Thursday, November 28, 2013

CONTRAPUNTEO PARA PEREGRINO Y PAVO : CUARTO JUEVES.-




La voz de Niurka llegó desde la sala de la casa de sus padres en Sweetwater, Miami. Yo conversaba de política con Pedro Ele en el portal norte.
Luisma.
Sí, querida.
No quiero compromisos para este jueves.
Tengo la agenda vacía.
Porque vendrás a cenar con nosotros.
Lo haré.
Seré la anfitriona. Voy a presentarte al marido de mi Jefa.
Prefiero que me la presentes a ella.
A mi Jefa ya la conoces, Casanova. Es la temba de la naríz aquileña y el cuerpo de nadadora.
Tú ganas.
Es el tipo que resuelve las entradas para ver a Los Miami Marlins. Creo que tiene algo también para ir al Sun Life por Los Miami Dolphings. Deseo oírlos hablando de pelota.
Wao, bebé, a por él.
Me encanta que aceptes sin hacer análisis made in tú.
Me gusta que te guste eso. Pero ya sabes que no me  "gusta" mucho el......
Lo sé, a mi tampoco.
Y.
Boliche francés, Noviembre 28 del 2014.







Toma 1.


Mientras miraba la calma chicha del Peloponeso la pitonisa  sintió que algo muy suave se restregaba contra su vestido. De modo que se volvió. El gran bicho con plumas y cabeza pelada, moco y pendangas rojas debajo de su cabeza la estaba mirando como si reconociera en ella a una pitonisa brillante acabada de salir del Oráculo de Delfos. No sé qué hará un pavo en este barco pero me parece un bicho bello, se dijo. El pavo turco le dio la cola y caminó balanceándose hacia su patio de corral en alguna de las bodegas del navío. Cuando cantaba júru júru la mujer que miraba a la mar creyó apreciar en su canto  un toque de nostalgia por la tierra y la yerba de Estambul. Entonces le dio la espalda y continuó mirando a la gran bahía. Es la bahía de Lepanto, dijo el hombre que llegó y  se pegó al lateral de su cuerpo en tanto apoyaba sus antebrazos sobre la banda de estribor. Y ese pavo a bordo, respondió. Lo llevamos a Inglaterra, es un regalo otomano para la gente de Otro Imperio. La pitonisa de Delfos no oyó cuando dijo Imperio porque delante de sus ojos la batalla de los barcos estaba ocupando todo su tiempo de cubierta. Occidente nos dará una paliza en este lugar en muy poco tiempo y no les importará el regalo del pavo. Cuando hablas de Occidente te refieres a Europa Occidental. Espera, espera, que hay un hombre con el brazo herido cubierto con una aureola de fama...sí, hablo de eso.






Toma 2.


La pitonisa desabordó en Lisboa porque planeaba realizar estudios superiores de Ciencias Ocultas en Coimbra. El hombre de cubierta le ayudó a bajar entre sus bártulos exiguos. Cuiden a ese pavo porque hará historia, jamás podré olvidar su manera de mirarme en aguas griegas. El marinero no descubría  la manera en que un pobre y solitario pavo marino podría entrar a la historia de la humanidad. Pitonisa sonrió cuando lo vio cavilando. Basta la más pequeña concatenación  universal  para que algo sea absorvido por la historia, hombre incrédulo, le dijo. Entonces el hombre regresó al espacio del pavo en la bodega del fondo del barco y comenzó a adorarlo como si fuera uno de aquellos cristianos de los albores que habían buscado refugio en las cavernas de Asia Menor. Hasta que escuchó los gritos de la dotación y supo que estaban en la rada del Río Támesis destinada a los navíos del Imperio Otomano. El funcionario de Aduanas le miró con el pavo debajo de la palma de su mano. El súbdito imperial otomano le devolvió la mirada en espera de la pregunta de ritual. Qué ocurre con ese pájaro. Nada, simplemente lo traemos de regalo. De dónde proviene. Preferiría, señor, si no les es molestia, que le llame pavo, viene de Turquía. El hombre de Aduanas se volvió al Escribidor de Novedades. Turkey, anote, por favor. 1521, un turkey desde Turquía.





Toma 3.


Catalina de Aragón era una mujer hermosa y ardiente. Tenía la pasión de las mujeres ibéricas. Toda la pasión. Era tan famosa por este detalle como por ser la hija de los Reyes Católicos y por estar casada con Arturo, el Soberano de la Corona Inglesa. Su amor por el Príncipe no pudo evitar su muerte temprana y una noche se encontró en la cama de Enrique VIII, convertida en su primera esposa por obra y gracia del ascenso al Trono  de su cuñado. Y por los convencionalismos sociales. Catalina acató las reglas del Juego Tronal pero sus ovarios trabajaron a tiempo incompleto. Enrique VIII nunca pudo gestarla así que su sueño del Heredero Varón se convirtió en pesadilla y mal humor porque otros úteros bastardos se habían llenado con sus fluídos mágicos. Hasta que conoció a una irlandesa que le aseguró que era tan fértil como las tierras bajas de la isla pero  le dijo que necesitaban el divorcio para poder lucir un matrimonio real. Enrique VIII, que todavía era católico, consultó al poderoso Papa Clemente VII en Roma. Le expresó que no solo ya no amaba a su esposa española sino que tenía remordimientos porque se trataba de la viuda de su hermano y cada noche le parecía que estaba cometiendo incesto y no deseaba ser castigado por el Señor en el Día del Juicio Final. Clemente VII no necesitó consultar con sus Dignatarios para responder al Soberano Inglés. El Vaticano decía No a la petición porque hay reglas inviolables en la tradición de la Iglesia Católica. Enrique VIII puso el grito en Londonderry y envió a un portador a galope tendido a la Oficina Papal. Clemente VII, consternado, leyó que yo, Enrique VIII, he decidido romper con la Iglesia de Roma y reformarla,  contraer nupcias con mi amada Ana Bolena  de Irlanda y declararme Jefe Supremo de la Nueva Iglesia Anglicana que ha de tener su Obispo en la benemérita ciudad de Canterbury. En un anexo escrito con pluma de faisán de la India anotaba y le juro por el intenso trabajo de los Siete Días Creacionales que voy a cortar la cabeza de Catalina si continúa pisoteando mi honor entre los sudores de cuanto hombre se le cruza en su camino. Catalina siguió separando sus muslos en el juego de los falos. La Bula Británica posterior emitida por el Papa que acataba el divorcio pero no el matrimonio fue vertida por los nuevos cónyuges en la base de los monolitos megalíticos de Stonehenge. Durante años el Varón Apetecido seguiría faltando en el Palacio Real. Y jamás llegó.
Enrique murió después de seis matrimonios y dos decapitaciones maritales pero fundó las bases de una Iglesia Católica Reformada Sin Papa Ni Sin Roma Evangélica Pero No Protestante. Sin santos flagelados y sin calvinistas incendiarios. La Santa Biblia en cada cabecera: pero interpretada a la manera de los anglicanos que ordenan desde Canterbury. Entre 1534 y 1621  hubo católicos que no asimilaron las reformas de la Iglesia y se fueron a los países puros o a Roma o fueron parte de los contestatarios en la Mata del Imperio. Algunos reformados que se pensaban protestantes no pudieron con los ministerios pacatos y optaron por Holanda y Alemania en donde la secuela de Calvino  y de Lutero transcurría sin Bibias estancadas.
Los puritanos, sin embargo, no sabían que hacer sabiéndolo muy bien, y vivían en el limbo de la fe reformada. Les llamaban, incluso, separatistas. Un grupo de ellos había regresado del norte de Europa y de España y de Roma y se encontraron con  que tenían menos propiedades que los Caballeros Templarios después de los resultados de las acciones acusatorias de Felipe IV de Francia. Su fe estaba intacta pero necesitaban reempezar otra vida. Hasta que un buen día los puritanos de Inglaterra oyeron decir que la Corona les ofrecía tierras y abundancia en las colonias de América del Norte. En verdad la Europa conservadoramente reformada estaba más cerca de Inglaterra pero allá lejos su verdadera fe sería inaccesible para las volubilidades de la Iglesia Anglicana y sus dictámenes canterburianos. De modo que se agolparon en la rada de Plymouth en donde el Mayflower estaba listo para levantar anclas. El Calendario Juliano marcaba el año 1620.



Toma 4.

La travesía del Mayflower por entre las aguas noratlánticas en la segunda década del siglo XVII fue como  casi todas las travesías de la época. Tormentas, discusiones, intentos de retornar a puerto y patria, sediciones, desesperanza en el piélago sin fin, hambre. Cuando los peregrinos escucharon el grito del vigía anunciando tierra a la vista ya sus estómagos no respondían y sus neuronas jugaban un juego difuso de ensoñaciones perturbadas, Habían muerto tantos viajeros que era mejor realizar servicios fúnebres que preparar las condiciones para asentarse en un lugar sin nombre, casi helado, a miles de millas de donde decidían las cuestiones de la fe unos señores discípulos de un cortador de cabezas femeninas incapaz de engendrar un varón legal. Por fin alguien sugirió que la tierra aparecida debía llamarse Plymouth como  se llamaba el puerto de partida y a los paregrinos les pareció bien. Les daba lo mismo que fuera nombrada Sir Ricardo Corazón de León o Primer Destripador de Londres. Poco después los peregrinos caminaban entre los montículos de nieve arrastrando unos pies negados a caminar decentemente, sin rumbo, casi ateos en la interperie de la Nueva Plymouth. No sabían qué hacer a pesar de sus mentes industriosas curtidas por toda la Vieja Europa. Cuando les pareció que empezarían a morir de hambre se prepararon para el oficio de caníbales. Entonces se toparon con unos personajes idénticos a los que conocían de ilustraciones o por las historias de los navegantes y de los viajeros llegados del Nuevo Mundo. Los "indios" harían tres cosas, calcularon: les matarían, intentarían hacer negocios o les darían una mano en el minuto final de sus pobres existencias.
Los nativos de lo que luego sería el Estado de Massachusets  en la Nueva Inglaterra hicieron la tercera cosa que había pasado por las mentes maltrechas de los peregrinos del Barco. No solo les alimentaron con creces sino que le compartieron la historia de su pueblo y todos los secretos de la agricultura con los que podían encaminarse en el futuro. Un año después, recuperados y asentados en un sitio que crecía sin valladares, el Gobernador de La Colonia, Sir William Bradford, convocó a nativos y colonos porque era la hora de Dar Gracias por las bondades del presente, por los buenos tiempos, por la unión de la familia, por la prosperidad. La convocatoria tenía pigmentos religiosos pero las nuevas tierras ya estaban signadas por la impronta secular de los nuevos amos de la tierra. El pueblo wampanoag se unió al convite satisfecho de haber encaminado a aquellos caras pálidas en su nueva morada en un instante en que estaban vencidos y pensando en que era bueno convivir con personas de inteligencia diferente. Los hombres y mujeres wampanoag nunca consideraron que haber sido convocados a la Cena Especial de los Arribados para Dar Gracias por Todas las Bondades Recibidas significaba que ellos habían querido "pagar" su gesto del año anterior. Eran demasiado sanos e ingenuos para ello. Para entonces ya los colonos pudieron servir un pavo relleno para agregar otros sabores al sabor de  los ciervos nativos. Un gran pavo que podía jactarse de poseer suficientes cruces genéticos como para ser considerado el más imponente del mundo. Porque el pavo relleno que cenaron los habitantes de Plymouth y alrededores en 1621, después de la "buena cosecha" de ese año era un pavo con sangre del pavo turco, con sangre de los pavos introducidos en la Colonia por los ingleses y con sangre de un gran pavo salvaje americano que picoteaba cosas en Los Apalaches. Sir William Bradford y el Gran Jefe Indio Wampanoag se morían de la risa entre carne sabrosa de pavo de Plymouth y wiski escocés cuando los plymouthenses se burlaban de la información que hablaba de que la Primera Gran Cena con Pavo para Dar Gracias se había realizado en la ciudad floridana de San Agustín, fundada por los españoles, en Septiembre de 1565.
Las guerras por el dominio de la tierra y la expansión hacia el interior de La Colonia comenzaron en vida de Sir Walter y sus herederos y en vida de sus salvadores nativos. Para cuando la generación de los hombres y mujeres del Mayflower estaba terminando su vida La Colonia se inglaterrizaba más cada día sin dejar de adquirir un tono especial, post nativo, post colonial, que luego el mundo conocería como modo americano de vida. Los nuevos conquistadores ingleses llamaban, un poco despectivamente, Rey al Señor Fuerte del pueblo wampanoag y hasta "cristianizaron" su nombre llamándole Phillip. El conflicto alcanzó su cota máxima entre los años 1675 y 1676. La Historia conoce a esta guerra como La guerra del Rey Phillip. Metacomet, el Ultimo Gran Rey Phillip wampanoag fue hecho prisionero. En la cárcel enfermó hasta morir. La guerra casi exterminó al pueblo dadivoso de Nueva Inglaterra y los que se salvaron fueron convertidos en esclavos o vendidos como tal. Sus costumbres apenas quedaron en los folios de historiadores temerosos. Cuando los vencedores caras pálidas entraron en "acción" y luego vencieron a los indios wampanoag hicieron su Cena Especial para dar "gracias" por la victoria. Y también se comieron un  pavo relleno en la Fábula de Noviembre.  Pero sin invitados.

Toma 5.



Las Trece Colonias emancipadas del Poder Inglés.George Washington en la cúspide de su fama. Es un Rey sin corona. Porque no la desea. Un Dios sin Misterio. Porque es libre. No ha dado libertad a los esclavos pero ha logrado la Independencia. La simbología de la gente del Mayflower no debe quedar olvidada. Cuál, Primer Presidente, la  de la gente del Barco o la de la gente que les Salvó?. Ambas?.1789. Firma estampada. Día Nacional de Acción de Gracias.

Abrahan Lincoln no sabe quien es Jhon W. Booth aunque es frecuente asiduo a los teatros de la Capital. La disidencia de los esclavistas del Sur le ha llevado a la Guerra de Seseción. No la desea pero tiene que desearla en aras de la unión de la Nación Americana. Lamenta mucho que generales de tanto rango como Lee y Grant se tengan que batir en los campos de batalla. Siempre piensa en Gettisburg. Su Predecesor ha hecho mucho por  los Agradecimientos. El hará más. Será como "enmendar" las gracias dadas.Pide el documento en donde ha estampado su firma y que declara la Abolición de la Eslavitud en los Estados Unidos. Pide otro documento con membrete oficial. 1863. Fiesta Nacional de Acción de Gracias. Lo firma.




Franklin Delano Rossevelt no siente ningún orgullo especial por haber sido el artífice del New Deal que trató de hacer bajar la cabeza a las riendas de la Gran Depresión. Tampoco por haber estado del lado las potencias antifascistas desde que comenzó la Segunda Guerra Mundial. Tampoco por haber catalogado al día nefasto de Pearl Harbour como El Día de la infamia. Mucho menos por saberse el único Presidente que "violó" la disposición de Washington de que los presidentes de Estados Unidos no pueden ir a una tercera reelección. Rosselvet solo está orgulloso de una cosa y es  de la de ser un servidor a tiempo completo de su país. Lo que incluye pelear contra el Japón fascista y militarista en un Frente que sabe le llevará a involucrase en los campos de batalla de Europa. George Washington y Abraham Lincoln hicieron mucho durante sus mandatos por enaltecer la acción de Dar Gracias. El hará más. Pide un documento. Fiesta Especial por el Día de Acción de Gracias. Lo firma.

Toma 6. 

Los cubanos, ante cualquier conducta que resulte distraída, fuera de lo normal, estúpida quizás,  catalogan a la persona que la manifiesta como "un guanajo". No sé si será porque para los cubanos hacer cualquier "corte" es una pérdida de tiempo. Sobre todo si es una "corte" nupcial. Somos muy poco "monárquicos". El guanajo es nuestra versión del pavo. Y lo comemos también en algún momento del año para celebrar determinado acontecimiento sin que ello implique ningún Día Especial.  Generalmente lo comemos en fricacé. A veces también se rellena.
Prefiero el boliche francés.




Wechester, Miami, USA.
Luis Eme Glez.
Noviembre 28 del 2013, Cuarto Jueves.

















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