Cada sueño representa un deseo: incluso las pesadillas.
S. Freud.
Y los sueños sueños son.
C. de la Barca.
Palma Nitelly utiliza varias Redes Sociales para mantener el vínculo con cierta Conexión Universal de la que es gremialista a tiempo completo y para destacar la vida y la obra del solista mexicano Juan Gabriel. En los últimos tiempos los cofrades de Conexión Universal han hecho Cadenas Ejemplares de Oración para ayudar a salir de la clínica al charro de la expresión corporal única. Palma hace eso incluso cuando está trabajando en la Empresa de su hijo mayor en el Oriente de Santiago de Chile.
Hoy mismo La Nitelly anda, otra vez, con Licencia Médica. La depresión recurrente - distorción de sueños en el delirio del amanecer - la regresó a casa porque algunas clínicas no cubren ciertas patologías y las Isapres revisan muy bien los expedientes de sus clientes antes de ofrecer el servicio. De modo que Palma Nitelly hace efectivo un "ingreso domiciliario" medicamentado como corresponde. La soledad de hoy es una burla al barullo del pasado, cuando la casa de Maypú era solo un sitio de residencia para pernoctar en las noches en tanto llegaba el carrete de fin de semana que, muchas veces, se hacía en las residencias de los amigos o en la casa de la playa. Entonces los achaques del cuerpo eran apenas divertimento de advertencias y el follaje de la juventud campeaba por su irrespeto.
Cuando las paredes de la casa comban sus perspectivas y a ella le parece que habrán de estrangularla entonces hace dos o tres llamadas para que sus hijos vengan a comer, a celebrar cumpleaños o a llevarla hasta la finca del hombre con nombre de Evangelista Bíblico, que tiene una parcela en los suburbios de la capital de Chile. En los mediodías de la Región Metropolitana la Autopista del Sol es, de nuevo, nostalgia de los tiempos diferentes. Y ella la transita acompañada por su sangre y sabe muy bien que en la parcela la mesa será servida para cumplir el rito colacional de la Sagrada Familia y nunca para libaciones exhúberas con fondo de Cordillera de la Costa. Si acaso un traguito bien administrado y un Belmont que no llegará a extinguirse.
A veces Palma mira para la pieza ampliada de la chica y se pregunta por qué demonios sus cuadros de madurez no pueden ser plasmados aquí. Solo cuando asimila que la exbebita - que mantiene la línea a fuerza de vegetales - necesita de otros pinceles chorreadores y de su propio espacio calla, y se va hacia la cedetera para ponchar La casa se queda sola, de Paxi Andión. Entonces gana la "serenidad" de que amerita. La casa es amplia y ya nadie la vive. Cuando el par de hijos - que consolidan empresas mixtas y viajan por el exterior combinando portafolios llenos de proyectos y de relax de horizontes - le visitan, se van antes de caiga la media noche y cuando lo hace la nena posiblemente se quede una noche, pero como ella nunca dejará de ser celosa de su espacio impoluto pues se despide con un chaito mamá y se mete en la pieza no ampliada para pincelar su tela última y para consumar todos los ritos permitidos. Palma sabe que no puede llamar a casi ninguna de las amistades del pasado. Porque siempre algunos andan enojados por desmotivos, porque otros no contestan al teléfono o porque ciertas allegadas no quieren descargar quejas de almanaque en sus hombros alicaídos. Así que Palma Nitelly se mete en la cama, restruja su Fono Inteligente y se pone en contacto con su gente de Conexión Universal, con sus imágenes de Jota Gé, lee algo de Weiss o de Cohello. quizás garabatee alguna nota poética y antes de dormirse para las próximas veintidós horas vuelva al Hot Mail por si el chico del Caribe le escribió el correo de ocasión adornado con videos de Geogle o algun pichón de poema improvisado.Trataré de ir a verlo, piensa. En un final ella sabe muy bien que siempre faltará un remedio en su botiquín.
Palma Nitelly tuvo un ataque bestial de bucolismo durante su última visita a la parcela del Evangelista. Estaban todos y cuando pensaba que estaba haciendo la digestión el campo le regaló esta pincelada medieval.
Mujer en la parcela.
Donde comienzan los cerros
Melipilla se esfuma entre el smog de la ciudad
y la parcela es un jardín donde los sueños
se mojan en la lluvia que no cae.
Un caballo de pedigree certificado
se come casi todo el pasto que no queda
mientras la yegua espera
porque el Señor la invente.
Trino maúlla como si deseara despertar
a todas las salamandras de San Sebastián
y a todos los grillos de los cerros del Sur
y la mujer - entre un sueño y otro sueño que no acaba -
se pregunta por la gata que falta
en todos los alféisares de la casa de campo
y piensa que también el Señor
tendría que inventarla
para que el mundo tenga su razón de ser.
A la sombra del cielo
la vaca y la ternera
se desayunan el pasto que va dejando
el caballo de pedigree certificado
en los predios verdes del hombre de la finca
y cuando se marchan hacia el horizonte
parece que ha ocurrido un terremoto
en donde hubo yerba enverdecida
por el Camino de Santiago.
Mientras el pasto crece
por la senda sin mapa la gata camina obnubilada
como si un radar de Animal Planet la dirigiera
hasta el falo de Trino
en la rueda nupcial de los deseos.
La mujer
desfazada del trabajo
machihembrada de nuevo con las clínicas obtusas
recostada contra el último pelo de la cerca de alambres
que la separa de la luz cierta
otea el horizonte azul y pide porque las Empresas de los hijos compitan con Piñera
y porque las Chinas y las Europas sean solo estadios transitorios
de la bonanza que será.
La mujer del sueño que no cede
levanta su cabeza ( que aún es rubia )
y mira para el Norte
para donde una chica desglozada del hogar
rellena lienzos sin detenerse en sus espacios
entre un acoplamiento y otro espasmo
signados por las hormonas que su madre le regaló
en alguna noche inmemorial.
Y en tanto llegue la hora del regreso
y la Autopista del Sur se vuelva Camino de la Soledad
que la lleve hasta sus conexiones universales
y hasta todas las improntas musicales del charro que la ocupa
la mujer se muerde las orejas
para que los besos no se olviden
de que han estado reinando
donde el Dios en el que cree
ha reinventado
el Primer Día.
Westchester, Miami, USA.
Luis Eme Glez.
Junio 28 del 2014.
"He cometido el peor de los pecados que un hombre puede cometer. No he sido feliz" El remordimiento, Jorge Luis Borges
ReplyDeleteP.S. Y hasta aquí.
A PESAR DE LO PROLÍFICO DEL AUTOR, EL DOMINIO DEL LENGUAJE,ME DA LA IMPRESIÓN QUE NO ABORDO LA SOLEDAD, EL DOLOR DE VIVIR,SIN SABER CUANDO Y PORQUE HEMOS VENIDO A QUE HEMOS VENIDO,, Y ENTONCES RECUERDO A SEGISMUNDO, CUANDO SE PREGUNTABA QUE PECADO HE COMETIDO AL NACER, Y SE RETORCÍA DE DOLOR,POR LA VIDA QUE LE TOCO VIVIR,,,,,,,,,,,
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