con Bocaccio de icono necesario.
Sexólogo.
Por lo menos quería escribir un cuento de acontecer chileno tras tanta poesía por encargo, cronintarios de ocasión sin pretenciones y ciertos poemas paridos de urgencia y no tan detestables. Los pocos textos del 2001 para el diario electrónico Losandesonline.cl son parte de otra Historia. Y de momento no quiero contradecir a Fukullama.
Los eventos de calle Suecia, en Providencia, Santiago de Chile, relacionados con chicas que timaban a oníricos amantes con pócimas adormecedoras me dio el empujón que necesitaba. Así nació Proyecto South Bay, concebido para concursar en la Revista Paula. Una adorable mujer me lo pasó en computadora al filo del fin del Concurso y cuando lo revicé era otro cuento y me pareció que lo había copiado un descendiente de Senaquerib al este del Eufrates.
El Jurado de la publicación - por donde siempre ha de pasar el fantasma de Isabel - se libró de él.
Solo que enseguida bajaron las cuatro musas en picada y en coro celestial - me refiero al azul - plañieron su sinfonía temática chilena y supe que tenía que seguir. No estoy, ni por asomo, asegurando que se trate de musas auténticas o profesionales:hay tanto plagio en la Viña del Senor.
De modo que brotaron, casi sin interrupción, estos 32 cuentos, clones del Bom, porfiados y personalísimos, hijos del desenfado conque me nutrí de Literatura desde que aprendí a leer en una destartalada casa de campo en la Cuba prefidelista.
Imagino que soy genéticamente fabulador por parte de los ancestros de mi padre - los Ferrer, de Yaguajay - y si no hay referencias relativas en el caso de mi madre, jamás dudé en sentir a los abuelos imaginando al Teide como a un Dios insondable al borde de las Islas. Pero la fábula es mas que eclosión de genes porque es amalgama de aconteceres y es disposición para contar cosas a la manera de los sueños inconclusos. Por eso Samaniego es perfectamente mortal.
Si me faltó enjaular mejor la idiosincracia del país o hay algún error de contexto, no es culpa de las musas del desierto, la cordillera, los hielos y la mar. No, porque dejaron bien claro que me sorprendían en el día 8 pero que quedaba desnudo con mi libre albedrío a cuestas. Cuando fui a sujetarlas al centro de su Ascención, se ponían sus ropas terrenales y apenas alcancé a lamerme los belfos tras el vicio de sus ingles.
La adorable mujer con ancestros etruscos, enojada, prefiere regalarme el sur irreverente de su espalda que reintentar con tanta cuartilla a la hora del Sol. Y yo, al fin, con una máquina nacida en las antípodas de Bill Gates, trataré de que estas cesáreas orquestales tengan cabida en alguna biblioteca extemporánea donde polillee algún fabulador del siglo XX1. Si les gustara a otros, enhorabuena. Si a nadie, ok. Acaso no son amados igual los niños feos?. Y los malos?. Y como aún no "tenemos" Ley de Interrupciones Gésticas y lo prohibido cuesta caro, pues aquí está este niño intruso, esperando por alguien o por nadie.
O por la adopción.Octubre 9 del 2006.
Providencia,Santiago de Chile.
Luis Eme Glez.
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