En Julio del 2001 estuve revisando, en Santiago de Chile, algunos papeles que traje de Cuba en Marzo de ese año. Resultado del empeño son algunos poemas salvados en la Patria porque no estaban en los folios de un libro que preparaba con fines mas serios. No tuve mi Blog hasta no haber llegado a USA y solo ahora, que me los he topado en alguna búsqueda ajena a sus posibles intereses, es que decido ponerlos en letra azul y a consideración de mis lectores. Estos fueron textos desechados en aquella ocasión pero no por ello dejan de tener su capacidad nostálgica. Escritos a partir de 1982, el año en que los fundamentalistas que mandan en mi país me propinaron el antepenúltimo nokaut mientras estudiaba y concluía mis estudios de Dirección Teatral. Así que no estarán aquí por sus valores literarios. Sino por haber sido garabateados en tiempos muy duros y muy difíciles. Y bueno, porque un Blog es, ya dije, como una cartera Vuitron.
A continuación vean el "prólogo" que redacté en la capital de Chile para el "librito de poemas" al que llamé De lo que el viento no se llevó. Ya ustedes me saben: entre la "presunción" y el humor no hay ni siquiera una rendija de paso. Bien.
De lo que el viento no se llevó.
A manera de introducción.
Durante años - y pude haber comenzado desde los ocho o diez - fui escribiendo cosas, algunas de las cuales nombraba "poesía". Por supuesto que siempre prioricé la décima como género. Hasta que mas adelante los textos desrimados ganaron mi estimación. El eufemismo, al parecer, boga sin el menor respeto por la edad. No pretendía nada, como no fuera ejercer la práctica con los ojos puestos bien lejos en los malabares del futuro. Miles de motivos se juntaron siempre para frenar la producción literaria ( atrevimientos en prosa hubo como complemento ). Retomada a medias, vuelta a dejar, olvidada, que de todo existió en la Viña "real" del Señor.
No obstante, para 1987 tenía revisados y casi listos para pasar en limpio "100 canciones desesperadas y un poema de amor". Sé que no tengo que abundar en la parodia. Porque hay patronímicos que no necesitan de voces de urgencia en los caminos del Oriente. Obviamente los tópicos tocaban temas de alta sociedad y predominaba el acontecer de mi país en medio de la época contemporánea. Apenas quedaba algo sin ser viviseccionado. Y conste que tenía suficientes anexos. Por algún motivo que desconozco el manuscrito desapareció del lugar en donde trabajaba aquel año. Como estoy exiliado ( aleluya por el misterio de las Cartas de Invitación ) los "motivos" siempre serán abundantes. Mientras yo viva serán inusables. Si como canon de mi libertad individual, enhorabuena.
No obstante, para 1987 tenía revisados y casi listos para pasar en limpio "100 canciones desesperadas y un poema de amor". Sé que no tengo que abundar en la parodia. Porque hay patronímicos que no necesitan de voces de urgencia en los caminos del Oriente. Obviamente los tópicos tocaban temas de alta sociedad y predominaba el acontecer de mi país en medio de la época contemporánea. Apenas quedaba algo sin ser viviseccionado. Y conste que tenía suficientes anexos. Por algún motivo que desconozco el manuscrito desapareció del lugar en donde trabajaba aquel año. Como estoy exiliado ( aleluya por el misterio de las Cartas de Invitación ) los "motivos" siempre serán abundantes. Mientras yo viva serán inusables. Si como canon de mi libertad individual, enhorabuena.
Cuando salí de Cuba, escogí al azar algo de lo que no se perdió. Y otras cosas que al parecer no estaban en la agenda de los Desaparecedores de Cosas. Fue como sacar un papel del Biombo en una Rifa que se sabe perdida. Porque urgía del latido de mi memoria y de la posibilidad de degustar después las cosas que inspiraron objetos y mujeres y que me duelen por los montones de motivos del tiempo. Uno tiene que ser dueño, siempre, de sus retrospectivas. Tener dominada la memoria emotiva para poder sacarla sobre los malditos gorriones del acecho. Cada vez que mate la nostalgia y alguna cara o acontecimiento se me duela allá dentro acudiré a ellos. Porque las rebeldías jamás deben verterse en el baúl de los recuerdos empolvados.
Santiago de Chile, Julio 18 del 2001.
Luis Eme Glez.
Wechester, Miami, Junio 2 del 2013.
"cuando salí de Cuba deje enterrado mi corazón "
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