La gran cobertura que ha tenido la desaparición del Vuelo MH 370 de Aerolíneas Malayas supera ampliamente la que tuvo el desastre de la aeronave de Air France ( Airbus A 330 ) sobre el Océano Atlántico el 1 de Junio del 2009, muy cerca de las costas orientales de Brasil. Tal vez porque en el Caso del Vuelo MH 370 hay intereses chinos en juego y porque el desastre de Air France fue un caso estrictamente "occidental". Tres meses después - y cuando parecía que el oleaje traicionero de los tantos océanos se calmaba - las autoridades australianas han decidido convocar a un Concurso Especial para que sea una empresa privada quien se encargue de encontrar los restos del avión si es que este cayó verdaderamente en algún lugar de la bestial infinitud del Océano Indico. Desde que la ciudad occidental de Perth se convirtió en la base estratégica de la búsqueda de la nave las autoridades de Malasia han dejado que sean sus vecinos "occidentales" quienes comanden las operaciones. No me extraña, por tanto, que la idea de convocar a concurso libre la búsqueda del avión haya salido de un Gobierno que también tiene su Oeste en la amplísima extensión de la isla continente, en una ciudad donde copulan impresionantes rascacielos, fabulosos autos de ultima generación y sofisticados campesinos moviéndose sobre las colinas en carretones tirados por caballos. Oeste al fin, ahora el anuncio ha salido en los medios transculturizados de comunicación. Pero no vayan a caer en la trampa de la cibermodernidad. Porque el anuncio no es mas que otro texto de cartel que dice "se busca", "entero o destrozado", y quien lo encuentre se "lo lleva todo". O sea, sesenta millones de dólares australianos, equivalentes a unos cuarenta punto ocho millones de euros. Los Sheriff de Sidney han dado la orden a los Sheriff de Perth para que muy pronto los familiares y amigos de los 153 chinos que viajaban a bordo del B 777 descansen en paz. Australia está emitiendo demasiados pasaportes a turistas chinos y es necesario que aparezca el avión a como dé lugar porque el país no puede darse el lujo de que la Gran Barrera de Coral, las sabanas en donde pastan los millones de canguros exóticos, los ríos que engrandecieron la fama de Cocodrilo Dundee en su lucha contra cocodrilos antediluvianos, los demonios vivientes de Tasmania y las covachas aborígenes en donde pululan el resto de los que quedan de antes de la colonización europea, se queden sin las estampidas de los nuevos chinos que no encuentran qué hacer con tanto yuan competitivo. Los demás pasajeros del tristemente famoso Vuelo MH 370 son solo muertos colaterales, llamados por el Dios Occidental antes de tiempo porque él siempre "sabe" lo que hace. Los herederos de las Grandes Dinastías Recuperadas no siempre comparten los designios de sus Superiores De Arriba y por eso tienen que exigir respuestas sin cortapisas.
Cada aviso de cada satélite demarcando zonas posibles del desastre. Cada visualización de aviones buscadores de tesoros lagrimeantes. Cada rastreo de cada barco de superficie. Cada viaje del Bluefin. Cada definición de Inmarsat. Nada ha logrado otra cosa que seguir exasperando a los dolientes chinos, quienes solo necesitan una orden de Pekín para invadir Malasia. No sé qué hubiera pasado si el avión siniestrado despega desde Tokío en momentos en que el par de colosos amarillos no pueden intercambiar un solo grafema de palitos sin enseñarse los colmillos. A veces he llegado a pensar que esta fábula bíblica del calentamiento global y todo el entramado sospechoso del clima mutante que tratan de hacernos tragar los especialistas proféticos ha provocado un extraño desplazamiento del Triángulo de las Bermudas desde sus laterales en el este de América del Norte hacia los Mares de la China o hacia el Océano Indico. O hacia cualquier otro Mar Desconocido, en una carrera por la Zona Cero en la que todos los sabihondos han perdido la batalla.
Ahora que casi todo el mudo conoce de los sacrosantos cubículos laboratorizados del subsuelo de Nuevo México, del Acelerador de Partículas Zuizo, de los descomunales Laboratorios Escudriñadores de lo No Sabido, de la Base Noruega Conservadora de Cosas Terrestres, del nuevo Montículo Arquitectónico en la Primera Zona Cero en Nueva York, ha sido muy acequible para tantos pensar que el Vuelo MH 370 fue raptado por ovnis de rutina y que en estos momentos está siendo objeto de profundos estudios en algún búnker de un planeta quizás sondeado por los telescopios del Valle de la Luna. Que el Vuelo MH 370 fue tragado por un Triángulo Gemelo asentado en algunos de los mares del sudeste asiático. Que el Vuelo MH 370 fue desviado de su ruta por terroristas y que en estos instantes descansa en algún lugar al Oeste de La India en espera de que sus captores decidan sus exigencias. Que el Vuelo MH 370 fue regresado del punto en que se perdió la comunicación con sus pilotos porque ambos decidieron suicidarse o porque uno drogó al otro para llevarse el orgullo del suicidio monolítico y dejar al albur de los tanques de combustible el momento en que tendrían que dar la bienllegada a sus dioses del arroz y del pescado. Que el Vuelo MH 370 fue destrozado en el espacio porque las autoridades malayas - o las autoridades que fueran - supieron, poco después del despegue, que los dos pasaporteros falsos llevaban bombas de destrucción masiva y que harían explotar al avión sobre alguna ciudad importante y que habían decidido que era mucho mejor tener que hablar de 239 muertos que de cuatro o cinco mil porque desconocían si la ciudad elegida por el dúo iranio tenía un Gran Cuerpo de Bomberos como La Otra o si eran tan solventes como La Otra para poder erigir monumentos futuristas en los espacios del impacto. Que el Vuelo MH 370 es un secreto guardado bajo siete llaves maestras y que los dolientes chinos no pararán hasta que sea develado aunque para ello tengan que desviar al Mekong de su ruta y ahogar a todos los jerarcas malayos de mierda entre sus aguas putrefactas y prostituidas por la sirga,
El caso es que no ha importado para nada la solvencia probada de Aerolíneas Malayas de Aviación. Ni la calidad certificada de los B 777. Ha importado el Misterio. La parte pública ha cerrado sus puertas. Ahora toca a la empresa privada actuar. Sin asesores. Sin Gobiernos Coartantes. Solo el movimiento que busca la aventura, la lucha contra los misterios irresueltos, el afán por llevarse el Pemio Gordo que, como siempre, han de liquidar los contribuyentes. El Gobierno Chino, comunistamente capitalizado desde hace mucho rato, no ha objetado. Solo desea una respuesta y será buena venga de quién venga. Están felices porque sus dolientes no se manisfestaran en Plaza Tian Anmen en instantes de anivesario. Y satisfechos porque su nave Zhu Kezhen será la que haga el mapa del fondo marino en donde dicen "los que creen saber" tienen que estar los restos del avión. Han dicho "tienen" que estar pero todo el mundo ha interpretado la frase como "deben" de estar.
A mí este Concurso me recuerda mucho a la película "del oeste" Far and Away en la que Tom Cruise y Nicole Kidman casi se matan sobre sus caballos a campo travieza tratando de vencer al malo en el camino de las tierras prometidas. El área de búsqueda tiene unos sesenta mil kilómetros cuadrados - poco menos que la mitad del Estado de La Florida - de superficie y una profundidad que oscila entre los mil y los mil seiscientos metros de profundidad. Casi una distancia abisal de Fosa Marina. Antes del día 30 del mes en curso los interesados tienen que presentar sus propuestas de modo que se pueda empezar tan temprano como en Agosto. Sin embargo hay una noticia mala. El Zhu Kezhen es una nave falible. Sus sonares son malos. Se rompen demasiado y alguna vez ha tenido que regresar al puerto de Fremantle para repararlos. Se teme por desperfectos futuros pero los organizadores del concurso y los asesores amigos saben de sobra que los chinos están demasiado cansados de estar lejos del lugar del crimen y no aceptarán que ningún otro barco, por muy de Famosas Marinas que fuera, realice la batimetría del sitio en donde esperan encontrar el pecio del bicho siniestrado que se llevó a 153 de sus compatriotas.
Estamos en presencia de la organización de otro Reality sui géneris con locaciones marinas. Nada más esperar por Agosto para poder decir Toma 1. Y esperar - si es que llegan a "buen fondo" - por las peticiones de Occidente a Pekín en el tono de "solo la empresa privada es el motor del verdadero desarrollo".
Los chinos tienen otros conceptos del desarrollo y no les importará si el Zhen se rompe mil veces y tienen que regresar a puerto otras tantas. Porque a estas alturas ya no saben muy bien si las protestas de los deudos es contra el amateurismo de las autoridades malayas o contra su pasividad para actuar cuando sus intereses primordiales no están en juego.
Por si acaso - y según la opinión de conocedores muy solventes de las relaciones internacionales - las autoridades chinas están colaborando con los Comandos Especiales Estadounidenses que tuvieron que ver con la búsqueda y captura de Osama Bin Laden en Pakistán porque quién dijo que todo está perdido. En una mar embravecida que no suelta prendas y en un mundo tan pequeño para los mecanismos sofisticados de inteligencia todavía todo es posible.
Aunque haya que esperar.
Westchster, Miami, USA.
Luis Eme Glez.
Junio 8 del 2014.
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