrique Capriles para resolver entuertos coyunturales y es también un producto de la Escuela Cubana de Oratoria Marxista. Por eso le cuesta tanto hablar de asuntos que no estén signados por la bravuconería o el post cesarismo americano. Las aulas habaneras de la Escuela del Partido Ñico López enseñan exhabruptos, que no elocuencia. Todo el mundo sabía lo que iba a decir en la Cumbre de las Américas. De la misma manera que todo el mundo sabía que Barac Obama no mordería su anzuelo cebado con carnada redundante y que posiblemente también abandonaría la Sala mientras él despotricaba contra el Imperio. De modo que las recientes palabras de Obama "Venezuela no es una amenaza para Estados Unidos" quedaron en el limbo político. Porque el Chofer de Buses deseaba que el Negro de Chicago derogara la Disposición Gubernamental emitida por Washington y que cayera en la polémica. La indiferencia de Obama rubricó su máxima de "no he venido para enquistarme en el pasado". Hubo una frase de Raúl Castro que al parecer no aparecía en su guión original. Dijo que "Venezuela estaba pasando ahora por lo mismo que Cuba había pasado alguna vez". No es cierto. Pero para el Presidente de los Estados Unidos esta frase es solo una más de las muchas con las que tendrá que bregar en los próximos tiempos y con las que tendrán que bregar las próximas administraciones estadounidenses en caso de que después de las elecciones los contactos se mantengan con la misma seriedad e intencidad. Los millones de firmas recogidas por Maduro en toda Venezuela en pro de que Washington borrara sus "amenazas" contra la "amenaza" que constituía Caracas para la seguridad de Estados Unidos y el apoyo cierto de sus hermanos del Area se quedaron mustios en su Agenda. Porque Obama fue a otra cosa a Panamá. Y Maduro fue a lo mismo. Así que ni sus palabras ni su presencia aportaron absolutamente nada. Algunas fuentes autorizadas aseguran que Maduro y Obama se encontraron más tarde en uno de los pasillos y que estuvieron hablando durante diez minutos en medio de un clima distendido en donde Maduro volvió a ofrecerle su mano tendida y Obama ripostó diciéndole "calma, seguiremos comprando tu petróleo, le hablaré a Hilary de ti".
El resto de las naciones del hemisferio hicieron todo lo posible - después de la decencia del Protocolo - por ceñirse a los parámetros de la Cumbre de las Américas que pensaba tratar el tema de la "prosperidad y de la equidad" en los 35 países que lo integran y en donde todavía malviven 167 millones de pobres. Los dos Bloques - el Alba y la Otra Democracia -, insisto, tampoco aportaron nada al Gran Evento Continental. Ya lo he dicho. La Cumbre de las Américas solo sirvió para que el Presidente de Panamá, Juan Carlos Varela, ordenara que sus colegas se reunieran en la capital de su país para que hablaran y debatieran de que lo que ya se venía hablando y debatiendo, para que se hicieran la foto de rigor y para que recorrieran las nuevas instalaciones ampliadas del Canal entre tragos de ron y brisas del Pacífico. Por vez primera España fue invitada a la Cumbre de las Américas y comoquiera que no podía asistir con su Jefe de Gobierno ni con el Presidente del Consejo de Ministros lo hizo con Jesús Gracia, que es el Secretario de Estado de Cooperación Internacional y para Iberoamérica. El señor Gracia solo "observaba" a sus hermanos de sangre mientras pensaba en la manera de evitar que España no fuera a perder sus amplísimos y multifuncionales intereses en Latinoamérica ahora que la mirada de Washington se había desviado hacia el sur y en donde también competía China.  Como esta Cumbre de las Américas tampoco tuvo Declaración Final me quedo con eso como su único logro, mas allá de los motivos que concurrieron para que faltara el Documento.
Para el 2018 habrá nuevas caras en muchas de las Casas de Gobierno del Continente Americano. Seguramente habrá hombres y mujeres con diferentes ideologías a las de quienes acaban de participar en la Cumbre de Panamá. Es muy posible que las Constituciones Enmendadas sigan haciendo posible que los actuales mandatarios del Eje Antimperialista se mantengan en el Poder. Excepto tal vez en Argentina, en donde aún no se ha tocado la Constitución y parece ser que al peronismo le quedan pocos meses en la Casa Rosada. Es verdad que para entonces Raúl Castro - de mantener su promesa de no pasar ni un minuto mas en el poder ( hasta el 24 de Febrero del 2018) - no sera el Líder de la Revolución Cubana y que posiblemente Fidel Castro, de mantenerse vivo, ya no sea capaz de razonar ni con solvencia mínima. Sin embargo parece que la nueva hornada de aspirantes cubanos a la cúspide del Partido Comunista no torcerán el rumbo de sus "abuelos constructores" pero tampoco se privarán de continuar reformando al socialismo para bien de los ciudadanos sin conceder "a nadie" ni un pedacito de soberanía ni de independencia.
De todas formas bienvenidos a Lima 2018.

Westchester, Miami, Usa.
Luis Eme Glez.
Abril 12 del2015.



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