Alguien dijo que los errores de concepto en que están cayendo casi todos los candidatos republicanos a la presidencia de los Estados Unidos no tienen por qué ser tan destacados. Insisten en que solo son chascarros, deslices sin importancia, herederos póstumos de uno de los mayores chascarreros de la historia contemporánea de la nación americana. George H. W. Busch hizo muchas cosas destacables durante sus ocho años en la Casa Blanca. Pero una de sus prioridades estuvo relacionada con preparar el camino para sus Colegas Aspirantes a quienes puso a jugar directamente en las Grandes Ligas del Desliz. Obviar enviarlos a superarse en las tres categorías de Ligas Menores es, simplemente, un chascarro más. Nada de extrañar en un hombre que fue dueño del equipo de beisbol Rangers de Texas, por el que pasó sin glorias y con algunas penas.
Yo estaba en Chile cuando la televisión norteamericana comenzó a emitir en vivo la hecatombre de Torres Gemelas el 11 de Septiembre del 2001. Veía, junto a mis compañeros de trabajo, una Revista Matinal chilena que muy pronto se uniría a la Transmisión. De modo que pudimos ver la caída de la segunda Torre y el instante en que el Jefe de Gabinete de la Casa Blanca, Andrew Card, le da la noticia al Presidente que está asistiendo a una clase tipo en un aula de una escuela de Sarasota, Florida. Bush ladeó la cabeza, mantuvo la seriedad y se levantó lentamente de su asiento. Lo hizo tan bien que ni Ronald Reagan, actor prefesional, hubiera podido superarlo si la noticia hubiera sido participada a él. Nadie sabe lo que pasó por la cabeza de George aquel instante funesto. Muchos se preguntan si allí mismo no traspasó al disco duro de su cerebro la célebre frase "muy pronto oirán hablar de nosotros".
La biografía del hombre tejano nacido en Connecticut ha dado la vuelta al mundo montones de veces. Sin embargo no ha sido tan estudiada en detalles. Técnicamente Busch no debería haber cometido errores linguísticos ni expresado con una dicción tan fatal habida cuenta de que es un Licenciado en Letras, Promoción 1968, por la Universidad de Harvard. A menos que fuera un despreocupado por la expresión verbal o adoleciera de algún síntoma digno de un especialista en tratamiento de cuerdas vocales. Muchos olvidan que su esposa Laura es Bibliotecaria y por tanto alguien metida de lleno en los asuntos de la Lengua Inglesa. Es que acaso no colaboró con el ex presidente para tratar de corregir los baches increíbles de una elocuencia limitada?.
Por qué George W. Buch cayó en errores litúrgicos si todo el mundo sabe de sus reuniones con el Reverendo Billy Graham en 1986 al que prometió enmendar su pasión por el trago y quien le ayudó a enrumbar los caminos enredados de su fe?. Cuál es el motivo de su desconocimiento garrafal en temas geográficos, estratégicos y geopolíticos si cualquier estudiante de Administración Empresarial tiene que vencer asignaturas en los que aquellos tópicos son prioridad si se desea llegar a ser un profesional de rango mayor?.
Quiero pensar que el ex presidente norteamericano es solo un priorizador de parámetros, un dejador de asuntos paralelos a sus asesores de alcurnia. Y que sus discípulos inmediatos no son mas que astillas del mismo árbol, priorizadores de titulares que no de detalles. La grandeza histórica de los Estados Unidos ha sido ganada gracias a su poder de síntesis, deseo pensar que piensen los hombres y mujeres que hoy aspiran a ganar la Casa Blanca para devolver a la nación aquella grandeza obtenida con la magia de expresión sintetizada. O será que nosotros, la opinión pública, no somos capaces de comprender vocabularios de coyunturas, cuyas frases erradas solo son briznas en el camino, fácilmente pisoteables?.
Tras los bastidores del escenario en que los candidatos republicanos de hoy extrapolan sus desinformaciones inauditas se escuda una cantidad escalofriante de frases anticélebres salidas de la boca del ex presidente George W. Busch. Nombrarlas no es un elogio a la incapacidad intelectual. Es una prueba latente de que a la Casa Blanca se llega con otros méritos. Respetad, pues, el idilio de las idiosincracias. El American Way es ecuménico.
Pakistán siempre fue, es y será- pese a diatribas de estrategias binacionales- un aliado interesante de los Estados Unidos en Asia. Casi todo el mundo lo sabe. Durante su primera campaña presidencial Busch no solo desconocía donde estaba ubicado ese país sino que ignoraba quién era su Presidente. Ello no fue obstáculo para acceder a la Casa Blanca, dígase lo que se diga del affaire con los votos "personales y electorales" cuya epicentro estuvo centrado en el estado de La Florida. Fuentes dignas de crédito han expresado que muchos pakistaníes equivocaron la posición geográfica de La Meca durante sus abluciones matinales después de saber del exhabrupto del Presidente americano.
Australia es, también, un aliado de los Estados Unidos y aunque esté en Oceanía me atrevo a catalogarlo como una nación del sudeste asiático. Durante una de las Cumbres de la APEP en Sidney, George agradeció al Primer Ministro australiano, Jhon Howar, ser un magnífico anfitrión de la "cumbre de la OPEP". No dejó de recordar, muy satisfecho, la visita del Premier a las 1100 tropas "austríacas" estacionadas en Irak. Las mismas fuentes periodísticas dijeron que un grupo de ganaderos de Tasmania sacrificó a una manada de canguros cuando se enteró de tan infortunado desliz. Hablando sobre la confrontación de ideologías en plena guerra contra el terrorismo, expresó "nuestros enemigos son innovadores e ingeniosos: nosotros también. No dejarán jamás de pensar en cómo hacernos daño: nosotros tampoco". Fuentes del Parido Comunista de Estados Unidos afirmaron que tras esta declaración algunos de sus miembros se fueron a estudiar Post Comunismo Confrontacional a Korea del Norte.
Primer Mandatario de la nación más poderosa de la Tierra, en algún momento debió hablar sobre Ecología. "Sé muy bien que el ser humano y los peces pueden convivir pacíficamente". Ciertas fuentes bien informadas aseguran que en ese mismo momento Al Gore estaba pescando en alguna caleta del Atlántico. Disertando acerca de Medicina, manifestó que "algunos doctores muy buenos están abandonando su profesión. Muchos ginecólogos ya no pueden practicar el amor con las mujeres de este país". Las mismas fuentes aseguran que sus hijas gemelas se llevaron las manos a sus pelvis.
Cuando los álgidos temas clonaciones y células madres estaban haciendo furor en el país y la nación se debatía entre la ética y la ciencia indetenible, George planteó que "sería un lamentable error del Senado que salga de esta Cámara cualquier clase de clonación humana". Otras fuentes aseguran que la Oveja Dolly, reclonada en Holliwood, baló con picardía en los jardines del Capitolio. Comoquiera que el tema de la Inmigración es huésped permanente en la Agenda Presidencial, una vez Busch, muy molesto, golpeó su mesa y dijo " quienes penetren en Estados Unidos de manera ilegal están violando las leyes". Fuentes fidedignas aseguran que los temporeros del Valle del San Fermín, en California, llamaron de urgencia a sus familias
En una fecha tan cercana como el 16 de abril del 2008, durante la visita del Papa Benedicto XVI a Estados Unidos, le trató de "amigo" y para celebrar su discurso no encontró nada mejor en las lecciones del Reverendo Graham que espetarle "gracias, Su Majestad, qué discurso bárbaro". Fuentes cercanas han dicho que Pat Ratzinger cerró los ojos y oró porque las nuevas hordas de los germanos apócrifos no pasaran de los Alpes Bávaros.
Sin embargo George W. Busch es también heredero del humor norteamericano clásico. Es un artífice de la ironía y de la salida sagaz ante determinadas disyuntivas. Posiblemente nadie bien informado olvide su Conferencia de Prensa en Irak tres la visita sorpresa a las tropas acantonadas allí en Diciembre del 2008. El reportero de televisión, Huntadar Al- Zeidi, le lanzó dos zapatos y le gritó "toma tu beso de despedida, pedazo de perro". Se trata de un insulto top en la cultura iraquí. El Presidente esquivó el envío, quizás pensando en que fue disparado con la velocidad de su amigo Nolan Ryan, ex lanzador profesional y hoy Presidente de sus antiguos Ranger de Texas y con quien lo veo siempre compartiendo palco en Arlington Stadium. Preguntado poco después sobre el acontecimiento, dijo campechanamente "eran talla 43".
Correcto, habré dicho todas esas cosas, equivocadas o no, pero cumplí con mi patria y con el mundo enemigo de la libertad. Goberné dos períodos de siete años. Soy dueño de unos 16 millones de dólares, tengo una esposa genial y tres gemelas únicas. Soy muy cotizado en las Editoriales y en las Universidades, así que no soy tan inútil como se me pinta. Solo me queda realizar un sueño: ver a Los Ranger ganar una Serie Divisional. Que no tengo acciones en el equipo?, Qué saben ustedes. Ok, te dejo, cubano, que me voy al nuevo Stadium de Los Marlins de Miami donde hoy jugamos de local.
Pero, acaso George Busch padre no cometió deslices idiomáticos o de concepto?. Tal vez. Solo que él sabía muy bien cómo se escribía y dónde estaba Kuwait.
Diciembre 17 del 2011.
Miami, USA.
Luis Eme Glez.
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