Thursday, March 24, 2011

Caso cerrado._

                                    
                                             La Víctima- dijo el Juez.


La Gran Sala del Tribunal estaba llena. En el Estrado había un Juez, dos Abogados y la Víctima. El Acusado, los siete Testigos y Familiares cercanos de las partes estaban en la primera fila. En uno de los laterales, de pie, los tres miembros del Tribunal Internacional de la Haya, que asistían, invitados, a la Reconstrucción de la Causa 24 en medio de la Conferencia Mundial sobre Violaciones que se efectuaba en la Capital. A través de los amplios ventanales se veía la imponente fachada del Casino y mas allá la infinita sabana esmeralda del Océano. Las cadenas de Cable anunciaron que acababan de pasar los comerciales y el Juez golpeó la mesa con el dedo del medio.
La víctima- dijo.
Poco después de la media noche fui al baño que está arriba. Tal vez se trató de la primera vez que lo hice sola. Pensaba regresar pronto. Ellos se quedaron oyendo a Budy Richard y tomando algunos tragos ligeros. Cuando fui a abrir la puerta alguien me tocó por el hombro. Vuelta, vi que andaba con pasamontañas y supe altiro de lo que se trataba. Estaba harto nerviosa pues aún mi hermana estaba secuestrada en la Costa a raíz del Caso Chantaje en los Abruzzos. Cuarenta minutos después me dejó tendida en un espacio posterior del Pub, solo y oscuro, cortada en los dedos, lastimada y violada. Mis tres amigas subieron preocupadas por mi tardanza y les conté abriendo las manos y diciendo miren y ellas comprendieron que me refería al hombre sin pasamontañas con el que se habían cruzado.
El Juez golpeó la mesa con el dedo pulgar.
La amiga- dijo.
La dejé acompañada y corrí por los chicos. Les conté. No me dejaron llamar a Carabineros. Salimos tras el hombre, que caminaba  por la calle muy normal como si nada hubiera pasado. Lo identifiqué sin dificultad. Regresé por mi amiga.
El Juez golpeó la mesa con el dedo índice.
El testigo- dijo.
Mi esposa fumaba en la ventana del quinto piso y me llamó porque golpeaban a alguien, abajo, en la calle. Llamé a Carabineros. Cuando llegaron los dos fumábamos aún y la golpiza continuaba.
El Juez golpeó la mesa con el dedo anular.
El Carabinero- dijo.
Uno de ellos nos enfrentó decentemente y dijo que aún les faltaba algo por hacer y que después podíamos detenerlos porque no ofrecerían resistencia. Tres levantaron al sujeto en andas y el que había hablado le propinó un golpe de kárate a la altura de los genitales. Dijo que ahora podíamos detenerlos pero que pasáramos primero por la Posta Central con el hombre magullado. Eso hicimos porque si había chicos más correctos no lo recordábamos.
El Juez golpeó la mesa con el dedo meñique.
El Doctor- dijo.
Los jóvenes me convencieron de que enviara una ambulancia por una chica y tres amigas que estaban en un Pub antes de que comenzara a atender al hombre herido. Dijeron que estaban seguros no era nada grave. La chica había sido violada y había semen en su vagina y en su ano y residuos en el cabello y en los pechos pero esto fue debido al  roce de sus manos posterior a la acción. No tenía golpes y sí pequeños cortes en la yema de los dedos del medio. Quizás hematomas normales por la presión del hombre. Por su parte, este tenía el cien por ciento de su estructura interesada pero ni un solo razguño y nada de hemorragia. Apenas podía abrir los ojos o hablar por la gran inflamación y toda la zona genital comprometida pero sin daños de importancia terminal. Evidentemente la golpiza fue propinada por conocedores anatómicos y cuando conocimos los detalles supimos que se trató de un escarmiento.
El Juez golpeó la mesa con los dedos meñique y anular.
Directora de la Sala 24- dijo.
Solo decir que siete jóvenes universitarios se turnaron durante cuatro días y cuatro noches en la cama de un hombre hecho tiras y no permitieron que nadie mas les acompañara. El quinto día llegó una joven y se sacó una curita de  alguno de sus dedos y le metió la mano en la boca al enfermo y le restregó algo con cuidado allí. Ese día el paciente sería dado de alta. Nunca nadie vio tanto celo para con un ingreso.
El Juez golpeó la mesa con los dedos índices y del medio.
El Decano- dijo.
Son estudiantes de quinto año de Psicología y preparan su tesis sobre Sicopatías.
El Juez golpeó la mesa con el dedo pulgar.
El  Vengador- dijo.
No es un sicópata.
El Juez golpeó la mesa con la palma de la mano.
La Víctima- dijo.
Es gótico.
El Juez tamborileó la mesa.
La acusación- dijo.
Terminé.
El Juez se acodó sobre la mesa y se acarició la barbilla.
La Defensa- dijo.
Sin comentarios.
El Juez se frotó la perilla con la dos manos.
El Acusado- dijo.
Es la cuarta occasión que lo hago pero la primera que me pescan. Solo buscaba un grupo sanguíneo diferente y ella lo tiene.
El Juez no se movió.
Y las mujeres de las otra tres experiencias anteriores.
No denunciaron.
El Juez sonrió con desgano.
Grupos sanguíneos homogéneos.
Correcto.
El Juez se volvió hacia los Delegados de Holanda.
Y - dijo.
Caso cerrado.
El Juez se volvió y se apoyó con sus palmas en la mesa.
Acusado, su profesión- preguntó.
Laboratorista, sangre sintética.
La Víctima se paró. Se acercó al Acusado.
Ex acusado_ dijo_ estoy embarazada.


Octubre 25 del 2005.
Providencia. Santiago de Chile.
Luis Eme Glez.

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