Ven
compartamos este arrullo de palomas
y dí si quieres
que han de ser tan auténticas
como el arrullo de las palomas en la Plaza de San Marcos
ayúdeme a romper estas horas de cocuyos sonámbulos
y agrega si quieres
que han de iluminar tanto
como la estrella Venus en las limpias madrugadas de Poniente.
Ven
confunde tus olores de arco inabarcable
con mis jugos sedientos de tus despidos espasmódicos
y propón si quieres
que han de oler como tu olor de fruta en temporada.
Pero si llegas
no desequilibres al anuncio
ni espantes a las palomas
por favor.
Tampoco denostes del Papa y sus romanos divergentes.
Acepta los cocuyos despistados del techo
su luz decolorada marginal en las paredes.
Si vienes
mastica mis olores y mis savias ( deglútelas )
con ansias de mercado occidental
en tu boca de corales eternos.
Eso por si vinieras cualquier madrugada de sol incitador
por entre matorrales vírgenes
cómplices de tu cuerpo desnudo debajo de mi piel.
Eso por si vinieras a funcionar a plenitud de constelaciones
- alocado universos de cocuyos y de flores -
a invocar mis sueños encima de tus sueños.
Si no
déjame con esta sed caleidoscópica
despolillando archivos.
Yaguajay, 1990.
Wechester. Miami, Usa.
Luis Eme Glez.
Septiembre 28 del 2013.
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