Sunday, February 15, 2015

SERIE DEL CARIBE DE BEISBOL: LOS DOS FEBREROS CUBANOS.(2).-



La Serie del Caribe tiene nivel Doble A. Es la categoría que se me antoja endilgarle. Por tanto no es un gran torneo y ya he hablado de los motivos por los que no lo es. Pero es un evento profesional y siempre vale la pena disfrutarlo. Además, tratándose de beisbol, muy pocas cosas pueden competir con él en mi selección de preferencias televisivas. Necesitaba comprobar si Vegueros podía reaccionar ante el excelente trabajo que habían hecho los atletas de Caribes de Anzoátegui durante todo el Torneo y si eran capaces, por tanto, de llegar a la Gran Final. No dudaba, ni por asomo, de que la otra yave sería ganada por Tomateros de Culiacán sobre Aguilas del Cibao. No tengo la menor duda de que el mejor beisbol que se juega hoy mismo en el área del Caribe lo juegan los equipos de la Liga Mexicana del Pacífico. Así que me preparé para mirar el partido. Sin interrupciones. Clausuré el volumen del celular. Acto que luego me costaría ciertas reprimendas. Pero lo que ocurre una vez cada año es más prioritario que lo que puede ocurrir todas las veces que te de la gana en un año. Así de simple.
Alfonso Urquiola le dio la pelota a su mejor carta abridora. Al derecho Freddy Asiel Alvarez, un refuerzo tomado por Vegueros de Los Naranjas de mi provincia Villa Clara. Freddy es prácticamente imbateable en el beisbol cubano. Puede lanzar a 88-90 millas promedio por hora pero es capaz de mantener momentos estables de 92 millas. Muchos se preguntan por qué todavía permanece en Cuba. Considero que tiene material de Grandes Ligas aunque necesite de mucho fogueo en las Ligas Menores para pulir amateurismos enquistados.  No está teniendo una gran campaña en la etapa final de la pelota cubana. Deseo destacar que en Cuba se está jugando la segunda etapa de su Serie Nacional y que debido a la participación de Vegueros en la Serie del Caribe hubo que detenerla. Lo que ocurre porque Cuba no tiene un Campeonato de Invierno como los demás países del área. Cuba no tiene compromiso alguno con la Organización de MLB y continúa insistiendo en conseguir masividad sobre calidad a pesar de los innumerables formatos que ha venido soportando la estructura de su beisbol. La dirección de Caribes le entregó la bola a su mejor as, el norteamericano Darryl Thompson, un lanzador maduro que pertenece a la Organización de Los Mellizos de Minessota y que si bien nunca ha podido llegar a planos estelares en Grandes Ligas es un pítcher de amplísimo repertorio y gran oficio. Tuvo una excelente campaña en la Liga Venezolana.
Casi nadie tenía dudas de que Vegueros sería un simple paseo para los todopoderosos Caribes de Anzoátegui. Tuvieron razón hasta la mitad del juego. El señor Darryl Thompson maniató a su antojo a la artillería cubana hasta el sexto ining y sus compañeros lo apoyaron con cuatro carreras. Los venezolanos sonreían con prepotencia y armaron un pequeño carnaval en su dogout. Hasta se dieron el lujo de hacer pésimos corridos de bases y de realizar jugadas del nivel de las del equipo cubano de antes de la Final. Hasta que el DT morocho extrajo del montículo al negro americano. El partido estaba 4 por 0 y Vegueros había conectado dos hits y había un out en la pizarra. Me quedé pasmado. Vegueros parecía al borde del nokaout. Los comentaristas de ESPN no explicaron motivos. Lo tomaron de manera muy normal. Solo se trataba de un pítcher que había hecho su trabajo durante medio juego y al que ya era hora de sustituir por un brazo fresco. Lo que es una norma de Grandes Ligas, excepto cuando es necesario mantener una actuación descollante. Todavía al día de hoy no he encontrado explicación alguna a la descalabrada decisión del DT venezolano. En ningún medio deportivo, en ninguna voz autorizada. A veces pienso que Nicolás Maduro recibió cierta llamada desde La Habana en donde le ordenaban "oye, chico, saca a ese yanky de la lomita que tú sabes que nos toca ganar ahora" y que Nicolás acató la orden. Desde que Clark se fue a las duchas, Vegueros comenzó el zafarrancho de batazos y de carreras que no paró hasta el out 27. Entonces Caribes jugó aun peor y yo no podía explicarme tanto bajón de calidad en tan pocas horas. Caribes jugó peor a partir de la salida de Clark que lo que lo había hecho Naranjas de Villa Clara en Isla Margarita en el 2014 y el propio Vegueros en San Juan de Puerto Rico durante la etapa Clasificatoria. Entonces recordé a todos los grandes trabucos que forma Venezuela para cada Clásico Mundial de Beisbol y a toda la caterva de pésimos resultados que siempre protagoniza. Los venezolanos son los peloteros más amarillos del mundo. Lo que no quita que, individualmente y para torneos largos, compitan con los nejores del planeta. Alfonso Urquiola movió muy bien a sus piezas. Relevo a Freddy con su segunda mejor carta, el camagueyano Norge Luis Ruiz. Ese día contaba con un bateador designado de altos kilates llamado Frederick Cepeda. El juego concluyó 8 por 4 y de esa manera inesperada Vegueros accedió a la Gran Final contra Tomateros de Culiacán. Ciertamente los peloteros cubanos habían sacado la garra que les caracterizaba en los tiempos gloriosos. Solo que la habían "sacado" cuando el DT Omar López "saco" a su estelar lanzador. No me pregunten qué hubiera pasado si no lo sacan del box. Mejor pregúntenme qué hubiera ocurrido si se queda. Los hubiera no existen. Si por lo menos alguien "hubiera" explicado el verdadero motivo de su salida.Yo deseaba la victoria de Vegueros: pero quería vencer al gran Darryl Thompson.
Norge Luis Ruiz también tiene material de Grandes Ligas. Pero al igual que Freddy Asiel necesita de mucha Liga Menor para madurar. Quién tiene verdadero material de Big Leaguer en el equipo Vegueros y en el Equipo Cuba?. Quién no necesita pasar por ninguna categoría allí? Quién podría estar ganando millones en Estados Unidos si hubiera querido desertar?. Frederick Cepeda, un mulato de Sancti Spíritus que tiene 34 años y parece que se burla de los almanaques. Cuando salí de Cuba en el año 2001 Cepeda era casi un niño y ya estaba jugando pelota mayor y se comenzaba a hablar de él como de una futura promesa. Casi quince años después Cepeda es uno de los cinco mejores bateadores de la historia del beisbol cubano cuyo promedio de por vida anda por la astronómica cifra de 330. Cepeda bateó cuatro hits, incluidos doblete y triple, en cinco oportunidades contra Caribes. Impulsó cuatro carreras y fue el hombre que sepultó las esperanzas de los venezolanos de llegar a la Final. Frederick Cepeda es uno de los tres mejores peloteros del mundo que no juega en Grandes Ligas. Pero hace un año comenzó a jugar beisbol profesional en la exigente Liga Central Japonesa con Los Gigantes de Yomiury. Y lo seguirá haciendo este año. No ganará tanto dinero como sus compatriotas en USA: pero las nuevas medidas deportivas del Gobierno Cubano lo han convertido también en un atleta acaudalado. Ya lo había dicho: Vegueros necesitaba de que la garra cubana aflorara. Y de que alguien estuviera inspirado en ese juego. Tuvo ambas cosas. Es verdad que la decición desafortunada de López influyó en el resultado. Pero posiblemente Cepeda hubiera reventado esa noche hasta al mismísimo Joan Santana de los tiempos en que era el mejor zurdo de las Grandes Ligas. Cuba necesitó esa noche de un lanzador que está por encima del nivel de la mayoría de los pítchers de la Serie del Caribe y de un bateador extraclase para poder derrotar a Caribes de Anzoátegui. Un dato curioso lo constituye el hecho de que, como ya viene sucediendo en la mayor parte de los torneos profesionales de beisbol, tanto el Team Cuba como los diferentes equipos del país que salen de competencia, tienen que enfrentarse a coterráneos que han desertado y juegan en otras Ligas.Tal es el caso de Félix Pérez, el jardinero izquierdo de Caribes, un cubano que pertenece a la Organización de Los Yankys de Nueva York y que todavía está jugando en Ligas Menores y se foguea en la pelota del Caribe. Pérez conectó un doblete en el partido.
Por motivos "ajenos a mi voluntad" solo pude ver el tercio final del partido por la medalla de oro entre "Cugueros" y Tomateros. Pero no me fue necesario. Se trató de un gran partido de beisbol. En donde  también hubo garra criolla y no faltó el hombre "inspirado". Urquiola le dio la pelota a Yovany Figueroa, un pinareño de 34 años que ha hecho época en el beisbol cubano a partir de una velocidad raquítica que suple con un control de la zona de strike casi sobrehumano. Figueroa fue una barrera infranqueable durante el juego, pero no fue el tipo inspirado en el sentido místico. Solo fue un pitcher que hizo su trabajo ante una artillería oportuna que ese día no pudo descifrar sus lanzamientos. Tomateros jugó cada ining como si en ello le fuera la vida  e incluso llegó a empatar el partido. Urquiola hizo lo que tenía que hacer y trajo a su as del relevo. Héctor Mendoza apenas tiene 20 años y lanza sobre las 93 millas constantes. Tomateros casi le empata el juego en el último ining mientras dos o tres de sus jugadores apoyaban a sus compañeros con ligeros bailecitos en su cueva y uno se podía dar cuenta de que estaban agradecidos del gran partido que se estaba escenificando. Tomateros no armó ningún carnaval en su dogout: Tomateros disfrutaba de un juego en que la victoria era importante para dar a México la triada seguida de Campeonatos del Caribe pero que si no se podía lograr igual consolidaría la potencia de la pelota mexicana "del Pacífico". Entrecomillo este par de palabras porque La Liga Mexicana del Pacífico no tiene nada que ver con La Liga Mexicana de Beisbol ni con La Liga Veracruzana de Invierno. Las Altas Esferas que deciden en la Serie del Caribe consideran que México es un país con costas en el Caribe y no les importa que su mejor Liga esté del otro lado de la Sierra Madre. Tal y como suena. Ah, y sin comentarios.
Quiénes fueron los tres inspirados vegueros en este juego que ganó Cugueros - la contracción es intencionada porque ya dije que Vegueros no es Vegueros reforzado sino El Cuba reforzado con Vegueros - 3 carreras por 2?. Alfredo Despaigne, un jugador refuerzo del equipo Alazanes de Granma que no había tenido una buena actuación en el Torneo, Yuliesky Gourriel, un jugador refuerzo del equipo Industriales de Ciudad de la Habana y Héctor Mendoza, un jugador refuerzo del equipo Pineros de Isla de la Juventud. Quiénes son ellos?. Miren. Despaigne - para los scouts de Grandes Ligas - es "el mejor pelotero de poder del mundo que no juega allí". Despaigne fue el primer agraciado por las "medidas revolucionarias" y ha jugado en la Liga Mexicana de Beisbol con resultados sobresalientísimos. Digo "el primer" agraciado porque ya lo habían hecho, en tiempos estacionarios, el magnífico jugador de cuadro pinero Michel Enríquez cuando tiraba sus últimos cartuchos y el excelente primera base alazán Yordanis Samón. El año pasado se vio implicado en un asunto de pasaporte falso emitido en República Dominicana cuando jugaba para Los Piratas de Campeche y fue expulsado de por vida de la Liga. Tanto el jugador como los sabuesos de la Liga Cubana dijeron que no había habido anomalías y que nadie estaba tratando de burlar a las leyes norteamericanas - las Ligas Mexicanas son dependencias de Grandes Ligas -  pero Alfredo salió de Yucatán y terminó jugando en La Liga Central Japonesa con  Los Chiba Lotte Marines, en donde la "quemó" la temporada pasada. Tiene el mejor salario de los cubanos no grandeliguistas y se dice que este año accederá a un contrato mucho más jugoso. Por demás Despaigne es el actual poseedor del récord cubano de honrones para una temporada con 36. Récord que le rompió al actual jardinero cubano de Los Atléticos de Oakland, su coequipero "desertor" Yoenis Céspedes. Yuliesky Gourriel es el mejor pelotero de Cuba y el mejor pelotero del mundo que no juega en Grandes Ligas. Tiene 30 años y es jugador de cuadro del equipo Industriales desde que su famoso padre, Lourdes, debió mudarse hacia la capital para tratarse una enfermedad coronaria. El Yuli está amenazando casi todos los récords del monstruo mayor del beisbol cubano, el pinareño retirado Omar Linares, y también juega en La Liga Japonesa del Pacífico con el equipo Estrellas de Yokohama del Pro Yakyu con resultados sobresalientes y la posibilidad de conseguir un contrato multianual que habla de varios millones de dólares. Se comenta que este año su contrato podría superar al de Despaigne. El Yuli fue compañero de Cepeda con Los Gallos de Sancti Spíritus y siempre ha jugado con el "Síndrome de Lourdes". Su padre fue uno de los mejores peloteros de Cuba y será recordado eternamente por su oportunidad con el bate en la mano. Era uno de esos tipos que decía "déjenme eso a mí que yo me encargo". Y se "encargaba" en la mayoría de los casos. Sobre todo en momentos terminales para el Cuba Grande. Lourdes es producto de la época dorada del beisbol cubano. El Yuli será recordado por su talento único pero también por las tantas veces en que no pudo conectar el batazo oportuno cuando su equipo lo necesitaba. "Desgracia" que El Yuli ha ido solventando en los últimos torneos internacionales. Cazó una recta tomatera a la altura de las letras y sacó la pelota del parque, de línea, para la tercera carrera de Vegueros, que a la postre sería decisiva. El Yuli es hermano de una triada de grandes peloteros que han jugado en los torneos cubanos. Yuniesky, el mayor, nunca pudo alcanzar el grado élite y siempre tuvo que vivir a la sombra de su hermano. También juega con Industriales y se desempeña en la actualidad en una de las Ligas Menores del Canadá de Categoría A, llamada Liga Pro Com Am. Esta Liga incluye a equipos de los Estados Unidos pero no está afiliada a MLB y por eso el mayor de los Gourriel no tuvo problemas para jugar en ella ni para bajar a jugar a los Estados Unidos cuando el calendario lo exija. Lourdes Gourriel jr. es el benjamín de la familia y por supuesto industrialista.  Es jugador de cuadro, apenas tiene 20 años y mide más de seis pies. Ya está en el Cuba Grande e hizo el viaje a San Juan, pero estaba lesionado. Un amigo me dijo que Lourdes padre había dejado la dirección de pelota en la Liga Profesional Nicaraguense de Beisbol para ocuparse personalmente de la carrera de su hijo. Noticia que corroboré luego en la prensa deportiva internacional. Los especialistas aseguran que tiene tanto o mas talento que Yuliesky. Ya lo he visto en la Liga Cubana.  Recuerdo que en su pimer turno al bate como novato de la Serie Nacional disparó honrón. Se dice que puede ser el quinto hombre hacia Japón este año. Lordes Gourriel padre es un hombre de mi generación. Lo conozco aunque no pueda decir que seamos amigos cercanos. Jugué frente a él cuando era un jovencito y ya estaba considerado un prospecto de primera categoría. Llegué a tratar de imitar su manera de colocar el bate, alejado de su hombro derecho y siempre a la altura de su tórax. Lo recuerdo junto a su popularísima mujer en el Stadium de Yaguajay cuando ya era famoso, paseando con Yuniesky y con Yuliesky por la grama, entre el plauso de los aficionados. Aquellos niños vestidos con ropas de "afuera" que no se pavoneaban al lado de sus padres proletarios. Lourdes había nacido en el minipueblo de Meneses, en el alero de los montes que lo separaban de Yaguajay y se crió sin padre porque su papá habia sido un adicto a la curda y un mulato desprevenido entre otras sábanas, con el que yo tenía larguísimas tiradas cuando regresaba desde cualquier punto del la geografía central de Sancti Spíritus y las veleidades del trasporte me obligaban a hacer escala. El Yuli es un galán y dicen que necesita de guardaespaldas contra las hordas femeninas que tratan de hacerlo dejar el Play Station y esa su manía a lo Derek Jeter de no tener apuros de "esa índole". Los Rangers de Texas le han dicho montones de veces que solo "salte" y que se cambie de ropa cuando llegue al stadium para que juegue regular al instante. Desea jugar en Grandes Ligas pero solo si todo el trámite se realiza "en orden". Héctor Mendoza es un parvulario de veinte años, integrante del equipo Pineros de la Isla de la Juventud, que tiene un misil en su brazo y que todavía juega en Las Ligas Menores de Japón para Los Gigantes de Yomiury en unión de Cepeda y de un desertor cubano, el camagueyano Leslie Anderson, un estelar primera base que ha  pasado gran parte de su carrera jugando en Ligas Menores para la Organización Rays de Tampa Bay. Mendoza fue demasiado para los toleteros de Culiacán. No me pregunten qué hubiera pasado si esos tres fuera de serie "que no juegan en GL" no hubieran formado parte del equipo Cugueros. No puedo seguir respondiendo preguntas obvias.
Vegueros regresó a la Patria, fue bien recibido y aplaudido e incluso Raúl Castro tuvo disponible algo de su tiempo para ocuparse de ellos. Nada que ver con aquellas multitudinarias celebraciones del pasado lejano cuando el Unico Líder les esperaba, les daba la mano uno por uno, les endiosaba y aprovechaba la ocasión para decir, hasta el punto de "saturrimiento", que "a los americanos había que ganarles hasta en la pelota". Eran los tiempos en que el beisbol cubano vivía tiempos de gloria y había más de dos jugadores excelsos para cada posición y en que no importaba que se jugara con bate de aluminio porque el talento vedadero se puede ver hasta con anteojos falsos. Eran los tiempos en que con el mejor equipo "aficionado" del mundo nos enfrentábamos a la policía de Dominicana, a los jornaleros de Colombia, a los aficionados de Puerto Rico, a los tequileros desempleados de Méxicos, a los petroleros de Venezuela, a los canaleros cansados de Panamá y a los bailadores "holandeses" de Aruba y Curazao. Ah, y a los estudiantes bisoños de las Universidades Norteamericana. Entonces la palabra "profesional" apestaba en la boca de Fidel y la palabra "traidor" estaba despuntando desde que Bárbaro Garbey inauguró la "ronda de las deserciones" para jugar con Los Tigres de Detroit y llegar a ser Campeón Mundial "verdadero" en la Temporada de 1984 cuando Los Tigres destrozaron a Los Padres de San Diego. De modo que Cuba recibió "decentemente" a sus Campeones del Caribe pero con varios asteriscos en cada aplauso. Los aficionados "que mas saben de beisbol en el mundo" y las autoridades que no hacen lo que saben, "saben" que ha habido un victoria contra peloteros profesionales de tercera categoría pero no desconocen que el cáncer curable está latente en el entramado de la pelota cubana de nuestros días. Y tienen que vencerlo para que los aplausos insípidos no se detengan en los aeropuertos ni en las calles del país. Cepeda volvió a sonar un par de jits y Vegueros colocó a cuatro hombres en el Equipo Todos Estrellas del Torneo Caribeño. Yuliesky, segunda base. Luis Yander La O, tercera base. Héctor Mendoza, pítcher relevo. Frederick Cepeda, Bateador Designado y Jugador Mas Valioso.
Por supuesto que Cuba necesitará de un nuevo permiso de Washington para poder participar en la próxima edición de la Serie del Caribe que se efectuará en República Dominicana. Los mas optimistas consideran que no será así porque para entonces La Habana y Washington habrán limado gran parte de sus asperezas atávicas y los peloteros cubanos ya estarán jugando legalmente en Grandes Ligas y la Serie Nacional se habrá vaciado de talentos y Cuba ya estará desarrollando un Campeonato de Invierno para adaptarse a las reglas profesionales del Area. No lo creo. Por lo menos para este 2015. Pero - deportivamente hablando - ojalá. Ojo, deportivamente hablando. Necesito saber de qué se está conversando, ok?. En ese caso, difícilmente el campeón de Cuba podría reforzarse como lo hizo este año. Por el simple motivo de que la participación de cubanos recién firmados en el "Campeonato de Invierno" de Cuba estaría subordinada a la percepción de los dueños de equipos de Grandes Ligas. En caso contrario, el Campeón de Cuba correría con "ventajas" de nuevo. Cada uno de los integrantes del Cuba Uno estaría participando en la Serie de Verano y en la Final de Invierno y los refuerzos serían los mismos. O mejores, en la esperanza de la aparición de nuevas hornadas de talentos. Conste que ni siquiera todas las superestrellas latinas que juegan en GL quieren participar en el Torneo Elite del beisbol internacional, el Clásico de Otoño. O no lo desean o son desestimulados por su dueños. De todas maneras para cada Clásico Mundial Cuba anda, sí, con desventajas. Porque no puede llevar otra cosa que el team que arma para la Serie del Caribe, mientras que el resto de los países siempre logran conformar ciertos equipo de ensueño que, cuando quieren juegan al tope de su nivel, logran resultados encomiables. Y ya las autoridades cubanas lo dijeron semipublicamente: ninguno de los cubanos - hay cuatro o cinco superestrellas - que juega en Grandes Ligas podrá ser parte del Equipo Cuba en el futuro. Se dice que Angelito Castro, hijo del Fífaro, hace rato que viene charlando con las altas esferas de GL y con los cubanos desertores. Así que es cuestión de esperar. Fuera del Primer Clásico Mundial - en donde discutió la medalla de oro con Japón - el papel de Cuba ha sido desastrozo. Lo digo con absoluta sinceridad: un team Cuba, con los de "adentro" y con los de "afuera", jugando con la garra susodicha y al tope de su capacidad y deseo, es invencible. Si está dirigido como corresponde. Dudo que ello ocurra, por lo menos en el corto plazo. Pero seamos también optimistas. Ojo, en el terreno deportivo. Necesito saber de qué se habla. Los desertores cubanos apenas emiten opiniones políticas. Ellos se centran en su juego, en sus deslumbrantes cadenas de oro enmedalladas con la efigie de la Virgen de la Caridad del Cobre y se mueren por participar en un Team Cuba de verdad, como lo hacen todos sus hermanos latinoamericanos sin que nadie les tache de traidores. Con todo respeto, la culpa la tienen los dos países. Pero Goliat es quien debe aflojar sus bíceps y verá cómo David inventa nuevas nomenclaturas idiomáticas desde la lengua de su honda y rubrica leyes especiales y se adapta. Vivir para ver.
El recientemente salido Comisionado de Grandes Ligas, Bud Selig, dejó sobre la mesa de trabajo de su oficina una cuartilla cibergrafiada en donde consideraba la incorporación de un sexto equipo para dirimir el Campeón de la próxima Serie del Caribe. Según Bud ello permitiría conformar dos grupos y hacer que el día de descanso se eliminara del Organigrama. Vale decir, dos grupos de a tres, en donde, pienso, avanzarían los dos primeros para llegar a una Final Cruzada el sagrado Día 7. Me parece correcto. Porque entonces la muerte de dos equipos no sería, técnicamente, súbita. De dónde saldría ese sexto equipo?. Selig cree que podría salir del ganador de la Serie Latinoamericana, nacida en el año 2013 y que integran Las Ligas Profesionales de Colombia, Nicaragua, Panamá y La Liga Invernal Veracruzana. Me parece correcto. Espero que también al señor J. F. Puello. La incorporación de un sexto team daría más glamour a un Evento que se ha ido resalvando gracias, un poco, a la reentrada de Cuba. Un sexto equipo aseguraría más taquilla, por ende más fanaticada, más turistas, más radio y más televisión, más atención mediática y más cobertura general. También podría agregar otro puñadito de arena al objetivo de hacer llegar de nuevo al beisbol a los Juegos Olímpicos de manera oficial. Señor Nuevo Comisionado de Beisbol de Grandes Ligas, Rob Manfred, yo le sugeriría que se arriesgue y que aumente el cupo de participantes a ocho y que deje fuera a Nicaragua hasta que su Liga crezca un poco mas y después decida. O lleve a los tres primeros lugares de la Serie Latinoamericana. Tal vez la calidad de los nuevos ingresos sea relativamente inferior a la de los peloteros de los países tradicionales. Pero no crea que será tanta teniendo en cuenta los ditirambos por lo que transita cada año el Evento. Además, puede usted estar seguro de que los nuevos ingresos sí que llevarían a sus mejores atletas y que estos sí que jugarían al tope de sus posibilidades porque no tendrian el Síndrome de los Dueños de Equipo. Se lo aseguro, señor Manfred. La Serie del Caribe necesita de gente que se entregue sin condiciones. Arriésguese. 
República Dominicana manda en la Serie del Caribe como país. Tiene 19 títulos. Puerto Rico tiene 14. Venezuela, 7. Cuba, 8.México, 7 y Panamá, 1. Válido es repetir que Cuba salió del aire en 1960 y regresó en el 2014. En Cuba se dice que se le acabó "el vacile" a los dominicanos y a los mexicanos en la Serie del Caribe. Si las aguas cogen su nivel en la Isla, es posible. Por equipo, los dominicanos Tigres del Licey mandan con 10 títulos.
El Gran Stadium de San Juan Hiram Bithorn recibió a poco mas de 100 000 aficionados. Teniendo en cuenta que Los Cangrejeros se comportaron como un circo en retirada en su propia casa y que ni siquiera accdieron a la Gran Final, los organizadores estiman que la asistencia fue excelente. No obstante durante el partido contra Aguilas Cibaeñas - que no significaba nada y que ganó Cangrejeros - la asistencia fue casi total, así como durante el juego de Semifinales en donde Vegueros fue ovacionado hasta el delirio. Tal vez porque algunos boricuas no olvidan que "Cuba y Puerto Rico son de un pájaro las dos alas".   El parque Hiram Bithorn es  sede de Los Cangrejeros de Santurce. También los es de una etapa del Clásico Mundial y ha sido sede de algunos equipos de las Grandes Ligas, así como de juegos de apertura de Temporada. En 1993, el equipo de ensueño cubano que había arrazado en Los Centroamericanos y del Caribe de Ponce fue convencido para que se quedara  en la capital de Puerto Rico con el fin  de realizar un tope amistoso contra los poderosos Senadores de San Juan, que tambien lucían una especie de Dream Team. Yi vi ese juego. Cuba ganaba en el noveno ining, tres carreras por dos, con un out. Estaba tirando el relevista de lujo Omar Ajete. Ryan Thompson conectó hit y el cátcher Javier López le desapareció la pelota al primer lanzamiento para dejar al Equipazo de Cuba en el terreno. La derrota ante un equipo "profesional" se tomó a la ligera. Se perdió de "casualidad"  y solo había sido un tope "amistoso" después del relax por la victoria Centroamericana y del Caribe. Seis años después Cuba topó contra Los Orioles de Baltimore en Baltimore y La Habana  y dividió honores. Se trató de los años dorados del beisbol cubano. Los años en que algunos ejecutivos de Grandes Ligas decían que Cuba tenía Nivel de Triple A, el escalón inmediatamente inferior al de Grandes Ligas. Con tales palabras estaban tirando un piropo explícito al beisbol cubano. En realidad no se atrevían a decir que el nivel de la pelota cubana estaba a "su nivel", aún cuando se sabía de sus cheques solventes puestos a disposición de varios peloteros cubanos. Otros, como yo, que seguían ambas pelotas al dedillo, asegurábamos que si el Equipo Cuba hubiera podido jugar como un equipo mas del Torneo Estadounidense no habría Dios que le ganara en su Division y hubieran sido seguros candidatos al banderín de la Serie Mundial. Hombre por hombre no había comparación entre nuestros jugadores "amateurs" y los "millonarios" del Gran Circo. Recuerdo que el Equipo Cuba destrozaba - con magníficas excepciones - a los grandes equipos americanos conformados por los mejores talentos universitarios que en muy poco tiempo se convertían en superestrellas rutilantes de la Gran Carpa. Con todo respeto. Que la asistencia al Hiram Bitrhom fue excelente, señor J. F. Puello?. No sé. Mejor diga usted que fue "aceptable" y trate de que sea "cool" para la Edición dominicana. Por si acaso, parece que allí estará de nuevo el Campeón cubano.
El día 7 de Febrero, poco antes de que comenzara la Semifinal entre Vegueros y Caribes, Serguey Linares salió de su casa en Miami con rumbo al salón de belleza Salonz Beauty Suites, ubicado en West Flagger st, y 88 Ave. en el SW. Necesitaba ver a Nina, su exnovia panameña a la que le decían "la dominicana", que trabajaba allí. Serguey llegó al sitio y lo primero que hizo fue dirigirse al auto de Nina.
El auto de Nina era parte de Nina. (1).



(1). Al cierre.

Tres peloteros cubanos del equipo Vegueros que no fueron convocados para partricipar en la Serie del Caribe han desaparecido del país y se asegura que están fuera de las fronteras. Son ellos, el jardinero izquierdo Osniel Madera ( el único que no obtuvo la visa en la Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana), el cátcher Yoel Rojas y el primera base Lázaro Alonso. Así que, señor Comisionado de Beisbol de las Grandes Ligas, tiene usted listos a tres cubanos más que no necesitan (ya) del permiso de Washington para ser firmados y que han llegado antes de que se normalice la "cosa". Cree usted que deba de felicitarlo por estos episodios salidos de la Ley de Ajuste Deportivo Cubano?. Excepto Madera desconozco si los otros dos tengan suficientente talento como para llegar a la Gran Carpa.
Pero, acaso no son cubanos?.


Westchester, Miami, Usa.
Luis Eme Glez.
Febrero 15 del 2015.



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