Friday, January 11, 2013

INDIA: LOS VAGONES MARCADOS.-

Rabindranath Tagore no fue un profeta indio a pesar de su filosofía desbordada, su capacidad para escribir en cada uno de los géneros habidos y por haber y de su copiosa barba blanca debajo de una melena a lo Gibbs. A veces se me ha antojado que quiso resultar un remake gráfico, mejorado, de Jesucristo. Ciertamente escribía como un Dios en el alero del Himalaya. Lo recuerdo de cuando yo era niño y alguien me regaló un tomo de Literatura General que incluía un relato suyo en el que bajo una ilustración de palacios y basílicas le decía a su madre que "traería para ella ragalos fabulosos de los viajes que daría alrededor del mundo". Algunas de las palabras empleadas me serían devueltas como boumerang glorioso años más tarde, cuando estudié Sonatina, de Rubén, y este se desvelaba, entonces, por la magia oriental. Rabindranath Tagore, por demás, era un intelectual de Clase Alta que tuvo la suerte de compartir algunas noviolenzadas con el gran Mahatma.
Tagore no pudo vivir con intencidad lo que poco después de su muerte sería el Síndrome Musulmán de la India. De modo que para cuando necesitó trasladarse a lo que ahora es Bangladesch - y entonces era India Oriental -  con el objetivo de poner  en regla algunos papeles relativos a propiedades familiares, optó por vivir en una casa barco en algunos de los grandes estuarios. Nadie ha dicho jamás que Tagore tenía vocación de fakir ni mucho menos que fuera fans de Monseiur Mazoq y sus coordenadas que harían de Sir Lawrense de Arabia un hombre todoterreno. Tampoco ninguno de sus más solventes conocedores ha expresado que lo hizo para que nadie compartiera sus "limpiezas de hombre pulcro", su pedigree de "ser superior" de Bengala. Su ritmo de hombre en la "cúspide" de la Casta.
Correcto. Y si a pesar de todo, fue por eso?. Treinta y siete años después, en 1927,  se embarcó con un par de compañeros en un tour interminable por el sudeste asiático. La Gira tenía motivaciones intelectuales y humanísticas.Y si sus cofrades eran Intocables. Como él?.
Mahatma Ghandi aceptó en el Partido de La No Violencia a todos los indios que creyeran en la libertad individual y que quisieran que los colonialistas ingleses se fueran con su música a otra parte. A todos aquellos para quienes la construcción de una India moderna fuera prioridad. Jamás dejó nota testamental alguna que pidiera que después de su muerte nadie se bañara en el Ganjes porque sus aguas sagradas serían el destino de sus cenizas, fusiladas por el fanatismo y demás células cancerosas que ni Tagore ni él pudieran extirpar de una de las naciones mas controvertidas del Planeta. O exóticas?.
Cuando el tren con los vagones "sexuados" pasa por la casa de Gobierno los dignatarios de la "mayor democracia del mundo" hacen la vista gorda y preguntan por la fecha del próximo partido de críquet. Las palabras "violación de una joven" los tienen fuera de razonamientos y no saben si en verdad vale la pena comprar aviones de combate a Rusia o fabricarlos en coproducción con Brasil. Cuando sus ruedas de hierro taladran los campos arroceros de cualquiera de los deltas y estuarios los campesinos, que no leen a Tagore ni racuerdan a Gandhi, dan un paso atrás porque saben que apestan a milenios de segregación. Cuando los fantasmas del Taj Mahal liban delicatessens detrás de sus ventanas de cristales policromos y sus cortinajes de seda nacional y el tren de los vagones sexuados pasa, lento y boliwodense, el Rey y la Bella sonríen mientras musitan "así tiene que ser". Para cuando el largo convoy llega a su punto de destino y hombres y mujeres cetrinos comienzan a bajarse por sus escaleras de la época de Walter Raleigh, hace rato  ya que Hércules Poirot y Sherlok Holmes están allí. Pero no han podido hacer nada contra los miles de varones ausentes que esperan, sin prisa,  para rescabuchear a las mujeres del vagón femenino y llevarlas a los arrozales o a los cercados exclusivos de especias de exportación para poseerlas sin su consentimiento en tanto las maquiladoras de anticonceptivos quiebran.
Dicen los sabihondos de la Economía Global que India- "también"- superará, muy pronto, a los Estados Unidos en los principales índices marcadores de Poder. Cuál India, me pregunto. La que podría - "también" - superar a la China en número de habitantes en pocos años, la del sistema de castas inamovible y la pobreza extrema, la  que crece a un ritmo de, la India de las ciudades y de las fábricas localizadas, o la India de intramuros, esa que añoran los turistas que caminan por entre los triciclos que dejaron en los museos las Compañías de las Indias Orientales cuando el Taj Mahal todavía refulgía con diamantes de origen y las cúpulas everetianas dejaban pasar a un sol joven y seguro de su furia. Es de esa India de la que hablan los sabihondos de los círculos más encumbrados del infierno Economía Global?.
Me bajaré ahora de este tren occidental, uno de cuyos vagones multisex  me ha traído desde Kendall hasta el Down Town de Miami. No debo tener ciudado. Phillip Marlowe está aquí. Pero a él tampoco le importa el acoso de las rubias americanas.
Las naciones crecen de muy diferentes maneras. Crecer es un verbo que no necesita  siempre de la orden "y multiplicaos" Aunque al Sindicato del Crimen les moleste la gente que se sienta a esperar y que viven en barcos lacustres.
Sí me toques, bombón.
Viólame.

Enero 11 del 2013.
Wechester, Miami, USA.
Luis Eme Glez.`


1 comment:

  1. Ya acabaste, querido?. Voy patí. Cuertamente que eres muy "independiente".Me encantó. Ahora, vuélvete Tagore y no me traigas cosas fabulosas, dámelas ya.

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