ni tu dieta auscultada.
Te devuelvo tu dádiva inútil
tu mandado increíble.
Paso una terrible necesidad de paria de tus cosas
en mi desierto forzado
- quizás sea una guerra o una huelga destapada
luego de años, yo no sé -
o la otra hora de los hornos ( la otra, digo )
o el pitazo final de un tren sin combustible.
De lo que sí estoy seguro
es de que solo te querré
si vienes
con tus caricias de mercado
y tus reformas irrevocables.
Caibarién, Octubre 30 de 1991.
Wechester, Miami, Usa.
Luis Eme Glez.
Septiembre 29 del 2013.
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