El Marlins Park, tanto como el nuevo stadium del equipo de béisbol Marlins de Miami, es la jolla de la Corona en una ciudad marcada siempre por tantos eventos de alto rango y por tanta locación inolvidable en el alero del Atlántico. Fue levantado con dineros de los contribuyentes y los dueños del team vaciaron sus arcas en contrataciones de lujo con el objetivo de hacer competitivo a un equipo sotanero y de tratar de llevar aficionados a sus gradas. Una buena parte de esos fans son cubanomaricanos y por eso el Stadium se levanta en La Pequeña Habana. Tiene capacidad para unos treinta y siete mil espectadores y dicen los que saben que es el mas moderno de los parques de Grandes Ligas. Como Jeffrey Loria es un Jerarca de las Artes pues su Parke está decorado como si fuera una inmensa Galería. Loria es, por demás, el dueño de Marlins de Miami y tal parece que su colimador está centrado en la combinación plástica del juego con la belleza postmoderna del entorno.
El parque se levanta sobre los cimientos del viejo stadium de Los Huracanes de Miami, el equipo universitario de la ciudad que juega en la Liga Colegial de Fútbol Americano. Desde su fundación, los antiguos Marlins de la Florida, contrataron el gigantesco y fabuloso Stadium Sun Life en el Condado de Browar, monstruo de monstruos entre los parques de Fútbol Profesional Americano, sede de Los Dolphings de Miami. Siempre se dijo que estaba demasiado lejos del centro de la ciudad y que por ello los fanáticos no acudían con la asiduidad que se especulaba, aparte del gasto de gasolina que conllevaba trasladarse hasta allá. El año pasado yo estuve viendo un juego de Marlins con Bavos de Atlanta allí y descontando el aguacero que nos impidio quedarnos mas allá del sexto ining me di cuenta de que la distancia desde Miami era, sencillamente, opresiva. Por suerte el Sun Life tiene capacidad para todos los autos que le visiten. El Marlins Park se quedó muy corto en este detalle y por eso todavía hoy no se acaban las broncas con los residentes de la zona en el North West que prácticamente han perdido sus parqueos y se sienten burlados. Para resolver el problema de la lluvia Marlins Park fue diseñado como Dome.
Los Marlins de la Florida fueron remodelados. Uniformes de nuevo diseño y adquisiciones de las mas cotizadas en el Mercado de Agentes Libres. Los Meets de Nueva York no pudieron con el valor adquirido del short stpop dominicano, José Reyes, y tuvieron que ceder ante la puja de los miamenses. Reyes arribó con un contrato que se va de los cien millones de dólares por seis años y en verdad os digo que el chico los vale. Se trata de uno de los talentos mas renombrados del negocio beisbolero. Por poco se traen al mejor pelotero del mundo pero un acápite de contrato les hizo perder la puja con los Angelinos de Los Angeles. Albert Pujols, dominicano como José Reyes, estará los próximos diez años en la otra Costa de los Estados Unidos. Además, tres lanzadores de respeto engrozaron la nómina de un equipo que aspira a llegar a los play off este 2012, sobre todo ahora que MLB optó por agregar a un nuevo Will Card a las dos Divisiones Ligueras. La palabra de turno en la ciudad, desde que se aprobó la construcción del nuevo parque, comenzó a ser "refundación" del team. Casi desde los cimientos.
Los Marlins de Miami es un equipo joven. Y "talentoso", dicen los expertos. Les he seguido desde Cuba y escuché por la radio aquella memorable Serie Mundial que ganaron a Los Indios de Cleveland entre copos de nieve y la irrupción promisoria del pítcher cubano Liván Hernández y el hit de oro que logró el short stop colombiano Edgar Rentería para sellar la Contienda de 1997. Ese año Marlins era un trabuco. Sin embargo la Gerencia del team decidió salir de gran parte de sus estrellas y el dinero ingresado llevó a un ostracismo deportivo solo decapitado en el año 2003 cuando Marlins de la Florida ganó la Serie Mundial nada menos que a Los Yankees de Nueva York. Para entonces yo estaba en Chile y no tenía Televisión Cable y cuando me prestaron los videoscassetes grabados mi DVD comenzó a quebrar las cintas. Vería esa Serie Mundial, años después, en los Estados Unidos. Lo mas curioso es que Marlins de la Florida jamás ganó su División y el par de Series Mundiales conquistadas están marcadas por su condición de Will Card. El año pasado el equipo quedó a una distancia abisal de los ganadores de la División, Phillies de Filadelfia y la temporada estuvo caracterizada por indisciplinas, indiferencia deportiva, sanciones y despidos de Directores Técnicos.
Los Marlins de Miami conservan a tres de sus atletas que se supone hagan época en la Historia del Club y del deporte en los Estados Unidos. Se trata de los jardineros Logan Morrison y Giancarlo Stanton. Y del lanzador derecho Josh Jhonson, para muchos especialistas uno de los cinco mejores pítchers del negocio. También mantienen a la "Cara de la Franquicia", un dominicano llamado Hanley Ramírez, que tuvo que abandonar su tradicional posición de campo corto en favor de su compatriota venido de Meets. Hanley era una promesa sin límites hace tres años. Indisciplinas constantes y apatía deportiva - agregadas al cambio de posición que tuvo que aceptar a regañadientes- le han bajado mucho su nivel deportivo y su valor agregado. Los expertos consideran que la nueva cara de la franquicia tiene que ser Giancarlo Stanton. O el recién llegado José Reyes. Comparto esa opinion. Hanley tendrá que "refundarse".
Pero en Miami se urgía de un Director Técnico de élite. Si era posible de raíces latinas, valiente, inteligente y capaz de domar a una jauría de peloteros muy imberbes que combinaban sus obligaciones laborales con visitas improgramadas a las redes de Facebook y de Twiter, y mantenían sus manos ocupadas en los caros I Phone y en los juegos soberanos que les ofertaba Play Station. Algunos, como la "cara de la franquicia" tuvo la desfachatez de decirle al DT cubano, Freddy González, en un arranque de infantilismo, que "no tenía por qué requerirlo" si "él no había sido jamás pelotero profesional". Esta frase "célebre" constituyó el inicio real del gran cisma que afectaría a la Institución por mucho tiempo.
Los Poderosos de Marlins de Miami tenían un nombre en carpeta. Ozzie Guillén, de Venezuela. Ozzie había llevado a Medias Blancas de Chicago a ganar la Serie Mundial del 2005. En la euforia por el triunfo había estallado "Viva Chávez" con la potencia del General José Antonio Páez arengando a sus Llaneros. Parece que los Prohombres que dirigen los hilos del equipo miamense pensaron que el venezolano estaba vitoreando a algún pelotero con ese apellido que hubiera militado en White Sox alguna vez.
Porque la frase estaba en sus Agendas mucho antes de telefonearle al hombre para ofrecerle la dirección del equipo.
North West, Miami, USA.Luis Eme Glez. Abril 14 del 2012.
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