El pasado martes terminó, oficialmente, la Temporada de beisbol en los Estados Unidos. Digo "oficialmente" porque no puedo decir "regular". La Temporada Regular es la que concluye con el último out del juego 162. Lo demás es Postemporada e incluye el juego de los Wild Card, las Series Divisionales, la Serie por el Banderín de cada Liga y finalmente la Serie Mundial. Vale decir, lo demás "es Octubre". Los jerarcas del beisbol en los Estados Unidos llaman a la final del Campeonato "Serie Mundial". Ciertamente Grandes Ligas es un gran mosaico de nacionalidades pero el nombre establecido para la definición del Primer Lugar parece fuera de sintonía. Tal vez por eso el verdadero Campeonato Mundial - recién instaurado - se llame Clásico.
No esperaba, ni por asomo, asisitir a una final entre Reales de Kansas City y Gigantes de San Francisco. Primero porque Reales es un team sin suficiente pedigree, que no había estado en los trajines de una Postemporada desde 1985 y cuyo róster era un grupo de chicos talentosos pero sin ninguna experiencia, comandados por un nuevo DT muy controvertido, que había llegado desde Los Cerveceros de Milwauke para "llevarlos a la Serie Mundial". El equipo de Missouri apenas había estado en la Parrilla de las Grandes Telemisoras y solo los más viejos recordaban a la Gran Maquinaria Ganadora de 1985, que incluía a un par de monstruos llamados George Brett y Bert Saberhagen, muy concidos para mí a través de las trasmisiones deportivas radiales que lograba captar, desde Miami, en mi casa de campo en Plateros. Un viejo cubanoamericano de La Pequeña Habana, al que dejó de interesarle la pelota, me había preguntado "pero de verdad todavía hay un equipo en Kansas City"?. No obstante Reales había impuesto algunos nombres en el panorana beisbolístico americano de hoy, suficientes como para habernos llamado la atención. El pítcher dominicano Yordano Ventura tenía apenas 23 años y tiraba la pelota a casi 100 millas por hora, cuyos promedios de efectividad estaban siendo muy solventes. El cátcher venezolano Salvador Pérez había estado en los dos últimos Juegos de las Estrellas y estaba considerado un superreceptor al que todavía le quedaban algunos años para madurar. Billy Butler era un Bateador Designado de gran calibre, la entrada del lanzador James Shields, llegado en una transacción con los Rays de Tampa, había redondeado a un cuerpo de lanzadores que prometía, con un bullpen que, según los especialistas, "metería miedo" con sus relevos de oro a lo largo de la Temporada. Yo era de los que sabía esto pero igual no daba un céntimo de dólar por los chicos de la "realeza" de Kansas City. Así que no apostaba por Ned Yost, un DT sobreglorificado que había jugado beisbol siempre a la baja, ni por la ayuda que podría brindar una afición desmemoriada que nunca pasaba de llenar la mitad del Kauffman Stadium.
Los Reales tuvieron una Campaña de ensueño y discutieron el Banderín de la División Central de la Liga Americana con Los Tigres de Detroit casi hasta el último día de la Temporada. Perderlo equivalía a tener que aspirar a la Postemporada en un juego de Muerte Súbita con el segundo Wild Card de la Liga. Que serían Los Atléticos de Oakland, el "trabuco" californiano que, después de ceder al talentoso cubano Joanis Céspedes en una rara transacción con Los Medias Rojas de Boston, caería en picada como si la movida hubiera constituido una maldición. Por sobre el favoritismo de Los Atléticos "semiholliwodenses" se erigieron unos Reales imbatibles y de esa manera protagonizaron la primera sorpresa de la Postemporada. Preguntado por si la derrota era consecuencias del cambio inesperado, Céspedes dijo "no sé, la pelota es un negocio, yo solo hago mi trabajo en el equipo en que esté". Céspedes era el Gran Pilar de Los Atléticos pero la Jefatura de Oakland no quería a un Gran Pilar sino a un Pilar Top y al parecer de algunos monstruos sagrados de la crítica deportiva, Céspedes todavía "no había demostrado serlo a sus 28 años". Céspedes tampoco había "demostrado" que la pelota es un negocio: pero lo había dicho. Pocos días mas tarde Los Reales de Kansas City barrerían a los megafavoritos californianos Angelinos de Anaheim y a los también favoritos Orioles de Baltimore con un desmadre de combatividad sin parangón en la historia de Grandes Ligas y comenzarían a tejer su leyenda de "Equipo Grande", capaz de codearse con los mejores del Circuito. Ned Yost fue considerado un mago y las entradas para la Serie Mundial se vendieron como bistec caliente. Fox Deportes en Español redimencionó su barra de comerciales y se preparó mucho mejor en relación con la historia del cénter field Lorenzo Cain, un chico negro de familia tan pobre que había tenido que posponer su entrada al Gran Circo porque el trabajo físico no podía esperar por un salario mínimo de aristas impredecibles. La televisión comenzó a replisar cintas medio empolvadas que se morían de tedio en sus bóvedas y eso hizo que algunos fanáticos ocambos del beisbol estadounidense recordaran que, efectivamente, Reales había ganado la Serie Mundial de 1985 a Los Cardenales de San Luis, que había sido una Franquicia aparecida en 1969, que habían sido potencia en la década de los ochenta y que habían perdido la Serie Mundial de 1980 ante los Filis de Filadelfia. Por mi parte me sentí encantado cuando pude ver - por vez primera - el video en donde George Brett protagoniza el affaire del "bate de pino" en un juego contra Los Yankees en la segunda parte de la Temporada de 1983. Brett había conectado un homerun a Richard "Goose" Gossage en la parte alta del noveno ining para poner arriba a Reales. El DT Yankee Billy Martin se encamina hacia el umpire principal y le pide que revice el bate de Brett. Cuando Tim McClelland y sus ayudantes de campo lo hacen se dan cuenta de que el bate de pino que había usado Brett tenía mas de 18 pulgadas "del mango hacia arriba". Lo que era ilegal. De modo que anulan el batazo de vuelta completa y Brett es expulsado del partido.El enojo del famoso tercera base es de antología y al fin pude "verlo". Brett estuvo a punto de golpear al umpire. El juego fue suspendido pero sería reanudado semanas después, con la salvedad de que el Presidente de la Liga Americana, Lee Mac Phail, repuso a Brett en la alineación de Reales y estos se llevarían la victoria. Lo último que hizo la televisión "desolvidada" fue "recordar" que la mascota de Los Reales era un león llamado Slugger que se había cansado de beber agua en las mil y una fuentes de la ciudad "parisina" de Kansas City y que tenía tanta sed de sangre humana de bahía occidental que apenas podía soportar el aburrimiento en su jaula falsa. Se trataba de 29 años de espera.
Los cubanos le decimos "amarillos" a quienes, pudiendo, no hacen su trabajo en la hora cero. De modo que yo consideraba que Angelinos - que tiene en su róster al mejor pelotero del mundo, Mike Trout - y Orioles se habían comportado como equipos "amarillos' ante unos crecidos Reales de Kansas City. Ni siquiera le daba el beneficio de la ventaja a Los Reales ante las notables pérdidas de Los Orioles en las figuras del tercera base Manny Machado ( lesión), del primera base Chris Davis (suspención por dopaje) y del cotizado cátcher Matt Wieters (lesión). No obstante, ahora que Los Reales habían protagonizado tal hazaña, que se habían dado a conocer al resto de los aficionados americanos y que se habían ganado el respeto de cualquier adversario, les consideré un equipo a tener en cuenta sobre todo si su bullpen de espanto era capaz de hacer su trabajo. Pero solo un equipo a tener en cuenta: nunca un contrincante serio para ningún equipo ganador de la Liga Nacional.
Los Reales de Kansas City serían el tercer equipo de beisbol que acccedería a una Serie Mundial en condición de Wild Card. Los dos anteriores habían sido Los Gigantes de San Francisco y los propios Angelinos de Anaheim, en una Serie Mundial ganada por los últimos. Yo, que esperaba una final dorada entre "mis" Cardenales y "mis" Yakees este 2014 me preparé para disfrutar (?) una Serie Mundial entre un par de ganadores de Wild Card que, al parecer, no colmaban las espectativas de nadie, mas allá de la magia que les insuflaban un par de artistas de la victoria llamados Bruce Bochy El Grande y Ned Yost El Inflado a dos teams sin grandes rimbombancias.
Sobre ESPN Fox Sports tenía la primicia de la Serie Mundial en Español. No había mas alternativas que soportar el "talento", detrás de los micrófonos, del venezolano Pablo Alsina y el de los exjugadores de Grandes Ligas, el pítcher dominicano Dioner Sánchez y el primera base mexicano José Tolentino.TBS y MLB Beisbol - en inglés - habían desaparecido, momentáneamente, de mi Paquete de Cable.
Westchester, Miami, Usa.
Luis Eme Glez.
Octubre 31 del 2014.
Sobre ESPN Fox Sports tenía la primicia de la Serie Mundial en Español. No había mas alternativas que soportar el "talento", detrás de los micrófonos, del venezolano Pablo Alsina y el de los exjugadores de Grandes Ligas, el pítcher dominicano Dioner Sánchez y el primera base mexicano José Tolentino.TBS y MLB Beisbol - en inglés - habían desaparecido, momentáneamente, de mi Paquete de Cable.
Westchester, Miami, Usa.
Luis Eme Glez.
Octubre 31 del 2014.
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