Friday, April 8, 2011

ESPERANZA Y SEGURIDAD. ( 10).-

Generalmente los cubanos salen de la Isla hacia los Estados Unidos por cuatro vías. A través del Golfo de México en cualquier medio de transporte capaz de flotar.  Mediante reunificación familiar si los residentes han alcanzado la ciudadanía norteamericana. Como ex presos políticos si tienen la suerte de ser aprobados en la Sección de Intereses de los Estados Unidos  en La Habana, SINA. Si resultan ganadores de la Lotería de Visas que se conoce popularmente como "El Bombo". Existen otras maneras menos ortodoxas de ganar el "sueño americano" que pasan por matrimonios oníricos con extranjeros y deserciones de "revolucionarios" que un día deciden abandonar "la Patria" a la que han servido "suficiente".
Sin embargo siempre que la salida del país dependa de las decisiones de los funcionarios consulares hay alguna probabilidad de ser denegado y entonces casi todos tienen el derecho de hacer una reclamación a la SINA. Para ello tienen que conseguir otras "pruebas" acreditativas y en muchos casos la decisión es revertida y les otorgan la Visa Prodigiosa. Una reclamación puede hacerse por vía telefónica o a través de cartas. Ocurre que los denegados casi nunca son "hacedores de cartas buenas y convincentes". Entonces llegaba la hora de hacer mi "trabajo".
Podría enumerar decenas de casos que se aparecían a mi casa para que les hiciera una carta a la SINA y les "demostrara" que habían sido injustos con ellos. Algunos no tenían récords suficientemente presentables como para hacerles la reclamación y se lo decía sin medias tintas. Recuerdo que muchos insistían y entonces les advertía "las posibilidades son casi cero". En verdad yo solo era un tipo muy informado que había priorizado el conocimiento de las relaciones históricas de Cuba con Estados Unidos - incluso de manera académica - y sobre todo ahondado en la casi indescifrable praxis estadounidense. Lo cierto es que tenía mucha suerte mas allá de los motivos reales que no "había podido ver la SINA" en los documentos presentados por los solicitantes. La gente comenzó a verme como a una especie de Semidiós y algunos intentaron pagarme por mis "logros" casi mágicos. Ciertamente hubiera podido establecer una minioficina en casa y vivido de ello. Ya dije como estoy diseñado y no abundaré sobre eso. Apenas decir que son varias las personas y familias que están hoy en los Estados Unidos gracias a tales gestiones telefónicas y epistolares y que jamás cobré un centavo por la deferencia. De alguna manera casi todos han querido agradecérmelo y a veces he bajado la guardia ante sus posturas emblemáticas. Una amiga de Naples me mostró la carta que le abrió las puertas de los Estados Unuidos a finales del siglo XX cuando la visité en casa de sus padres recién aribado al país.(1). Fuera de las marcas de los dobleses a que la había sometido, mi carta se conservaba intacta y de ser enviada otra vez a SINA, podría tener el mismo valor. La atesoraba como joya suprema y me pareció que la miraba y la tocaba como se mira y se toca a un amuleto infalible. Y solo les había "costado" algunos mameyes colorados.
Tan temprano como en Agosto del 2001 comenzó la Gran Cruzada de amigos, familiares y de quienes habían llegado a USA gracias a las gestiones citadas dirigidas a la Sección de Intereses de los Estados Unidos en La Habana. Viajar a los Estados Unidos vía directa desde Santiago de Chile nunca costó menos de 10 000 us y posiblemente hoy mismo esa cifra esté disparada. Los "contactos" que "trabajan" tras bastidores tienen que bailar al son que les marque el "mercado". Para cada "ofrecimiento" de mi "gente" en Estados Unidos yo respondía "sé qué es mucho dinero, pero si pueden, enhorabuena, que yo pagaré algún día". En todos los casos "esa" cifra era "mierda, una basura", cualquiera "la tenía" y me la enviarían en cualquier momento. Jamás pedí un centavo y por supuesto jamás me fue enviada. Porque los sueños están por sobre las realidades y porque diez mil kilómetros es mucho espacio de Planeta si ha tenido que optarse por las separaciones  y porque los cuerpos nunca deben alejarse aunque no se trata de los cuerpos de un hombre y de una mujer. El olvido es una categoría aún por definir y solo puede entenderlo quien haya sido dotado con gran capacidad de dicernimiento.
Algunas personas fueron muy sinceras conmigo. No destinarían ni un solo centavo de dólar en una gestión que tenía faceta de aventura impredecible y aseguraron que conocían casos de estafas cinematográficas a posibles emigrantes desde un tercer país. Me decían "llega de alguna manera y aquí tú eres mi Caso". La frase me provocaba risas pero sabía que andaban con una pizca de razón. Otros ponían a mi disposición cuartos amueblados y autos excelentes si "podía" llegar por mi cuenta. Recuerdo a alguien con "mi sangre" al que no había tenido que "ayudar" a salir de Cuba que me dijo "consigue un pasaje para cualquier país que yo lo pago y te tiras cuando el avión haga escala en Estados Unidos". Era un método bastante usado por cubanos desertores y aunque los aeropuertos habían decuplicado sus vigilancias a raíz de los acontecimientos de Septiembre once del año 2001 no podía descartar esa posibilidad. De modo que llamé al Consulado de un país europeo y me dijeron que para visitarlo como turista debía tener mis papeles en regla en Chile, amén de poder demostrar mi solvencia económica. Revicé el número telefónico por si estaba llamando de nuevo a Consulado Mexicano. Pero no, estaba conectado ciertamente con la Embajada Portuguesa. Porque hasta muchos países latinomaericanos estaban exigiendo excesivos documentos para otorgar visas de turista. En realidad era bien sabido que Centroamérica y México son destinos de "tránsito". Recuerdo que para las Olimpíadas de Moscú 1980 la emisora de radio cubana Radio Rebelde, en unión de algunos medios informativos soviéticos, había convocado a un concurso cuyos ganadores conseguirían un viaje gratis al gran evento deportivo universal que se celebraría por vez primera en una nación comunista. Por supuesto que participé y no podría describir la alegría experimentada  cuando cmenzaron a llegarme las primeras preguntas y comencé a enviar las respuestas y a recibir acuses de recibo. Mis posibilidades eran casi nulas, lo sabía. Pero tal nulidad tocaba a cada participante excluyendo a los "agraciados" de siempre. No perdía nada con probar. Probé y no gané. Por supuesto que mi interés en resultar "premiado" estaba dado por la casi segura escala del avión en Gánder, Terranova, Canadá o en Shanon, Irlanda.
Una noche estaba conversando vía MSN con uno de mis grandes amigos de Miami.(2). Este amigo nunca me había ofrecido nada como no fuera ocuparse de cualquier gestión ajena a dineros e intentos de salida de Chile por vías que no fueran las tradicionales. Pero sabía del costo astronómico de un pasaje de avión Santiago de Chile - Miami si es que tenía que ser resuelto por algún "contacto". Me dijo que uno de sus amigos - amigo mío también (3) - ex preso político, estaba dispuesto a financiar parte de mi viaje a USA si alguien más le ayudaba. El sería uno de esos y solo necesitábamos que los "miles" de amigos y familiares míos en Miami se "pusieran" con "algo" para completar los diez mil us. Me pareció muy "humana" la idea peregrina pero le pedí de favor que no "ocupara" a nadie de esos "miles" porque en cinco años nadie había hecho nada y ni siquiera a estas alturas del partido se hablaba ni una sola palabra del tema. Mi amigo es porfiado y es una de esas personas por las que puedes meter tus manos en la candela aunque esté avivada por la acción de todos los vientos del Infierno. Logró sacarme algunos nombres y  agregó otros conocidos suyos. Se le ocurrió una idea genial y la gestión la haría "por su cuenta, sin mi conocimiento". Se trataba de una "Colecta" general. De modo que comenzó a telefonear a gran parte de las personas que me conocían y que "conocían" de mi actuación y actitud y personalidad en Cuba de toda la vida. Durante meses recibió respuestas "positivas" de "casi" todos. Pero cada vez que fue a "recoger" el dinero algo pasaba que lo hacía imposible. Para entonces yo tenía a la "Contacto" esperando por mis 10 000 us con la promesa de sacarme de Chile en los quince días posteriores a su llegada. Mi amigo se fue cansando. Hasta que lo dejó. Cuando llegué a Miami me "enteraría" de los "motivos" por los que nadie, excepto el ex preso político ( por el que "tampoco" tuve que hacer nada en Cuba), pudo colaborar con la Colecta - nunca más de 100 us per cápita -  que me hubiera sacado del país en el año 2005. Pero se trata de un asunto "secundario".
Los reducidísimos documentos que "hablaban" de mi "verticalidad" en Cuba estaban en la casa de un primo en la ciudad de Healeah (4). Le había pedido a mi hermana que los enviara para allí. Entonces comencé a madurar la idea de pedir una entrevista en la Embajada estadounidense en Santiago de Chile. No para tratar de conseguir una visa de turista. Eso era imposible para un cubano sin un sitio donde "caerse muerto". Pensaba jugármela y presentarme como "perseguido ideológico". Pero para eso necesitaba más "avales". De modo que le pedí al amigo en Miami que contactara a tres o cuatro ex presos políticos de los que habían cumplido veinte años o más en las cárceles cubanas para que me firmaran una carta dirigida a la Embajada USA en Santiago de Chile. Ese detalle conllevaba datos acreditativos oficiales de su residencia en los Estados Unidos. Incluso logré hablar con dos de ellos y estuvieron de acuerdo en avalar mi idea(5). "Por ti lo que tengamos que hacer". De modo que redacté la Carta, la envié a Miami vía email y mi amigo se reunió con dos de los ex presos políticos que no solo firmaron la misiva sino que agregaron sus datos oficiales. Debo agregar que la esposa del primer ex preso trató de hacerlo reflexionar acerca de lo que "estaba haciendo" y le recordó que "todavía les quedaban algunos hijos en Cuba". Por algún motivo obviamos a dos de ellos y me conformé con lo que habían avalado Modesto Ramos y Manuel de la Cruz. Recibí toda la documentación en la capital de Chile muy pronto y me fui a Vitacura, casi en el alero de la Cordillera de los Andes, en donde está la Hororable sede la Embajada Norteamericana. La Documentación incluía un Afidavit rubricado por mi amigo.
Había un chileno en la puerta y me dijo que lograr pasar a conversar con algún funcionario era tan imposible como llegar caminando a Buenos Aires. Agregó que eso se hacía pidiendo una cita por Internet. Lo sabía pero insistí hasta que me dijo que esperara por dos funcionarios que estaban merendando en la calle. Se trataba de un par de jóvenes trajeados de negro, uno de los cuales me pareció un norteamericano con muy poco acento. Tuve la suerte de que me escucharan en plena entrada de la Embajada, sin apuros, mientras masticaban su emparedado. Les conté mi historia. Dijeron que entregarían una amplia carta explicativa que llevaba a la Sección de Inmigración y que me responderían en cualquier momento pero aclararon que mi "caso" era especial pues "estaba legal en un país desde donde solicitaba una visa de Refugiado". Conocía que ese era uno de mis grandes handicaps versus Embajada USA pero con intentar no se perdía nada como no fuera dejar mis récords allí.
Cuatro meses después no había recibido respuesta. Me extrañaba teniendo en cuenta la seriedad con que trabajan todos los funcionarios estadounidenses en sus Embajadas por el mundo. Así que envié otra carta explicativa mediante Internet. Me respondieron con la urgencia que esperaba de la vía normal. Pero la respuesta llegó de manera ambigua. Era una carta copiada, de esas que les envían a todo el mundo y en donde aclaran que uno debe "fijarse muy bien" en sus acápites para ver si "aplica". No entendía nada y además no veía ni un solo aspecto en el que pudiera ser "elegible". Reescribí tres cartas y recibí tres respuestas idénticas. Cerré el caso.
En dos ocasiones había "aplicado" vía Internet para el Sorteo Internacional de la Lotería de Visas del Gobierno estadounidense. Y por supuesto no había sido agraciado.
De modo que continué trabajando y ahorrando cada peso chileno para salir por mis propios medios, alguna vez, hacia México. A esas alturas mi pobre Computadora Pentium 3 era mi única comunicación con el mundo exterior. Ostracismo pudiera ser la palabra que me marcaba. Me di cuenta de que mis muelas superiores se estaban dañando y me pareció que ya era tarde para que el dentista les echara un vistazo. También me pareció que se me estaba cayendo el pelo. Pero ahorrar era el motivo supremo. Ahorrar y ahorrar. Lo demás podía esperar.
La adorable señora latinoamericana me dijo que estaba encantada porque al "fin" yo hubiera podido conseguir la plata para salir vía México y recalcó lo que me estimaba. Necesitaba cinco mil us para tener mi pasaporte visado en cuatro días y yo corría con los gastos del pasaje. Me contenté pues calculaba que ahora el costo se había disparado y le dije que enseguida me pondría en contacto con mi amigo de Miami y le tendría una respuesta urgente. Tres semanas después mi amigo no aparecía en la Red. Hasta que me hizo una llamada de rutina, de esas en las que "con una tarjeta de dos us estoy hablando contigo toda una madrugada". Le conté lo "último". Me dice que eso esta "matao" y que hablará con sus "cuñados". Que son mis primos segundos(6). Me quedé petrificado. Eso no estaba en mis pensamientos aunque recordaba que los 350 us para mi pasaporte había sido un aporte "de todos". Entonces me aclaró que él solo no podía llegar a 5000 us y que tenía la promesa de ellos de ayudarlo a completar. Para esa fecha yo disponía de la plata para el pasaje - que calculaba en unos 600 us- y para la estancia en México, que estimaba muy corta.
La señora Contacto entendió la demora y esperó. Hasta que tuve que explicarle, apenado, que mi amigo no había podido completar la cifra porque "sus cuñados y suegro estaban manteniendo a alguien en Cuba aquejado de cáncer terminal y viajaban allá con mayor asiduidad de la acostumbrada". Agradecí su gestión y le aseguré que siempre sería ella mi Contacto para futuros proyectos migratorios. Dijo que  me estuviera tranquilo pues ella sabía "como funcionaba eso" y que me prometía estudiar otras variantes para mí. El amigo dijo que le "mataba" la verguenza y respondí que lo importante sería que el maldito cáncer no "matara" a la "señora cubana". Recalcó que su "parte" estaba a mi disposición cuando lo estimara conveniente y le tomé la palabra porque mis ahorros siempre iban a necesitar de agregados. Por lo demás todavía no sé si la señora mejoró o se murió pues fui incapaz de preguntar habida cuenta de que su muerte podría "mejorar" mis posibilidades. (7).
El ambiente en la Fábrica de Vainas del papá del Zar de los Cuchuflís no me estaba gustando y Alhambra Ltada no acababa de reempezar. Entonces uno de los contados amigos cubanos que tenía y que trabajaba como Conserje en el Condominio del frente de la Casa me dice que necesitaba cubrir una licencia - vacaciones en el Aseo del Edificio del rango de los veintiún días en el turno de la tarde con salario equivalente al que devengaba y que si estoy interesado (8). Acepto porque parecía que trabajar allí equivalia a realizar algo extra y a tener la posibilidad de quedarme, amén de estar a cincuenta metros de la Casa. Y mi orgullo andaba por otros derroteros. Fue un milagro porque el Jefe de la Fábrica me llamó para decirme que "era mejor que regresara con Alhambra Ltada que estaba por reiniciar labores". Nunca le pregunté por esta decisión porque daba parte de mi vida por irme de allí. Pero en verdad estaba teniendo dificultades. Acababa mi trabajo primero que el peruano y que el chofer obrero y este no quería abrirme la puerta de salida hasta que no lo ordenara  su Jefe, de modo que me estaba yendo muy tarde y no podía disimular el enojo. Estaba en Chile y estaba oliendo fluídos idiosincráticos. Cuando Briceño Sr. me liquidó me di cuenta de que se "había equivocado". Eso fue lo que le dije ganaría aquí, dijo. Sonreí. No lo creo, pero muy bien y gracias, acepté. En Chile el equivalente del "baboso" cubano es el "chupamedias". Ciertamente algunos choferes dominan muy bien los cambios de velocidad. El caso es que Alhambra todavía estaba en trámites de legalización.
Por tanto un día "atardecí" barriendo y balleteando los once pisos del elegante edificio de Ricardo Matte entre Gandarillas y Condell más otros trabajos ligeros agregados. El amigo cubano me dijo que tenía una buena noticia para mí pues también necesitaba que alguien le cubriera la Conserjería al menos un día del fin de semana y eso sería trabajo extra. Le dije que yo era esa persona. Trabajar de Conserje debe entenderse como la persona que está en la mesa de recepción, muy bien vestida, atendiendo teléfonos y xilófonos y controlando la entrada y salida de vehículos y personas. De modo que ahora estaba pegado a la casa, me ahorraba el dinero de la locomoción y no perdía ni un minuto de mi tiempo. Incluso estaba ganando tanto como en las vainas si descontamos el trabajo extra de allá y existía la posibilidad de quedarme aquí. Reduje un poco mi huelga de hambre y cogí unos pesos del ahorro imprevisto para comer algo los mediodías. No era un trabajo profesional pero era "limpio" aunque pareciera paradógico y sobre todo al lado de mi casa y consideraba que era  de lo que urgía para acabar de completar las platas necesarias y poder volar.
Un anochecer estaba esperando que salieran dos autos del parqueo para barrer el asfalto. Tenía la escoba apoyada en mi pecho y me recostaba a la pared. Realmente mi tiempo de trabajo era muy poco y siempre me saca de juego la inactividad forzada. En eso pasó el Administrador del Condominio y me preguntó lo que estaba haciendo allí. Le expliqué. Este señor era el padre de mi técnico de computadoras y a veces conversábamos acerca de Cuba y de Fidel Castro. Al otro día el cubano me llama para un lado cuando llego. Me dice que al parecer el Administrador no me "tragaba", que era una "bola de mierda" y que le había contado de mi "postura" en el parqueo e incluso le habia "mostrado" manchas de suciedad en los pasillos por donde yo había limpiado. No me quedó otra que echarme a reír, considerando que me jugaba una broma. Porque solo pueden echarme de un trabajo por contestatario ideológico pero jamás por aptitudes. Recalcó que hablaba en serio y que le había dicho que cubriera los dos días que faltaban de la semana y que no me reanudarían el contrato porque él "necesitaba" de una persona que pudiera hacer otras cosas en el edificio que yo "no dominaba". Esto era verdad pero fácilmente resolvible. Hubiera podido llamarlo a contar pero era una persona mayor y yo estaba muy suceptible y no discutía mucho con nadie, prefiriendo irme directamente a los golpes. Mi amigo me dijo que no hacía falta "cometer" una locura y me convenció de dejar el affaire así. Nunca supe qué pasó realmente y con todo respeto no descarto que mi "amigo" haya tenido que ver con mi separación "noble" y "legal" de un trabajo amateur pero que quería conservar contra todas las banderas. Por supuesto que no trabajé los dos días que me garantizaba. Meses después, el Administrador fue echado del cargo y de la casa que ocupaba en el edificio pero mi amigo - Sustituto -  no me ofreció nada ahora que se suponía  habían acabado los "estorbos". Porque a veces ocurre que la idiosincracia puede contagiarse.
Esa noche me di cuenta de que en el fondo no había protestado o tratado de revertir la orden porque la hija de la Señora Invitante me había contactado la noche anterior a través de una sesión de web cam para decirme que mi viaje a los Estados Unidos estaba en sus manos y que se iba a dar "ya mismo".
Una semana después Alhambra Ltada reanudó el trabajo y su dueño me llamó por teléfono. "Si no estás haciendo otra cosa, ven para acá". Regresar a la Fábrica de mi verdadero amigo chileno era volver a lo mismo excepto que ahora me hizo el Contrato de Trabajo y comenzó a cubrirme las imposiciones pertinentes "como correspondía". La Sección "Santiago" de Alahambra Ltada entraba, también, a la ruleta de las Reglas.
"Quiero que vengas para que te cases conmigo y yo me encargo del  costo de los papeles y tú del pasaje", me dijo la hija de la Señora Invitante en cámara web mientras  se comía un sandwisch de jamón con queso en la sala de su casa en el North East de Miami. Dije "ok, me muero por acostarme contigo otra vez pero porfa, sácale el queso, chica" para seguir la broma. "En serio, webón, te explico".
"Casarse" con una chilena indocumentada en Estados Unidos es muy fácil para un hombre con "papeles" y es más  fácil aún para un cubano. Incluso para un cubano que esté en trámites de Residencia Definitiva. Evidentemente yo no era la única persona que estaba ahorrando en el Hemisferio Occidental. Y ni siquiera mi postura caballeresca podría evitar que jugara a las trampas de lo inevitable.
Porque "ahorrar" es una palabra con múltiples aristas en las agendas de los hombres y de las mujeres de cualquier parte del mundo.
Es muy dura esta vida y es mas dura sin ti.

(1). Tahimy García.
(2). Luis García Tuero.
(3). Manuel de la Cruz.
(4). Felipe Fumero.
(5). Modesto Ramos y Demetrio Manso.
(6). Oricel y Odilio Fumero, hijos de Mario Fumero.
(7). La señora moriría muy pronto.
(8). Miguel Carrillo.



Abril 8 del 2011.
Miami, USA.
Luis Eme Glez.

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