Friday, December 17, 2010

Mujer pilucha:archivos desclasificados.(2).-

                                        Enigma para Octubre primero.






Para Flamenca,- (glori)ficado sea tu nombre.

Gloriosos tus ayeres de mujer sin fronteras.
Tus caderas invictas se burlaron
de los metales dirigidos
por la sangre común.
Hermoso tu pasado de mujer ecuménica.
Tus poderes inmensos se murieron
en la pobre rutina
del tedio y la agonía.
Qué paso por el tiempo
tantas manos haciendo la magia de tu temple.
Preciosa mujer conservadora
controlando los fuegos
en medio de hombres que se van o que se quedan
mientras tus muslos juegan al juego del adiós y los tal vez.
Te veo en todas las geografías de tu Patria
y en el Norte del Cielo.
Ahí te tengo por cada pasarela
promoviendo los sueños bursátiles
tendida en el tatami
masajeando las cartas del Tarot con tus manos piadosas
concentrada y serena
como los albatros a ras de las playas, mujer.
Estás en cada calle y en cada restorant
en cada pieza y en cada parque deshojado
sobre tantos colchones húmedos
bajo tantos olores de hombres inconclusos.
Te paseas por tantas avenidas
qué el tráfico se para tras tus luces
y detienes tu apeel de mujer guerrillera
en las tenues aceras del amor.
Cuántos orgasmos te robaste
cuánto placer a medias
cuántos incendios colapsados en las camas chasconas.
Tanta carne negada y tanta piel hurtada 
y tantas vibraciones rotas
en tu estela de sueños.
Miraste desde arriba a las estirpes de los hombres comunes
y solo bajaste
cuando tus dioses traicioneros te marcaron la ruta.
Ganaste músculos en las sábanas limpias
olvidando que las camas inmensas
están mas allá del fondo de la Tierra
en los dulces pantanos en que la pobreza
gesta el verdadero amor de madrugadas.
Nadie ha de quitarte lo vivido
porque risas y lágrimas son estigmas tremendos en la piel.
Yo quiero que menciones algun día
tus historias de amores imperfectos
aunque me digas
me arrepiento por haber ofrecido mi cuerpo de sonajas
a manos debutantes.
Háblame de un guaso pequeñito y renco
con los dientes maltrechos.
De un chino diminuto con los ojos velados y un pene de maní.
De un indio de Temuco oloroso a árboles quemados
y negra lengua por el hollín de los tabacos importados
asfixiantes.
Háblame de cualquier extranjero
mal mozo
nada regio
no encachado
no superdotado
incoloro e insípido
como los perros vagabundos.
Háblame una vez desde la tierra que pisamos
desde los charcos putrefactos donde cohabitamos
desde las sombras grises de la Nada
de la noche sin luces y de la opaca madrugada.
Háblame por una vez
el lenguaje común de las cloacas
el idioma de los suburbios
de la voz de los hambrientos
de los ritmos del hambre y las pasiones vividas
en los tugurios innombrables.
Dime de hediondeses
suciedades
basurales
dime de algún sueño lésbico que debiste tener
montada en tus carrozas de espuma rosada
sobre edredones  blancos y plumas de alabastro.
Yo detesto el glamour si no es compartido
con la belleza superior de los bajos fondos.
Pero si no me hablaras de tus otros ayeres
nada cambiaría la percepción de la tierna simetría
de tu cuerpo
tus concavidades
tus pasos de cobra
tu zapato póstumo en la pesadilla flamenca.
Nada matará la gloria de tu nombre glorioso
ni el encanto inmatable de tus años que serán almanaque.
Pero si ruges y si lates y si vibras
es tu libido engavetada
en un cofre de vida
lleno de las ansias iguales conque los hombres y mujeres
alcanzamos
las directrices de los sueños.
Cierra los ojos, mujer.
Concéntrate.
Lanza las cartas.
Pide a tus dioses y a tus astros.
A todos los signos zodiacales.
Al misterio.
Haz lo que puedes hacer
lo que sabes hacer
lo que tienes que hacer.
Levántate y anda.
Porque si no te empinas hoy
cuando vendes mi pie
pensaré en una bruja lastimada 
por todos los pasados y todos los futuros
muerta de nadas
invisible
inodora
incolora
oscura
muerta repito.
Y cuando salgas
desmiraré tu escultura de guitarra pulsada
detenida en inviernos
y en primaveras
y en veranos
olvidado de otoños.
Cuando salgas de mi pieza, digo,
serás entonces
un tarro de mentiras
una bolsa de fábulas
una inventora de historias sucias
una mujer frustrada en la década cinco.
Y entonces tendré que pensarte
en el deslumbrante otoño de tu sexo.


Octubre 1 del 2005.
Providencia.
Santiago de Chile.
LMG.




No comments:

Post a Comment