No, que tus yemas son alfombras como mis senos, frótalos con el reverso de tus dedos, con tus uñas, con tus anticoyunturas y mételos en las palmas de tus manos soñadoras y héchame tu aliento en el valle misterioso que las separa para unirlas en la concavidad de los sueños imposibles. Mis pechos, amado mío, habitat de azúcares únicos, océano inabarcable de sensibilidades express, urgidos ahora de cada aditamento de tus manos y de tus labios y de tu lengua transgresora para que yo me contorcione como las hembras de Bocassio en la Florencia clausurada, como las chicas que moraban del otro lado del Gran Jardín Desserpientado y crea entonces en cada uno de los Dioses del Olimpo Negado y pida que te mueras de sed entre mis pechos para que yo te resucita desde un parto de lágrimas sueltas al desorden de las flores abiertas, mis pechos, amante mío, amplias mamaderas de chupete ínfimo, todavía sin la dicha suprema de lo lácteo porque en tanto no me gestes toda la leche que no es hoy es un gel sin fronteras, una deslumbrante eclosión de ámbar girando entre mis bolsas, un fuego eterno alimentado por tus saetas de macho, hoguera en que me pierdo sin alternativas y si tu lengua roza mis pezones y si los frota con pasión exacta y si tus labios se posan como cóndores sedientos en mis alveolos y despigmentas el café primigenio con tu saliva gravitante y succionas como crecido cabro goloso y apollas como becerro encandilado por la savia que late y tus manos se arropan en mis pechos y tus dedos se meten en mi carne y siento tu cara y tu cabeza en la más desesperada certidumbre y cierro más mis ojos degustados ahorita y miro hacia dentro y tiemblo bajo tu boca de primaveras y aún logro hilvanar los detalles finales del Caso Mata y estás ah, cariño, haciendo tu trabajo sobre mi tela piel contestataria, Roberto ya conoce que en la isla grande del Caribe su Guerrillero Interior es ahora una verdad de magma montañoso porque el gaucho del tabaco y de la boina y del mate y del oxigenador y del tablero de ajedrés está muy cerca de las fronteras de la Patria y resulta un Guerrillero Exterior y aplaude, sin temor, el ordenado desorden de los tiempos que corren y no es para nada casual el nombre definitorio de su Exposición en la Universidad Técnica de Santiago Las fuerzas del desorden y tal parece que al presentarla recordara las famosas palabras de la Carta que el barbudo de Allá leyó para el mundo, concebidas por el Gaucho a manera de despedida "otras tierras del mundo reclaman el concurso de mis modestos esfuerzos". Un salto más y ahora es una Gran Retrospectiva en Saint Denis porque tú sabes que las retrospectivas se hacen para que las memorias de los pueblos se mantengan lubricadas y nadie les mate las nostalgias ciertas y para rubricarlo Roberto establece contrapunteos con el público, integrándose a los espacios abiertos al mejor estilo de Bertold Brechet y ladra su sentencia universal para que todos sepan que el rol del artista ha de ser el de poder despertar deseos de cambiar las cosas y no solo soñar con cosas diferentes, gestar un arte que revele lo subversivo de lo cotidiano y es como si recordara que el Colonialismo anda de picada, que los poderosos se ajustan los cinturones, que los hippies quieren sus espacios y que Los Beatles mandan y que se afirma una Década Prodigiosa, sin retorno, en el arte. Mata es un ser social que hace arte de primera magnitud y el mundo, mas que su propia Patria, le venera en el asfalto y en las salas piadosas y tu haces la reverencia de tu boca en la sala expositora de mi busto y ahora despégate que me has dejado casi vaciada, llena de fisuras agradecidas y es mi pecho una llanura roja después de la batalla, un terremoto abriendo y compactando la tierra carne de mis plazas, un fuego lento y detenido, milagroso, desde la despiadada santidad de tus manos de mago gentil y tus labios de libador del paraíso que me cubre y desde aquí veo para que veas la hoja faxiada de la mucama de hotel, mínima y escueta como las informaciones concluyentes "enojo sin límites, llamadas desesperadas en clave, golpes sobre alguna superficie, dos palabras inevitables telas y pintor chileno". La orden es dejarle empacar y llegar hasta el aeropuerto y esperar hasta el instante del despegue del avión y detenerlo si nada le ha involucrado in situ y que yo asegure que estaré allí antes porque él debe salir con antelación para que tengamos tiempo de saciar añoranzas en un cubículo de aeropuerto que conozco muy bien aunque ya a estas alturas él ha perdido interés en su guasita y no quiere otra cosa que salir del país a cómo de lugar. Ocurre que yo no estoy desinteresada y deseo profundamente acostarme con él porque lo cortés no quita lo valiente y ni un solo detalle del Caso ha logrado matar en mí la pasión por el hombre que aceptó mi nota a la vera del semáforo mientras pedaleaba en la avenida. Y la gente del Comando lo saben, saben que esa fue mi única condición cuando acepté ser su señuelo. No queda un solo organismo de inteligencia que no haya respondido "sin novedad" y solo queda el minuto final en el Merino y nos resta que me vuelva otra vez, amor, y dé la espalda al techo y a tus manos y a tu boca, cómo me gustaría que fueras un pulpo boca y un pulpo manos, un chico tentáculos, un macho hidra, un varón manojo de algas, un portador de amor bejucal, es tu Penúltima Meta y es una Meta de Montaña con elevaciones y descensos perfectos, nada que se interponga en tu pedaleo sublime como si fueras ahora un atleta ecológico que bordearas el Planeta sin impedimentas y si te topas con un abismo no te detengas porque resulta perfectamente salvable si lo saltas o lo rodeas o lo recorres en su caída intramontana o te detienes en la caverna apaisada de sus sombras, obtén mi trasero con pasión de náufrago y deja listo el camino para la Meta de Llegada donde serás Absoluto Rey de la Carrera y la medalla de oro ha de refulgir entre tus genitales como aureola sin rumbo en los espacios de la eternidad. Espera, deja que me sujete de los laterales de la cama porque no quiero salir despedida por el techo y ponme esta almohada debajo de mi pelvis o en la cima de mis muslos y permite que tus manos se caigan hasta mis nalgas y abre tus palmas sobre ellas como si fueras a hacer planchas y que tus pulgares se inserten en mi chico y separa mis nalgas hasta que puedas ver un pozo semiabierto en un surco de ámbar y pon tu boca ahí y dame un beso de piquitos y haz que no con tu cabeza y que yo sienta tu nariz jugueteando ahí y luego despega tu boca y desliza tu lengua desde el norte hasta el sur de mi cola y detén tu nariz en mi hollo y tu lengua en mi perineo y no te salgas de ahí, dios mío, no te muevas un milímetro de ahí, querido, hazte dueño supremo de mi trasero y de mis nalgas y hazme sentir vaquilla virgen, conquistada, debajo del toro posesivo, continúa preparando nuestro parto de tallos a golpes de lengua y de labios y de manos y de dedos sabios mientras Roberto pinta un Requiem por el Gaucho acribillado en la traición de la Quebrada del Yuro y las montañas de Nancahuasú se visten de luto porque el odio ganó una batalla en el Sur del Continente y de momento los guerrilleros interiores y exteriores habrán de esperar por la próxima ronda de revoluciones. Mata grita con fuerzas telúricas Convulsión Convulsión porque , chuta, El Corazón está a la izquierda y se necesita seguir buscando para encontrar el calor de hombre de que habló Breton, el hombre de los Movimientos. En la ruta de Europa y en los regresos conveniados, Mata asiste, ilusionado, a la primera primavera de Septiembre y al desbocado intelecto del Doctor Porfiado y Perseverante de las Nuevas Alamedas y una tarde el contubernio con quienes planearon la masacre del Yuro mató al verano en otro Septiembre Irrecordable y las telas posibles le dijeron al genio de los exilios forzados, de la decadencia de las civilizaciones, de la euforia perdida en las eras perdidas, de los mundos inseguros y le confirmaron que el arte, si no podía acampar a la vera del pueblo que se padece y que se siente tenía que reflorar donde las condiciones fueran propicias y el sol saliera para todos. Roberto está cansado de no estar cansado cuando su Retrospectiva de París abre la temporada del Centro de Arte Moderno George Pompidou y la ciudad asiste, congratulada, a toda la obra de un americano del sur que alguna vez entró a la ruleta de los Ismos y otra vez salió de cada ruedo para insertarse de lleno en la Gran Cofradía de los Compromisos Sociales y Mata está en Madrid adornando a la ciudad de los toros, de los cafés con las aceras repletas, de la Puerta de Alcalá, en la urbe donde el Museo del Prado le abre sus puertas y El Escorial se rinde a sus influjos de poeta del lienzo y no ha de pintar Las Grandes Postraciones porque existen telas que tienen que vivirse a la vera de las mejores hombradías y mi cuerpo es un lienzo de insectos cosquilleando mi piel, poderoso alud de sensaciones sin agenda y deja que me vire y deja que me corra otra vez hasta el borde de la cama, alcánzame esas dos sillas y ayúdame a colocar cada pierna en su respaldar, átame a sus maderas barnizadas, deja que me recueste de brazos extendidos con los ojos cerrados y abierta, tan abierta como las gimnastas abiertas en los tatamis del amor, así, esparrancada y desafiante, guerrera del tiempo, lista para el polen dulce de tu flor, para tu precioso tallo de madreselva inmensa, para el tremendo flujo de tu pasión sin limites y para el incendio inclemente de la mía, córrete, agáchate y levántate entre mis muslos como ave fénix y arrodíllate en la vetusta pleitesía de la cohabitación y mete tu cabeza aquí, donde las aves se quedan atontadas y todas las lunas vagan sin rumbo definido y cada vereda se retuerce de colores y todos los rojos pierden sus pigmentos en la vida que se esfuma en la inercia de las horas y haz lo que apetezcas, duende mío, que estaré esperando a que mi voz se quiebre en el detalle final del Caso Mata.
Wechester, Mayo 19 del 2013.
Miami, USA.
Luis Eme Glez.
LA FLOR ENTREGADA,,, AL RECOLECTOR,,,DE PRIMAVERAS,,,COLIBRÍ DE AZULVERDOSO,,,CUAJADO. DE AMARILLOS PARAÍSO,,, SUAVE SUCCIONA,,,VIDA PARA CREAR VIDA,,,,
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