Monday, April 28, 2014

CAIBARIEN, DE DONDE SOY: PORQUE AHI ESTAN MIS MUERTOS.-


Tomado de varias fuentes: con agregados.





El tema - trova tradicional - es interpretado por el Cuarteto Tradicional Caibarién. Casi todos han fallecido y eran ( y son ) mis grandes amigos. Tantas veces dijeron "sí" cuando les convoqué para cualquier "actividad" cultural que estuviera fuera de sus compromisos con Cultura Municipal. Aunque ganaron varios premios a nivel nacional haciendo trova "verdadera" - no se llevaban muy bien con la "nueva trova" - y eran muy conocidos en todo el país su fama no trascendió la ciudad y las grabaciones que lograron hacer no alcanzaron categoría profesional. No olvido que me complacieron cuando les pedí un tema que homenajeara al Pontón, el barco de hormigón armado construido en los astilleros de San Diego, California, USA, a principios del Siglo XX y que sirvió durante  muchos años como almacén de azúcar a granel, cuyo nombre de pila era San Pasqual. San Pasqual, por tanto, quedaría como uno de sus últimos temas. Tengo en mi poder un CD del Cuarteto,cortesía de la Emisora Local CMHS, que me envió Nancy, la hija de Buye Ramírez, quien fue el Director hasta su muerte.




El Cangrejo es una obra escultórica del artista caibareniense fallecido Florencio Gelabert. Está en la entrada sur de la ciudad y es lo primero que ven los visitantes cuando vienen desde Remedios. Junto con el Pedraplén que va a Los Cayos posiblemente constituya la obra reciente más famosa que identifica a una locación tan identificable desde su fundación en 1853. Se trata de una obra monumental, muy grande, y tal parece que se "detuvo" a la entrada de la ciudad y "paró" su clásico "caminar hacia atrás". A partir de su impronta dos avenidas principales se bifurcan y llegan hasta el mar.  En los últimos tiempos se ha convertido en  el "paradero" favorito donde los viajeros tratan de conseguir que algún vehículo "no oficial" los traslade a su destino. Todo el mundo "va para El Cangrejo" cuando su destino final está en sus cercanías. 




Algunas de las calles y avenidas que están muy cerca del Centro. Me llama la atención la "habilidad" de quien tomó el video pues en verdad - seguramente por los portales y sus columnas de madera - recuerdan a algunos pueblos del Lejano Oeste. Lo más interesante es que el Caibarién actual - despellejado en medio de la crisis crónica que nos asola - está repleto de caballos que halan cualquier armatroste por sus calles lastimadas y de conductores que,a falta de revólveres, andan cargados de machetes y de yaves maestras que puedan ayudarles a reparar sus medios de locomoción en caso de que se rompan en el centro del viaje. Durante el Carnaval, cuando suenan los palenques repletos de voladores, la semejanza con un pueblo del Far West se hace casi obvia.






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Esta es la "obra cumbre" de La Revolución en mi ciudad. Ya he dicho en alguna parte de este Blog de quién fue la idea de construir el Pedraplén hasta Los Cayos. Yo trabajaba en Cultura Municipal en los tiempos en que se proyectaba el megaproyecto civil y recuerdo muy bien las broncas entre los ecologistas y los constructores "materialistas" que tenían que cumplir con El Comandante en tiempo y forma porque el país - en crisis permanente - necesitaba de los dólares del turismo internacional. Los ecologistas lograron vencer algunas reticencias y de esa forma pudo salvarse el habitat de varias especies de la flora y de la fauna citadinas. Quisiera anotar que yo fui a Los Cayos a través de la palanca de un amigo en tiempos en que ya no podía salir de los límites de la ciudad  y en momentos en que se estaba construyendo. el Pedraplén. Cuando yo sí podía salir del perímetro urbano entonces me trasladé hasta la zona para trabajar en sitio - investigaba sobre El Pontón  (Buque San Pasqual) - y lo hice en barco. La premura por terminar la obra hizo que muy pronto hubiera que entrar en reparaciones.  Hoy día es transitado por miles de turistas que llegan a Los Cayos aunque solo fuera para expresar que sus aguas esmeralda y sus arenas increíbles no tienen nada que envidiar a  la playa top de Varadero. Los caibarenienses  (ni el resto de los cubanos) no pueden pasar del puente que marca la Latitud Cero, a menos que trabajen allí.  A partir de  esa marca se necesita de un Pasaporte. O  de la compañía de algún amigo o familiar que "viva" fuera del país.Mi hermana trabaja en el aeropuerto de Cayo Las Brujas y lo hace en el Departamento de Aduana.



Sin comentarios. No olvidar que el Caibarién del inframundo tiene muy poco que ver con la ciudad levantada a partir de los us que llegan desde Miami . Tampoco con los montones de mercados abiertos por el Gobierno donde solo se puede comprar con divisas. La espontaneidad de mi gente esté por encima de todos los altibajos de la sociedad.



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Lo que ha quedado del Central Reforma - rebautizado Marcelo Salado en honor a un mártir local de los años gloriosos . Cuando digo "años gloriosos" se debe entender  que hablo del período 1953 - 1959. A partir de entonces Cuba ha vivido los "años de gloria". Es hermoso que "el ingenio" haya sido convertido en  un Museo: soy museólogo y debiera aplaudir la idea. Lo malo es que constituye otra más de las fábricas de azúcar que los sesudos del Ministerio de Agricultura han descontinuado en aras de la "redución" de ingenios porque hay "otros rubros más rentables" que pueden ayudar a la economía del país, sobre todo ahora que los períodos de sequía son mas extensos y los insumos necesarios para mantener las plantaciones se han hecho demasiado caros en un mercado internacional que ya no incluye a la ex URSS. La poderosa y célebre industria azucarera cubana está en declive: el turismo, las aperturas tímidas y los nuevos rumbos que toma la nación en instantes en que los almanaques comienzan a pasar sus cuentas irreversibles, han cogido el batón y nadie sabe en realidad si se logrará llegar a la meta aunque fuera entre los diez primeros.






Wao. Este es el frontis de  la "casa" hostal de mi amigo Carretero. Una casa  que siempre fue  hermosa situada en calle Luz Caballero - la mía - esquina a Avenida Alonso. Una cuadra y media al Este está nuestro hogar. Carretero compartió dos años conmigo en la Secundaria en el Campo María Escobar Laredo en el barrio de Dolores y era profesor de Geografía. Su esposa Mayra trabajaba en Secretariado. Siempre tuvo sueños de convertirla en un Hostal para todos los públicos. Durante mi viaje a Cuba en el 2012 ya había abandonado Educación y con su esposa habían convertido la residencia en un Hostal de Lujo y les iba muy bien. Contaban con clientela internacional. Nos tomanos algunas Cristal en su sala y cuando regresé a Miami le hice la promoción que le había prometido. Cuando vayan a Caibarién lléguense por allí: verán qué clase de familia es la Familia Carretero. Y si necesitan rentar no lo piensen. No olviden tampoco - si desean conocer a  mi hermana - caminar unos pasos al Oriente y detenerse en una casa muy bonita, de portal con jardineras, y preguntar por "Tere, la hermana de Luis Manuel". Ella no les rentará ninguna pieza. Pero seguro les brindará una limonada proverbial que les ayudará a soliviantar todas las canículas de todos los veranos. Desconozco como me habrá quedado este comercial pero aquí va: y es gratuito, hermano.



Como no: son "nuestros" capitalistas.



Mi pueblo hoy mismo. Todas sus caras. Hay una cara falsa, fortuita y coyuntural. Signada por el poder de los billetes verdes y por las aperturas oficialistas, siempre atentas a cuándo tienen que detener las ínfulas burguesas de los triunfadores.Y claro, la cara real.
                                                                                                  





El auge del turismo internacional llevó a la necesidad de embellecer el litoral de la ciudad. La ciudad nunca tuvo un malecón como no fueran unos metros de macádam y un muro medieval al fondo de  la Avenida Alonso. Ya lo he dicho aquí: el nuevo malecón está a solo tres cuadras de nuestra casa y lo recorrí varias veces. No es gran cosa desde el punto de vista estructural, pero es bastante amplio y ha logrado erradicar  algunas zonas muy sucias de la costa y regalar una hermosa vista a de la bahía desde otra perspectiva. Ojalá alguna vez puedan levantar el resto del malecón, de modo que la ciudad este "amurallada" desde Cayo Conuco, al Oeste, hasta donde abre el Pedraplén, al Este.




Voy a repetirlo: a los caibarenienses nos llaman "cangrejeros". La ciudad, entre otras cosas, es conocida por sus antológicas corridas del cangrejo en los meses lluviosos de Abril, Mayo y Junio. Toda la costa hasta Cambao es un hervidero de bichos molados y la gente espera que acabe el aguacero para cogerlos por sacos. El cangrejo es una exquisitez local y existen varias maneras de prepararlo. Durante la temporada los guajiros los atrapan y los meten en corrales como si fueran aves de corral y en tanto los van consumiendo también los venden a los viandantes de la ciudad y a aquellos que no tuvieron suerte después de la tormenta. En Caibarién habita el famoso supercangrejo de coloración azulácea y muelas portentosas llamado palenque. Prefiere la soledad y parece un verdadero monstruo cuando aparece de improviso en el manglar. Las muelas del palenque azul son más caras y eso lo saben quienes las compran a los vendedores callejeros.
Deseo terminar este recorrido por El Cayo - así también le llaman a la ciudad - con una anécdota - homenaje "al cangrejo de Caibarién". Dicen que el hombre que más sabía de cangrejos en el mundo vivía en la ciudad y que una vez convenció a los dueños de una gran cadena de televisión para que le permitieron dar a conocer su más grande "experimento" realizado con un cangrejo. De modo que el hombre se apareció en el plató con un gran palenque y lo puso sobre el piso sin alfombras y pidió que algunas de las cámaras hicieran sus tomas desde el techo. Toda la prensa nacional estaba presente, así como varios reporteros de países con costas cangrejeras  y algunas grandes cadenas informativas del resto del mundo. El silencio era absoluto. El hombre sujetó al cangrejo por una de sus muelas y le ordenó "cangrejo camina sobre la alfombra". El bicho se desplazó hacia atrás sin problemas de ningún tipo. El hombre lo agarró por la misma muela y con mucha delicadeza le arrancó la otra y la sacudió hacia detrás suyo para que la masa no le cayera encima.  Lo soltó de nuevo y dio la misma orden. El cangrejo volvió a recular. De modo que el gran científico caibareniense fue arrancando cada una de las extremidades del palenque hasta que no le quedaron mas que dos muelas pequeñas y entonces dio una disertación de altísimo nivel cognocitivo. Observen bien ahora, señores, le arrancaré una de las dos muelas que le quedan - lo hizo - y le ordenaré que camine - lo hizo-.Qué están viendo. Correcto, el cagrejo se mueve, luego camina. El silencio era más que absoluto. El hombre se paró, se estiró el saco y levantó lo que quedaba del cangrejo hasta la altura de sus ojos para que todos los vieran muy bien. Ahora le arrancaré la ultima muela, dijo. Lo hizo. Depositó el carapacho con vísceras sobre la alfombra. Escuchen. Cangrejo, camina. El carapacho no se movió. Repitio su orden diez veces. El carapacho no se movió de su sitio sobre la alfombra. Esta es mi gran conclusión acerca del famoso movimiento hacia atrás del cangrejo. El hombre detuvo su perorata científica. Hasta que expresó "después de varios años estudiando el comportamiento motriz del cangrejo de Caibarién he llegado a la conclusión de que el cangrejo sin patas no oye".

Pueden decirme que se trata de una historia de maltrato animal o preguntarme que cuántas muelas tiene un cangrejo. De acuerdo. Solo quería contarles la anécdota para que vean la estrecha vinculación que tienen los caibarienenses con uno de los animales más queridos, abundantes  y necesarios de la ciudad. Qué qué fue del científico. Parece que nadie lo vio salir jamás del estudio de televisión.


Westchester, Miami, Usa.
Luis Eme Gonzalez.
Abril 27 del 2014.

1 comment:

  1. Luisma, hacía mucho tiempo que no venía por tu casa. Bueno, por tu "garito", está bien. Tú sabes que yo solo comento tus textos desde aquí. y porque me lo pides. No comento sobre lo que me encanta. No te jactes, ok?.Gracias por esos videos de El Cayo, su música, sus paisajes y su gente. Pienso viajar el año que viene y te traeré nuevos videos y fotos. Como siempre, me enteré de algunas cosas por tus pies de video. MI abuelo se hubier muerto igual con ese museo del azúcar. Dios mío. Ahora, a lo nuestro.

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