Sunday, February 23, 2014

MICHELLE BACHELET: COLLAGE EN SEPIA. ( 13 ).-

Joaquín Lavín : retrato mínimo.


Hay más similitudes que diferencias en las vidas de Sebastián Piñera y de Joaquín Lavin. Joaquín nació en 1953, por tanto son contemporáneos. Ambos son Ingenieros Comerciales egresados de la Universidad Católica. Los dos han obtenido diplomas de post grado en universidades estadounidenses. Lavín obtuvo su Máster en Economía en la U de Chicago y aunque no puede exhibir un Doctorado sí puede vanagloriarse de que su título jamás ha sido puesto en entredicho por ningún cazador chileno de verdades académicas. Los dos son católicos. Solo que el catolicismo de Joaquín brega con un poderoso asterisco porque, mas que miembro importante del Opus Dei, es miembro Supernumerario de la Organización Supracatólica en la que uno de sus hermanos es sacerdote. Los dos están casados con mujeres hermosas - María Estela León Ruiz parece una potranca salida de los potreros de Osorno y le ha dado tres hijos más que Cecilia Morel a Sebastián pero también ha de bregar con un asterisco porque su padre fue el destacado Patria y Libertad Alberto León Fuentes. Ambos son descendientes de familias encumbradas. Pero Joaquín no recorrió el mundo agarrado de las faldas de una esposa de diplomático porque su padre fue un poderoso terrateniente y tiene mucho mas de guaso que de hombre de aglomeraciones urbanas.
Los dos políticos han sido docentes y promotores de modelos neoliberales de la mano de Los Chicago Boys. Joaquín, hombre de "campo", destacó en la U de Concepción a la vera de Hernán Buchi y fue considerado un fenómeno académico porque con solo 26 años se hizo cargo del Decanato de la Facultad de Economía. Ambos magnifican a la Derecha chilena, tal vez por un asunto de origen, aunque Lavín jamás ha girado hacia ningún centralismo o izquierdismo desnortado mas allá de ciertas delaraciones predecibles en las que se autoproclamó "bacheletista" sin desligarse del adjetivo "aliancista" en momentos en que había tirado la toalla con la que siempre había sido un aspirante presidencial. Los dos siempre han sido aliados en la lucha anticoncertacionista y si alguna vez han tomado caminos diferentes en pos de objetivos puntuales ello no los ha separado ideológicamente. Lavín siempre fue un ganador nato en las carreras por Alcaldías y Sebastián ha sido perdedor y ganador en sus sprints por la butaca de La Moneda. Ambos han sido empresarios e inversionistas: pero ya se sabe que la inversión académica es menospreciada por los grandes hombres insertados en los sofisticados mundos bursátiles de alta envergadura. Joaquín Lavín no tiene posibilidad alguna de aparecer en la revista Forbes a menos que ocurra un milagro: pero le "alcanza" muy bien con su cuenta corriente.
Mi arribo a Chile coincidió con el ascenso de Joaquín Lavín a la Alcaldía de Santiago Centro y ese solo motivo bastaría para hacerlo el más conocido de los políticos chilenos en mi colimador del momento. Recuerdo muy bien algunas de las características más descollantes de su alcaldato y recuerdo mejor sus artículos de opinión en el diario El Mercurio, aparecidos inmediatamente después de haber perdido la elección presidencial del 2005. Se trataba de textos bien escritos y me llamaba la atención que un "profano" pudiera escribir con tanta solvencia por muy conocedor de la econopolítica que fuera. De modo que mi asombro se perdió cuando una nota biográfica cayó en mis manos en los tiempos en que confeccionaba mi archivo sobre la Historia de Chile. Ocurre que el Alcalde de Santiago fue estudiante de Periodismo de la U de Chile hasta que Augusto Pinochet cerró la Escuela de Periodismo de la Alta Casa de Estudios poco después del Golpe. Es verdad que no se graduó. Pero ya se sabe que el periodismo es asunto de vocación,  caudal informativo, valentía y un mínimo de talento para teclear asuntos.
Había algo más en la biografía del Alcalde que no solo me llamaba la atención sino que me ponía en guardia contra este hombre de ojos achinados y empatía "ligera" cuyo pasado tenía vínculos inobjetables y cercanos con el entorno del Dictador. En 1977 el Frente Juvenil de Unidad Nacional, FJUN, organiza un acto en Cerro Chacarillos que pretende celebrar el Día de la Juventud. Todo hubiera estado muy bien para mi gusto si Augusto Pinochet no hubiera asistido y pronunciado uno de sus discursos más recordables. Porque en él hablo de la institucionalidad de su Régimen. No me gustaba que el Alcalde hubiera estado allí ni tampoco que fuera miembro de aquel Frente Juvenil. Pero pude rectificar a tiempo: no en el aspecto ideológico sino por aceptar la capacidad que posee el ser humano de afiliarse a cualquier ideología que le dicte su conciencia. En un final cada acto en los que yo "participé" en la Cuba Castrista estuvo signado por la "participación masiva" sin alternativas. Siempre.
De modo que Joaquín solo iba a desligarse de Augusto Pinochet después de la derrota plebiscital en el aspecto "dictadura". Vale decir: se necesita cambiar algunas cosas pero otras no deben ser corregidas en sus basamentos lógicos. De modo que por autonomasia Lavín tenía que ser, de ahora en adelante, un "hombre de derecha" con aspiraciones democráticas de corte diferente.Debutó con muy  poca suerte en la carrera política en 1989 porque Eliana Caraball, una dama DC nacida en 1937 y que tendría el alto honor de ser la primera mujer chilena en llegar a ser vicepresidenta de la Cámara de Diputados, le arrebató el Distrito 23 en las Parlamentarias de ese año. Su UDI debía competir en otros campos. Así que se preparó muy bien para pujar por la Alcaldía de Las Condes con un paquete de proyectos interesantes que pretendían hacer de la rica Comuna del Oriente de la capital un ejemplo de modelo  administrativo irrebatible. Los lasconderos le votarían en 1992 y le revotarían en 1996 dejando el intento de la novata Michelle Bachelet hecho tiras en los anales políticos de la Comuna.Pero ser Alcalde de una Zona Rica de la capital de Chile nunca me pareció una gran heroicidad: allí cualquiera podía comandar destinos si se arropaba de gente capacitada y hacía de la transparencia  su razón de ser. Por lo tanto mi puntaje sobre su gestión desde la Alcaldía de Las Condes no agregó ningún número especial. Correcto, me decía, pero este tipo necesita gobernar en una Comuna de menos nivel para poder pulsar su verdadera capacidad de líder. Era como si Marcelo Salas o Iván Zamorano pasaran a jugar con un equipo de fútbol de Tercera División solo para que su talento y capacidad en las canchas lograra llevarlo a Primera Categoría.
Un año antes de mi arribo su nombre está en todas las bocas capitalinas y como se ha convertido en un Alcalde mediático y carismático pues también está en una considerable cantidad de bocas nacionales. Considera que la Alcaldía de Las Condes ya le queda pequeña y que el próximo paso será optar por la Presidencia. El paso intermedio es renunciar  a la Alcaldía. Conoce que las encuestas le tienen muy bien posicionado. Pero no desconoce que su contrincante es Ricardo Lagos, el hombre del Dedo Acusador contra Pinochet y plantea una Campaña en donde asegura que la Concertación "no ha logrado nada concreto durante su mandato" y promete "un cambio radical que sacará a Chile del ostracismo sempiterno". Sin embargo, para su "Viva el cambio" el electorado votó "Todavía no, ex Alcalde" y le dio la victoria a Lagos en una contienda reñidisima  que le sirvió para intentar conseguir otra Alcaldía importante pero con menos pedigree que Las Condes.
La Alcaldía de Santiago Centro  estaba disponible. Por ella está compitiendo una señora llamada Martha Larrachea, esposa del ex Presidente Eduardo Frei Ruiz Tagle. Lavín sabe lo que piensa todo el electorado de la Región Metropolitana y sabe lo que piensa el electorado de la Comuna de Santiago Centro  acerca de su gestión en la "vecina" Las Condes. Así que se lanza por la Alcaldía con el estigma de la reciente derrota presidencial. Piensa que puede derrotarlo un Socialista cuyo conglomerado está en el Poder. Pero no la esposa de un ex Presidente. No se equivoca. Gana con el 61 % de los votos. De modo que para mi llegada los socialistas continúan con el poder en el país y un hombre UDI se hará cargo de la estratégica Alcaldía de la Comuna más importante de Chile que marcha con ciertos handicaps que habrá que corregir.
Todos sabían que encabezar la Alcaldía de Santiago Centro era solo una etapa  más en la carrera de Lavín por la Presidencia de Chile. Siempre se le consideró "el  Alcalde Presidenciable". Si  bien durante su tiempo lascondero no necesitó de populismos baratos ni de blindarse con nombres de rimbombancia política y económica ahora consideró que urgía de un equipo de élite para encaminar a La Comuna en donde estaba el Gran Complejo Gubernamental Administrativo del país. Decidió que si tenía que ser populista lo sería porque Santiago Centro era la vitrina de la capital de Chile. Bastaba con darse una vuelta por La Alameda después de las nueve de la noche para ver a cientos de compatriotas vendiendo de todo sobre géneros multicolores tendidos en las aceras en tanto trataban de evadir a Carabineros o llegarse a la Plaza de Armas para asistir a la puja de los artistas callejeros por retratar a todos o venderles sus obras en medio de  los miles de peruanos que habían hecho de los alrededores de la Catedral Metropitana su "estación" de temporada. Entonces comenzó a hablarse de los "samurais de Lavín". Que eran los hombres de su Team de Elite, designados para colaborarle en una gestión diseñada para el impacto mediático. Recuerdo a dos de sus chicos "de sable y cola de caballo sobre cráneo rapado" porque para la época eran personajes muy conocidos y también estaban en los portafolios presidenciables del futuro. Andrés Alamand y Pablo Longueira. Quiero destacar que el Samurai Pablo siempre mostraba una cara debatida entre la sonrisa media y la tristeza incólume, tal vez porque nunca se pudo recuperar del atentado que le costó la vida a su mentor UDI y Gremialista, Jorge Guzmán, perpretado por el FPMR en 1991 en el campus de la U Católica donde ejercía como docente de Derecho Constitucional. Pablo era un furibundo antimarxista y tuvo - y habría de tener - serios problemas por su defensa incondicional para con un hombre muy vinculado al régimen de Pinochet.
Varios "especialistas" e investigadores del período en que Joaquín fungió como Alcalde de Santiago Centro han seleccionado algunas de las medidas que llevó a cabo y aunque generalmente las han catalogado como ridículas, infantiles y extremadamente populistas, no es menos cierto que gozaron de impacto en la comunidad. Porque Santiago Centro puede ser la Comuna mas importante de Chile  pero ello no quiere decir que sea una Comuna ni medianamente rica. Yo vi a la pobreza y a la opulencia de la mano en sus predios. He dicho en alguna parte que jamás vi "pobreza extrema" en Chile. Pero la pobreza es pobreza en cualesquiera de sus dimenciones y no necesita de adjetivos redundantes. Joaquín Lavín y sus Samurais hicieron lo que pensaron era lo mejor y centraron sus prioridades en los más cabisbajos de chauchera, en los realmente vulnerables, esos que ven una migaja en medio del desamparo como maná prodigioso caído desde Arriba.
En tanto Sebastián Piñera no abandone la Presidencia de Chile y se ocupe de "trabajar" al Río Mapocho para "subir su caudal y hacerlo navegable y disfrutable" el pobre y sucio río no será otra cosa que una postal distorcionada que atravieza a la ciudad bajando desde sus fuentes portentosas en Los Andes. Los pobres de la capital no podían meter a sus chicos en sus aguas extrañas, de  modo que sus vacaciones "intramuros" tenían que pasar sin playas y sin aguas seguras en medio del verano inclemente. En el parque Los Reyes, muy cerca del Puente Bulnes, había un sitio eriazo y los samurais le dijeron a Joaquín que, efectivamente, se podrían rescatar algunos metros de espacio para hacer esa playa artificial que anidaba en algún lugar altruista de su cabeza alcaldicia. Poco después - y en medio del escarnio periodístico, la burla y el chanchullo capitalino - La Playa de Lavín quedó utilizable. Por supuesto que me llegué por sus predios y pude ver lo que el Alcalde dijo que había en "su playa". A saber: 400 por 20 metros de espacio, 4 juegos de agua, 2 duchas múltiples, 2 piscinas chicas, 50 sombrillas, 190 reposeras, 2 canchas de voleibol y espacios para clases de gimnasia aeróbica y animación para los niños. Las arenas, llegadas en 100 camiones desde la playa El Tabo, daban una casi falsa impresión de "aguas importadas" en medio de sus 2000 metros cúbicos. Posiblemente no fuera ni "un grano de arena" en la mar embravecida de Santiago pero la gente compactaba el sitio, hablaba bien de la gestión del Alcalde y los cabros chicos creían  que estaban en Reñaca, en donde la clase poderosa y la clase media y la clase pobre ocasional y los ricos turistas argentinos repletaban las tormentosas y cotizadas aguas del Pacífico. Poco mas tarde Joaquín trajo la nieve al Parque y les explicó lo que era el sky acuático porque no era hermoso que "sus chicos" solo supieran de la nieve por las fotos de sus cuadernos escolares o por la  blanca  lejanía en los amaneceres de La Cordillera. Recuerdo que algunos doblesentidistas de la farándula escrita dijeron que el Alcalde estaba "enfriando" su gestión en la capital. Parece que Lavín supo de la coletilla porque ripostó con una amenaza "tipo San Francisco" cuando advirtió que estaba planificando una especie mejorada de Alcatraz para los delincuentes incorregibles y entonces le gente de Las Condes recordó su "medida" de 1996 mediante la cual se les pedía a los testigos de fechorías y a sus víctimas salvadas que apretaran un botón de pánico que había en las calles lo que significaba un aviso instantáneo a la Policía y recordaron, además, aquella disposición nacida después de su viaje a Nueva York mediante la cual había que editar un boletín público que constatara la foto y la fecha de salida de los delincuentes de las cárceles para que todos supieran - tolerancia cero - que ya estaban de nuevo en las calles del país. Muchos estimaron que medidas de esta índole conspiraban contra la reinserción de los transgresores en la sociedad pero Lavín aseguraba que solo la mano dura sería capaz de asolar a las plagas de antisociales. Por algo era un alumno aventajado del General, aquel que "pudo haber lastimado a muchos chilenos pero  que fue capaz de salvaguardar la seguridad de sus ciudadamos".
Una de las prioridades de la gestión de Lavín estaba centrada en la salud de sus gobernados. Para ello no tenía reparos en copiar sistemas ni en consultar a especialistas en la materia que pudieran ayudarle a resolver problemas idénticos en los que estaba imbuida la Ministra de Salud Michelle Bachelet. Lavín conocía muy bien de los éxitos cubanos en la medicina social y de  su programa estrella de Consultorios Medicos de Familia atendidos por médicos permanentes. De modo que haciendo gala de su pragmatismo político y de su independencia comenzó a planear un viaje oficial a La Habana para asesorarse in situ con las autoridades competentes. Se desentendió de la opinión de sus correligionarios que, junto con algunos sectores oficialistas, estaban muy molestos porque se aseguraba que el Gobierno de Castro había dado cobija a miembros del FPMR acusados de asesinar a Jaime Guzmán, los mismos que luego habían protagonizado la espectacular escapada de la cárcel de alta seguridad en un helicóptero en 1996. Estaban pidiendo la ruptura de relaciones con Cuba o cuando menos reducirlas hasta límites extremos. Es cierto, por demás, que nadie decía nada de las importantes inversiones chilenas en la Isla que involucraban a personeros de mentalidad UDI.
Lavín decidió viajar a finales del 2001 pero los acontecimientos de Septiembre 11 en Nueva York le hicieron mutar sus planes. Se fue a la Gran Manzana para solidarizarse con los neoyorkinos, con el pueblo norteamericano y para condenar el acto macabro de los hombres de Al Qaeda. También para robarse algunas cámaras y tratar de aparecer al lado del alcalde de la ciudad.  Rudy Giuliani no lo recibió entre tanto trajín post colapso de Torres Gemelas pero él se consideró orgulloso de haber puesto muy en alto el nombre de Chile ante el dolor de tantos millones de ciudadanos decentes. Estuvo listo para llegarse hasta La Habana en la última semana de Febrero. Para muchos concertacionistas y analistas imparciales no fue coincidencia la fecha del viaje. Porque su periplo habanero opacó, ciertamente, el gran tour de Ricardo Lagos por Europa.
Recuerdo que la prensa chilena cubrió sobriamente la visita del Edil a Cuba y que la cubana se ocupó del viaje con su estilo frío y aparentemente neutral. Joaquín se reunió con Fidel Castro y un grupo de estudiantes en la escuela de Trabajadores Sociales, con Ricardo Alarcón, Presidente de la Asamblea Nacional y con el Ministro de Salud, Carlos Dotres, con quien habló acerca de la necesidad de asistencia cubana para desarrollar consultorios médicos de familia en Santiago. No me explicaba tanta rimbombancia de un Alcalde visitando a un país comunista cuando hubiera podido designar a un enviado para gestionar un tema de segunda categoría diplomática y mucho menos asimilar que la visita casi que había tenido carácter de visita de Jefe de Estado en el preciso instante en que el presidente del país recorría Europa en visita oficial. Pero debí aceptar la praxis laviniana y me dije que si todo era por mejorar la salud de la capital y, por reflejo, del país, enhorabuena. Considero que no hay mucho que objetar ante el pensamiento de un hombre que le dice a sus subalternos de Partido "no me pidan que toque el tema del retiro del Embajador Chileno de La Habana, del apoyo de Castro a la insurgemcia chilena, porque no vine a eso, amigos, no vine a recabar información, puedo discrepar pero respeto".Desconozco si este viaje y estas palabras le pasarían la cuenta poco después durante la Campaña Presidencial. Pero si sé que hay un buen número de electores independientes y seguidores de la información global que tienen muy buena memoria.
A partir de la segunda renuncia de Joaquín Lavín a una Alcaldía - 2004, Santiago Centro - en pos de ganar La Moneda, estamos al día. Solo me quedaría destacar un detalle. Joaquín sabía que la Concertación tenia una buena carta debajo de la manga para oponerle durante su repostulación a la Alcaldía de Santiago Centro. De modo que no podía abandonar la barca sin elegir a su propia carta confrontacional, alguien que fuera capaz de hacer bajar la cabeza al mastodonte de apellido post Pirineo, Jorge Schaulson. Cuando todos pensábamos en Santiago que el reaspirante presidencial escogería a uno de sus samurais o cuando menos a un pez gordo de su armario se nos apareció con el archiconocidísimo nombre de un animador de televisión, catalogado de Independiente UDI, llamado Raúl Alcaíno. Raúl solo  era alguien que tenía un físico de modelo en declive, una cara de galán medio y una compostura de tipo buena gente que sabía que su opción por la Alcaldía de Santiago Centro, más que por sus aspiraciones políticas al margen del universo comunicacional, estaban dadas por conseguir un lavinato sin Lavín. Todos sabíamos que la jugada de Joaquín expresaba "voten por Raúl y olvídense de su aparente inexperiencia política, todos ustedes le conocen y no saben lo bueno que será al frente de la Alcaldía". Raúl Alcaíno fue su legado. Y como Joaquín Lavín es experto en ganar todo excepto elecciones presidenciales pues su candidato "inexperto" batió a Don Jorge sin muchos contratiempos. No olvido la cara descompuesta del gordo concertacionista cuando admitió su derrota atribuida a "errores" de Campaña. Nadie dudó ni por un segundo que su dolor estaba gatillado por aquella derrota inesperada e increible ante un gigoló de la farándula que, bien mirado, no era ni siquiera un buen animador de tevé.
Hasta la bella esposa del Alcalde tenía esperanzas esta vez. Pero subestimó a las esperanzas de la otra bella, cuyo marido tenía inversiones en sitios muy alejados de los recintos acedémicos  y soñaba con seguir poniendo trampas para cazar animales exóticos en las islas del sur.


Wechester, Miami, USA.
Febrero 23 del 2014.
Luis Eme Glez.




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