Sunday, November 2, 2014

USA:SERIE MUNDIAL DE BEISBOL 2014. (FINAL).-



Hechología breve, ciertos detalles y algunas curiosidades.



La Serie Mundial es el evento que cierra la Temporada de Grandes Ligas en el beisbol de los Estados Unidos. Está pactada a siete juegos y el ganador será quien llegue primero a cuatro victorias. Los Reales no ganan un Campeonato desde 1985 y Los Gigantes iban por el tercero en cinco años. Para el juego decisivo ningún equipo tenía disponible a su mejor lanzador aunque se daba por descontado que el as de Los Gigantes estaba listo para tirar las entradas que fueran necesarias a pesar de su poco descanso desde la Gran Hazaña del Juego 5. Para muchos especialistas Los Reales llegaban al final del camino con una ventaja mínima. Jugaban en casa, necesitaban cerrar una Temporada excelente, contaban - al fin - con Stadium a plena capacidad y podían jactarse de tener un bullpen de ensueño y a un DT al que equiparaban con el de San Francisco. Además, Los Gigantes debían bregar con el "síndrome del séptimo juego". Nadie, desde Los Piratas de Pittsburg de 1979, había podido ganar el Juego 7 de una Serie Mundial como visitante. Aquella ocasión los derrotados habían sido Los Orioles de Baltimore y la victoria había significado la última Serie Mundial ganada por Los Piratas. A mí no me importaba eso. Los Gigantes habían reventado a Los Rangers y a Los Tigres como visitantes en las Series Mundiales del 2010 y del 2012 y me parecía que no había motivos para que no se repitiera la historia en Kansas City. Además, Los Gigantes eran un equipo consolidado, acostumbrado a jugar juegos candentes y saldrían al terreno sin presión alguna frente a unos bisoños chicos que apenas podían creer lo que les estaba ocurriendo en este sorprendente 2014.
Pero antes del último partido habían ocurrido algunas cosas interesantes. Los Reales estaban invictos durante la Postemporada porque al juego por el Comodín de la Liga Americana frente a Los Atléticos de Oakland había que sumar los tres contra Los Angelinos de Anaheim y los 4 versus Los Orioles de Baltimore. Detalle que parecía fantástico, con el handicap de que tanta victoria seguida les había obligado a tomar muchos días de asueto, limitados a prácticas de rutina. Otros equipos en condiciones similares habían pagado muy caro su seguidilla de éxitos. Sin embargo ocho victorias al hilo significaban una apoteosis muy contundente y en verdad provocaba pavor a los seguidores mas pesimistas de Los Gigantes.
El 21 de Octubre Madison Bumgarner se enfrentó a James Shields en el primer juego de la Serie Mundial. Shields trabajaría con doble interés. Porque detrás del Gran Evento estaba su Agencia Libre, lo que, en caso de brillar, obligaría a Reales a pagar más por sus servicios si querían retenerlo o lo pondría en vitrina para que escuchara ofertas del mejor postor. Pero el ex Rays de Tampa se presentó fatal y una disertación magistral del chico de 25 años de La Bahía ayudó a Los Gigantes a ganar el primer partido, 7 por 1. Ello acabó con el invicto de Los Reales y extendió la cadena  de victorias seguidas de Los Gigantes para Series Mundiales a seis, toda vez que sumaban cinco desde que habían ganado el último juego a Rangers de Texas en el 2010 mas las cuatro versus Tigres de Detroit en el 2012. La actuación de Bumgarner cerró en el séptimo ining con un borrón. El cátcher Salvador Pérez le sacó la bola del parque y ello implicó que su cadena seguida propinando ceros quedaba detenida en 21. Aunque la fanaticada "azul" del Kauffman Stadium fue apagando su euforia a medida que los ceros invadían la pizarra, en sentido general fue bastante fiel a sus muchachos.
El 22 de Octubre Jake Peavy se enfrentó al meteoro Yordano Ventura en el segundo juego de la Serie Mundial. El bisoño dominicano llegaba con grandes espectativas y nadie dudaba de que su trabajo equipararía las acciones. Gregor Blanco le dio jonrón en su primer turno al bate y entonces hasta los más optimistas pensaron que 23 años no era suficiente para enfrentar a un equipo maduro y flemático que sabía lo que era ganar los juegos decisivos. Pero Ventura se recompuso y aunque no realizó una actuación brillante se las arregló para llegar hasta donde los relevos cogerían el batón para sellar una victoria muy necesaria. El veterano Peavy lanzó con intermitencias pero no pudo hacer mucho. Un lanzamiento sospechoso del relevista Hunter Strickland contra el cátcher Salvador Pérez estuvo a punto de ocasionar una bronca muy grave pero afortunadamente el affaire no pasó a mayores. La victoria de Los Reales salvaba su honrilla y  de esa manera podían viajar hacia La Costa con relativa tranquilidad. Los Giants respiraban satisfechos porque habían venido a Kansas City en busca de, al menos, una victoria. Los fanáticos "reales" no pararon de vitorear a los suyos y apenas se sentaron durante el curso del partido.
El 24 de Octubre Tim Hudson se enfrentó a Jeremy Guthrie en el tercer juego de la Serie Mundial. Hudson, al igual que Peavy, es un lanzador veterano que depende de lo que le "va quedando" y de lanzamientos rompientes bien colocados en la zona que domina. Guthrie es el tercer abridor de Los Reales y es un hombre que está en la etapa media de su carrera. Se trató de un excelente partido en donde los abridores cumplieron muy bien su misión, Tanto que entre los dos se combinaron para retirar a 20 bateadores en fila. Los primeros cuatro hombres de la alineación de Los Gigantes fallaron en 16 veces y apenas recibieron una base por bolas. Sin embargo, la gloria se la llevaron los relevistas de Los Reales, que no permitieron "nada" durante 4 inings, algo que no se veía desde hacía 22 años. El tercer juego detuvo en 25 la gran racha de Pablo Sandoval embasándose en partidos consecutivos. Con la victoria - 3 por 2 - Los Reales se aseguraron de volver a casa. Ahora bien, hubo algo en este Juego 3 que me llamó mucho la atención y que según tengo entendido también se la llamó "un poco" al comentarista de Fox, Dióner Sánchez. Creo que las dos carreras anotadas por Los Gigantes son inmerecidas aunque vayan como "limpias" a los libros de anotación. El short stop de Los Reales, Alcides Escobar, dejó pasar dos roletazos a su derecha, muy cerca de su guante, y al parecer no hizo el esfuerzo suficiente para capturarlos. Cada uno de los hombres embasados anotaría después con batazos impulsadores del short stop de Los Gigantes Brandon Crawford. Las conexiones fueron anotadas como "hits" por "regla" - no hicieron contacto con el guante y por tanto eran "inalcanzables" - pero quienes hemos disfrutado de los grandes campocortos del Circuito sabemos que "esos rollings" los "cogía cualquiera". Conste que Escobar es un gran torpedero. Dióner Sánchez - que fue lanzador - dijo que a su parecer "Escobar no es un gran torpedero hacia su derecha". Yo creo que sí lo es: sólo que es una estrella a la que todavía le falta una punta y que necesita consolidar sus nervios para los grandes momentos.Técnicamente el juego debió quedar 3 por 0.
El 25 de Octubre Ryan Vogelsong - invicto en Post Temporada - se enfrentó a Jason Vargas en el cuarto juego de la Serie Mundial. Los Gigantes masacraron al pitcheo de Los Reales para ganar 14 por 4. Hunter Pence se embasó cinco veces y el lanzador venezolano Yusmeiro Petit relevó otra vez de manera magistral. Yusmeiro es el hombre que tomó el puesto del lesionado Tim Lincecum, cuando las lesiones de Tim apenas le dejaban relevar algún partido. Carlos Santana tocó el Himno de los Estados Unidos.
El 26 de Octubre Madison Bumgarner se enfrentó a James Shields en el quinto juego de la Serie Mundial. Todo el mundo esperaba una gran reacción de Shields y otra joya por parte de Madison. Toda vez que era muy difícil que se volvieran a enfrentar durante la Serie para muchos este era el "partido" clave. Efectivamente James demostró su clase y dio una disertación de pitcheo hasta que lo relevaron. Sólo que tenía en frente a un  eterno disertador que estaba en su gran noche, listo para hacer historia. Madison Bumgarner tiró completo, le dieron 4 hits, estrucó a 8, no concedió boletos y nadie le llegó a tercera base. La victoria - 5 por 0 - elevó su récord para Serie Mundial a 4 y 0, con 0.29 de carreras limpias y solamente 12 hits permitidos en 31 entradas, con 27 ponches. Algunos comentaristas, sonriendo asombrados, le "preguntaban" a Clayton Kershaw "qué te parece, mejor lanzador del mundo". MB había pintado una obra de arte en el AT & T Park de San Francisco, con lanzamientos que oscilaron entre las 90 - 94 millas por hora, combinados con curvas de espanto, sliders únicos y cambios de velocidad antológicos, capaces de marear a los más ranqueados bateadores del negocio. MB tiene un recta imponente que cuando la tira en la zona alta de las letras de la chamarreta del bateador - lo mismo pegada, al centro, que afuera - es, sencillamente, imposible de conectar. Es además, una recta "pesada", que pasa sobre el home plate a "otra" velocidad. Yo no diría que es el mejor lanzador zurdo de la actualidad - calificativo que dejo todavía para el tejano de Los Dodgers, Kershaw - pero sí me arriesgo a decir qué es el lanzador zurdo más ecuánime y más pragmático para los momentos de la verdad. Algo que el otro zurdo del Pacífico no ha podido resolver aún.
El 28 de Octubre Jake Peavy se enfrentó a Jordano Ventura en el Juego 6 de la Serie Mundial. Pocos dudaban de que esta sería la noche del dominicano, sobre todo cuando Los Reales no tenían otra alternativa que ganar sí o sí. Además, nadie daba una costilla de ternera por el veterano de Los Gigantes. El Kauffman se repletó desde muy temprano y se tiñó de azul y los fanáticos no pensaban sentarse como no fuera cuando no pudieran mas con la posición de pie. Nadie olvidaba "la maldición del juego 6": hacía muchos años que nadie ganaba la Serie Mundial en ese juego y en Kansas se daba por descontado que Yordano obligaría a celebrar el Juego 7. El jovencito tiró tan bien que la gente pensó que le había devuelto la disertación a Madison Bumgarner y cuando los relevos se encargaron de sellar con broche de oro su actuación y el marcador anunciaba el 10 a 0 nos percatamos de que Los Reales acababan de graduarse también de masacradores y de que Los Gigantes de esta noche se habían comportado con un amateurismo muy parecido al de Los Reales del primer juego de la Serie. Los seis tubeyes conectados por Los Reales constituyen récord para una Serie Mundial. La noche sirvió para rendir homenaje con un minuto de silencio al joven prospecto de Los Cardenales, Oscar Taveras, recientemente fallecido, junto a su novia, en un accidente de tráfico en República Dominicana. La mesa estaba servida para el Juego Decisivo.
El 29 de Octubre Tim Hudson se enfrentó a Jeremy Guthrie en el Juego 7 de La Serie Mundial. El Ultimo Juego habría de jugarse con carta blanca para los lanzadores. Ciertamente los lanzadores top disponen de brazos valorados en millones de dólares y las Compañías de Seguros saben lo que se traen entre manos con los dueños de equipo. Bruce Bochy había dicho que pensaba utilizar a su as Madison Bumgarner durante uno o dos inings si fuera necesario. El lanzador lo había corroborado pero poco después había expresado que "estaba listo para lo que fuera". O sea, "tengo 25 años, estoy en mi mejor momento y no hay que exagerar".Las cámaras de la televisión no le perdían de vista. Bumgarner parecía no pensar en nada especial. Como no fuera, tal vez, en el toro que le había regalado a su novia en Hickory, Carolina del Norte, a manera de regalo de bodas. Si había alguien más flemático que él este 29 de Octubre, nadie lo conocía.Muy pronto los DT se deshicieron de sus abridores. Jeremy Affeldt relevó a Hudson y el meteoro dominicano Kelvin Herrera a Guthrie. El partido llegó al tercer ining con empate a dos carreras, despues de que en el segundo ining tres elevados de sacrificio y un doblete impulsador habían igualado las acciones.  Michael Morse es un gigantón de más de seis pies y de más de 200 libras que tiene la función de bateador emergente y de bateador designado cuando los juegos se dan en parques de la Liga Americana. Es un hombre que se poncha mucho pero que es capaz de conectar con cierta facilidad y tiene tanta fuerza que muchas veces lo traen para que trate de buscar un honrón. Esta noche era el bateador designado y habia sido uno de los impulsores de Los Gigantes en el segundo ining. Lo seria tambien en el cuarto cuando castigo a Kelvin Herrera con un inatrapable que llevo a Sandoval hasta el home con la tercera carrera que a la postre seria decisiva. Bruce Bochy no necesitaba más. Sin embargo algunos pensábamos que dejaría al menos uno o dos inings a Affeldt y que colocaría un relevo intermedio para que Madison cerrara el partido en caso, por supuesto, de que las cosas siguieron iguales. Bochy pensaba diferente. Y nos equivocamos. Así que trajo a su monstruo para que abriera el quinto ining. El monstruo andaba con menos de tres días de descanso después de haber tirado 117 lanzamientos en el juego histórico. No critiqué la decisión. Solo estaba pensando que posiblemente Bochy tuviera "cuidado" con el brazo sagrado de su mejor carta. El primer bateador le conecta de hit. Madison se acomoda la gorra, se estruja sobre el montículo y su cara no da la más mínima señal de alarma.Después de eso, haciendo exactamente lo mismo que hace siempre - los comentaristas decían que "no tenía nada en la bola", algo que yo no "podía" ver - el chico llegó fresquísimo al noveno ining, porque por la mente de su DT no pasó jamás la idea de extraerlo de la lomita. Las cámaras de la tevé no podían soportar la tentación de mostrar al bullpen vacío. Cuando faltaba un out para rubricar la victoria que daría la Serie Mndial a Los Gigantes, el left field Alex Gordon conecta una línea al  jardín central que se convierte en hit cuando Gregor Blanco decide que no puede llegarle y en su intento por atraparla de bounce la bola se le escapa y rueda hasta lo profundo del left cénter field. En la situación del juego, con una alineación anesteciada por los lanzamientos de MB, todos pensábamos que el coach de tercera enviaría a Gordon hacia el home buscando la carrera del empate. Juan Pérez le llegó muy rápido a la bola y tiró muy bien a tercera pero todavía había que ver qué pasaba con el tiro de relevo en una situación tan especial. De modo que lo que hubiera podido ser un homerun dentro del cuadro y el empate para Los Reales solo se convirtió en un triple y en un jugador congelado en tercera porque MB obligó a Salvador Pérez a conectar elevado de foul a las manos del tercera base Pablo Sandoval. Desconozco si la decisión de parar a Gordon en tercera fue del coach o fue de Yost. Tal vez el coach no haya oído a Yost o ambos pensaran que como Pérez andaba encendido con el bate hubiera sido capaz de impulsarlo y que era mejor jugar conservadoramente. El caso es que cuando El Panda se dejó caer de espaldas sobre la grama de la zona de foul con la bola atrapada la suerte de Los Reales había quedado sellada y los Gigantes ganaban su tercera Serie Mundial en cinco años.Pablo Sandoval redondearía una noche para los archivos. Se embasó cuatro veces, bateó de 3-3 con un deadball y llegó, nada más y nada menos, que a 26 hit en la Postemporada, lo que constituye un verdadero récord.Además, es agente libre y aunque quiere "morirse" en San Franccisco conoce sobradamente que no hay ningún otro agente libre en Grandes Ligas que pueda aspirar a lo que él en esta temporada baja. Su vitrina es la mejor.
Era la segunda ocasión en que una Serie Mundial se dirimía entre ganadores de Wild Card y Los Gigantes habían estado en ambas. Esta vez les había tocado ganar. Era la segunda ocasión en que un equipo de la Liga Naciona lograba ganar tres Series Mundiales en un plazo de cinco años. La primera había sido entre 1942 y 1946 y lo habían protagonizado Los Cardenales de San Luis. Las tres Series Mundiales de Los Gigantes igualaban a las tres de Los Medias Rojas de Boston en el siglo XXI. Las cincuenta entradas y un tercio sin permitir carreras lanzadas por Madison Bumgarner rompieron el  viejo récord de su "coequipero" Christy Mathewson. MB no lanzaba como relevo desde la Serie Mundial del 2010. Esta noche había tirado 68 lanzamientos.
Ahora bien, hubo una jugada durante el partido que para muchos tuvo mucha mas incidencia que la acción de detener a Gordon en tercera base. No comparto del todo la opinión teniendo en cuenta la gran capacidad para ponchar y para dominar que tiene Bumgarner así que prefiero quedarme con el "incidente" en la tercera base. El caso es que Alcides Escobar llega a primera a través de trasferencia y que Eric Hosmer conecta un rolling a la derecha del segunda base Joe Panik que daba la impresión  era incogible. Pero el gran novato de Los Gigantes le llega a la bola en una jugada espectacular y fuerza en segunda para que Crawford devuelva a primera base buscando el doble play. Hosmer comete el error, muy frecuente en el beisbol internacional, de tratar de llegar a primer base tirándose de manos. Se ha demostrado que no hay ninguna ventaja sobre arribar de pie, sobre todo por la importancia del último paso. El umpire canta safe en una jugada muy apretada. Los umpires saben que hay una Nueva  Regla - debutante este año - que permite que los DT "reclamen" la jugada si no están de acuerdo con su decisión. Bruce Bochy salió de su cueva y reclamó. Todavía la Regla - entre otras novedosas - no está lista para ser aplicada en los Stadiums y por eso hay que pedir la opinión de Nueva York, donde dictamina un panel sofisticado que sí "ve" de verdad lo que pasa durante las jugadas apretadas.Los espectadores tenemos que asistir a la reunión de umpires cerca del banco de tercera base, con sus audífonos colocados y mirando al reloj, en espera de lo que aseguren los "cerebros" de Nueva York. Ned Yost esperaba que la respuesta fuera "quieto". Bruce Bochy tenía esperanzas de que las cámaras ultrasofisticadas captaran el segundo exacto en que la pelota había llegado antes que la yema de los dedos de Hosmer.Yo sabía que la jugada había sido superapretada pero me iba por el error de Hosmer de tirarse de manos. Despues de 2 minutos y 57 segundos Nueva York dijo "out" y nadie protestó porque las decisiones de "allárriba" son inapelables. Por "regla". Evidentemente eso ayudó sobremanera a MB, porque de lo contrario hubiera tenido que seguir lanzando con un out y hombre en primera. Pero quien de verdad lo salvó fue el guante mágico de Joe Panik. Que matizó una doble jugada de antología. Porque no era descartable que Escobar continuara hasta tercera base. Por supuesto se trata del primer cambio de decisión en una Serie Mundial. Buena información para la próxima trivia.
Al principio se dijo que Bumgarner había sido el ganador el juego. Yo me quedé pensando. Affeldt se lo había entregado arriba en el final del cuarto ining. A partir de entonces MB no había permitido carreras. La Regla es muy clara. MB había "salvado" el juego con su actuación sobresaliente. Se rectificó enseguida. Sin embargo no creo que muchos vayan a recordar a  Affeldt como al ganador del Juego 7 de la Serie Mundial. MB fue demasiado grande y necesario para este nuevo logro de Los Gigantes y por eso es que fue premiado  como el Jugador Más Valioso de la Serie Mundial.
Yo sí que recordaré por siempre a Jeremy Affeldt.
Por si las "trivias".

Westchester, Miami, USA.
Luis Eme Glez.
Noviembre 2 del 2014.




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