Saturday, May 18, 2013

Sprint final. ( Quinta etapa ).-


Mi cara es mi frente, que tú has de besar enternecido, son mis cejas de jungla  que tú despeinarás con las yemas de tus dedos olímpicos, son mis párpados, que tú has de humectar con la punta de tu lengua realizando un arco de fuego, mi cara es mi nariz respingada, anglozajona y atrevida, desbocada uve del alfabeto de mi garbo, aparejo del asno del Maestro, gestaba de nervios sublimes y cartílagos únicos y dos túneles que sucumben al misterio del oxígeno en donde tú has de perderte para que yo respire tu aire en el fondo de mis flores y tú bebas el dulce transitar de mis alveolos frutos y brotes como un ciclista oxigenado y ganes el nuevo Premio de Vericuetos de la Ruta que intentamos vencer sobre esta cama azul, mi rostro sin adornos extra son también mis ojos café, misteriosos como los ojos mesorientales, líquidos como el ámbar derretido de las piedras prehistóricas, intranquilos como los pétalos de los edificios antiguos, óvalo mis ojos de pestañas hirsutas, guardabosques del tiempo en que te miro navegar mi estructura aeriforme y compacta, mi cara es mi mentón de espolón marino que tú has de domar con tu boca nuclear, mi cara son mis mejillas tibias y su piel de manzana despeinada, es la amatista de mi carne joven y es una membrana de sueños inconclusos en la baja noche y es mi cara una anticariátide, una antimáscara, es el molde conque embalsamaron a las reinas egipcias si los embalsamadores hubieran sido tú, amor, y mi faz es mi boca cuando tu abandonas sin hacerlo el resto de mi cara y tomas poseción como absoluto soberano de mis labios y tus manos vagan, atontadas, por toda la partitura de mi cara y tu boca golosa bebe todas las aguas transparentes del lago tibio de mi boca y detrás de tu sonrisa anesteciada y tus ojos incrédulos anda el equipo de Investigación Comunal tratando de desentrañar el Caso Mata  en secreto sagrado y de poco vale que cada miembro ejecute sus obligaciones por separado y hagan del trabajo profesional un monumento a la perseverancia porque cada cuarenta y ocho horas se reúnen en la convocatoria pautada y el Jefe no escucha nada nuevo porque ninguna pista conduce a ningún lugar y parece que no queda un solo museo, una sola casa de coleccionista, un solo sitio al azar, una sola quintacolumna capitalina donde rastrear y ya no es posible revolcar más en la Casa Museo del amigo como no fuera destruyéndola, reconstruyéndola, rejuveneciéndola y oteando en cada polvo de ladrillo hasta el límite del cansancio y la desesperanza. Juntos rastrean Internet para informarse acerca de los más connotados robos de obras de arte y la manera en que fueron recuperadas en medio del temor a las falsificaciones  perfectas y de los que han quedado en los portafolios de expertos como "casos no resueltos". El Líder reordena volver sobre cada pista, comenta y escucha cada perspectiva y les pide tratar de agotar el tema acudiendo a los espías santiaguinos del mundo artístico - que  están en sus ficheros priorizados - insistiendo en guardar el secreto hasta el minuto final. Vueltos a encontrarse en el Búnker Comando  casi que se  lastiman platicando de esperanzas perdidas mientras las manos juegan a despeinar cabellos y los dedos tamborilean las rodillas fatigadas y es entonces que deciden ampliar los tentáculos, cuidadosamente, hacia los mares en donde nadan los peces gordos que gobiernan el submundo de la plástica internacional. Solo que allí  nadie sabe nada de bocetos o cuadros de iniciación del Gran Roberto, nadie está esperando adquirir nada. No hay paletas en el ambiente, perecen decir. Silencio total detrás del enigma del hurto. Alguien bromea y dice que el caso quedará como "no resuelto" y otro asegura que posiblemente "reconquistarán una falsificación" y el Jefe les mira serio, con enojo explícito de detención de broma y brama "Roberto es infalsificable". Tú también eres infalsificable mi Rey debajo de ese aliento de jardín transversal, recorre mis dientes con tu lengua, unta mis muelas con tu saliva desbocada, sorprende a mis amígdalas, al suelo y al cielo de mi boca, hunde y chupa mi campanilla qué es mi unicornio de las alturas, deja caer tus néctares bucales en cada resquicio de mi boca vencida, estrangúlame los labios, retuerce mi lengua como si fuera un tirabuzón de  mieles, muerde sin compasión, con rabia, viérteme todo tu aire en mi boca, asfíxiame, ahógame, tómate mi vida por tu boca, desmáyame y dejemos transcurrir a Roberto por la Patria, proponiendo sus imprescindibles Textos Manifiestos, onceando con voraz apeptito los escenarios americanos, exponiendo Tarquinia en Roma, lejos del clasisismo de las ciudades cimentadas en sus ayeres gloriosos, volviendo al París del Movimiento, estrechando manos  conocidas, estudiando, reinterpretando, desbrozando los nuevos caminos de su genio creador, asumiendo el rol de los nacidos para marcar las pautas de la Tremenda Diferencia. Deja, cariño, que Roberto interiorice el caos nuclear que le sorprende en su senda de metamorfosis social definitiva porque la epopeya de los esposos Rossemberg ha de merecer más que una película futura y todos los libros por venir, permite que nuestro pintor viole las leyes norteamericanas de la única manera que le es posible en el homenaje partidista y siente la magia perfecta de las rosas en sus manos de arquitecto de la línea y siente más aún, amor, siente su adjetivación de las rosas y asiste al parto imperecedero de Las rosas son bellas y ve a los esposos sonriendo en la Silla Macabra y tranquilos en sus lápidas blancas porque Mata les concibió el homenaje de que urgían sus principios. Son bellas las rosas de tu boca, hombre mío, qué maravilla de aliento dulce, qué deslumbrante poder de seducción bucal, de todas las  bocas tu boca es la que quiero, me siento estrangulada de tus besos tórridos, no te muevas, gira, ponte detrás mío y toma mi cabeza entre tus manos y mira hacia mis pies, allá lejos, al sur de mi garganta, mírame como si observaras una carretera sin fin y devuélvete lentamente hasta mi cabellera morena, veteada de los rayos café que te enloquecen, tómala toda entre tus manos buscadoras, arrópala y juega en ella el juego de mi pelo, desmadejada congestión de lianas en un bosque perfecto, cabellera mía tuya, tendida por mi espalda si me yergo, abandonada en el suelo si me tiendo y tú que le permites desbancarse hacia los pisos que pisas y le ordenas que se riegue en la alfombra y barra los tejidos orientales y aplauda cada metro cuadrado del espacio que ganamos y deja, muñeco mío, que se arrope en tus palmas, que cimbree entre tus dedos, que se deslice entre tus coyunturas, teclea mi piano cabellera con tus yemas probadas, lánzala como si ejecutaras malabares con las espigas de los dioses, mete mi cabellera excelsa en tu boca, muérdela como si masticaras corazones desflecados con sabor a madianoches blancas, llénate de ellos, escúpelos por resmas, déjalos abandonados en tu cara y siente el cosquilleo sublime de mis pelos como elíxir de ángel, hazme trenzas y hazme tirabuzones, retuércelos, imbrícalos, anúdalos, hazme cada uno de los peinados que quepan en tu fértil imaginación de amante unisex y deja que se esparsan por tu tórax, se mezclen con tu pubis de pesadilla azul mientras, al fin, una luz oradó el manto de tinieblas que había venido copando al  Caso Mata. Después de semanas en ascuas el Tean Investigador pudo tomar un segundo aire y respirar con relativa tranquilidad. La Virgen Suerte les visitó una tarde, me tomó como señuelo y desde ese propio instante comencé a ser parte y protagonista de los hechos. Oh, adoro como me besas, como me miras, como me tocas, eres lo que esperé por treinta siglos.  En la Meta Volante de mi alta frente has ganado la corona angelical de mi cabeza porque se desarrollará un gran evento ciclístico en nuestro país y los participantes entrenan en Santiago a manera de Previa y todas las calles y avenidas se repletan de chicos exitantes montados, pedaleando el verano que amanece y yo nada más solo soy una estudiante de  Escultura que corre  por esas mismas calles y avenidas y no puedo evitar que me saquen de quicio los ciclistas, ya te dije, y qué ha de imponerse entre uno de ellos y yo cuando el destino me tiene reservado un instante especial siempre que un varón se mueve sobre una bicicleta y mis entrepiernas vibran tras sus músculos y tras cada uno de sus efluvios manados de sus trotes a fuerza de pedal. Veme debajo de  un semáforo por donde ha de pasar la Caravana que compite en la Primera Etapa de Quinta Región y siente como espero que pase el equipo español que está representado por la Región de Andalucía y entérate que ya vi al deportista que eligió mi cerebro (que no mi corazón) y pasa la interminable fila y veo al chico y me voy de debajo del semáforo y me pego a la acera y le lanzo un lazo con una nota que contiene un número y dice llámame, nada más, y los Carabineros me miran y se miran  sin saber qué hacer con esta intrusa y  siguen controlando el Evento y en la próxima vuelta pasa de nuevo Induraín el Vasco que ahora es Paco el Malagueño y le hurta un segundo a su performance y me observa y sonríe y asiente con su cabeza cubierta por el casco aerodinámico de rayas verdeazules y ya sé que me ha de llamar en algún momento de su tiempo y después todo es conocernos y salir por la ciudad y besarnos a la luz de los lumínicos en tanto él sigue corriendo el Giro de la Quinta Región como Previa al Gran Giro del Sur y aunque sus resultados son pésimos no me importa porque estoy encantada con mi hombre que me habla pronunciando unas eses abiertas fantásticas y me dice joder y lo que quiero es follarte y me dice hombre y me dice chavala y me dice vale y me abraza y me besa y espera porque yo decida el instante en que he de mandarme a guardar su polla educada en los sillines también aerodinámicos, su arma andaluza con ancestros fenicios, asegura, pero tú ahora hálame fuerte el cabello y apriétalo en un lazo de vaquero y tira muy duro y haz que mi cabeza se te quede mirando de revés como aquellas madonnas del Post Renacimiento en las telas seglares y muerde ahí donde mi pelo abre su rosa de los vientos y besa delicadamente mis sienes imperiales para que tu magma oral me insufle un portafolio de memorias perfectas y yo no olvide nada, mi amor, qué dulzor tu lengua Santa Teresita de Cualquier Lugar, qué dimensión es esta que me haces vivir, mi Dios. No estoy enamorada, solo encantada con mi gallego del pedal y es así que le pido acepte una invitación a casa de mi Madrina porque mi Madrina es como mi segunda madre y es a su casa a donde van todos mis amigos y pololos y cuando le cuento que se trata de un ciclista español que compite en El Giro y preciso qué es andaluz ella se vuelve loca y me rerecuerda que sus ancestros son de Granada y que hay sangre curra y sangre fenicia y sangre berebere recorriendo sus arterias añejas y que sí, cómo no, que le invite cuando desee y él pueda y él puede una noche antes de partir a la Vuelta Real que tocará a las regiones mas meridionales de la Patria y le digo que esa noche no podrá tenerme porque estoy diluviando rojo y que dos días después le seguiré en su Viaje y entonces podrá enseñarme yoga sobre sillín y kárate sobre caballo y taekwondo sobre pedales y podrá demostrarme todo eso que asegura es capaz de provocar sobre una cama convencional. De modo que el Quijote de las Uvas se llegó a la casa de mi Madrina y onceó como hambriento terminal y arrazó con todos los italianos y casi todos los completos y aún se debió buscar más chorizos y vino español de marca y Madrina cree que uno de sus apellidos es la contracción del suyo y parece existe una aldea en Cádiz donde vivieron determinados ascendientes mutuos y la Viejuca se vio navegando Guadalquivir abajo desembarcando en Algeciras con tablao de camarotes y fandango de cubierta y vio a  su ahijada vestida de blanco sobre la cubierta de un Crucero Mediterráneo casada en primeras nupcias con este chaval sobre bicicleta que ahora me pide que vayamos de urgencia a mi pieza para mirar al Mapocho desde arriba y deleitarnos con la impronta del Cerro Santa Lucía pero yo sé muy bien que lo que quiere es apretarme hasta el ahogo y pedirme que le haga y que hagamos toda su colección de adorables cochinadas y poder masticarme con furia de lince ibérico en territorio colapsado y yo acepto a sabiendas que habré de contenerlo arriba en el juego de la Demora Incólume y entonces se aparece la hija de Madrina que es periodista y crítica de arte para una solvente revista capitalina  y se lo presento y aunque ella lo observa con cierto exceso de curiosidad no me cuecen los celos porque mi prima postiza es lesbiana confesa y conversa y me llamó la atención la ojeada detenida que le hechó cuando él se quedó, extasiado, mirando la reproducción del Greo, El entierro del Conde de Orgaz, que hay en una pared del fondo de la sala y él expresó cómo me recuerda a Toledo y mi prima postiza dijo qué bueno que le guste la pintura y él asintió y me rodeó las caderas como si intentara estrangular a un hipopótamo y subimos al fin y te digo querido, le aguanté sus furias, y no te importen intimidades a medias, fuegos primigenios sin asombro de incendios, coqueteos de plumas desprendidas cuando tus manos y tu boca han de soltar mi pelo y tu cuerpo se moverá para depositarse a horcajadas sobre el abismo de mi pelvis, acaballado y pleno y yo te daré mis manos todas desde mis clavículas hasta mis dedos para que recorras tu Etapa de Praderas en una Vía que se angosta y que se quiebra al centro de su Tramo, habitada por bellos invisibles y tanta carne tierna y tanta dulce concavidad. Pasa tus piernas sobre mi cuerpo, siéntate, que no me duele tu peso, estoy bloqueda de tí como no fuera para percibir tus manos y tu boca en mis manos y en mi boca.

Mayo 18 del 2013.
Wechester, Miami, USA.
Luis Eme Glez.

























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