Saturday, December 28, 2013

MICHELLE BACHELE : COLLAGE EN SEPIA. ( 4 ).-




Mientras Michelle Bachelet está sobrellevando el exilio australiano el joven Jaime López se  ha olvidado  de que quería ser médico como su polola pero ha permanecido en Chile y es en 1975 uno de los puntales más importantes de la Clandestinidad. Tal vez no ha olvidado sus sueños profesionales y solo se considere un hombre con la "carrera detenida".  Se las ha ingeniado - porque ingenio es lo que le  sobra - para tener noticias de su novia y hacer que ella las tenga suyas. Villa Grimaldi puede ser una tapia despiadada: pero todos los muros tienen instersticios por donde han de penetrar algunas urgencias. Cuando la sabe en Australia se contenta porque siempre es posible, desde los centros de la libertad, elaborar reencuentros. Las Juventudes Socialistas le envían a La Habana en donde ha de celebrarse el Primer Pleno de su Comité Central con la asistencia de los hombres y mujeres del "exterior" y del "inteior". Los Hermanos Castro han perdido la Batalla de Santiago pero parecen gritar con furias de impotencia  "la guerra continúa con otros métodos" en momentos en que la "solidaridad" es el nuevo frente de batalla. Enmascarado, sorteando fronteras, evadiendo Policías Nacionales, Jaime aterriza en Cuba y allí es catapulteado al olimpo de la fama porque parece ser un hombre de "cojones muy bien puestos", un agente único en quien se puede confiar. Después de lograr que Carlos Altamirano le prometa que hará "legítima" a la Cúpula Clandestina acepta viajar a la URSS y a Alemania para tratar de conseguir fondos destinados a la lucha en el interior del país. Entonces se comunica con Sidney para que Michelle lo sepa y prometen verse en Berlín Oriental. Porque la hija de Angela sabe de sobra que solo están de paso en la cima de un salto de canguro.
Cuando Angela se le une en Berlín Michelle está lista para aceptar el apartamento que le ha prometido Erich Honecker y abandonar la casa de los amigos con los que ha estado compartiendo. La residencia está en la ciudad de Postdam, en el suroeste de Berlín y es en verdad muy acogedora, una ciudad parque que ha sido casi completamente reconstruida después de que los aviones de la Royal Air Force la bombardearon sin contemplación en 1945. En tanto llega  Jaime madre e hija recorren la urbe y siempre que pasan el puente Glienike sobre el río Havel no pueden dejar de ser víctimas de la nostalgia por los puentes sobrios del Barrio Bellavista sobre el Mapocho en las faldas del Cerro San Cristóbal. El Puente Glienike es la única comunicación decente con Berlín Oriental porque la construcción del Muro de Berlín desglozó a Postdam del Otro Berlín y ahora el camino es más largo. Culpa a las potencias del Eje Victorioso, mamá, pienso que debe haberle susurrado la hija a la madre cuando Berlín Oriental se retrasaba en el horizonte. De la Gran Agenda salida de la Conferencia de Postdam post rendimiento incondicional de Alemania en la Segunda Guerra Mundial - elaborada por Truman, Churchill y Stalin - el Gran Berlín emergió trucidado en Cuatro Sectores que a la postre cortarían a la ciudad por su centro neurálgico abriendo la senda que separaría físicamente al Comunismo del Mundo Libre en la gesta inconexa de la Guerra Fría. Por si esto fuera poco la construcción del tristemente célebre Muro de Berlín  en 1961 vino a consolidar la separación mas forzada e inútil de todos los tiempos para un país étnicamente compacto y grandioso. Pero las dos mujeres no disponen de tanto tiempo para elucubraciones históricas. De modo que los palacios imponentes donde han reinado emperadores y aristócratas de alcurnia pasan de largo en medio de los preparativos de los tours por Europa en donde el par de chilenas ponen sus voces al servicio de la denuncia y buscan toda la solidaridad que necesitan los exiliados y quienes se juegan  la vida en el interior de Chile contra el engendro fascista. Cuando Jaime llega a Berlín Michelle Bachelet es de nuevo una mujer políticamente activa que todavía no se piensa lista para proseguir la carrera de Medicina. El alemán se le hace casi indigerible pero se plantea que lo vencerá muy pronto como hizo con el inglés en los malecones del Potomac.




El viaje del pololo de Michelle desde La Habana tiene también ribetes de odisea pero en Berlín nadie lo piensa un tipo de "cocos bien puestos" porque eso se sabe desde los tiempos de la Universidad en Santiago de Chile. Incluso debió pasar por todos los artilugios de detección de La STASSI para poder entrar al país en 1975. El tiempo berlinés de los pololos estuvo marcado por la elaboración de planes contingentes, proyectos clandestinos, mediatez de las batallas del futuro en el interior de Chile. Para algunos estudiosos del período parecía que el amor frutal de las aulas había dado paso al amor coyuntural por la Patria que sufría a miles de millas de distancia. Sin embargo Michelle Bachelet tuvo tiempo para elegir el vestido blanco y guardarlo. Jaime López era una amalgama de valor a toda prueba, inteligencia pura, verticalidad sin límites, arrojo sin mácula, humor negro y un amor por Chile que rozaba el delirio supremo. Pero no era, ni por asomo, un hombre perfecto. Cuando las reuniones incluían a personas más "serias" del tipo de la joven promesa de las Juventudes Socialistas, Camilo Escalona o a la comunista Gladys Marín, Jaime controlaba su hilaridad proverbial. Pero para el instante en que había gente mas "íntima" su humor extraño  se desbordaba. Una vez casi que lastima sensibilidades cuando dramatizó, en el suelo,  los efectos de las torturas made in DINA. Tras explicar que "solo era una burla contra el terror", volvió a aclarar que "si alguna vez caía en manos de los genízaros sabía que no podría soportarlo y hablaría". Por eso siempre andaba con sus códigos secretos. No dejaba de repetir una de sus frases favoritas. "A la primera advertencia, cúbrete, pues lloverá a cántaros". No obstante nadie pensaba que un tipo duro como él pudiera caer jamás en manos enemigas y mucho menos que soltara  la lengua en el momento de la verdad. Tampoco Michelle. Pero su polola a veces no podía dejar de pensar en uno de los libros de cabecera de Jaime, La orquesta roja, de Guillies Perrault, que narra la historia de Trapper, un  doble espía soviético que trabaja en el corazón del Tercer Reich y que pudo salvar montones de vidas gracias a su dos personalidades. Muchas veces Jaime expresó que "no descartaba convertirse en un Trapper si alguna vez caía en las redes de la DINA". Para muchos de sus cercanos Jaime era uno  de esos "valientes locos" del que aún no se había escrito la última palabra.
Tantas veces hablaron de la posibilidad de reencontrarse en el Santiago de la Clandestinidad y de casarse aunque tuviera que ser una boda al estilo de la de Marian y Robin Hood en los Bosques de Sherwwood que él se lo llegó a creer. Otras veces conversaban de la posibilidad de que él se quedara en el exilio y pudiera adaptarse a la lucha fuera de las fronteras de la Patria. Era su primer amor de madurez y aunque Angela callaba Michelle lo quería en el corazón de la lucha en medio de una dicotomía que la exasperaba. Cuando lo dejó ir estaba convencida de que la juventud  se podía permitir dominar al tiempo en la ronda de las esperanzas. Todavía ella lo pensaba inmortal. Pero cuando Jaime reaparece en Berlín con una historia nueva Michelle no está preparada para una segunda opción. Jaime le dice que sus superiores lo quieren en Alemania pero en silencio. Siencio suficiente para que los personeros de La Moneda lo supongan en la clandestinidad. Michelle solo le mira con incredulidad. Mi padre murió por ser consecuente, no espero menos de tí, le dice. Jaime sabe de sobra que Alberto Bachelet murió en prisión porque su novia no aprobó que salieran hacia Perú. Ahora su novia no  quiere que se quede  y conoce de sobra que puede morir en Chile. Lo "conoce" él. Porque Michelle solo está retando a un hombre que ama y al que quiere en los campos de batalla aunque eso signifique esperar otra vez. Así que Jaime López desoye la voz de sus Jefes - algunas personas con intenciones dudosas me aseguraron en Santiago que el cuento de Jaime fue solo una invención suya para quedarse con ella en Berlín - y acata la petición de su muchacha.
A partir de ese instante la vida de Jaime López es un gran hervidero de hazañas, incoherencias, cartas cifradas con códigos especiales, escapadas de leyenda, logros casi inverosímiles, permanencia en los tugurios de la clandestinidad en momentos en que la DINA casi que ha descabezado al Movimiento. Hasta que desaparece por un tiempo y ya se le considera uno más de los desaparecidos y Michelle no puede soportar el dolor porque lo dejó partir cuando él deseaba estar a su lado en la leyenda de la otra lucha y tampoco puede dejar de recordar la paradoja de su padre muerto cuando hubiera podido estar a salvo en Perú y llega a exclamar "le dije que no pasara la frontera hasta que no estuviera seguro" sin que sepa en realidad qué le quiso decir con la frase a destiempo. Es muy posible que esta frase sea póstuma, según no pocos entendidos. Puede no ser póstuma si es  que fue una frase ambigua. Puede no ser póstuma si fue mal expresada y peor entendida. En todo caso es una frase extraña, posterior a las charlas mantenidas después de la reaparición de Jaime en Berlín con la novedad de lo que le ordenaban sus superiores.
Pero Jaime López es un ave fénix. Reaparece anunciando que está cercado y que ha recuperado el libro de cabecera donde Trapper es demasiada tentación. Los amigos le consideran un traidor que se ha pasado a la DINA y casi nadie cree que lo haya hecho para realizar su sueño posible de doble agente y ayudar a salvar vidas de compatriotas. Michelle, cuando ya no  tiene un solo asidero para defenderlo - ni siquiera el de aceptar que ha tenido que volverse Trapper para salvar la vida y las posibles vidas de sus compañeros de clandestinidad - decide tirar la toalla y esperar por una onírica explicación que le devuelva a su amor primero de madurez y con ella la esparanza de una boda real entre la maraña del destino. Pero la explicación no llega nunca y tal parece que  ahora el fuego fue tan intenso que  logró matar al ave inclaudicable. Sin embargo el silencio que se tendió  - y que para muchos aún permanece - sobre el gran Jaime López puede ser su coartada. Capturado no habló para no delatar y murió. Capturado tuvo que ser Trapper para escapar de la muerte y trabajar desde la condición de doble agente. Descubierto al fin fue ajusticiado sin que dejara rastro y por ende se convirtió en un desaparecido más. Cambió de mentalidad y decidió que la causa revolucionaria era un quimera sin el apoyo real de los que podían hacerlo de verdad y no lo hacían y se adhirió a los poderosos a los que había combatido toda su vida. Traidor para las fuerzas vivas de la época. Desaparecido en combate para los mas románticos. Borrado del mapa para Michelle Bachelet. Convertido en otra persona por los protectores de testigos, cazadores de exiliados, de clandestinos y de allendistas, aún vivo para los estudiosos de ultratumba y fabuladores de transmigraciones.
Desconozco cuales son  los límites del dolor para Michelle. Porque en un final ella no supo nada. Ni nadie. Saber a medias sin la poisibilidad de una explicación sonora es no saber. Una sola duda basta para dejar los temas sobre la mesa. Jaime desapeció para todos dejando una estela macabra de confusiones. No ha vuelto a reaparecer porque parece que quemaron sus cenizas y las vertierone en el mar. Si fue un traidor, por qué desaparecio?. Si no lo fue, por qué desaparecio?. Si fue un traidor y fue ajusticiado por la Clandestinidad su nombre y persona fueran hoy un gran monumento a la peste y estuviera orlando todos los Montes Falsos. Si fue un traidor y su traición ocasionó muertes hoy estuviera encausado en momentos en que las Causas están de moda en Chile. Dónde está Jaime López?. El  amor que hubo entre Jaime López y Michelle Bachelet terminó como tantos  amores que terminan aunque su desenlace pueda ser considerado como un desenlace sui géneris. Los redactores de panegíricos aseguran que se trata de la segunda oportunidad en la vida de Michelle en que tuvo que dominar las secuelas de otro cargo de conciencia. Con el que también le ha costado vivir. Porque solo con haber expresado "está bien, quédate amor, son muchos años de separación, luchemos desde aquí y tengamos los hijos que queremos tener" Jaime no sería un desaparecido al que casi todo el mundo considera un traidor. Y no se diga que la traición se lleva en la sangre. La vida es una senda de coyunturas y con solo desviarla un ápice nadie ha de calibrar lo que depara el porvenir. Tampoco me hablen de Libros Escritos del Destino.
En 1977 Michelle Bachelet tiene un dominio decente del idioma alemán, ha realizado prácticas médicas con permiso de las autoridades del PSOA y continúa activa en la lucha que no detienen los exiliados chilenos de Alemania. Pero anda por 26 años y Angela quiere que termine de olvidar a Jaime y se enrede en algún affaire amoroso. La desea una madre joven capaz de regalarle nietos con doble nacionalidad y no tener que transportarla vuelta una momia hasta el Museo Antropológico de Postdan en donde ha conseguido trabajo. Revisando algunas fichas de exiliados chilenos se topa con un nombre de muy poca rimbombancia. Se trata de un joven socialista, arquitecto sin diploma por demás,  que fue auspiciado por La STASSI germanooriental en 1968 para que se capacitara en explosivos y en manejo de pistolas. Poco tiempo después Angela se lo presenta a su hija. Nada mejor para el invierno amoroso que está padeciendo su tesoro desde que Jaime hizo mutis que este chico incendiario que se puede dar el lujo de estar en los archivos de STASSI. El hombre se llama Jorge Dávalos.
Los presenta el propio año de 1977.

Wechester, Miami, USA.
Luis Eme Glez.
Diciembre 29 del 2013.























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