Saturday, November 1, 2014

USA: SERIE MUNDIAL DE BEISBOL 2014. (2).-



Los Gigantes de San Francisco estuvieron a punto de quedar eliminados de toda posibilidad de pasar a la Postemporada del 2014. Las artes mágicas de Bruce Bochy no siempre pueden encantar aficiones. Sobre todo cuando tienen que lidiar sin piezas claves en el entramado regular del equipo. Este año faltaron el as del montículo Matt Cain, el segunda base venezolano Marcos Scútaro y el cénter field puertoriqueño Angel Pagán. Tim Lincecum, posiblemente su mejor carta de lanzar, apenas pudo cumplir una parte de la Temporada. Las lesiones de sus chicos tenían al Mago Bochy nadando desnudo en La Bahía, acechado por los tiburones del Pacífico y por las truchas asesinas del interior del país. Incluso cuando trajeron al gigantón Michael Morse desde Baltimore como jugador de cambio y bateador designado para tiempos de Liga Americana y al veterano lanzador Tim Hudson, desde Atlanta, el Gran DT no sabía qué hacer para contrarrestar la marcha despiadada de sus eternos rivales de  la División Oeste de la Liga Nacional, Los Dodgers de Los Angeles. Los dueños de Los Gigantes no podían competir en el terreno económico con los nuevos jerarcas de Los Dodgers - recientemente adquiridos por el ex basquetbolista Magic Jhonson y un grupo de recios inversionistas de manos del dueño embancarrotado Frank McCourt- quienes habían sido capaces de arrebatarle a la Cadena de Televisión Times Warner Cable 7000 millones de dólares para un plazo de 25 años a cambio de los derechos de trasmisión de los partidos.Los Dodgers habían conformado un orquesta de estrellas y le habían entregado la batuta al ex primera base de Los Yankees Don Mattingly. Aunque se habían quedado cortos en la Temporada del 2013 estaban aterradoramente seguros de que en este 2014 nadie podría arrebatarles le Serie Mundial. Así que Bruce Bochy se reunió con la Gerencia y con sus jugadores y les dijo "apelemos a nuestra historia, a nuestro pedigree, a nuestra excelencia y a nuestra manera de jugar beisbol y veremos cómo las cosas no tienen por qué no repetirse".
Lo bueno que tienen los Wild Card es que te dan la posibilidad de ser competidor aunque no hayas quedado como líder de tu División. Hubo una época en solo se admitía al mejor cuarto lugar de la Liga. Los mandamás de Grandes Ligas - el negocio primero - consideraron que era mucho mejor que hubiera un par de Wild Card que se destrozaran entre ellos mismos para que después de la batalla campal emergiera el cuarto contrincante. Ciertamente ello incentiva el interés por ganar y hace que se anime un poco más el final de la Temporada. En el fondo cada partido agregado significa más plata. Para todas las arcas. De modo que hoy día hay tres equipos asegurados por ser ganadores de su División correspondiente y hay un par de equipos - mejores cuarto y quinto lugares - que tienen que jugar un partido y ganarlo para poder entrar en el reparto del cake. Es, por tanto, una Regla, y nadie debe sentirse avergonzado de poder seguir compitiendo en una carrera que debía estar diseñada solo para los mejores de la Temporada. Los Gigantes fueron beneficiados por esa Regla (segundo wild card) y de esa manera pudieron enfrentar - y vencer - a Los Piratas de Pittsburgh, 8 carreras por cero, tras una actuación magistral del pítcher Madison Bumgarner y de un gran slam del short stop Brandon Crawford. La victoria les dio el derecho de topar con Los Nacionales de Washington en la Serie Divisional. Nadie daba, no obstante, un solo centavo de dólar por los muchachos de Bochy: excepto ellos mismos, siempre cotizadores al alza. Y yo, claro.
Los Gigantes de San Francisco son un equipo con mucha historia y mejor pedigree. Un equipo que ha impuesto récords en la Gran Carpa y un equipo que tiene un nombre tan musical que hasta los diletantes saben que se trata de "algo relacionado con el beisbol".Como tantos otros, Los Gigantes son un equipo que tuvo su primera sede en otra ciudad. Jugaron como Los Gigantes de Gothams ( Góticos), en Nueva York en 1883, y lo harían como Los Gigantes de Nueva York hasta 1957. En el mítico Staduim Polo Grounds. Allí lograron 22 títulos de Liga y disputaron 19 Series Mundiales. Lo que significa récord para la Liga Nacional. Fueron segundos, detrás de Los Cardenales de San Luis, en premios de Serie Mundial, 7 contra 11. Y tuvieron al mando, durante varias temporadas, al controvertido, adorado y también "mago", Jhon Mc Grow. El Viejo Jhon era tan respetado en el Circuito de Grandes Ligas que en 1904 estimó que los ganadores de la Liga Americana, Los Peregrinos de Boston, era un equipo de "liga menor" y por ende nada dignos de enfrentar por un tean de altísimos quilates. Opinión que le valió el odio (retribuido) de los tipos duros de la Liga Americana - sobre todo de su Presidente Ban Jhonson - y de la Gerencia de Boston. Mc Grow se quedó plantado y como las reglas se lo permitían se salió con la suya y fue campeón de la Serie Mundial de ese año sin haber jugado un solo ining. Algunos estudiosos han asegurado que el viejo zorro de La Gran Manzana temía enfrentar a un equipo que estaba arrazando en la Liga Americana, otros que no quería batirse con quienes habían derrotado al otro equipo de Nueva York, Los Dodgers de Broklin, y los más que era un tipo tan famoso que hacía lo que le daba la gana en el universo del beisbol en los albores del siglo XX. La controversia hizo que para 1905 - y a partir de entonces para siempre - los equipos campeones de cada Liga tendrían que dirimir el Título Mundial sin objeciones.Se dice que James Mutrie, jugador y mánager de Los Gigantes del génesis, un día en que habían ganado a Filadelfia entró eufórico al dogout y exclamó "mis gigantes". Ello bastó para bautisar al equipo para toda la vida.
Los Gigantes de Nueva York se mudaron a la ciudad de San Francisco al finalizar la Temporada de 1957. Mantuvieron el nombre de Giants. También lo harían los Dodgers de Broklin a Los Angeles, y a su vez mantendrían el nombre de Estibadores. El Estado de Caifornia se vestiría con nuevas ropas deportivas en la segunda mitad del siglo XX. Pero el cambio no asentaría para nada a los galardonados Gigantes. Habían ganado la última Serie Mundial en 1954 venciendo a los Indios de Cleveland. A partir de entonces tejerían una de las cadenas de fracasos más impresionantes de la Historia de las Grandes Ligas, solo superada por los descalabros monumentales de los propios Indios y de Los Cachorros de Chicago. Los analistas de beisbol le llaman al período "La Gran Sequía". Solo regresarían a la Serie Mundial en el año 2002 para perder frente a Los Angelinos de Anaheim.Esa Temporada contaban con el entonces mejor bateador del mundo, Barry Bons, que llegaría a ser el hombre que haría añicos el récord de honrones para una Temporada en poder del toletero Mark Mc Gwire ( 70 en 1998 por 73 en el 2001) y  el de por vida en poder de Hank Aaron (755 por 762 en el 2007), poco después ( 2006) de haber pulverizado el de Babe Ruth (715). Las acusaciones posteriores de que Bonds solo había podido poner números tan espectaculares porque "había usado sustancias prohibidas" todavía están sobre la mesa y parece que lograrán vetar su entrada al Salón de la Fama. Por lo menos durante la vida de esta generación de Decididores de Cooperstown.
Hasta la Temporada del 2010. En el año 2006 la Gerencia de Los Gigantes se traen al DT de Los Padres de San Diego, Bruce Bochy, considerado un genio de la Dirección, para que reforme al Equipo de la Bahía. Le encomiendan, por lo menos, ganar la División Oeste de la Liga Nacional en un plazo relativamente breve, y si fuera posible, la Liga. Bruce Bochy ha de necesitar cuatro años para consolidar a un equipo capaz de ganar, jugando como él considera que se debe jugar al beisbol. Pero el flemático Bochy sabe que lo que ha querido expresar el dueño de Los Gigantes el mismo día de su llegada es "deseo, otra vez, la Serie Mundial, muchacho". Así que manda a buscar de Triple A a un receptor muy joven que se está destacando sobremanera y que se llama Buster Posey y le da la mascota para que se encargue de las cosas que habrán de pasar detrás del plato. Necesitamos que conduzcas bien a Tim  "Melena" Lincecum y a Matt "Caramala" Cain, le dice al chico con rostro de niño bueno. Posey responde tan abrumadoramente ok que ayuda a los Gigantes a ganar la División. Ha sido capaz de batear de hit en 21 juegs consecutivos y nadie osa disputarle la condición de Novato del Año. Yadier Molina, el cátcher puertorriqueño de Los Cardenales de San Luis, sabe que acaba de nacer una estrella que tratará de hacerle sombra en el futuro.
Los Gigantes aniquilarían a Los Bravos de Atlanta 3 a 1 en la Serie Divisional. 4  a 2 a Filis de Filadelfia por la Liga y 4 a 1 al megatrabuco de Los Rangers de Texas por la Serie Mundial. Sencillamente avasalladores. Solo con peloteros promedio que juegan muy bien al beisbol y que no saben nada de presiones en minutos álgidos. Y dos o tres superestrellas que ponen su ego al servicio de un mago de verdad llamado Bruce Bochy. La consecución de la Serie Mundial del año 2010 hace que Los Gigantes igualen a Los Cardenales en una estadística muy curiosa. Son apenas el segundo equipo de Grandes Ligas en ganar Series Mundiales en tres siglos diferentes. Vale decir, XIX, XX y XXI.
Para olvidar la mala Temporada del 2011 la Gerencia de Los Gigantes hace algunas movidas interesantes. Una de sus estrellas de los jardines, el dominicano Melky Cabrera da positivo en un control antidoping y es suspendido por 50 juegos. De modo que se traen al jugador de cuadro venezolano Marcos Scútaro desde Colorado y al cotizado jardinero Hunter Pence desde Filadelfia. Le dicen, además, al lanzador mexicano, Sergio Romo, que ha llegado su hora consagratoria en el mundo del relevo. Buster Posey sigue jugando como la estrella que ya es y se llevará el Campeonato de Bateo de la Liga con 336 de promedio. Marcos Scútaro logra una gran cadena de hits consecutivos que se extiende a 20 juegos. Nadie se asombra cuando Los Gigantes ganan su División. Al igual que un par de años antes, son dados como favoritos para ganar la Liga porque han agregado a algunos puntales que se han fundido excelentemente bien con los muchachos "que saben jugar a la pelota como desea Bochy". En el primer round frente a Los Rojos de Cincinatti logran borrar una desventaja de dos juegos y los pulverizan en los próximos tres. Ganan la Liga - regresando de otra desventaja - frente a Los Cardenales de San Luis, 4 a 3. Ahora el enemigo es un tigre cebado, con uno de los mejores cuerpos de pitcheo de todos los tiempos y con el bateador más temible de los últimos anos que el mundo del beisbol conoce como Miguel Cabrera el Venezolano.Solo que Los Gigantes juegan al beisbol sin ponderar enemigos de manera especial. Salen a la grama a realizar lo que siempre hacen correctamente, sin grandes aspavientos, unidos por un cordón umbilical irrompible e incorruptible. Los poderosísimos Tigres de Detroit, comandados por un Gran Ganador llamado Jim Leyland, tienen que bajar la cerviz ante la competencia perfecta de los gigantes de Bochy. Lo hacen desde el mismo minuto en que un venezolano que juega la tercera base y que el mundo del beisbol conoce como "el panda" Pablo Sandoval, saca tres veces la bola del parque, dos de ellas frente al tal vez mejor lanzador del mundo en ese momento, Justin Verlander.Un pítcher de Los Gigantes llamado Madison Bumgarner abre su abanico de excelencias pero Bochy sabe muy bien que su historia verdadera está por escribir. Los Tigres de Leyland no pueden ganar un solo partido.Dos Series Mundiales en tres años es una cosa muy seria. Pero Los Gigantes conocen que pueden ir por más. Se comienzan a oír algunas voces que hablan de una "nueva dinastía en el beisbol".
Para la Temporada del 2013 San Francisco se ha quedado sin el pítcher cerrador Brian "Barba" Wilson - se ha ido con los archienemigos de División, Dodgers -, sin el repuesto Melky Cabrera, que ha decidido jugar con Los Azulejos de Toronto y sin los servicios a tiempo completo de la estrella Tim Lincecum, aquejado de dolores y metido en una racha pésima.Es un año "impar" y Bruce Bochy sabe muy bien que el 2013 sera difícil. Hagamos lo que podamos, le dicen desde las oficinas del equipo. Bruce Bochy hace lo que puede - que siempre será digno de una afición reverente - mientras se prepara para el 2014, un año "par".
Estaba casi marcado que la Temporada 2014 sería la Temporada de las estrellas mediáticas de los Dodgers de Los Angeles. En paralelo al desarrollo del Campeonato se estaba librando una gran guerra de egos en los jardines de Los Dodgers. Finalmente ganada por el joven talento cubano Yaser Puig, un atleta controvertido que baila muy mal entre las cuerdas de la genialidad y de la ingenuidad como si desconociera el negocio en el que se mueve. En algún momento del año Puig se robaba tantos titulares como Barac Obama. Dodgers de Los Angeles ganó la División Oeste de la Liga Nacional. Pero Los Gigantes ganaron el derecho a disputar el cuarto cupo frente a Los Piratas de Pittsburgh. Y todos nos preparamos para asistir a una batalla a muerte entre Dodgers y Gigantes por el cetro de la Liga. Lo que no ocurrió porque los "amarillos" Dodgers bajaron la cabeza ante la impronta de Los Cardenales de San Luis. Mientras, los "invencibles de postemporada" rompían el aura de favoritos con la que Los Nacionales de Washington se habían presentado en la palestra liguera.El segundo juego frente a Los Nacionales marcó un hito en la historia de los play off. Duró 6 horas y 23 minutos y fue decidido por el primera base de Los Gigantes Brandon Belt en el ining 18, con un homerun. Por supuesto que constituye récord. Pero para muchos conocedores del beisbol eso no fue lo mas importante. Lo interesante del partido estuvo dado porque el DT de Nacionales, Matt Williams, sacó del montículo a su mejor carta, Jordan Zinmerman, en el noveno ining, quien solo había permitido 3 hits, estaba ganando por una carrera y tenía dos hombres en base y dos outs en la pizarra. El relevista Drew Store permitió doblete de Pablo Sandoval y el partido se empató. Ese fue el gran punto de giro de la Serie Divisional y volvió a demostrar qué equipo era el más capacitado para jugar los momentos picks. Yo comparto la opinión de los especialistas. Esa noche casi que salí de la tele para el trabajo. Finalmente Gigantes vencerían 4  a 2. Y despacharían, sin grandes complicaciones, 4 a 1 a Los Cardenales de San Luis por el título de la Liga.
Para oponer a Los Reales de Kansas City Gigantes tenía a una gran pléyade de estrellas diezmadas y a una gran tropa de guerreros inamilanados ante cualquier circunstancia. Un Tim Lincecum que lucía dos Premios Cy Joung (2008 y 2009), un par de juegos de cero Hits Cero Carreras y tres anillos de Serie Mundia. Sin embargo "Exmelena" estaba en la banca casi que como un objeto decorativo porque sus posibilidades de lanzar eran prácticamente nulas. Un Mc Cain que había lanzado un Juego Perfecto en el 2012 y que había sido parte importante de los logros del equipo también estaba en la banca como otro objeto decorativo. Un Gregor Blanco, que estaba haciendo todo lo posible por suplir a una estrella llamada Angel Pagán en el cénter field. Un Novato de lujo llamado Joe Panik que debía suplir al oportunísimo Marcos Scútaro en segunda base. Un Travis Ishikagua que sabía habría de compartir el jardín izquierdo con el dominicano Juan Pérez y un Michael Morse que conocía que sus posibilidades estaban en el Stadium de Los Reales ( bateador designado) y en la posibilidad de salir a batear como emergente.Además, Los Gigantes presentaban a unos de los mejores receptores del mundo en la figura de Buster Posey, la persona que estaba vendiendo casi tantas camizetas como la leyenda Derek Jeter. Y a un buen cuerpo de abridores respaldados por un bullpen respetable, tal vez no tanto como la maquinaria relevista de Reales.
Bruce Bochy vs Ned Yost.Los viejos experimentados de mil batallas vs los novatos deslumbrantes del 2014. Los Reales de Kansas City jamás podrán vencer en la Serie Mundial a cualquiera de los equipo que gane la Liga Nacional, pensaba.Mucho menos si se tratara de Los Gigantes, me aseguraba. Además es un año "par" y los años pares son cábalas en el empuje de los chicos de La Bahía. Para la segunda batalla de la historia entre Wild Card yo tenía mi favorito.
La Serie Mundial comenzaría en el Kauffman Stadium de la Liga Americana. Por "regla". El ganador del Juego de las Estrellas tiene ese derecho.
Play Ball.

Westchester, Miami, USA.
Luis Eme Glez.
Noviembre 1 del 2014.



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