Desde 1903 el Gobierno de los Estados Unidos de América tiene jurisdicción sobre un pedazo de tierra cubana. El sitio está ubicado en la porción más suroriental de la isla, en el municipio de Caimanera, provincia de Guantánamo y está mucho más cerca de Haití y de Jamaica que de Ciudad de la Habana. Washington posee allí una Base Naval. Se trata del único enclave estadounidense en un país comunista. La particular visión patriótica de los cubanos que vivieron antes de 1959 les llevó a solicitar la devolución de la Base Naval a Cuba esgrimiendo argumentos similares a los rubricados por la Generación Posterior al año en que triunfó la Revolución Comunista al mando de Fidel Castro. En los últimos 56 años el Caso "Base Naval de Guantánamo" ha pasado a formar parte especialísima del eterno diferendo entre las dos naciones y tal vez sea esa ideología generacional lo que diferencie a las posturas de los patriotas de antes y después de 1959.
A veces han pasado montones de años sin que se hable ni en Washington ni en La Habana acerca de la Base Naval de Guantánamo. Y tal parece que el Estrecho de la Florida es demasiado ancho y glotón como para que los Gobieros se escuchen y se entiendan en materia tan controversial. Para el Gobierno Estadounidense la Base Naval es un tópico sagrado que "no se toca". Para el Gobierno Cubano siempre se trata de la "ilegal base" y es un tópico que "debe tocarse". El mundo se acuerda - o se entera - de que existe una Base Naval Americana en Guantánamo cuando algún custodio cubano recibe un balazo desde el otro lado de la Frontera y La Habana emite una nota de protesta, cuando hay maniobras "yanquis" en la zona o cuando se cumple algún aniversario de ciertas escaramusas del pasado patriótico nacional en donde "residentes" salidos de la "ilegal" Base sofocaron las ansias de justicia de los herederos de los mambises en tiempos neocolonialistas. O cuando Washington decide hacer prisioneros - sospechosos de terrorismo o de guerra - durante su Cruzada Afgana y no encuentra sitial mejor para meterlos que en la Carcel de Alta Seguridad de la Base Naval de Guantánamo - que comandan la CIA y el Pentágono - hasta tanto se les enjuicie y se les condene o se les libere y se les regrese a su tierra o se encuentre algún país que los reciba. Casi todo el gran prisma que desencadenó el nefasto 11-9 escurre su luz opaca en la Base Naval de Guantánamo. Fueron sus prisioneros famosos quienes le dieron una dimención diferente y la convirtieron en vedette tristemente célebre en el panorama noticioso internacional. Todavía hoy el presidente Barac Obama no ha podido cerrarla en materia de prisioneros - lo que constituye un asterisco en su Agenda de Proposiciones Electorales - y lo último que el mundo ha conocido fue que el Uruguay del todavía Presidente José Mujica recibió a unos pocos presos de Guantánamo como gesto de "buena voluntad".
Después de que Barac Obama y Raúl Castro compartieron horarios de televisión en ambos países para anunciar que los "eternos enemigos" comenzarían a conversar como naciones civilizadas con el objetivo primero de restablecer relaciones diplomáticas y luego seguir avanzando en la medida en que las prerrogativas que posee el Presidente de Los Estados Unidos le permitan aflojar un tanto el nudo corredizo que - para los jerarcas del Comité Central del Partido Comunista de Cuba - ha mantenido el cuello de la nación a punto de quebrarse y le ha dejado con tan poco aire que respirar ha sido una verdadera odisea a lo largo de más de medio siglo, el asunto de la Base Naval de Guantánamo ha vuelto a reflotar por encima de la Serie "Presos de Guantánamo". Solo que cuando la parte negociadora cubana expresó que uno de los aspectos esenciales del futuro de las relaciones entre los dos países pasaba por el tema Base Naval la parte estadounidense dijo, sin morderse los labios, "la base no está incluida en las conversaciones". O sea, es sagrada, no se toca. Vestido de suspicacia el nuevo noviazgo allende el Estrecho de la Florida avanza. Y en verdad creo que el Asunto Base Naval de Guantánamo solo le interesa a una cantidad despreciable de cubanos de a pie. Los cubanos "montados", a los que de verdad les interesa el Asunto Base, tienen otros motivos y el "asunto" daría para un Tratado.
Los siguientes textos constituyen un trabajo por encargo. Solicitarlos les ha hecho urgentes. Algunos lectores se han quedado cortos de información real acerca del pasado de la Base Naval de Guantánamo. No tanto de su presente. La pregunta clave que formulan es "tiene o no tiene derecho Cuba a que Estados Unidos le devuelva la Base Naval de Guantánamo". A continuación un análisis suscinto para historiografía breve de un tema que ya tiene más de cien años de historiedad.
Westchester, Miami, Usa.
Luis Eme Glez.
Marzo 12 del 2015.
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