Roberto Mata ha tomado partido por el hombre que padece y ahora su obra es un grandioso mural que denuncia al oprobio sin que el artista otorgue concesiones al talento y requiere de doce metros en los cotizados espacios de la Universidad Técnica del Estado para que pueda caber el letrero que propone su Gran Mural y que la gente lee Vivir enfrentando a las flechas, texto y pincel premonitorios, simbología desabstracta del profeta en su tierra, ojo visualizador de porvenires nefastos, tanto que para la Era de Oscuridad sería destruido en hogueras latentes, aunque, por suerte, se trataba de los tiempos en que las sentencias eran plasmadas en piedra al estilo de Reconciliar el arte con Todo. Toda mi vida es tuya porque mi vida es mi cuerpo, a ver, querido, cauteloso y paciente hombre de mis sábanas, pedalea mis muslos con tu boca sin que exoneres ninguna latitud, desliza tus manos por mis extremidades complacidas, cámbialas de sitio, crúzalas como si te persignaras ante dos columnas sagradas, juega con mi piel como un niño asombrado de las tesituras increíbles, soy tuya hasta el delirio porque eres mío hasta el dolor, sé bruto y sé tosco, déjame la piel llena de moretones, lastímame más y párate y haz un clavado en mi cuerpo y restriega tus músculos por mi cuerpo como si fueras una anaconda y yo fuera una pobre ardilla encantada de morir entre tus anillos fabulosos porque Mata está ahora en La Habana para la Expo Colectiva mediando los sesenta, allí donde, aseguraban, el nuevo faro americano irradiaba de luz real a los justos y desposeídos y era el epicentro de los Contestatario Universal y los artistas e intelectuales acudían en tropel como hormigas sedientas de dulzores posibles, listos a romper lo inamovible, hordas humanas en la Cuba de alborada haciendo la apología del mural de Roberto Para que la libertad no se haga estatua y el pintor se desgarra como si gritara El guerrillero interior que llevo dentro. Así que el sexto sentido de mi prima alertó de nuevo al Equipo Investigativo, que vegetaba en su Búnker incapaz de dar continuidad a la investigación, y volvieron a engrasarse los engranajes para sumar a una de las personalidades más solventes del Giro y es de esa manera que se descubre que dos miembros de la Delegación Española ya partieron de regreso porque sus máquinas habían presentado dificultades técnicas dejando acéfalo al Team Andaluz. Sospechosos, por tanto, sus nombres son puestos en manos de Interpol. Pero todavía ni un solo museo de Europa o América, ni una sola colección privada en Andalucía dan cuenta de nada anómalo en sus Inventarios. Con el pretexto de la enfermedad de Madrina no acompañé a mi amigo al Sur y dejó de llamarme. Pero el círculo se fue cerrando sobre él y el Team esperaba al último día para registrar su habitación. Sin embargo el Caso Mata seguía constituyendo un enigma. Se logró chequear un mercante español en Concepción, un Crucero italiano en Arica y dos buques tanques con bandera panameña en Antofagasta y cada avión con posibles sospechosos era controlado en el aeropuerto Antonio Merino de Santiago. Finalmente no quedó otra alternativa que compartir información con la Dirección Nacional de Inteligencia. Para cuando finalizó el Giro la mucama del piso de hotel del andaluz en Santiago había sido cambiada y un prerregistro no arrojó nada especial y yo debía recontactarlo a su llegada y despedirme con una noche de leyenda. Vale decir que el encuentro estaba planeado por el Equipo aunque mis propios planes le incluían. Pero otra vez la visión genial de mi prima afloró para conseguir que las autoridades deportivas chilenas invitaran a dos de los miembros del Equipo Español a quedarse tres semanas con el fin de que impartieran un Curso Magistral de ciclismo al Cuerpo Técnico y a los integrantes del Team Olímpico Nacional. Lo que pareció excelente a los directivos andaluces, solo que no podían complacerlas en el caso de mi amigo porque debía rendir exámenes urgentes en la Universidad de Salamanca donde postulaba para una carrera de Quinesiología Aplicada. Cuando me disponía a salir para el hotel a la noche de juerga la última mucama llamó de urgencia al Comando para decir que pararan todo de momento porque disponía de grabaciones al parecer concluyentes acabadas de tomar y que nos llegarían faxiadas al instante. De modo que aún tendría que esperar para poder meterme debajo de aquella montaña de músculos sobre ruedas, tan diferente, cielo mío, a esta espera pautada entre tu carne explosiva, oh, mi Dios, detente sobre esa arteria rebosante de sangre de mi corva, muerde ahí por favor, no te detengas, arrópala en tus manos de hombre primitivo, qué placer, por San Alberto, eres el Rey de Todas las Rutas, el Supremo Emperador de mi Desnudez, espera que voy a voltearme lentamente para que venzas otra Etapa de Montaña en una Meta donde imperan las colinas, los picos empinados y las caídas abruptas y los valles intramontanos y los desniveles asombrosos que tu habrás de ganar en tu senda a la medalla dorada compitiendo contra ti mismo sobre la autopista de mi cuerpo. Porque cuando me tocas - y cuándo dejas de tocarme - yo me vuelvo magma y ahora es el amor sobre santos griales de carne amoldada a los caprichos de tus labios y qué son mis pechos, amado mío, sino dos copas invertidas, perfectas, con un vástago botón donde se acumulan todas las nervaturas de la vida.Ten mis embudos caleidoscópicos, cielo, y sé el Soberano de mis nervaturas.
Wechester, Mayo 19 del 2013.
Miami, USA.
Luis Eme Glez.
No comments:
Post a Comment