Saturday, December 18, 2010

Lapizlazuli.-

                                     Cuando Penélope teje
                                     el himno de la perseverancia
                                     es música alada
                                     en las arpas azules.







Te busco en la penumbra de los soles
para no hallarte en el fulgor de las estrellas.
Te llamo desde mi soledad 
acompañada por almas que imploran que te olvide
aunque solo fuera por principios.
Te pienso acorralado de silencios
que se retuercen para acribillarme a voces
desde todos los ecos permitidos.
Te desdibujo en mis paredes y en mis techos
y en mis pisos extraños
te convierto en gas abstracto para todas las fotos conquistadas
hasta el génesis de la prehistoria
te exilio de mi memoria sin visa retornable
y eres una viajera sin retorno navegando la duda
te expulso del fondo de mis ojos
con puntapié de goleador hirsuto
contrabandeo tus olores en el mercado
donde se acabaron los olfatos
escupo tus salivas en los pozos sedientos
aliso tus huellas en mi cama arrugada
y en mi almohada percudida
y en la penumbra de las servilletas y en la falsa
claridad del confort
y hago más
y desempolvo los muebles de tu anhelo y mis proyectos
expelo la atmósfera de algún atardecer
que nos cobijó bajo los improperios del amor
borro de una bofetada los atomos de ti
en el espacio que tantas veces has hurtado
con mi consentimiento a medio disernir
cierro todas las puertas que deshojaron tus manos imprevistas
abro todos los sueños que cerraron tus axilas compulsivas
mastico cada cosa quedada en los cuadros inclementes
y las eyecto al vacío donde gravitan objetos inservibles              
giro sobre el ladrillo que no veo
donde danzo mi baile de acacias calcinadas
para pisar tus pesadillas detenidas
tu asombroso caudal onírico
sin fronteras.
Vago mi ruta de calles tenebrosas y enarbolo
regresos innombrables
a donde no debieras estar
violo tus encantos descifrables
fusilo cada corazón de tus recuerdos
hago un funeral incólume de tus imposibles existencias
no llevo luto de tus vísceras
calcino las crónicas que una vez escribimos
con signos cuneiformes en papiros robados
de los cofres del tiempo
tapio tu razón de palpitar
redacto un epitafio impublicable
para pulverizar tus traumas surrealistas
digo adiós a las dulzuras mutadas acíbar de ocasión
descuartizando primaveras.
Soy un laborioso obrero de rupturas 
profanando historias temporales
soy un barredor de amores y un despilfarrador de lluvias
y un vendabal desconquistado y un tifón sin orden
y una alucinación telúrica descomunal
soy una negra cola apocalíptica bautizada de infiernos
soy el no a la altura del Cosmos gravitante
soy la nada existente y el cero válido y la oscuridad yacente
tú eres lo quitable la peluza estéril
la brizna que el viento abofeteó.
Oh.
Pero de nada vale el sacrificio de las ranas
en las albercas áridas.
Cuando hago el amor al candado sobre la puerta
con mi llave sin glande 
estás allí bajo la cama sentada en las paredes
riendo con tus piernas
mientras tus labios se mueven caminando las sábanas
con pasos de almohadones emotivos
mirando con tus codos apoyada en tus ojos.
Y al norte de tus muslos
esas nubes doradas en el cielo naranja y esa herida en el cénit
donde llueve la rabia de tu voz que no entiende
el torrentoso lenguaje del río que no fluye.
Y de un manotazo intrascendente
desborro lo borrado y se hace la luz en el octavo día.
Y yo
salvaje innominado
baboso homo sapiens de cloacas
animal de galaxia indescubierta
repto hacia tus ingles
liberadas al fin
en las cortinas del engaño.
Como una estatua que flota locamente en la tarde.




Julio 1 del 2004.(Remake "enriquecido").-
Santiago Centro. Santiago de Chile.
Luis Eme Glez.

1 comment:

  1. Una historia de amor, recuerdo que destruyen la memoria, la soledad, que añora, la soledad que rechaza,,, en fin sueños que se dessueñan ,,, obviamente me gusta mucho EL estilo,,,,

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