y
Un motivo secundario pero no menos importante de mi viaje a Cuba fue llevar una Laptop HP y un teléfono Androide a mi hermana. Podía haberlos exportado a través de un Envío Normal vía Agencia de Viajes. Pero preferí llevarlos personalmente porque quería estar presente para el momento de sus "activaciones". Mi hermana posee un teléfono celular en su casa, de esos que da el Gobierno a personas que lo necesitan con prioridad. Hubo una época en que podía recibir mensajes en él desde cualquier sitio que no fuera Estados Unidos hasta que una ordenanza nacional cerró esa posibilidad sin explicación alguna. Ahora solo sirve para llamadas nacionales. Y para recibirlas desde el Exterior. Incluso desde USA. Las he hecho siempre que me ha sido necesario. Solo que las llamadas a mi hermana se convierten en palabras atropelladas de ambas partes debajo de las líneas caídas y del feed back omnipresente. Ambos somos hiperquinéticos, por demás. Cuando se acaba la tarjeta lo que hemos mantenido ha sido una larva de conversación. No me gusta llamarla. El costo de una llamada a Caibarién - vía tarjeta de prepago o desde una cabina - nacida en Miami, ronda los diez dólares para unos trece minutos. La noticia podría escalofriar a los usuarios que llaman a cualquier lugar de Latinoamérica. Cuando yo estaba en Chile y mi gente me llamaba desde Miami, con diez dólares hubieran podido estar hablando media eternidad. Pero ya les he hablado demasiado de las consecuencias del eterno diferendo Cuba - Usa. La llamo poco, no por el costo - que en un final es despreciable - sino por los motivos expuestos. De modo que preferimos la comunicación Vía Internet. Solo que no tiene Internet en casa y la Red de su trabajo hace tiempo que dejó de funcionar para mis mails de ocasión. Una chica amiga, que trabaja en una Institución de Cultura y que tiene Internet allí de manera ocasional (signada por la cuota de kilowats/hora ), siempre ha sido el puente que nos ha unido. Nuestro agradecimiento, por tanto, es top.
Mi hermana nunca estuvo interesada en tener una Laptop por el simple hecho de que serviría de poco en una ciudad en donde jamás podría tener acceso a la Red. Hasta que su hijo creció, se hizo asiduo a los juegos virtuales y le pareció que con lo que podía instalarse en una Laptok "cubana" Eli rrá podría solucionar algunos problemas de Tareas Escolares, ver filmes con más solvencia, disfrutar los juegos que trae en su Disco Duro y aprender todo el mágico mundo que le ofrecería una computadora portátil, mas allá de las limitaciones de "ese mundo" por tratarse de un equipo que sería activado en Cuba, desglozada la nación de las bondades colectivas de Internet. Así que un día me dijo "está bien, traémela". Y se la compré. No olviden que fue la tarde en que descubrí, en Tiendas Wallamart, que mi Residencia se había extraviado. Como les dije, además, la Laptop HP pasó libre los controles de Aduana en ambos lados del Estrecho de la Florida. Porque se trataba de un objeto "personal" de uso permanente.
Mi hermana tampoco deseaba un teléfono. Tiene uno en casa, no lo necesita, por tanto, y consideraba que el gasto sería inútil. Yo quería que lo tuviera por la posible necesidad de una llamada urgente desde Miami cuando no estuviera en casa. Para el instante en que descubrió que un teléfono podría ser también receptor y emisor de mensajes electrónicos reconsideró su opinión y me dijo "está bien, envíamelo". Yo acababa de comprar un gran LG y le envié, vía manos propias, mi viejo Sony, que tenía todas las Aplicaciones. Craso error. Mi Sony estaba activado para trabajo satelital y no tenía ningún valor en Cuba, en donde solo podían activar uno que llegara "virgen" o uno adquirido en el mercado doméstico.. Así que mi viejo Sony solo sirvió para los juegos virtuales de Elirrá y para fungir como cámara desde sus 40 fotos de Memoria. En una de las Tiendas de Miami especializadas en "teléfonos limpios para Cuba", me compré un Androide precioso a precio módico, equipado con gran parte de las Aplicaciones disponibles.Los teléfonos tampoco pagan derechos de Aduana y ni siquiera lo declaré. Mi hermana y su hijo quedaron encantados con sus nuevas propiedades. La Laptop era para mi hermana: pero el chico se echó a reír cuando se habló de "dueños". Tery solo se limitó a encogerse de hombros. Elirrá es un chaval de diez años, tan insertado en la magia del mundo virtual que parece un chico norteamericano. Ya es capaz hasta de arrendar sus películas y buscarse unos pesos. Que gasta muy pronto arrendando otras.
De modo que en la mañana del martes salimos para Etecsa - la Cía Telefónica Cubana S.A. - para activar el Androide. Activar un teléfono en Cuba significa pagar la Línea - en cus - y de esa manera poder obtener el número. La Línea siempre será tu Línea, a menos que aparezcan otros "lineamientos". También debes pagar un saldo mínimo con el que puedes hacer y recibir llamadas y con el que puedes enviar y recepcionar mensajes electrónicos. El trámite burocrático nos llevó como tres horas porque había otros clientes esperando por lo mismo y porque las chicas encargadas todavía no dominan a la perfección su trabajo. Existe la posibilidad de racargar el teléfono desde Miami, y ello significa que el costo determinado que se paga en Estados Unidos ayuda a aumentar la duración de la carga en Cuba. Pero eso se hace, generalmente, cuando en Miami se publicitan ofertas o cuando sea obligado recargar. Tery quiso cargar su Androide con una suma simbólica pues su bicho solo tendrá la función de recibir y enviar mensajes electrónicos y fotos. Ya nos pondríamos de acuerdo con el tema de las recargas mas adelante, desde Miami, decidimos. Esa mañana no pudieron insertar su correro electrónico porque la persona encargada no estaba trabajando. De modo que lo dejamos para después. En casa hurgamos en todos sus secretos y nos dimos cuenta de que era un gran Androide. El "yanqui" lo trasteó con tanta facilidad como si fuera su inventor. Dos días antes de mi regreso la persona que "no estaba" el martes le incrustó su correo electrónico. Pensaba "estrenarlo" nada mas llegar a casa el último sábado de Agosto. Finalmente decir que costear una Línea telefónica en Cuba es relativamente barato, así como emplear el equipo para el envío y recibo de mensajes de texto y de fotos. Lo malo es cuando se usa para hacer llamadas. Es sencillamente incosteable. Increíblemente abusivo. La poca gente que dispone de un fono celular lo emplea solamente para avisos de medio segundo y cuando suena el timbre se preparan, automáticamente, para acabar la llamada en una microfracción de tiempo. Lo vi con mis propios ojos. Sin embargo, cada vez más usuarios de Etecsa están disponiendo de un teléfono celular en la isla.
Los chicos cubanos son brillantes en asuntos de Internet mas allá de las dificultades conocidas para poder mantenerse al día. En la ciudad existe una Sala de Internet - el equivalente de los famosos Cyber Café de Chile - donde por un precio módico se puede entrar a la Red. Calculé que era allí en donde estaban los "genios" que podrían activar la HP. Falso. De modo que hubo que acudir a los "genios" de la calle. Uno de ellos era el hijo de un amigo. Pero se pasó media tarde tratando de activarla hasta que dijo que le era imposible pues él "solamente dominaba el Windows 7" y la Laptop que tenía sobre sus muslos "tenía Windows 8.1", o sea la última versión de Windows. Poco después, uno de mis primos que acababa de regresar de una visita a Miami - era de los "gallegos" de moda - y que había traído una Laptop muy parecida citó a la persona que se la había activado a su hija y Tery se la llevó. El tipo dijo que sabía lo que había que hacer y que le cobraría 5 cuc. La tuvimos lista dos días después. Cuando la trasteé, enseguida vi un Correo "desde Cuba" en donde se me alertaba de posibles virus y decidí limpiarla: una acción que llevó como tres horas. Activar una Laptop en Cuba es dejarla lista para disfrutar de casi todo lo que disfrutan los usuarios de una novedad cibernética. Excepto disfrutar de Internet. Existe una Wikipedia Cubana bastante buena, realmente, que incluye temáticas variadas, pero a veces resbala con páginas muy pesadas. Atesorar esa información y usar su Cámara Web para fotos o videos es lo más importante que puede ofrecer la HP que llevé de regalo a mi hermana. También pudiera ser destacable la posibilidad de redactar mediante un Sistema similar al Word. Recuerdo cómo la fastidiaba cada vez que la indicación decía "necesita estar conectado a Internet". En síntesis: una Laptop en Cuba es poco menos que inservible. Por lo menos hasta que ocurra el milagro de que haya Internet disponible, aunque solo fuera para los que pudieran costearla. Pero eso, aseguran, es un sueño que siempre acaba en pasadillas y te repiten que "los milagros ocurren tan pocas veces" que es "un milagro que ocurran". Ambas joyitas de la tecnología están en casa de Tery haciendo lo que pueden hacen. En espera de que las cosas cambien.
Hoy martes 9 de Septiembre, después de desesperar diez días, al fin llegó el primer mensaje de texto de Tery. Ya había enviado como seis y sabía que los había podido abrir. Incluso algunos amigos me habían pasado mensajes desde sus fono celulares. Según la amiga de la Institución Cultural, mi hermana aún no dominaba muy bien al equipo. Caso resuelto. Así que solo entonces taché "las joyas de Microsoft".
Esa fue la noticia buena. La mala es una noticia que repite exactamente lo que me ocurrió cuando regresé de Cuba, hace dos años. Mi Compañía va a reducir horas de trabajo. Desde hoy solo trabajaré tres días a la semana y una parte de un posible cuarto día si el contenedor con productos de Guatemala viene martes o viernes. Tendré que movilizarme para suplir ese bache maldito.
Sin comentarios.
Westchester, Miami, Usa.
Luis Eme Glez.
Septiembre 9 del 2014.
No comments:
Post a Comment