Deje que la prensa diga lo que desee, señor Primer Ministro. Lindon B. Jhonson estuvo aquí en tiempos de la Guerra Fría, cuando combatíamos en Viet Nam y el comunismo era una serpiente que parecía jamás acabaría de desenroscarse. Han pasado más de cuarenta años y yo vengo para demostrar respeto, en nombre de mi Patria, por la grandeza de este su gran país y por el ejemplo que está dando a las demás naciones de Asia.Se lo agradezco en nombre de la Nación, señor Presidente. El país está destrozado por lo que ocurrió con el vuelo 370 y no hemos podido dar una respuesta convincente a los familiares de las víctimas y mucho menos al resto del mundo. Ya verá usted que nuestro robot submarino Bluefin - 21 dará con la Caja Negra en algún momento, dé usted este informe y sigamos restreando los fondos océanicos. Estamos preocupados por ciertas actitudes de los gobernantes chinos, no sabemos si están tratando de desacreditarnos, de hacernos creer que solo somos una potencia regional de tercer orden o si siguen ladrando contra cada una de nuestras gestiones para congraciarse con los deudos de las víctimas chinas del Vuelo 370. Tranquilícese, mi esposa, mis hijas y mi suegra acaban de regresar de Beijing y nuestros amigos chinos saben de lo difícil que se ha hecho dar con el destino de una nave que fue sacada de su ruta ex profeso con el único objetivo de hacerla desaparecer. Seguramente usted ha oído decir, o leído, que algunos periodistas han insinuado que nuestro Gobierno abortó el vuelo porque sabíamos que alguien llevaba una bomba y que preferimos derribarlo antes de que estrellara el avión contra su blanco elegido porque 239 muertos son mucho mejor que cuatro o cinco mil. No haga usted caso a esas habladurías de pobres jornaleros sensacionalistas. Casualmente viajaban un par de iraníes ladrones de pasaportes y ya usted sabe, caramba, esas torres de su capital. Tiene usted razón, también son gemelas y son la cara de nuestra pujanza económica y es verdad que el piloto no simpatizaba con mi Gobierno. No se preocupe, insisto, estamos de su lado y del lado del pueblo que usted comanda, seguiremos apoyando la gestión del país, la búsqueda de los restos y de la caja negra del vuelo 370 y tampoco preste atención a esos comentarios sosos que aseguran que mi viaje busca contrarrestar la influencia china en la región y mantener nuestra hegemonía económica mundial. Falso, mi querido Primer Ministro, nadie busca lo que ya encontró. Nosotros tenemos al Fracking, a La Boeing, a Microsoft y a los Chicos del Valle del Silicio. El Oráculo de Salt Lake City nos augura larga vida. Gracias, Señor Presidente. Y vea usted qué gran diferencia marca mi viaje a su país con aquel del Señor Jhonson hace casi medio siglo, sabe usted para dónde voy ahora. Lo sé, Señor Presidente. Me alegro. Me interesan mucho los Foros Tecnológicos. A propósito, me trajo usted los dvd de Beyoncé. Por favor no repita esa frase porque pienso que solo me ha salvado su pronunciación del inglés con acento. Perdón, Señor Presidente. No, es que sabe usted como son los periodistas. Comparto su punto de vista acerca de lo que pasó con Donald Clípper Sterlin en Los Angeles. Gracias. Puedo repetir la frase. Claro, algunos periodistas son seres excelentes.Tengo entendido que Liu Xiaobo pudo telefonear a su esposa. Correcto. Me han informado que le dictó una conferencia acerca de la Gran Muralla. Bueno, le dijo algunas cosas, usted sabe, la cultura milenaria china. Parece que Liu es un gran contestatario de hermosas metáforas. Así es, pero no olvide que nosotros miramos a la Gran Muralla desde el espacio. Para suerte de la Humanidad. Qué corredor seguirá su ruta. El Presidente se ladeó para observarlo detenidamente. Perdón, pudiera usted definir "corredor". Porque usted sabe que el edificio en donde se efectúa el Foro Tecnológico tiene muchos pasillos.El Presidente le sonrió con desgano. Gracias, téngame al tanto: de todo.
Westchester, Miami, USA.
Luis Eme Glez.
Mayo 1 del 2014.
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