otorga?.-
De tarde en tarde sorprenden tus llamadas
como un eco lejano
cuya voz se envenena con polvo de nostalgias
que recubre los enigmas del error.
Qué quieres que te diga
si acaso tu mesada de Entel no es una trampa abrupta
en tu tiempo medido
y en tu agenda copada
y en tu requiem de voces.
Qué quieres oír en el minúsculo parlante de la noche.
Qué palabras, mujer, del otro lado de mis párpados.
Que te extraño
que urjo de que existas para que no te olvide
que necesito de tu olor aunque no te huela
que me duele tu boca aunque no la bese
que me escoce tu lengua aunque no la tome
que sueño con tus pechos aunque no les arrope
con mis manos huérfanas.
Que añoro la cicatriz aunque no la cabalgue
con mis dedos lisiados
que te pienso tu ombligo perdido entre los pliegues
de tu piel estancada en tu edad
que te evoco en tu pubis de trigo maduro
aunque no muerda el pan de las cenas deshechas
que imagino tus muslos impolutos
aunque mi boca le diga adiós a todas las columnas.
Qué quieres que te diga, mujer de los trapecios.
Que quiero ahora mismo tu canal de aguas tibias
y tu tierno alfiler de amapolas
la mortal transparencia de tu entrega apaisada.
Qué te diga eso mujer
aunque vuelva la cara en el extraño segundo de la lid.
Qué quieres que te diga cuando dices me extrañas
cuando callas hablando con el opaco topacio de la duda.
Qué quieres que te diga.
Que vengas cuando quieras
que sorprendas mi tiempo
que el sol puede salir por donde estime
que la vida es azul
y nada se ha parado tras los bosques.
Qué quieres que te diga
que vivo de recuerdos que yazgo de tormentos
que renazco del fuego quemado
de los papeles rotos
que ceno codornices en las mesas servidas
por fantasmas de rojo
que me voy yendo en cada hoja que no cae
y en cada flor que muere
y en cada viento que anochece.
Qué quieres que repita.
Mujer, qué quieres oír, Dios mío.
Que ya toqué fondo con mi lastre perfecto
en los mares insípidos.
Eso quieres oír mujer de oídos blancos.
Qué quieres que te diga
Que el tiempo es colectivo
que puedo darme el gusto de esperar
al lanzador de dardos desde el abismo de los pozos
desde el superlativo fondo de la Nada
bajo las aguas aplastantes.
Qué quieres que te cuente.
Que quizás una tarde
pueda subir a toda superficie
respirar otra vez
desmadejarme el pelo deshojar las pestañas
inspirar mirar al sol
un pájaro de paso una nube remota
tu otro yo que sé yo mujer.
Qué quieres que te diga si ya lo he dicho todo.
Qué quieres que te diga si ya lo oíste todo.
Qué quieres que repita.
Que eres un cántaro y que debes ir al agua
y evitar que te rompas en la piedra.
Eso quieres oír.
Que te ordene ir al cántaro
que te lo suplique de rodillas
que no te despedaces
que vayas y regreses invicta
que tal vez cualquier Agosto o cualquier Enero
compartirás el agua cristalina de los manantiales
como elíxir superior
de mieles transfiguradas.
Qué quieres que te diga
si ya lo sabes todo.
Mayo 1 del 2005.
Santiago Centro, Santiago de Chile.
Luis Eme Glez.
TU VOZ, ES MÚSICA DIVINA, AUN. NO HAS DICHO NADA,,MIS OÍDOS QUIEREN ATRAPAR TUS PALABRAS UNA A UNA Y SABOREARLAS SIN PUDOR,,HABLA,,,HABLA,,,,HABLA,,,,,
ReplyDelete....QUIÉN CALLA OTORGA,,,,,,PLISSS OTORGAME LOS SECRETOS QUE DUERMEN EN TU CORAZÓN ,,,,OTORGAME ESOS PENSAMIENTOS QUE RECORREN COMO HORMIGAS LOS PLIEGUES DE TU CEREBRO,,,LAS QUE CAERÁN COMO HOJAS DE OTOÑO EN ENERO. O AGOSTO,,,,
ReplyDelete