Tuesday, March 31, 2015

BASE NAVAL DE GUANTANAMO. VISION SUSCINTA. (6).-



El Tratado Permanente firmado entre los Gobiernos de Cuba y de los Estados Unidos en 1903 hizo de la Enmienda Platt, mas que un Apéndice a la Constitución, una ley inobjetable. La Cláusula 7. La "ventaja" esencial de este Tratado consistía en que las palabras "a perpetuidad" relativas a las bases navales y a las carboneras se cambiaron por "arrendamiento" y se le agregó "sin término". Una maravilla de redacción oficial para los albores del siglo que amanece. Muy pronto Washington podría demostrar su intención de que las cosas marcharan correctamente bien en Cuba. La decisión del Presidente Tomás Estrada Palma de presentarse a la reeleción en 1905 después de haber protagonizado una gobernatura detestable, consiguió las críticas de la Oposición, de gran parte del pueblo y de la intelectualidad cubana. Máximo Gómez le retiró su apoyo y emprendió una Cruzada a caballo y en tren a través de todo el país para enseñarles a sus hermanos cubanos que su antiguo amigo no se merecía un segundo período al frente del Gobierno. Como siempre la veneración por el Generalísimo fue total. Gómez recibió tantos apretones de manos a lo largo de la ruta que una vieja lesión se le infectó y de nada valieron operaciones de urgencia porque la septicemia intratable lo mató el mismo año de 1905. El tercer Gran Valuarte de Todas las Revolciones había cerrado los ojos. Entre el alud de ciertas lágrimas de cocodrilo ciertas euforias tomaban poseción del nunca jamás.
Inmediatamente después de que las boletas dan como ganador al Señor Presidente, la Oposición, encabezada por el General José Miguel Gómez, se lanza otra vez a la manigua. Cuenta con el apoyo del General Quintín Banderas. Contra los "antidemócratas" liberales, el "moderado" reelecto presenta a veteranos españoles, delincuentes criollos y a la temible Guardia Rural que se apuntó una gran número cuando logró asesinar a Banderas, otro de los Grandes Mambises idolatrado por las masas. La "Guerra de Agosto"  de 1906 amenaza con incendiar a todo el país. Bartolomé Masó se ofrece como mediador mientras cavila "por eso me bajé del tren eleccionario en 1902". Estrada Palma rechaza sus "buenas intenciones patrióticas" porque estima que será mucho mejor acudir a los documentos firmados recientemente entre Cuba y los Estados Unidos. No cree que ningún conflicto interno se pueda resolver sin la intervención norteamericana. Sin la intervención de sus "compatriotas". Así que solicita la Segunda Intervención Norteamericana. Estados Unidos designa a una Comisión Intermediaria que lidera el Secretario de Guerra William Taft. Los cubanos más ágiles de mente se preguntan hasta cuándo tantas "comisiones" y hasta cuándo tanto personaje llamado "william". Taft no puede hacer nada porque la guerra continúa y el Congreso Cubano no quiere ningún gobierno de transición. Estrada Palma tiene que dimitir y Taft disuelve al Organismo. El Septiembre Washington nombra a Charles E. Magoon Gobernador Provisional "hasta que se restaure el orden" en el país. En Enero de 1909 Magoon ha logrado aplacar el conato de guerra y ha cimentado más la influencia de su país en Cuba en medio de un caos de corrupción inédito. Finalmente el General José Miguel Gómez accede a la Presidencia de la República. Porque niño que no llora no mama. Los interventores se marchan a Guantánamo y a Washington.
Mas allá de las proyecciones pro americanas de los Gobiernos Cubanos de turno jamás se dejó de lado el asunto de la Enmienda Platt y sus acápites comprometedores. En 1912, cuando un sentimiento antimperialista puro está aflorando en ciertas conciencias nacionales, el Secretario de Estado, Manuel Sanguily, logra renegociar los  Tratados con EEUU. De esta manera Washington renuncia a Bahía Honda - 80 kilómetros al noroeste de La Habana, en la provincia de Pinar del Río - a cambio de ampliar Guantánamo. Para entonces había perdido interés en las grandes bahías de Nipe, en la costa norte de Oriente y de Cienfuegos, en la costa sur de Las Villas. Cuando Franklin Delano Rossevelt accede a la Presidencia de los Estados Unidos ya el movimiento antimperialista cubano - mucho más radical que el de José Martí - tiene sus mártires. Julio Antonio Mella ha caído asesinado en México por orden expresa del tirano Gerardo Machado. Rubén Martínez Villena, Pablo de la Torriente Brau y Antonio Guiteras se erigen en los faros más altos de la lucha por la "dignidad nacional" y no ocultan que sus fuentes más suculentas nacen en el Kremlin de Moscú. Sus libros de cabecera pueden incluir a Mariategui pero el Gran Libro en sus veladores es el libro de la vida y de la obra de Vladimir Ilich Lenin, custodiado por las Obras Completas de Carlos Marx y de Federico Engels. Y los textos imprescindibles de Carlos Baliño y de Julio Antonio Mella. Y, por supuesto,  también el aura visionaria de José Martí. Una Huelga General destroza los sueños presidenciales de Gerardo "asno con garras" Machado y parece que Cuba se salva de la Tercera Intervención solo porque Rosselvet sigue jugando al "buen vecino" y a los " nuevos tratos" en medio de los flecos mustios de la Gran Depresión. En 1934 Franklin da su visto bueno para que Washington y La Habana se sienten a conversar otra vez y hablen de Tratados. Tan fructíferas han de resultar las charlas que se firma un Nuevo Tratado Cuba - EEUU que abole el de 1903. Por tanto es un Tratado que borra de un plumazo a la inmunda Enmienda Platt. Las fuerzas progresistas salen a las calles a celebrar el gran acontecimiento. Pero las fuerzas antimperialistas salen también y se posicionan frente al Palacio Presidencial y frente a la Embajada Norteamericana para protestar porque consideran que "solo se trata de parches políticos". Exigen cero ingerencia del norte "revuelto y brutal que nos desprecia" y terminan exclamando yanquis go home. El Nuevo Tratado Cuba - EEUU no toca a Guantánamo. Nada cambiará en la Base "ampliada a cambio de ceder las otras" hasta tanto "EEUU no se retire o ambos gobiernos no modifiquen su status actual". O sea, la frase "arrendamiento sin término" es intocable. Muy pronto Villena morirá tuberculoso en La Habana después de una recuperación falsa en Los Cárpatos, De la Torriente Brau caerá peleando en la Guerra Civil Española y Guiteras entregará su vida batido en El Morrillo, Matanzas, contra las fuerzas del "eterno orden". Los guantanameros que trabajan en la Base Naval de Guantánamo regresan cada tarde desde territorio jurisdiccional americano con dólares y souvenirs, hablando en ingleñol y contando que les parece que la Base "se está convirtiendo en una Gran Base Militar" dado "el nuevo ajetreo que se traen los yonis, el aumento de personal y la llegada de nuevas unidades de marina". Son ellos los primeros en saber que Rossevelt les visitará en 1939 y 1940 y que Harry Truman lo hará en 1948. Un chico de ocho años, que vive en una casa de cuna rica en un sitio campestre llamado Birán, Holguín, en la provincia de Oriente, apenas se entera de lo que pasa en el resto del país y continúa leyendo versos de José Martí y escuchando sobre los grandes proyectos azucareros del padre de ascendencia gallega.
Los trabajadores cubanos de la Base Naval de Guantánamo estaban claros. En 1941, cuando la Segunda Guerra Mundial comenzaba sus días de apogeo y Japón consolidaba su influencia en Asia Oriental y Pearl Harbor era una Base Naval de alto rango en las perspectivas de Washington, la Base Naval de Guantánamo se convierte en Estación Naval de Operaciones Navales y Aéreas, en Gran Alamacén y en Base del Cuerpo de Marines. Hacía un año que Cuba había estrenado su "adelantada y sustanciosa" Constitución de 1940 que, entre otras cosas, decía "Cuba no concertará ni ratificará pactos o tratados que revoquen o menoscaben su soberanía o integridad territorial". La Constitución de 1940 debió tener un "apéndice" que dijera "excepto en lo concerniente a los tratados firmados con Estados Unidos". Ese año el Presidente de Cuba era Fulgencio Batista y Zaldívar, un General que había protagonizado un golpe de Estado en 1934 y que había sido uno de los adalides de la famosa Constitución, la misma que había estrenado con un mandato que, en primera instancia, fue muy bien recibido por la mayoría del pueblo. Eran los tiempos en que el boon azucarero ampliaba la corte de millonarios criollos bendecidos por las cuotas americanas nacidas de las necesidades parentorias de la Europa centrada en su Guerra Mundial. Además, ya se sabía que Adolfo Hítler al fin se había enterado de cuál era ese minipaís llamado Cuba que le había declarado la guerra y la Base Naval "ampliada" de Guantánamo podía ser un valladar que frenara la ambición de los submarinos alemanes. El chiste decía que Hítler estaba apoyado en un gran mapamundi que había contra la pared de su despacho cuando alguien le enumeró los nuevos países que acababan de declararle la guerra. Hítler observó al mapa y no pudo encontrar a Cuba. Hasta que alguien le pidió que "levantara su pulgar, por favor".
En 1952 de nuevo el certificado de nacimiento de la Base Naval de Guantánamo sufre otra mutación. US Naval Operating Base caduca en favor  de US Naval Base. Incluye un Centro de Entrenamiento. Ese mismo año el flamante ex Presidente Constitucionalista Fulgencio Batista y Zaldívar le da un golpe de estado al Presidente en Funciones Carlos Prío Socarrás y se apodera del poder con la venia de Washington, inaugurando una de las dictaduras más bochornosas que recuerde la Historia de América. El chico de Birán ha crecido. Tiene 26 años y es abogado. Ha pasado por escuelas religiosas en Santiago de Cuba y se ha graduado en la Universidad de La Habana. Ha consolidado sus estudios martianos y aunque también padece la enfermedad del antimperialismo de momento sus ambiciones políticas están centradas en el mundo partidista y tiene aspiraciones representativas. Pertenece a la Joven Guardia del Partido Ortodoxo y ha visto como uno de sus líderes más emblemáticos se ha pegado un tiro frente a los micrófonos abiertos de la radio ante tanta desidia de los lacayos de siempre  y colmado de impotencia ante los elementos más corruptos de la nación. Eduardo Chivás ha gritado "verguenza contra dinero" antes de dejar manco al Partido en el misterio del último aldabonazo. Pero el chico de Birán todavía sueña con que Eduardo Agramonte gane las elecciones de 1952 y desde ese pedestal comenzar a ganar escalones en su carrera política. La Ortodoxia es la corriente que hará que el país se encamine por la senda que le trazó José Martí a fines del Siglo XIX. Pero el golpe artero del hombre que se crió en Banes, a pocos kilómetros de su casa, sumido en la pobreza, cambiará sus planes. El prestigio de la Patria necesitaba otra vez de la revolución. Las urnas eran una ficción en tanto los golpes de estado conveniados no pudieran ser borrados de todas las actualidades. De modo que el abogado "amigo de los que sufren" - casado con una mujer de la rancia burguesía criolla - decidió asaltar un cuartel militar en Santiago de Cuba como preámbulo de una gran insurrección popular verdadera. El abogado fracasó y cumplió condena en la Isla de Pinos después de haberse autodefendido en el Juicio Famoso y de haber redactado unas notas que meses más tarde serían recogidas en un panfleto llamado La Historia me absolverá. La presión popular provocó que el golpista de 1952 lo amnistiara como parte de La Amnistía General y cuando salió de la prisión "fecunda" tuvo que huir hacia México en donde se dedicó a preparar una invasión al país que estuvo lista para 1956 y que arribó a la costa sur de la provincia de Oriente en un yate llamado Granma que había zarpado del puerto de Tuxpán. El desembarco fracasó también, pero algunos de los hombres más importantes que le habían acompañado lograron salvar sus vidas y pudieron acceder al refugio seguro de la Sierra Maestra en donde organizarían la guerra de guerrillas que a la postre daría al traste con uno de los mejores Ejércitos de Latinoamérica, asesorado por Estados Unidos. El 1 de Enero de 1959 el niño de Birán que se había convertido en abogado, en martiano, en antimperilaista y en guerrillero obligó a la tiranía de Batista a arrodillarse a sus pies - Fulgencio Batista y algunos de sus más cercanos  colaboradores lograron levantarse de sus rodillas y escapar del país con casi todo el tesoro nacional - y como haría Máximo Gómez cuando se acabó la Guerra del 95 entró victorioso a La Habana el 8 de Enero en medio de los vítores de una multitud enardecida ante su impronta romántica de Robin Hood criollo.
Muy pronto el guerrillero se apoderó del cargo de Primer Ministro y vació, desde el Gran Complejo de Tribunas, todo su odio atávico contra el imperialismo. Declaró el carácter socialista de la Revolución y cuando los Estados Unidos trataron de cerrarle todas sus puertas giró hacia la Unión Soviética y convirtió a la nación en un Protectorado de Moscú con "soberanía plena y sin humillaciones de nadie". Tres años después pidió a Nikita Jruchov que bombardeara a Estados Unidos con misiles nucleares y cuando el gordo ruso le escuchó repetirlo en serio reinició las conversaciones con Washington y no lo invitó a ellas. Pero el Primer Ministro sabía muy bien que el Tratado de 1934 y la promesa americana de no atacar Cuba si la URSS retiraba sus rampas de misiles nucleares podían darle el respiro que necesitaba para comenzar su campaña eterna contra "los imperialistas norteamericanos" en donde les acusaba de todo lo imaginable, les gritaba que no les temía y aseguraba que el bloqueo impuesto por Washington era la causa principal de que el país no pudiera despegar desde sus bases socialistas.  Washington hacía el silencio de la indiferencia y el Líder sabía que Allá traducían "bases socialistas" como "ineficiencia crónica". El Primer Ministro estaba consciente de que Washington podía violar tales tratados y promesas cuando le diera la gana pero se jugó la carta inguardada y hasta cierto punto ganó la partida de la "soberanía" a costa del sufrimiento del pueblo cubano.
Desde el 1 de Enero de 1959 la Base Naval de Guantánamo fue calificada de "ilegal" y cada uno de los postulados que hacen posible que Estados Unidos la controle es considerado usurpación. La Habana nunca se ha cansado de reclamar su devolución. Como no pueden tomarla por la fuerza y conocen sobradamente el significado de las famosas palabras "arrendamiento sin termino" pues han utilizado otras metodologías para presionar a Washington y poner de su lado a la opinión publica mundial. Washington ha hecho oídos sordos a cada perorata comunista y la opinión pública mundial tiene demasiadas cosas de qué preocuparse. Por supuesto que no han faltado aliados y amigos influyentes que han prestado sus nombres a manera de apoyo. Para Washington la Base Naval de Guantánamo es su problema y nadie tiene que meter sus narices en ella. Arrendamiento a perpetuidad no incluía ningún acápite que expresara que las cosas iban a cambiar en el caso de que algún gobierno antiamericano accediera al poder en Cuba. Al diablo con el Artículo 52 de la Convención de Viena de 1969. El artículo en cuestión expresa que "los Tratados firmados a la fuerza o mediante intervención tienen que ser abolidos". Cuba esgrime el argumento de que la Enmienda Platt cumple ese requisito y por tanto es su caballo de trote fácil cuando se trata de demostar la "injusta usurpación" de la Base "ilegal" de Guantánamo todavía en poder de los Estados Unidos. Por cierto la Convención de Viena sobre Tratados no tiene efectos retroactivos y comenzó a regir desde 1980. Washington no abre la boca cuando Cuba insiste en hablar de la Base Naval de Guantánamo. Y su silencio parece expresar "acaso no recuerdan unas palabras que dicen cuando Estados Unidos desee retirarse o cuando ambos Gobiernos conversen al respecto". Y eso no ha ocurrido todavía. Pero los grandes titulares no pueden ocultar los detalles. Los norteamericanos son pagadores infalibles. Entre otras cosas, ello les caracteriza. Cada año el Departamento del Tesoro emitía un cheque que se cargaba al Ministerio de la Marina. El cheque por el "arriendo a perpetuidad" ascendía a 3386.25 us e iba al Tesorero General de la República de Cuba. Tal organismo caducó con el triunfo de la Revolución. Por tanto no había a quien enviar el cheque y además el Gobierno Revolucionario renunció a él porque "no le tenía ninguna base arrendada al Gobierno de los Estados Unidos". Por error, el cheque de 1959 fue aceptado como "ingreso nacional". Nunca más se ha firmado y las vías diplomáticas que se usan para tal compromiso apenas tienen que trabajar al respecto. A Washington no le interesan los resabios de La Habana de hoy. Así que en 1972 lo aumentó a 3676 us y un año después lo reajusta hasta 4085 us. Ciertamente la cifra parece simbólica y no creo que el Gobierno de Cuba acepte ningún reajuste futuro incluso si el conato actual de  restablecer relaciones diplomáticas fructifica. Porque Cuba no arrienda territorios a nadie. Cuba prefiere "prestarlos". A cambio de sumas mayores.
En 1979 los servicios de inteligencia de Estados Unidos descubren que hay unos 3000 soldados rusos en Cuba. Inmediatamente el Gobierno del Presidente Jimmy Carter envía hacia la Base Naval de Guantánamo a 2000 marines. El hombre de Birán aclara que se trata de una "presencia simbólica" aunque las tropas del Kremlin estarán listas para "defender a la isla si se produjera cualquiera agresión yanqui". Se da por descontado que los militares rusos pernoctan en o derivan desde la Gran Base soviética de Lourdes en el sureste del Area Metropolitana de Ciudad de la Habana. La Base de Lourdes fue en su época una de las mayores Bases de Inteligencia Rusa instaladas fuera de su territorio. Lourdes no necesitó de acuerdos burocráticos ni de consultas populares. Porque el Gobierno Cubano es el Gobierno "del y para el pueblo". Lourdes sí pagaba arriendo y el Departamento Financiero del Partido Comunista de Cuba sí cobraba cada cheque emitido en Moscú. La frase implícita "a perpetuidad" se borró de los documentos oficiales cuando Mijail Gorvachov decidió que ya era hora de sepultar de una vez para siempre al comunismo de Rusia y eligió también llevarse por delante a toda la carrilera de naipes prosoviéticos de Europa del Este. La Base de Lourdes quedó para Museo y para funciones menores en las agendas pobres del Gobierno Cubano. Se asegura que el Zar Vladimir Putin está tratando de reactivarla con el contubernio chino en tiempos en que a la yave euroasiática le parece que tiene acorralado al Imperialismo Norteamericano. Como Lourdes es una base "del pueblo" se podría volver a activar y a arrendar a partir de "acuerdos justos" y entonces se volverían a cobrar los cheques emitidos en Moscú y en Beijing. Estas "ideas" son anteriores al coqueteo de última hora entre Washington y La Habana. La Tesorería Nacional solo ha cambiado de nombre. Y de jerarcas.
A ambos lados del complejo de cercas electrificadas de 3 metros de altura que se extienden por 24 millas ha habido sembradas tantas minas antipersonales a largo del Gran Diferendo que el cerebro humano se empantanaría si intentara definir un número. Para La Habana las minas están ahi como "método defensivo" contra las eternas posible agresiones de Washington. En realidad no han servido para eso. Las minas antipersonales cubanas han sido una especie de Muro de Berlín, dentro de cuyos espacios tenebrosos se han perdido montones de vida mientras sus dueños trataban de alcanzar el sueño americano o caminaban tranquilos por la zona hasta que desenterraban una "pelota negra" y la pelota negra explotaba debajo de sus piernas. Las minas del lado norteamericano tampoco han servido de nada. Porque la disuación es otra. Tal vez por eso el Presidente Bill Clinton acató - aunque no firmó - las Declaraciones de Otawa (1976) y de Brucelas ( 1977) que prohibían  la implantación de minas personales. Entre 1996 y 1999 - que es cuando se firma, oficialmente, el Tratado de Otawa - Estados Unidos eliminó todas sus minas en la Base Naval de Guantánamo, gran parte de las cuales databan de 1961. Cuba no solo no acató las peticiones de 1976 y 1977 sino que no firmó el Tratado de Otawa. No lo ha firmado ni lo firmará hasta tanto Estados Unidos no se retire "totalmente" de la ilegal Base de Guantánamo. EEUU tampoco lo ha firmado pero en los últimos tiempos se ha comprometido a colaborar con los organismos internacionales para tratar de solucionar un problema tan escabroso que tantas muertes causa todavía en las fronteras de países que insisten en mantener confrontaciones muchas veces estúpidas. El Muro de la parte cubana de Guantánamo no ha caído. Por tanto las consecuencias derivadas se seguirán produciendo. Las charlas del momento no tocarán el tema "Base Naval de Guantánamo". Pero espero que sí toquen la zona minada. Porque la zona minada es territorio cubano.Y no creo que las coletillas gerontológicas del Hombre de Birán - "pueden hacer lo que deseen pero no confío en los imperialistas" - tengan espacio en la mesa de negociaciones.
La Base Naval de Guantánamo albergó a  gran parte de la segunda oleda de balseros cubanos entre 1994 y 1996. Allí coincidieron con los haitianos que trataban de llegar a las costas de La Florida en miserables embarcaciones superpobladas. Desde allí algunos fueron regresados a Cuba y otros pudieron arribar a Los Estados Unidos o ser reubicados en terceros países. Todavía hoy no es infrecuente que balseros cubanos de la nueva vieja ola sean detenidos en alta mar y llevados a la Base. Se ha dicho que en esos dos años nacieron unos 200 niños, muchos de los cuales hoy mismo viven en un limbo legal porque La Habana no acepta la opinión de Washington que plantea que por haber nacido en territorio cubano el Gobierno de la Isla tiene la obligación de inscribirlos como nacionales. La jurisdicción que tiene Estados Unidos sobre la Base no es suficiente. La suficiencia deben tenerla los que ejercen soberanía. Entretanto los niños pagan los platos rotos y testigos fiables han asegurado que ni siquiera tienen acceso a una educación normal. A raíz de los acontecimientos del 11 de Septiembre del 2001 en Nueva York y la posterior implicación de Washington en Afganistán una parte de la Base fue destinada a albergar a prisioneros sospechosos de vínculos con Al Qaeda y a talibanes afganos. Pero esa es otra historia.
Qué existe en realidad dentro de los 117.8 kilómetros cuadrados de tierra firme que conforman la Base Naval de Guantánamo?.  


Westchester, Miami, Usa.
Luis Eme Glez.
Abril 1 del 2015.






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