Saturday, June 20, 2015

LA DOTE SE LLAMA VACA.-








El Presidente de los Estados Unidos de América, Barac Obama, visitará Kenia el próximo mes de Julio. Participará en el Sexto Congreso Global de Emprendedores que por vez primera se efectuará en una nación subsahariana. Los países más pobres del Planeta esperan que el Evento logre racaudar unos mil millones de dólares en inversiones para el 2017. Barac Obama es una tentación demasiado sugestiva para los soñadores con el crecimiento sostenible. Sin embargo no todos los kenianos están contentos con la visita del hombre del que han oído decir es la persona más poderosa del mundo. Porque las medidas de seguridad rebasarán todas las espectativas y harán de Nairobi una ciudad mucho más caótica de lo que ya es. Se esperan gigantescas barricadas frente a los hoteles mejor ranqueados, atascos proverbiales en las principales avenidas y se teme que gran parte de las carreteras de acceso a la ciudad permanezcan bloquedas. Dicen que solo la cobertura de seguridad costará unos 130 millones de euros. Todavía nadie ha olvidado a las 400 personas que el Grupo Yidahista Somalí Al Shabab asesinó hace tres meses en la Universidad de Garissa. Hasta los obispos evangélicos están en guardia. No desean que el Presidente Americano se desvíe de su Agenda y vaya a inmiscuirse en temas valóricos relacionados con la homosexualidad ahora que todo Occidente se ha convertido en un Armario Desbaratado y cuando declarar condiciones sexuales en cuanto medio informativo exista es el último grito de la moda. Algunos altos personeros de la Congregación han expresado que les parece que con la reciente visita del Vicepresidente John Kerry al país era suficiente. Personalidades influyentes del ambito intelectual en Nairobi consideran que si la presencia de Barac Obama en el país es un pretexto para visitar Kogelo y conocer a su abuela de noventa años hubiera sido preferible que la invitara a Washington y la trasladara en el US Air Force 1.
Posiblemente Barac Obama no se salga de su Agenda Pro Congreso Global de Emprendedores. Pero posiblemente sí tenga que lidiar con un par de jóvenes kenianos en edad de casarse. Uno de ellos se llama Félix Kiprono y Obama conoce sobradamente que ha intentado contactar con el embajador estadounidense en la capital de Kenia y espera que el diplomático le haga llegar una carta de su puño y letra. Kiprono es abogado, tiene 24 años y su patrimonio incluye rebaños vacunos, bovinos y caprinos. Los récords de Kiprono que descansan en la mesa del Presidente en la Oficina Oval dicen que el joven leguleyo pidió a la Corte Penal Internacional ( CPI ) suspender la Causa contra el Presidente de Kenia,  Uhuru Kenyatta, que está acusado de cometer crímenes de lesa humanidad. Barac Obama lamenta profundamente que lo que él considera la libertad incondicional de su abuela esté en manos de mandatario tan poco demócrata. El otro joven casadero se llama Jeff Ole Kishau, también tiene 24 años, hace música gospel y es un guerrero masai con todas las de la ley. Su patrimonio vacuno parece superar al de Kiprono. Ole Kishau y Félix Kiprono coinciden en tres detalles. Tienen la misma edad, son ganaderos y están locos por desposar a Malia Obama, la chica mayor de Barac y Michelle, que por cierto está por cumplir 17 años. De primera instancia no parece importarles que Malia sea una connotada facebusera, que se haya declarado fans empedernida de Justin Biber - con el que coincidió en la Casa Blanca y cuyos labios dejó vagar por su cara el día de su cumpleaños 16 - ni que la palabra matrimonio no esté rebotando ahora mismo, inquieta, contra las paredes de su disco duro.
El Presidente, la Primera Dama y sus dos hijas están perfectamente enterados de que Kiprono le ha dicho a medio mundo que está rematadamente enamorado de Malia desde el año 2008. Entonces Malia tenía poco más de nueve primaveras y todavía jugaba con las versiones más ligeras de las muñecas Barbie. De la misma manera que la palabra matrimonio no forma parte del léxico occidental de Malia, la palabra pederasta jamás ha estado integrada en el léxico tribal de Kiprono. También ha dicho que carga con un celibato de siete años "por fidelidad", que no está interesado en entrar al círculo "poderoso" de Los Obama - lo suyo es amor del más puro, señores - y que su sueño mayor es enseñar a Malia a ordeñar vacas, ovejas y cabras y a cocinar pastas de maíz. Desde hace mucho tiempo Kiprono tiene 50 vacas, 70 ovejas y 30 cabras en establos especiales esperando porque Malia le diga que sí para entonces entregarlas como dote al Presidente. Si se diera el caso de que el Señor Padre de Malia considerara que la dote es insuficiente su familia estaría dispuesta a tenderle la mano. Kiprono lo tiene todo planeado. Desea casarse por el rito tradicional de su tribu Kalenjin. Se tratará de una ceremonia campesina en su aldea de Kenyogoro en la que la leche agria (mursisk) sustituirá al champán. Barac Obama sabe, además, que un párrafo de la carta de Kiprono al Embajador norteamericano en Nairobi habla de que desea que Malia le acompañe al Congreso para "hablar del tema".
El guerrero masai que hace gospel en sus ratos libres estima que Kiprono es un cicatero y que su oferta es tan ridícula que podría llegar a convertirse en ofrecimiento sagrado de mal aguero. Por eso - se trata de la hija del Presidente de los USA, señores, - ha elevado su oferta dote hasta las 500 vacas y ha asegurado que puede engrozarla aún más. Asegura que su amor por Malia es tan tremendamente verdadero que hasta se atrevería a cortejarla sin la anuencia del Consejo de Ancianos. Sin embargo le ha rogado a estos que le den una mano con Barac Obama, toda vez que le ha sido imposble contactar con Malia a través de las Cuatro Grandes Redes Sociales. Ole Kishau no está interesado en una chica keniana llamada Ann Kicko que ha oído hablar tanto de él a través de la prensa que terminó por encontrarlo en Facebook y enamorarse como una leona de Parque Nacional. Ann está celosa de Malia y le ha prometido una prolongadísima vida tribal a su lado si decide olvidarse de la chica afroamericana, cuya única ventaja sobre ella es la de ser la hija de un negro como su padre - aunque tenga un poco de genes blancos - que ha llegado a ser presidente del país más poderoso de la tierra por motivos que no vienen al caso.
La Aplicación Movil Keniana Mahari Calculator está en desacuerdo con las dos ofertas dote de los enamorados de Malia. Según la Aplicación solo se debería pagar "8 vacas por la chica americana" en base a "su educación, a su rango familiar, a su encanto físico y sobre todo a su virginidad". Porque en Kenia dan por descontado que nadie ha traspasado jamás las sagradas fronteras de la señorita Malia Obama. Mucho menos Justin Biber. Mucho menos cualquier estrella de la NBA.
Hoy mismo Barac Obama no está seguro de viajar a Nairobi acompañado de Michelle y de sus hijas. Julio es un mes de vacaciones escolares en los Estados Unido y desde hace mucho tiempo las agendas de sus hijas están ocupadas para ese mes. Además, Chicago Sur, Indonesia, Hawai y Martha's Vineyard no están desagendadas del todo. En verdad el Mandatario no le ha dado importancia a las pretenciones matrimoniales de sus medio compatriotas porque corren tiempos en que la fama se cotiza a la baja en los mercados cíber y la publicidad es una industria en la que pueden competir todos en igualdad de condiciones. No obstante fuentes autorizadas me han asegurado desde Charleston, Carolina del Sur, que el Presidente de los Estados Unidos y su Esposa están buscando dos ranchos.  Uno, grande, en el este del Estado de Missisippi, y otro, mediano, en el sur del Estado de Virginia Occidental.
Por si acaso.

Westchester, Miami, Usa.
Luis Eme Glez.
Junio del 2015.

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