Friday, December 17, 2010

Sinfonía de bardo y casa.-

                                      Quiero hacer contigo
                                      lo que la primavera
                                      hace con los cerezos.
                                                     
                                                                       Pablo.




Para Blankita, -sobre el roquerío.



En Atento la voz es prisma debutante
camuflageada de todas las nostalgias.
La costa señorial domina mis pasiones
y solo es la magia de Isla Negra
y ese mar embravecido entre las espumas del ocaso
copulando en la roca milenaria.
Solo la magia, digo, y mi alud
de remembranzas.
En Atento la voz muere tras el paredón
de inovidables verdeazules.
De modo qué el roquerío
mata la arrogancia del mar
para que vivan las aguas danzarinas
para que los dedos de Roberto Bravo
hagan el pentagrama de lo azul
entre arpegios de blanco inmaculado
mientras el último grumete y su cohorte de enigmas del océano
pasean su estampa señorial
por cada recoveco de la Casa Sagrada.
Desde su residencia en la tierra
Neftalí impera y su voz
es canto general
y es falo de bardo elegido 
cabalgando las odas inmortales para un parto de soles.
Desde las  sombras
hoy
el pescador deshace su madeja de guiños
detrás de los corales ingobernables
y la carpa cobija nuestros cuerpos jóvenes
en la bendición del alba.
Cada gaviota trae los dardos de Nicanor
para que todos podamos
escribir los versos menos tristes esta noche.
Para adentro me voy siempre en la isla
a los pies del poeta.
Otra vez amo
y si el sol se pone bajo mis párpados cerrados
todo es el horizonte que conquisto
la línea equinopcial de mis antojos
el summun de la vida.
En Atento la voz se dispersó
a los tantos vientos
desgreñando la Casa
besándola chascona en litoral
amándola.
Aló
Pablo.

Octubre 19 del 2003.
Nuñoa.
Santiago de Chile.
LMG.

1 comment:

  1. Camina mirando, con ojos de pétalos blancos,,,soñando ,y respirando,el aire que motivo al poeta, resuelto, el tiempo no perdona,,

    ReplyDelete