La crisis griega está en su apogeo. Europa ha tenido que hacer una parada en el camino de sus proyectos futuros porque Atenas le ha obligado. Los Gobiernos y las Grandes Instituciones Crediticias trabajan a tiempo completo en la Europa del Euro. Los europeos que bregan con sus propias monedas en el centro de la Europa Castiza y los Estados Unidos también han vuelto su mirada hasta la nación que nos regaló las primeras esencias de la Democracia. Todavía Aquiles anda con su talón vulnerable y no hay pieles suficientes en las curtiembres helenas para tapar el hueco en su zapato de época. El próximo domingo habrá un Referendum. Nadie en el Viejo Continente desea que Grecia salga de la Zona Euro. Pero muchos ciudadanos griegos están pensando en hacerlo porque consideran que Berlín y compañía los están chantajeando y que se merecen otra oportunidad de parte de los pulpos bursátiles.
He seguido paso a paso el desarrollo de la Crisis Griega. Pero no fue hasta que se habló de las palabras "corralito" y "default" que mi mente desbloqueó el pasado y me puso ante los ojos una gran pantalla en la que me ha dejado ver a la Argentina del año 2001. De modo que he acudido a mis notas del período que están archivadas en el file Postales Chilenas. No pretendo ahora hacer análisis alguno del par de situaciones más allá de bordar ciertas similitudes que tocan a los dos países para un puente de quince años. Solo deseo recordar todo lo que me entregó la televisión chilena desde Marzo hasta Diciembre del 2001. Sus corresponsales trabajaban horas extras en Buenos Aires y los noticieros dedicaban casi todo sus espacios a la "crisis argentina". Recuerdo que me regalaron un viejo televisor sin marca de 14 pulgadas, blanco y negro, que había en la Empresa Kalín Limitada y que mientras me iba empapando del mundo televisivo chileno a fuerza de golpes sobre su cobertura metálica me adentraba, además, en los eventos que ocurrían del otro lado de La Cordillera y que pensaba eran hechos que no se habrían de repetir jamás en una nación recién salida del Gorilato que se enseñoreó del Continente Austral en épocas de Operaciones Cóndor y demás Artilugios Coercitivos.
Poco antes de mi salida de Cuba hacia Chile en Marzo del 2001 - los detalles están en las crónicas de El último bisonte en este Blog - las noticias más relevantes relacionadas con el panorama argentino estaban vinculadas con la década menenista y sus políticas neoliberales que hicieron al peso equipararse con el dólar en un peregrino afán de convertibilidad. Fueron los años del boom de los ricos, creídos de que vivían en una eterna burbuja de "pizza y de champán" antes de que el país se endeudara hasta los tuétanos y la gente comenzara a retirar sus capitales de los bancos para depositarlos en el exterior y el Fondo Monetario Internacional se encontrara con la infausta noticia de que no podría cobrar ni siquiera los intereses de sus préstamos. Los cubanos contestatarios veíamos en Carlos Saúl Menen a un presidente compatriota del Ché Guevara que era capaz de poner al castrato en su lugar y de cantarle el tango que casi nadie quería interpretar al sur del Río Bravo. Yo veía en el hombre - labios gruesos, frente amplia, sonrisa satisfecha, complexión fuerte y patillas patagonas - al último parto de Don Ricardo Guiraldes clonando a Don Segundo Sombra a la sombra de todos los ombús. Nunca pude considerar a Menen un clon de Martín Fierro, quizás porque José Hernández era una personalidad ceñida a la vihuela en medio de los vericuetos reales de la civilización y la barbarie. Fernando de la Rúa, un político de Centro Izquierda y figura cumbre de La Alianza, había sustituido a Menen en la Casa Rosada y por ende era el heredero del Caos Justicialista. Entonces se comenzó a escuchar que Antonio de la Rúa - hijo del Presidente - tenía un affaire con la baladista colombiana Shakira y que se estaba perfilando como gran abogado y mejor mánager farandulero.
Otras noticias provenientes de Argentina todavía traían el eco de la retirada de Diego Armando Maradona en 1997 en los sagrados aposentos de La Bombonera de Boca Juniors y yo me hacía muchas ilusiones porque estaba seguro de poder ver por televisión su retirada oficial en Noviembre del 2001 en el mítico Stadium en donde seguramente se reuniría una gran constelación de estrellas internacionales para decir adiós al "más grande de todos los tiempos". No había tenido acceso a su autobiografía Yo soy Diego, de modo que mis referencias a sus estados adictivos estaban limitadas a lo que informara la prensa. Sí conocía que se estaba desintoxicando en Cuba después de que Punta del Este le advirtiera de que además padecía de hipertención. No creo que nadie supiera todavía de su affaire con una casi adolescente muchacha cubana. Pero sí estoy convencido de que todos sabían de su devoción total por Fidel Castro.
Ricardo Lagos acababa de estrenar gobierno en Chile pero cada vez que uno prendía la tele la "situación argentina" se robaba casi todo el tiempo televisivo. En mi Empresa no había Televisión Cable. Sin embargo los periodistas chilenos acreditados en Buenos Aires no escatimaban esfuerzos para replisar programas locales y mostrar el enrarecido ambiente de las calles. A veces alguna voz se alzaba para hablar del país que había sido "unos pocos años atrás uno de los más ricos del mundo", de la nación que "se escapó" de librar una guerra con Chile gracias a la intervención del Papa Juan Pablo II en los tiempos del Canal de Beagle y otras veces se metían en discusiones sin fin para tratar de desmentir o de rubricar el cacareado apoyo chileno ( debía entenderse "de Pinochet a La Tatcher" ) a Londres durante la Guerra de las Malvinas. Nunca antes el Paso de los Libertadores tuvo tanto tráfico llegado desde Mendoza y generalmente los viajeros no regresaban al otro lado de Los Andes. Había Agonía en mi Buenos Aires Querido y la Pasión que allí se vivia nos hizo olvidar un poco a los nefastos acontecimientos de Septiembre 11 del 2001 en Nueva York.
Recuerdo que cuando el ex Ministro de Defensa López Murphy - devenido Ministro de Economía de De la Rúa - renuncia, al Presidente no le queda otra alternativa que acudir a Domingo Cavallo, la superestrella económica del Gobierno de Menen, vale decir el Gran Ideólogo de la Covertibilidad. Solo que ya los mejores tiempos del Atleta de las Cuentas habían pasado. El megacanje postergaba el pago de la deuda argentina a cambio de la subida de los interesas hasta el 16 por ciento. Muy pronto la deuda se dispararía hasta los 50 mil millones de usd y el FMI desahució al país. Para entonces el "corralito" había desbordado la paciencia de los ahorradores. Nadie podía extraer más de 200 usd de los bancos y finalmente se congelaron todos los depósitos. Cuando la palabra default se hace oficial la deuda argentina sobrepasa los 100 mil millones de usd. Imposible pagar. La capital de la nación era un eco interminable de cacerolazos y un reguero de maderos y de vidrios en el interior de los supermercados detrás de cada ronda de saqueos. La diatriba coral gritaba "que se vayan todos". De la Rúa ordenó a la policía tirar a matar. La policía lo hizo como en los tiempos en que vestía otro uniforme y los disparos no siempre se producían en campo abierto. Treinta muertos para treinta días era demasiado para un país que alguna vez envió a sus mejores hijos a otras muertes también innecesarias. Las estadísticas hablaban de que nueve de esos cadáveres eran de chicos menores de 18 años. El pandemonio cundía en cada esquina de la urbe. Nadie se podía explicar cómo aquello podía estar ocurriendo en la opulenta y orgullosa Argentina, en la patria de Fangio y de Gardel, de Evita y de Juan Domingo, de Sarmiento y de Guiraldes, de Maradona y de Kempes. Tanto detritus había dejado tantos años de Junta Militar y de Neoliberalismo a lo Menen?. Cuando toda Argentina es un Caos, Domingo Cavallo opta por dar la espalda a su Patria y con él se lleva al resto del Gabinete. De la Rúa decreta el Estado de Sitio y fracasa al no poder coalicionarse con los peronistas. Desde su helicóptero observaría lo que pasaba abajo. En sus rodillas cansadas la copia de su Dimisión. Durante los próximos treinta días pasarían cuatro Presidentes por la Casa Rosada. El Justicialista Federico Ramón Puerta con carácter de Interino - Huerta era Presidente Provisional del Senado al instante de la renuncia del Vice Presidente Carlos Alvarez -, quien debió comandar las riendas del Poder hasta que la Asamblea Legislativa eligiera al también Justicialista de Izquierda Centro Derecha, Adolfo Rodríguez Saá, el hombre que oficializó el dafault y que, sin embargo, fue capaz de pagar a espaldas de todos 150 millones de usd al FMI. El Presidente de la Cámara de Diputados -Eduardo Camaño, Justicialista - asume la segunda Interinatura hasta que el Justicialista de Izquierda Centro Derecha Eduardo Alberto Duhalde se hace cargo del Poder para llevarlo hasta su término en el año 2003, lejano horizonte en donde lo está esperando un hombre llamado Néstor Kirchner.
Jamás la palabra "justicialista" me había sonado tan paradógica. Quienes cogieron el batón de Carlos S. Menen habían disparado la pobreza en Argentina, habían desbaratado la cadena económica del país, habían depreciado el peso después de eliminar la convertibilidad y habían llevado a la ruina a millones de ahorradores incautos quienes solo pudieron recuperar parte de sus dineros en las mesas asfixiadas de los tribunales. La "nueva justicia" imputó a De la Rúa y a sus continuadores. Pero terminó por sobreseerlos.
El año 2001 me trajo también la despedida oficial de Diego el 10 de Noviembre, la calma tormentosa de Duhalde, la marcha sobre ruedas del Gobierno de Lagos y la consolidación del noviazgo de Shakira con el hijo del personaje que había llevado a la Argentina a la ruina literal. Todavía la colombolibanesa desconocía la esencia del refrán "de tal palo tal astilla". Y yo desconocía que tendría que vivir casi diez años en Santiago de Chile.
Atenas está endeudada hasta la coronilla. No tiene credibilidad ante los organismos financieros de la Eurozona. Los especuladores se han cebado en su calvario y están metiendo miedo a ciertas economías del área. Al Primer Ministro, Alexis Tsipras, no le quedó otra solución que decretar el "corralito heleno" hace unos días. Los acreedores han hablado claro y el Banco Central Europeo ha decidido no bloquear préstamos para que Grecia no acabe por quebrar y no se catapulte desde el euro. El Referendo convocado pretende que los griegos digan sí o no a las exigencias de la gente que presta y que no puede cobrar. La que arde es Atenas y no Troya. Yanis Varoufakis no es Aristóteles. Los Niarchos y los Onassis ya no son tan poco precavidos. Las islas de los tantos mares no son tan caras. Demis Roussos ha muerto.Ulises donó su barca a un Museo Insolvente. Penélope dejó de tejer. Hoy no es domingo.
Los zapateros remendones continúan tratando de tapar el hueco del zapato moderno que sigue sin cubrir al talón de Aquiles. Y de descifrar a Patroclo.
Westchester, Miami, Usa.
Julio 2 del 2015.
Luis Eme Glez.
Ricardo Lagos acababa de estrenar gobierno en Chile pero cada vez que uno prendía la tele la "situación argentina" se robaba casi todo el tiempo televisivo. En mi Empresa no había Televisión Cable. Sin embargo los periodistas chilenos acreditados en Buenos Aires no escatimaban esfuerzos para replisar programas locales y mostrar el enrarecido ambiente de las calles. A veces alguna voz se alzaba para hablar del país que había sido "unos pocos años atrás uno de los más ricos del mundo", de la nación que "se escapó" de librar una guerra con Chile gracias a la intervención del Papa Juan Pablo II en los tiempos del Canal de Beagle y otras veces se metían en discusiones sin fin para tratar de desmentir o de rubricar el cacareado apoyo chileno ( debía entenderse "de Pinochet a La Tatcher" ) a Londres durante la Guerra de las Malvinas. Nunca antes el Paso de los Libertadores tuvo tanto tráfico llegado desde Mendoza y generalmente los viajeros no regresaban al otro lado de Los Andes. Había Agonía en mi Buenos Aires Querido y la Pasión que allí se vivia nos hizo olvidar un poco a los nefastos acontecimientos de Septiembre 11 del 2001 en Nueva York.
Recuerdo que cuando el ex Ministro de Defensa López Murphy - devenido Ministro de Economía de De la Rúa - renuncia, al Presidente no le queda otra alternativa que acudir a Domingo Cavallo, la superestrella económica del Gobierno de Menen, vale decir el Gran Ideólogo de la Covertibilidad. Solo que ya los mejores tiempos del Atleta de las Cuentas habían pasado. El megacanje postergaba el pago de la deuda argentina a cambio de la subida de los interesas hasta el 16 por ciento. Muy pronto la deuda se dispararía hasta los 50 mil millones de usd y el FMI desahució al país. Para entonces el "corralito" había desbordado la paciencia de los ahorradores. Nadie podía extraer más de 200 usd de los bancos y finalmente se congelaron todos los depósitos. Cuando la palabra default se hace oficial la deuda argentina sobrepasa los 100 mil millones de usd. Imposible pagar. La capital de la nación era un eco interminable de cacerolazos y un reguero de maderos y de vidrios en el interior de los supermercados detrás de cada ronda de saqueos. La diatriba coral gritaba "que se vayan todos". De la Rúa ordenó a la policía tirar a matar. La policía lo hizo como en los tiempos en que vestía otro uniforme y los disparos no siempre se producían en campo abierto. Treinta muertos para treinta días era demasiado para un país que alguna vez envió a sus mejores hijos a otras muertes también innecesarias. Las estadísticas hablaban de que nueve de esos cadáveres eran de chicos menores de 18 años. El pandemonio cundía en cada esquina de la urbe. Nadie se podía explicar cómo aquello podía estar ocurriendo en la opulenta y orgullosa Argentina, en la patria de Fangio y de Gardel, de Evita y de Juan Domingo, de Sarmiento y de Guiraldes, de Maradona y de Kempes. Tanto detritus había dejado tantos años de Junta Militar y de Neoliberalismo a lo Menen?. Cuando toda Argentina es un Caos, Domingo Cavallo opta por dar la espalda a su Patria y con él se lleva al resto del Gabinete. De la Rúa decreta el Estado de Sitio y fracasa al no poder coalicionarse con los peronistas. Desde su helicóptero observaría lo que pasaba abajo. En sus rodillas cansadas la copia de su Dimisión. Durante los próximos treinta días pasarían cuatro Presidentes por la Casa Rosada. El Justicialista Federico Ramón Puerta con carácter de Interino - Huerta era Presidente Provisional del Senado al instante de la renuncia del Vice Presidente Carlos Alvarez -, quien debió comandar las riendas del Poder hasta que la Asamblea Legislativa eligiera al también Justicialista de Izquierda Centro Derecha, Adolfo Rodríguez Saá, el hombre que oficializó el dafault y que, sin embargo, fue capaz de pagar a espaldas de todos 150 millones de usd al FMI. El Presidente de la Cámara de Diputados -Eduardo Camaño, Justicialista - asume la segunda Interinatura hasta que el Justicialista de Izquierda Centro Derecha Eduardo Alberto Duhalde se hace cargo del Poder para llevarlo hasta su término en el año 2003, lejano horizonte en donde lo está esperando un hombre llamado Néstor Kirchner.
Jamás la palabra "justicialista" me había sonado tan paradógica. Quienes cogieron el batón de Carlos S. Menen habían disparado la pobreza en Argentina, habían desbaratado la cadena económica del país, habían depreciado el peso después de eliminar la convertibilidad y habían llevado a la ruina a millones de ahorradores incautos quienes solo pudieron recuperar parte de sus dineros en las mesas asfixiadas de los tribunales. La "nueva justicia" imputó a De la Rúa y a sus continuadores. Pero terminó por sobreseerlos.
El año 2001 me trajo también la despedida oficial de Diego el 10 de Noviembre, la calma tormentosa de Duhalde, la marcha sobre ruedas del Gobierno de Lagos y la consolidación del noviazgo de Shakira con el hijo del personaje que había llevado a la Argentina a la ruina literal. Todavía la colombolibanesa desconocía la esencia del refrán "de tal palo tal astilla". Y yo desconocía que tendría que vivir casi diez años en Santiago de Chile.
Atenas está endeudada hasta la coronilla. No tiene credibilidad ante los organismos financieros de la Eurozona. Los especuladores se han cebado en su calvario y están metiendo miedo a ciertas economías del área. Al Primer Ministro, Alexis Tsipras, no le quedó otra solución que decretar el "corralito heleno" hace unos días. Los acreedores han hablado claro y el Banco Central Europeo ha decidido no bloquear préstamos para que Grecia no acabe por quebrar y no se catapulte desde el euro. El Referendo convocado pretende que los griegos digan sí o no a las exigencias de la gente que presta y que no puede cobrar. La que arde es Atenas y no Troya. Yanis Varoufakis no es Aristóteles. Los Niarchos y los Onassis ya no son tan poco precavidos. Las islas de los tantos mares no son tan caras. Demis Roussos ha muerto.Ulises donó su barca a un Museo Insolvente. Penélope dejó de tejer. Hoy no es domingo.
Los zapateros remendones continúan tratando de tapar el hueco del zapato moderno que sigue sin cubrir al talón de Aquiles. Y de descifrar a Patroclo.
Westchester, Miami, Usa.
Julio 2 del 2015.
Luis Eme Glez.
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