Saturday, May 10, 2014

EUROVISION COPENHAGE 2014: LA CHICA BARBUDA.-



Esta tarde la Final del Festival Eurovisión Copenhage 2014 tuvo que competir con el juego de beisbol Dodgers de Los Angeles - Gigantes de San Francisco que trasmitió la Cadena Fox en español. Mas allá de los pases de urgencia hacia Los Angeles para ver algún momento excepcional del partido o cazar el instante en que le tocara el turno al bate a mi compatriota angelino Yasiel Puig el Festival de la Canción Europea ganó la competencia vespertina. Lo vi a través de Televisión Española. Por demás soy fan de la representante de España.
Durante semanas había mirado montones de veces la preciosa canción que la murciana Ruth Lorenzo defendería para España en la capital de Dinamarca. Danzando bajo la lluvia es una balada de impacto, excelentemente interpretada y estaba seguro  de que el montaje escenográfico definitivo no desmerecería su actuación. Ruth es una mujer hermosa y muy segura de si misma, con una voz de alto privilegio educada en los  Estados Unidos y en el Reino Unido, país en el que ya había impresionado con su participación en Factor X. Ruth la canta en español y en un inglés impecable, sin acento. Toda España cifraba grandes esperanzas en el tema más allá de las decepciones de siempre y sobre todo cuando el año antespasado Pastora Soler se había quedado corta con una canción fenomenal. Para entonces yo conocía tanto de Ruth como de Salomé y de Massiel, las dos únicas divas que han logrado levantar el premio para España en Eurovisión.
España se prepara para cada momento Eurovisión con la misma intencidad con que lo hace el equipo de fútbol para la Eurocopa o para el Mundial. Sin embargo sabe de sobra que el fútbol habla un idioma universal y que en una cancha gana el que mejor juegue en una noche de ensueño. Por tanto sus participantes han de bregar con el SIP - síndrome del "idioma peninsular" -, lo que generalmente lleva a que solo países como Portugal, Andorra, quizás Italia, Francia o Rumanía le tiren un cabo en las votaciones populares. Excepcionalmente caza algún voto inesperado. Como el voto mayor  (12 puntos) otorgado esta ocasión por Albania. Las lenguas románicas no pueden competir con las indoeuropeas, dominadas por las lenguas celtas, eslavas y germánicas.. Y eso se repite cada año. Solo cuando la canción en competencia es deslumbrantemente buena logra bajar a los lugares de privilegio. Este año Ruth Lorenzo puso la cota en los puestos 9 y 10, empatada con Dinamarca. Lo que es un resultado genial y por ello todo el país está de fiesta. Porque Ruth lo hizo tan exquisitamente regio que el lugar en que quedó interesa muy poco. No importa que este año se volvieran a tener grandes espectativas y que Portugal no le regalara ni un solo punto. Tampoco lo hizo Reino Unido, una nación en donde - valga la iteración - es bien conocida a través de su  exitosa participación en Factor X. Ya están buscando al próximo candidato para el 2015. Y por supuesto que nadie acepta el empate con Dinamarca: Ruth es  dueña del noveno lugar. Somos del Top Ten, se vanaglorian.
Eurovisión Dinamarca 2014 fue testigo - otra vez - de espectaculares puestas en escena, de notabilísimos efectos especiales, de fabulosos cifras monetarias invertidas y de vestuarios tanto elegantes y rebuscados como estrafalariamente ridículos. Hubo teatro en escena, tal vez guiños al cine sin editar y varios reflejos costumbristas de los pueblos en la gestión de sus protagonistas.Destaco el diferendo ruso - ucranio, paseando como nube agorera sobre los cielos daneses - sin efectos colaterales, por cierto, pues cada público premió al otro con algun puntaje de consideración -, y sobre todo la solicitud de algunos países del Este para que un chico austríaco llamado Tom Neuwirth fuera sacado de competencia dada la exhibición desenfadada de su valiente transexualualidad.
Ni siquiera los mundialmente bien rankeados neurólogos austríacos habían podido resolver los traumas de Tom. Vejado en su infancia, adolescencia y juventud por su condición de homesexual, se refugió en el arte de cantar y se presentó en algunos programas de televisión - que se van haciendo clásicos - en los que se buscaban nuevos talentos, con relativo éxito. Sin embargo Tom no aspiraba a conseguir éxitos relativos porque sabía que tenía para mucho más. Era dueño de una voz hermosa y suave que cuando la exigía podía alcanzar categoría de tormenta domada. Tom continuó educando a su voz y una madrugada decidió que estaba listo para debutar a lo inmenso. Pero debutaría de la manera en que se lo dictaba su diseño celular. Así que se dejó crecer su mata de pelo negro y se dejó crecer su forestal barba negra y se vistió con amplias faldas de diseñadores de rango y se montó en altísimos tacones de diva. Antes de pedir que le llamaran Conchita Wurst se acotejó la melena endrina, rediseñó su barba y comenzó a trabajar con la megacanción My heart will go on de Celine Dion. Cuando se lanzó al ruedo con su nueva facha y con la bestial voz mejorada - cosa que parecía imposible - el público austríaco enloqueció y quienes se encargaban de seleccionar al participante nacional  para Eurovision pararon su trabajo y le dijeron a la "chica barbuda" que ella sería el transexual que representaría a Austria en Copenhage.
Tal vez el Jurado Profesional y quienes votaron de los casi 180 millones de telespectadores en todo el mundo se hayan sentido motivados por su condición de homosexual transvertido, tocados por su valentía explícita, solidarizados con alguien - otro más - que se ha quitado la careta para compartir su condición sexual con el resto  del mundo en momentos en que el nuevo destape está de moda. Todo es posible. Incluso no es descartable que muchos cristianos hayan visto en ese chico moreno con barba y melena negra, casi anoréxico y  con cara de sufrimiento eterno, a una reencarnación de Jesús. Tantas dramatizaciones occidentales de un Jeucristo casi idéntico pueden haber llevado a votaciones de Calvario.
Todo es posible, repito. Todo es posible, considero. Solo que Conchita - nadie nombra su apellido - deslumbró con su voz, con su parsimonia escénica, con su talento sin mácula y con una canción optimista, valiente y guiñadora,  en la que advierte que no intenten estrangularla porque se levantará como el ave fénix.
Loada sea Rise like a phoenix. Un himno inolvidable. Como aquel himno de 1966 en Villa Lovigny, Luxemburgo, Mercy, chérie, defendido por Udo Jurgens y que hasta esta tarde constituía el único galardón eurovisiónico conquistado por Austria.
Conchita, bienvenida al ruedo.





       
                                        Video promocional Dancing in the rain, de Rut Lorenzo.


Westchester, Miami, USA.
Luis Eme Glez.
Mayo 10 del 2014.

2 comments:

  1. Ya me voy, Luisma. Creo que hay dos textos en uno. España o Dinamarca, Ruth o Conchita?. Porque vimos el Evento no hablo: coincidimos en casi todo. Me encantó el poema "extraño" sobre Mianecia.....

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