En el año 2008 el Gobierno de Perú - Alan García - interpuso una demanda marítima contra el Gobierno de Chile que pretendía establecer "una línea equidistante" capaz de otorgarle 58 000 kilómetros cuadrados en el Océano Pacífico. Santiago de Chile ripostó estableciendo que "con los Acuerdos de 1952 y de 1954 el asunto había quedado zanjado" pero Lima dijo que aquellos acuerdos solo eran "acuerdos pesqueros". De modo que hubo que acudir a la Corte Internacional de Justicia. A regañadientes el Gobierno Chileno aceptó la mediación del Organismo, que tiene su sede en la ciudad holandesa de La Haya. Estaba seguro de que fallaría en su favor.
La CIJ demoró seis años en estudiar y decidir sobre el diferendo marítimo. Su fallo fue salomónico. Y es inapelable. El 27 de Enero del año en curso Peter Tomka, Presidente de la CIJ dijo que "la frontera seguirá la línea paralela hasta las 80 millas, desde donde tomará dirección sur hasta un Punto B, bajando en línea recta y a la altura de las 200 millas hasta un Puto C. El punto fronterizo stándar - Hito 1- no se toca ".
O sea, la CIJ concede a Perú el 60 % de su petición" - unos 28 000 kilómetros cuadrados sobre los 58 000 pretendidos - . Desde ese día el teritorio marítimo chileno es mas pequeño. La zona es rica en recursos pesqueros. El Gobierno de Sebastián Piñera, decepcionado con el fallo de la CIJ, se comprometió a acatarlo como había expresado siempre. Nunca antes las relaciones entre ambas naciones habían sido tan excelentes.
Michelle Bachelet - que asumirá su segundo mandato en Marzo - dijo que trabajará para que el fallo sea implantado de manera gradual y concertado entre ambos países. Trabajaremos para que la paz y la cooperación marquen el futuro de Chile y de Perú, agregó. Responderé con "sentido de Estado", puntualizó. Planteamientos similares expresó durante la Cumbre de Celac - Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe - efectuada en La Habana el pasado mes de Enero, a donde fue acompañando a la Comitiva del Presidente Sebastián Piñera.
Desde el instante en que Michelle Bachelet acepta hacerse cargo del Ministerio de Defensa de Chile sabe que es la segunda persona más poderosa del país y que solo en caso de guerra el Presidente asumirá el Comando. Asumir el Comando parece ser una frase socorrida porque para caso de guerra el Ministro de Defensa y el Presidente forman un Biunvirato inseparable. El Ejército de Chile, La Armada y la Fuerza Aérea ya están bajo su mando y sus carpetas tienen un lugar especial sobre la mesa de su despacho. De los entramados de la Salud Nacional se ocuparán otros. Ella habrá de ocuparse de garantizar la defensa del territorio nacional. El país no esta en guerra con sus vecinos. Ni con nadie. Pero no es un secreto que Perú, en tanto crece, moderniza su Ejército y que Bolivia sigue con la letanía de su derecho de salida al Océano Pacífico con absoluta soberanía bajo la batuta de un populista que continúa solidificando relaciones de todo tipo con regímenes muy poco ortodoxos. Ser Socialista no significa bajar la guardia. Cada contacto con los vecinos ha de ir convollado con un botón detonante debajo de la manga. El Himno chileno seguirá siendo cantado con las voces del honor patrio.
Entonces Michelle puede dedicarse a tiempo completo a tratar de resolver uno de sus objetivos sagrados más inaplazables. Lograr la conciliación entre lo militar y lo civil, dar un carpetazo de una vez y por todas a los desencuentros que no acaban de hacer mutis en una sociedad dividida desde el aciago Septiembre de 1973. Michelle no desea venganza de ganador pero sí quiere que se haga justicia legal y que haya reparaciones históricas. Para la época todo el mundo conoce que en cuestiones de perdón sin olvido ella es la primera voz del país. En 1997 vivía en la Comuna de La Florida, en una casa comprada con el importe de la venta de la casa de juventud - Vespucio con Apoquindo, Providencia - .Un año después se entera de que su viejo departamento está en venta y paga el doble con el fin de recuperarlo. Había un anciano "adorable" con el que siempre se cruzaba en el ascensor y que la saludaba deshecho en amabilidad. Ella respondía el saludo pero cuando miraba a la cara del señor le parecía que algo en ella le recordaba un rostro del pasado. Hasta que su cerebro pudo hilvanar la enmarañada madeja de sus ayeres. El hombre no era otro que Marcelo Morén Brito. Uno de los que la "interrogó" en Villa Grimaldi. Michelle diría después que no le "tenía rabia".Ello solo bastaría para hacerla protagonista de una campaña de perdón sin olvido con reparación. Gran parte del 2002 lo consagró a preparar un borrador pro reconciliación nacional. Pasé varias veces por la casa de juventud de Michelle cuando andaba por Santiago Oriente y siempre pensaba en el vejete del ascensor que con los años se había vuelto amable quizás porque ya los tiempos de interrogaciones no tenían primeras planas ocultas y porque La Villa vegetaba a la vera de La Cordillera con otro sentido democrático. No tengo información acerca de si el preguntador de Villa Grimaldi sabía quién era aquella mujer con la que coincidía en el ascensor. Pero puede ser. Ser preguntador es una rara profesión que permite que los rostros se queden gabados en las mentes sin que el paso de los años importe demasiado.
El año 2002 nos trajo una imagen inolvidable de Michelle. Ya yo sabía de sequías extremas en la capital de Chile y de apariciones de lluvias torrenciales cuando menos se esperaban, Recuerdo que las calles se inundaban - mucho más que las de Miami - y que los desempleados cogían sus transportes y se dedicaban a pasar a los necesitados de acera a acera sobre el diluvio imprevisto. Algunas personas con pega solo trataban de buscarse un "agregado de platita". Durante horas la ciudad era un caos y los medios se cebaban en la crítica despiadada y publicaban entrevistas con personas de otras épocas que aseguraban que era una verguenza que la única zona que nunca se inundaba era la vieja Santiago Centro porque se había construido "como correspondía" en un valle rodeado de montañas. El desastre macondiano comenzó por Huechuraba, una Comuna Pobre del Noreste del Gran Santiago. Llovía sin parar y solo algunos pocos valientes salían a las calles cuando no les quedaba otra alternativa enfundados en coberturas impermeables y paraguas desempolvados de sus estantes de invierno. Carabineros de Chile y soldados regulares hacían frente a la situación. Todos los programas de televisión dispararon sus ratings en una ciudad que vivía puertas adentro. Y un día nos sorpendió una mujer encaramada sobre un carro anfibio, con gorra y capote militar, recorriendo las calles inundadas y dando órdenes a los soldados como si estuviera dirigiendo una ofensiva contra las tropas de Evo Morales, llegadas de improviso a la capital para comenzar la reconquista del Pacífico desde los centros de poder nacional. Michelle se veía bonita y sexi sobre aquel armatoste castrense y la gente - excepto algunos conservadores y pájaros de mal aguero - aplaudió su protagonismo y se incrustó su imagen detrás de la frente para cuando hiciera falta sacarla a relucir y dar escarmientos sociopolíticos.Evidentemente fue un gran golpe de efecto pero nadie desconocía que Michelle había actuado por reflejos incondicionados ya que consideraba que su presencia era imprescindible si sus subalternos estaban tratando de paliar la desazón climática. Recuerdo que un amigo me llamó desde la Comuna de La Reina para decirme "esa tipa está loca, pero qué falta nos hacía una como ella en La Habana donde el diluvio es otro" y que le respondí "que no, que estaba bien cuerda, que me seguía gustando el mohín de su boca y que él sabía que en Cuba el único carro anfibio que había lo usaba Castro para pescar tiburones gata en la Corriente del Golfo".Fuentes semiautorizadas me dijeron meses después que Lagos le telefoneó para agradecer su acción pública y para decirle "chuta, Ministra, a usted no le hace falta nadie que la candidatee".
Si bien Augusto Pinochet no es asunto de su Ministerio Michelle no desconoce que el Dictador sigue en manos de médicos que tratan de evitar que la Justicia lo alcance mas que de subsanar achaques de edad. No obstante diagnostican demencia vascular subcortical. Qué cresta es eso, Ministra, le preguna Lagos. Se sigue haciendo el discapacitado mental. Lo siguen. Sí, señor.
Para el año 2003 Michelle Bachelet está lista para hacer realidad sus ideas Pro-reconciliación que descansan sobre su mesa de trabajo. Se ha ganado el respeto de sus subordinados y el pueblo la mira como a una persona a la que le duele la Patria y en la que se puede creer. De modo que los espectadores de televisión pudimos ver la visita que hicieron antiguos presos políticos al campo de concentración de Isla Dawson en el sur de Chile en el 30 aniversario del Golpe de Estado, la ceremonia en la Base Aérea de Quinteros en donde se rehabilitó el honor de Alberto Bachelet y se rindió homenaje a los procesados en el Consejo de Guerra de 1973, el famoso mea culpa que firmó el Comandante en Jefe del Ejército Juan Emilio Cheyre para asumir la responsabilidad del Ejército en los crímenes cometidos por la Dictadura de Pinochet, de donde salió el documento Ejército de Chile, fin de ua visión. Cheyre será recordado por varias cosas pero esta descarga póstuma que significa un "nunca jamás" ha de marcarlo para todos los tiempos. La cruzada bacheletiana incluyó la devolución moral para el General Carlos Pratts.
Deseo hacer un aparte en relación con Juan Emilio Cheyre. A mí me caia muy bien el Comandante en Jefe del Ejército. Era un tipo de tremenda preparación cultural y gran conocedor de sus responsabilidades castrenses. Hablaba con voz pausada como si quisiera medir bien cada palabra y no siempre miraba a la cara de su interlocutor. Recuerdo que decía que el Caso Pinochet no era de su incumbencia, que él no tenía nada que ver con el ex y que solo la Justicia tenía jurisdicción sobre el tema. Tenía rostro de hombre sufrido y de haber cambiado su vestimenta marcial posiblemente hubiera podido ser confundido con un santo flagelado en alguna covacha del Camino de Santiago. Apenas sonreía. Pero Cheyre no había sido la excepción a la regla chilena no escrita que dice que las personas deben contraer matrimonio de acuerdo a sus cercanías profesionales y económicas. Su señora era la hija de Carlos Forestier Haensgen - no olviden estos apellidos "chilenos", les he dicho -, un General Retirado que había sido Comandante en Jefe del Ejército entre 1977 y 1980 y Ministro de Defensa en 1981. O sea, un pinochetista de gran pedigree. Cheyre y su esposa habían tenido que soportar el escarnio de que el suegro estuviera siendo procesado por secuestro y homicidio calificado en relación con ocho detenidos en Pisagua, 1973. Y exactamente, como con Pinochet, sus médicos hacían todo lo posible por evitar a la Justicia aduciendo enfermedad. Cuando fallece en el año 2005 la Quinta Sala de la Corte de Apelaciones de Santiago pensaba juzgarlo de todas maneras.
Más allá de la senilidad diagnosticada a Pinochet que estaba evitando que la Justicia lo llevara al banquillo de los acusados un evento comunicacional habría de sacarlo del autoostracismo y la persona que lo consiguió fue nada mas y nada menos que su hija regalona Jackeline. Después sabríamos que la sonada entrevista que trasmitió íntegra la televisión chilena había sido gestionada por ella en Miami con la gerencias de un Canal "cubano" que le entregó la primicia a la cotizada periodista María Elvira Salazar. Lo curioso de la comparecencia del Dictador no está dada porque se tratara de su última entrevista pública sino porque lo vimos deslumbrantemente lúcido, sin arrepentirse de nada, desmintiendo motivos médicos por los que evitó el Juicio en el Proceso Caravana de la Muerte. El público chileno no era capaz de entender diagnósticos médicos y tretas de abogados defensores si el hombre se aparecía jactancioso y prepotente, sano y desafiante ante los medios de televisión de Miami. Qué era presentarse de esa manera ante los medios de difusión del mundo. Cuando los interesados le gritaron a Jaky que "la había cagado" al dejarlo ser entrevistado ella dijo que juraba no haberlo obligado a darla y mucho menos haber cobrado un solo dólar del Canal Miamense. "El sólo quería defenderse antes de morir", acotó. El caso es que si bien Jaky había "cagado" a quienes estaban sorteando a la Justicia, el padre la había "cagado" a ella, a su niña mimada, que solo deseaba dijera unas palabras razonables para un auditorio que se debatía entre la admiración y el odio más retrógrado. Yo sabía quien era mi compatriota María Elvira pero nunca la había visto. Luego la seguiría mirando aquí en Miami, haciendo lo mismo, siempre lastrada su capacidad inquisitiva por los malditos y excesivos comerciales de la televisión de la ciudad. La famosa entrevista ayudaría para que perdiera su senaturía vitalicia y para que se preparara el Proceso en donde sería juzgado a raíz de la Operacion Cóndor.
Cada dos años Ricardo Lagos tiene una sorpresa profesional para Michelle Bachelet. Su popularidad es tal en el año 2004 que el Presidente desea comenzar a sacarla de los cubículos del Ministerio de Defensa para que todo Chile conozca de verdad a esta mujer excepcional a la que creen conocer de pies a cabeza. Cuando Lagos le dice que piensa exonerarla de su cargo ella percibe por donde viene - y para donde va - el Hombre del Dedo Acusador. Deseo que participes en las elecciones municipales a tiempo completo, le dice, casi con estilo de orden. Me siento bien haciendo lo que me corresponde. Lo sé, pero te quiero ahí, no se puede desoír al pueblo, querida. Ricardo, no deseo otra cosa ahora, de verdad. Te repito que lo sé, por eso harás "lo que deseas", ayudarme en las Municipales. Es cierto que también liberarás a Soledad. Sí, el mismo día, ambas me serán imprescindibles. Cuando Michel asume que su tiempo en el Ministerio de Defensa ha concluido está convencida de que detrás de las elecciones municipales Ricardo Lagos le tendrá la última sorpresa pero sabe, además, que tendrá que competir con la Ministra de Exteriores Soledad Alvear, la primera mujer Canciller de Chile.
La Ministra de Exteriores de Chile tiene tanto expediente como Michelle Bachelet. Posiblemente más. Solo que sus exposiciones públicas están limitadas a conceder entrevistas y a explicar soluciones de entuertos o misiones internacionales en las que participe Chile. Soledad es una militante de la Democracia Cristiana nacida en 1950 que ha sido mandamás del Sernac bajo el Gobierno de Aylwin, de Justicia con Frei, de Campaña - segunda vuelta - con Lagos y que ha logrado una histórica Reforma Procesal Penal sacando al Sistema de su estancamiento desde el siglo XIX, amarrar Tratados de Libre Comercio con Estados Unidos, la Unión Europea y Korea del Sur, meter a Chile en la Membresía No Permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, decir No a la guerra en Irak y comandar la Misión Chilena de Paz en Haití, un evento de gran envergadura puesto que se trata del mayor contingente militar civil en una operación de paz. Recuerdo la enorme cobertura que se dio al Contingente Chileno en Haití, una misión encabezada por el diplomático Mariano Fernández con base en Cabo Haitiano, junto al personal del Colombia y Ecuador. Recuerdo, además como se admitió, sin cortapisas, que la misión chilena de paz llegaba al empobrecido país caribeño con compromisos auténticos pero que también buscaba afincar la imagen internacional del país, la inserción en el contexto mundial así como que pretendía cimentar intereses geopolíticos. Por demás, Chile siempre había sido un gran participante en dichos contingentes pacíficos, tres de los cuales - Bosnia Hersegovina, Timor Oriental e Irak - Kuwuait - habían concluido durante el Gobierno de Lagos, y Kosovo en 1999.
El Oficialismo barrió en las elecciones municipales con la ayuda de las dos mujeres del Gabinete de Lagos. Es cierto que vencí a Joaquín Lavín en el 1999 pero el actual Alcalde de Santiago tiene cuatro años más de experiencia y parece viene con todas sus fuerzas para tratar de vencernos en el 2005. O sea, que no nos vas a devolver nuestras Carteras. Claro, les devuelvo sus "carteras" de colgarse al hombro porque la de Defensa la mantiene Jaime Ravinet y la de Exteriores Ignacio Walker. Y. Preparen sus candidaturas porque una de ustedes tiene que ser la próxima presidenta de Chile.
La Corte de Apelaciones de Santiago revoca el sobreseimiento por demencia en el Caso Operación Cóndor contra Augusto Pinochet. La Corte Suprema de Chile lo avala. Sin embargo la Causa no prospera y es cerrada definitivamente en el año 2005.
Los cuatro partidos de La Concertación acuerdan realizar primarias en el año electoral del 2005. Para entonces Michelle ha sido nombrada precandidata por el Partido Socialista que acaba de celebrar su XXVII Congreso. Al PS se unen el PPD y el PRSD. Las encuestas siguen diciendo que la ex Ministra de Defensa no tendrá rival en las primarias. Entre tanto Soledad Alvear ha vencido fácilmente a Adolfo Zaldívar en las Primarias de la DC. La mesa está servida para ver un hermoso debate político entre las dos mujeres más mediáticas y poderosas de Chile en busca de la candidatura concertacionista que las lleve a competir con el eterno Joaquín Lavín por la butaca de La Moneda. Pero la historia es imprevisible.
El empresario Sebastián Piñera - el hombre que se había bajado de la Campaña contra Ricardo Lagos en 1999 en favor de su amigo Lavín - propina un golpe bajo a la UDI y por ende a todo el Complejo Oposicional. Escudado en su slogan "no me vinculen con Pinochet, estoy alejado de eso" anuncia que será contrincante por RN. Sorprendido, Joaquín Lavín le da la bienvenida y le dice que si bien sabe que la unión hace la fuerza no se habrá de bajar de la Campaña porque la tiene bien consolidada y espera ganar esta vez sea quien sea el oponente. Sin embargo, la Concertación, que conoce muy bien a este adversario - pinochetista despinochetizado desde los tiempos del Referendo - recula y hace un enroque. Porque existe una gran diferencia entre un hombre eterno alcalde que jamás se desmarca de la impronta del General y un personaje mediático, riquísimo por demás, que presenta a su familia como a una familia tradicional chilena, desvinculado de los años negros. De modo que deciden andar rápido. Se le puede ganar a Lavín. Pero dos oponentes se llevarían muchos votos en caso de que Joaquín no se bajara. El slogan de Sebastián puede hacer la diferencia. Como las encuestas siguen apostando por Michelle, Soledad da un paso al lado, llama a cerrar filas y así evita las primarias desgastantes. La Concertación tiene a su candidata presidencial. Michelle siempre habrá de expresar que no lo quería, por lo menos en ese momento, pero que no podía ir en contra de la marea popular. La Oposición estaba convencida de poder derrotar a Soledad. Pero contra la hija de Alberto la pelea es otra cosa. Porque Soledad le habla a los misioneros de paz en Haití desde tarimas seguras o desde los teléfonos de la Cancillería mientras Michelle se raspa las rodillas y se moja los mechones oxigenados que se le salen por debajo del casco sobre los fierros del carro anfibio en tanto los santiaguinos se ahogan en el centro de las furias de la naturaleza.No puedo olvidar la cara descompuesta de Soledad el día en que anunció su retiro en favor de Michelle. Ni la de Michelle, agradeciendo "gesto tan patriótico" de su contrincante concertacionista. Muchos estudiosos de la Historia de Chile han dicho que si alguna vez hubo amistad verdadera entre ambas mujeres ese día se fracturó en mil pedazos para toda la vida. No lo creo: porque no hay que exagerar. Y yo, más que un estudioso de la historia de un país en donde viví diez años, soy solo un curioso al que le encanta el mohín de la boca de Michelle.
La Corte de Apelaciones de Santiago desafora a Augusto Pinochet para ver su responsabilidad en la Operación Colombo. La OC es un "agregado" de la Operación Cóndor. La Corte Suprema de Chile lo confirma. La OC es también conocida como El Caso 119 de 1975, una trampa que buscaba encubrir la desaparición de 119 opositores por parte de La Dina - casi todos del MIR - tratando de que se pensara que habían muerto durante purgas internas o enfrentados a fuerzas de seguridad del exterior. Recuerdo que el caso lo llevó el Ministro de la CAS, Víctor Montiglio. Durante el proceso cae Augusto Pinochet hijo. Se le concede libertad provisional bajo fianza.
Antes de dar su declaración antológica en donde acepta el reto de enfrentar a la Derecha en las elecciones de fin de año, Michelle se retrajo a los tiempos en que fue contestaria, librepensadora, rompeesquemas y sobre todo "casi una hippie". Quería que sus compatriotas supieran, mucho mejor que antes, que en verdad había madurado pero también deseaba que no olvidaran que seguía siendo la misma mujer cuyo corazón latía como si no hubieran pasado más de cincuenta años.
Soy una humanista laica, concentro todos los pecados capitales de Chile, a saber: mujer, separada, socialista, agnóstica. Vótenme los transgresores y rompamos clichés nacionales: machismo, clericalismo, conservadurismo.
Declaración demasiado erótica en una nación que apenas estaba saliendo de la larga noche de las cohabitaciones de rutina. Lavín y Piñera sabían de sobra que esa declaración les robaría votos suficientes como para tener que esperar una tercera oportunidad sobre la tierra. Pero no podían echarse atrás.
El pololo del consultorio público se tocó el sitio en donde estuvo la muela que le dolía cuando la Candidata lo llevó a la Sala del Desespero y le deseó suerte. Jayme López, desde el lugar en donde estuviera, se persignó porque ahora estaba seguro de que alguien habría de reivindicar su memoria. Jorge Dávalos no la llamó esta vez porque no tenía ningún buen jazz que recomendarle. Aníbal Henríquez no se enteró de la noticia porque estaba trabajando en una tesis neurológica y seguía enamorado de la sustituta. Del croata casi nadie sabía nada. Marcelo Bielsa todavía era solo un buen técnico de fútbol que trabajaba detrás de La Cordillera. Sus hijos no hicieron comentarios porque estaban acostumbrados a tener una buena madre teórica que apenas se detenía en la casa para darles el beso de ocasión. Ricardo Lagos le dijo "no me engrupas, galla, ya tienes lo que querías y ni el propio Bernardo podría ganarte estas elecciones históricas".
No me conviertas en Primera Dama Anexa, dijo Angela Jeria.
Por qué no, dijo Michelle.
Sin embargo solo transcurrían tiempos preelectorales. Caramba, el poder de las encuestas.
Wechester, Miami, USA.
Luis Eme Glez.
Febreo 9 del 2014.
Desde el instante en que Michelle Bachelet acepta hacerse cargo del Ministerio de Defensa de Chile sabe que es la segunda persona más poderosa del país y que solo en caso de guerra el Presidente asumirá el Comando. Asumir el Comando parece ser una frase socorrida porque para caso de guerra el Ministro de Defensa y el Presidente forman un Biunvirato inseparable. El Ejército de Chile, La Armada y la Fuerza Aérea ya están bajo su mando y sus carpetas tienen un lugar especial sobre la mesa de su despacho. De los entramados de la Salud Nacional se ocuparán otros. Ella habrá de ocuparse de garantizar la defensa del territorio nacional. El país no esta en guerra con sus vecinos. Ni con nadie. Pero no es un secreto que Perú, en tanto crece, moderniza su Ejército y que Bolivia sigue con la letanía de su derecho de salida al Océano Pacífico con absoluta soberanía bajo la batuta de un populista que continúa solidificando relaciones de todo tipo con regímenes muy poco ortodoxos. Ser Socialista no significa bajar la guardia. Cada contacto con los vecinos ha de ir convollado con un botón detonante debajo de la manga. El Himno chileno seguirá siendo cantado con las voces del honor patrio.
Entonces Michelle puede dedicarse a tiempo completo a tratar de resolver uno de sus objetivos sagrados más inaplazables. Lograr la conciliación entre lo militar y lo civil, dar un carpetazo de una vez y por todas a los desencuentros que no acaban de hacer mutis en una sociedad dividida desde el aciago Septiembre de 1973. Michelle no desea venganza de ganador pero sí quiere que se haga justicia legal y que haya reparaciones históricas. Para la época todo el mundo conoce que en cuestiones de perdón sin olvido ella es la primera voz del país. En 1997 vivía en la Comuna de La Florida, en una casa comprada con el importe de la venta de la casa de juventud - Vespucio con Apoquindo, Providencia - .Un año después se entera de que su viejo departamento está en venta y paga el doble con el fin de recuperarlo. Había un anciano "adorable" con el que siempre se cruzaba en el ascensor y que la saludaba deshecho en amabilidad. Ella respondía el saludo pero cuando miraba a la cara del señor le parecía que algo en ella le recordaba un rostro del pasado. Hasta que su cerebro pudo hilvanar la enmarañada madeja de sus ayeres. El hombre no era otro que Marcelo Morén Brito. Uno de los que la "interrogó" en Villa Grimaldi. Michelle diría después que no le "tenía rabia".Ello solo bastaría para hacerla protagonista de una campaña de perdón sin olvido con reparación. Gran parte del 2002 lo consagró a preparar un borrador pro reconciliación nacional. Pasé varias veces por la casa de juventud de Michelle cuando andaba por Santiago Oriente y siempre pensaba en el vejete del ascensor que con los años se había vuelto amable quizás porque ya los tiempos de interrogaciones no tenían primeras planas ocultas y porque La Villa vegetaba a la vera de La Cordillera con otro sentido democrático. No tengo información acerca de si el preguntador de Villa Grimaldi sabía quién era aquella mujer con la que coincidía en el ascensor. Pero puede ser. Ser preguntador es una rara profesión que permite que los rostros se queden gabados en las mentes sin que el paso de los años importe demasiado.
El año 2002 nos trajo una imagen inolvidable de Michelle. Ya yo sabía de sequías extremas en la capital de Chile y de apariciones de lluvias torrenciales cuando menos se esperaban, Recuerdo que las calles se inundaban - mucho más que las de Miami - y que los desempleados cogían sus transportes y se dedicaban a pasar a los necesitados de acera a acera sobre el diluvio imprevisto. Algunas personas con pega solo trataban de buscarse un "agregado de platita". Durante horas la ciudad era un caos y los medios se cebaban en la crítica despiadada y publicaban entrevistas con personas de otras épocas que aseguraban que era una verguenza que la única zona que nunca se inundaba era la vieja Santiago Centro porque se había construido "como correspondía" en un valle rodeado de montañas. El desastre macondiano comenzó por Huechuraba, una Comuna Pobre del Noreste del Gran Santiago. Llovía sin parar y solo algunos pocos valientes salían a las calles cuando no les quedaba otra alternativa enfundados en coberturas impermeables y paraguas desempolvados de sus estantes de invierno. Carabineros de Chile y soldados regulares hacían frente a la situación. Todos los programas de televisión dispararon sus ratings en una ciudad que vivía puertas adentro. Y un día nos sorpendió una mujer encaramada sobre un carro anfibio, con gorra y capote militar, recorriendo las calles inundadas y dando órdenes a los soldados como si estuviera dirigiendo una ofensiva contra las tropas de Evo Morales, llegadas de improviso a la capital para comenzar la reconquista del Pacífico desde los centros de poder nacional. Michelle se veía bonita y sexi sobre aquel armatoste castrense y la gente - excepto algunos conservadores y pájaros de mal aguero - aplaudió su protagonismo y se incrustó su imagen detrás de la frente para cuando hiciera falta sacarla a relucir y dar escarmientos sociopolíticos.Evidentemente fue un gran golpe de efecto pero nadie desconocía que Michelle había actuado por reflejos incondicionados ya que consideraba que su presencia era imprescindible si sus subalternos estaban tratando de paliar la desazón climática. Recuerdo que un amigo me llamó desde la Comuna de La Reina para decirme "esa tipa está loca, pero qué falta nos hacía una como ella en La Habana donde el diluvio es otro" y que le respondí "que no, que estaba bien cuerda, que me seguía gustando el mohín de su boca y que él sabía que en Cuba el único carro anfibio que había lo usaba Castro para pescar tiburones gata en la Corriente del Golfo".Fuentes semiautorizadas me dijeron meses después que Lagos le telefoneó para agradecer su acción pública y para decirle "chuta, Ministra, a usted no le hace falta nadie que la candidatee".
Si bien Augusto Pinochet no es asunto de su Ministerio Michelle no desconoce que el Dictador sigue en manos de médicos que tratan de evitar que la Justicia lo alcance mas que de subsanar achaques de edad. No obstante diagnostican demencia vascular subcortical. Qué cresta es eso, Ministra, le preguna Lagos. Se sigue haciendo el discapacitado mental. Lo siguen. Sí, señor.
Para el año 2003 Michelle Bachelet está lista para hacer realidad sus ideas Pro-reconciliación que descansan sobre su mesa de trabajo. Se ha ganado el respeto de sus subordinados y el pueblo la mira como a una persona a la que le duele la Patria y en la que se puede creer. De modo que los espectadores de televisión pudimos ver la visita que hicieron antiguos presos políticos al campo de concentración de Isla Dawson en el sur de Chile en el 30 aniversario del Golpe de Estado, la ceremonia en la Base Aérea de Quinteros en donde se rehabilitó el honor de Alberto Bachelet y se rindió homenaje a los procesados en el Consejo de Guerra de 1973, el famoso mea culpa que firmó el Comandante en Jefe del Ejército Juan Emilio Cheyre para asumir la responsabilidad del Ejército en los crímenes cometidos por la Dictadura de Pinochet, de donde salió el documento Ejército de Chile, fin de ua visión. Cheyre será recordado por varias cosas pero esta descarga póstuma que significa un "nunca jamás" ha de marcarlo para todos los tiempos. La cruzada bacheletiana incluyó la devolución moral para el General Carlos Pratts.
Deseo hacer un aparte en relación con Juan Emilio Cheyre. A mí me caia muy bien el Comandante en Jefe del Ejército. Era un tipo de tremenda preparación cultural y gran conocedor de sus responsabilidades castrenses. Hablaba con voz pausada como si quisiera medir bien cada palabra y no siempre miraba a la cara de su interlocutor. Recuerdo que decía que el Caso Pinochet no era de su incumbencia, que él no tenía nada que ver con el ex y que solo la Justicia tenía jurisdicción sobre el tema. Tenía rostro de hombre sufrido y de haber cambiado su vestimenta marcial posiblemente hubiera podido ser confundido con un santo flagelado en alguna covacha del Camino de Santiago. Apenas sonreía. Pero Cheyre no había sido la excepción a la regla chilena no escrita que dice que las personas deben contraer matrimonio de acuerdo a sus cercanías profesionales y económicas. Su señora era la hija de Carlos Forestier Haensgen - no olviden estos apellidos "chilenos", les he dicho -, un General Retirado que había sido Comandante en Jefe del Ejército entre 1977 y 1980 y Ministro de Defensa en 1981. O sea, un pinochetista de gran pedigree. Cheyre y su esposa habían tenido que soportar el escarnio de que el suegro estuviera siendo procesado por secuestro y homicidio calificado en relación con ocho detenidos en Pisagua, 1973. Y exactamente, como con Pinochet, sus médicos hacían todo lo posible por evitar a la Justicia aduciendo enfermedad. Cuando fallece en el año 2005 la Quinta Sala de la Corte de Apelaciones de Santiago pensaba juzgarlo de todas maneras.
Más allá de la senilidad diagnosticada a Pinochet que estaba evitando que la Justicia lo llevara al banquillo de los acusados un evento comunicacional habría de sacarlo del autoostracismo y la persona que lo consiguió fue nada mas y nada menos que su hija regalona Jackeline. Después sabríamos que la sonada entrevista que trasmitió íntegra la televisión chilena había sido gestionada por ella en Miami con la gerencias de un Canal "cubano" que le entregó la primicia a la cotizada periodista María Elvira Salazar. Lo curioso de la comparecencia del Dictador no está dada porque se tratara de su última entrevista pública sino porque lo vimos deslumbrantemente lúcido, sin arrepentirse de nada, desmintiendo motivos médicos por los que evitó el Juicio en el Proceso Caravana de la Muerte. El público chileno no era capaz de entender diagnósticos médicos y tretas de abogados defensores si el hombre se aparecía jactancioso y prepotente, sano y desafiante ante los medios de televisión de Miami. Qué era presentarse de esa manera ante los medios de difusión del mundo. Cuando los interesados le gritaron a Jaky que "la había cagado" al dejarlo ser entrevistado ella dijo que juraba no haberlo obligado a darla y mucho menos haber cobrado un solo dólar del Canal Miamense. "El sólo quería defenderse antes de morir", acotó. El caso es que si bien Jaky había "cagado" a quienes estaban sorteando a la Justicia, el padre la había "cagado" a ella, a su niña mimada, que solo deseaba dijera unas palabras razonables para un auditorio que se debatía entre la admiración y el odio más retrógrado. Yo sabía quien era mi compatriota María Elvira pero nunca la había visto. Luego la seguiría mirando aquí en Miami, haciendo lo mismo, siempre lastrada su capacidad inquisitiva por los malditos y excesivos comerciales de la televisión de la ciudad. La famosa entrevista ayudaría para que perdiera su senaturía vitalicia y para que se preparara el Proceso en donde sería juzgado a raíz de la Operacion Cóndor.
Cada dos años Ricardo Lagos tiene una sorpresa profesional para Michelle Bachelet. Su popularidad es tal en el año 2004 que el Presidente desea comenzar a sacarla de los cubículos del Ministerio de Defensa para que todo Chile conozca de verdad a esta mujer excepcional a la que creen conocer de pies a cabeza. Cuando Lagos le dice que piensa exonerarla de su cargo ella percibe por donde viene - y para donde va - el Hombre del Dedo Acusador. Deseo que participes en las elecciones municipales a tiempo completo, le dice, casi con estilo de orden. Me siento bien haciendo lo que me corresponde. Lo sé, pero te quiero ahí, no se puede desoír al pueblo, querida. Ricardo, no deseo otra cosa ahora, de verdad. Te repito que lo sé, por eso harás "lo que deseas", ayudarme en las Municipales. Es cierto que también liberarás a Soledad. Sí, el mismo día, ambas me serán imprescindibles. Cuando Michel asume que su tiempo en el Ministerio de Defensa ha concluido está convencida de que detrás de las elecciones municipales Ricardo Lagos le tendrá la última sorpresa pero sabe, además, que tendrá que competir con la Ministra de Exteriores Soledad Alvear, la primera mujer Canciller de Chile.
La Ministra de Exteriores de Chile tiene tanto expediente como Michelle Bachelet. Posiblemente más. Solo que sus exposiciones públicas están limitadas a conceder entrevistas y a explicar soluciones de entuertos o misiones internacionales en las que participe Chile. Soledad es una militante de la Democracia Cristiana nacida en 1950 que ha sido mandamás del Sernac bajo el Gobierno de Aylwin, de Justicia con Frei, de Campaña - segunda vuelta - con Lagos y que ha logrado una histórica Reforma Procesal Penal sacando al Sistema de su estancamiento desde el siglo XIX, amarrar Tratados de Libre Comercio con Estados Unidos, la Unión Europea y Korea del Sur, meter a Chile en la Membresía No Permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, decir No a la guerra en Irak y comandar la Misión Chilena de Paz en Haití, un evento de gran envergadura puesto que se trata del mayor contingente militar civil en una operación de paz. Recuerdo la enorme cobertura que se dio al Contingente Chileno en Haití, una misión encabezada por el diplomático Mariano Fernández con base en Cabo Haitiano, junto al personal del Colombia y Ecuador. Recuerdo, además como se admitió, sin cortapisas, que la misión chilena de paz llegaba al empobrecido país caribeño con compromisos auténticos pero que también buscaba afincar la imagen internacional del país, la inserción en el contexto mundial así como que pretendía cimentar intereses geopolíticos. Por demás, Chile siempre había sido un gran participante en dichos contingentes pacíficos, tres de los cuales - Bosnia Hersegovina, Timor Oriental e Irak - Kuwuait - habían concluido durante el Gobierno de Lagos, y Kosovo en 1999.
El Oficialismo barrió en las elecciones municipales con la ayuda de las dos mujeres del Gabinete de Lagos. Es cierto que vencí a Joaquín Lavín en el 1999 pero el actual Alcalde de Santiago tiene cuatro años más de experiencia y parece viene con todas sus fuerzas para tratar de vencernos en el 2005. O sea, que no nos vas a devolver nuestras Carteras. Claro, les devuelvo sus "carteras" de colgarse al hombro porque la de Defensa la mantiene Jaime Ravinet y la de Exteriores Ignacio Walker. Y. Preparen sus candidaturas porque una de ustedes tiene que ser la próxima presidenta de Chile.
La Corte de Apelaciones de Santiago revoca el sobreseimiento por demencia en el Caso Operación Cóndor contra Augusto Pinochet. La Corte Suprema de Chile lo avala. Sin embargo la Causa no prospera y es cerrada definitivamente en el año 2005.
Los cuatro partidos de La Concertación acuerdan realizar primarias en el año electoral del 2005. Para entonces Michelle ha sido nombrada precandidata por el Partido Socialista que acaba de celebrar su XXVII Congreso. Al PS se unen el PPD y el PRSD. Las encuestas siguen diciendo que la ex Ministra de Defensa no tendrá rival en las primarias. Entre tanto Soledad Alvear ha vencido fácilmente a Adolfo Zaldívar en las Primarias de la DC. La mesa está servida para ver un hermoso debate político entre las dos mujeres más mediáticas y poderosas de Chile en busca de la candidatura concertacionista que las lleve a competir con el eterno Joaquín Lavín por la butaca de La Moneda. Pero la historia es imprevisible.
El empresario Sebastián Piñera - el hombre que se había bajado de la Campaña contra Ricardo Lagos en 1999 en favor de su amigo Lavín - propina un golpe bajo a la UDI y por ende a todo el Complejo Oposicional. Escudado en su slogan "no me vinculen con Pinochet, estoy alejado de eso" anuncia que será contrincante por RN. Sorprendido, Joaquín Lavín le da la bienvenida y le dice que si bien sabe que la unión hace la fuerza no se habrá de bajar de la Campaña porque la tiene bien consolidada y espera ganar esta vez sea quien sea el oponente. Sin embargo, la Concertación, que conoce muy bien a este adversario - pinochetista despinochetizado desde los tiempos del Referendo - recula y hace un enroque. Porque existe una gran diferencia entre un hombre eterno alcalde que jamás se desmarca de la impronta del General y un personaje mediático, riquísimo por demás, que presenta a su familia como a una familia tradicional chilena, desvinculado de los años negros. De modo que deciden andar rápido. Se le puede ganar a Lavín. Pero dos oponentes se llevarían muchos votos en caso de que Joaquín no se bajara. El slogan de Sebastián puede hacer la diferencia. Como las encuestas siguen apostando por Michelle, Soledad da un paso al lado, llama a cerrar filas y así evita las primarias desgastantes. La Concertación tiene a su candidata presidencial. Michelle siempre habrá de expresar que no lo quería, por lo menos en ese momento, pero que no podía ir en contra de la marea popular. La Oposición estaba convencida de poder derrotar a Soledad. Pero contra la hija de Alberto la pelea es otra cosa. Porque Soledad le habla a los misioneros de paz en Haití desde tarimas seguras o desde los teléfonos de la Cancillería mientras Michelle se raspa las rodillas y se moja los mechones oxigenados que se le salen por debajo del casco sobre los fierros del carro anfibio en tanto los santiaguinos se ahogan en el centro de las furias de la naturaleza.No puedo olvidar la cara descompuesta de Soledad el día en que anunció su retiro en favor de Michelle. Ni la de Michelle, agradeciendo "gesto tan patriótico" de su contrincante concertacionista. Muchos estudiosos de la Historia de Chile han dicho que si alguna vez hubo amistad verdadera entre ambas mujeres ese día se fracturó en mil pedazos para toda la vida. No lo creo: porque no hay que exagerar. Y yo, más que un estudioso de la historia de un país en donde viví diez años, soy solo un curioso al que le encanta el mohín de la boca de Michelle.
La Corte de Apelaciones de Santiago desafora a Augusto Pinochet para ver su responsabilidad en la Operación Colombo. La OC es un "agregado" de la Operación Cóndor. La Corte Suprema de Chile lo confirma. La OC es también conocida como El Caso 119 de 1975, una trampa que buscaba encubrir la desaparición de 119 opositores por parte de La Dina - casi todos del MIR - tratando de que se pensara que habían muerto durante purgas internas o enfrentados a fuerzas de seguridad del exterior. Recuerdo que el caso lo llevó el Ministro de la CAS, Víctor Montiglio. Durante el proceso cae Augusto Pinochet hijo. Se le concede libertad provisional bajo fianza.
Antes de dar su declaración antológica en donde acepta el reto de enfrentar a la Derecha en las elecciones de fin de año, Michelle se retrajo a los tiempos en que fue contestaria, librepensadora, rompeesquemas y sobre todo "casi una hippie". Quería que sus compatriotas supieran, mucho mejor que antes, que en verdad había madurado pero también deseaba que no olvidaran que seguía siendo la misma mujer cuyo corazón latía como si no hubieran pasado más de cincuenta años.
Soy una humanista laica, concentro todos los pecados capitales de Chile, a saber: mujer, separada, socialista, agnóstica. Vótenme los transgresores y rompamos clichés nacionales: machismo, clericalismo, conservadurismo.
Declaración demasiado erótica en una nación que apenas estaba saliendo de la larga noche de las cohabitaciones de rutina. Lavín y Piñera sabían de sobra que esa declaración les robaría votos suficientes como para tener que esperar una tercera oportunidad sobre la tierra. Pero no podían echarse atrás.
El pololo del consultorio público se tocó el sitio en donde estuvo la muela que le dolía cuando la Candidata lo llevó a la Sala del Desespero y le deseó suerte. Jayme López, desde el lugar en donde estuviera, se persignó porque ahora estaba seguro de que alguien habría de reivindicar su memoria. Jorge Dávalos no la llamó esta vez porque no tenía ningún buen jazz que recomendarle. Aníbal Henríquez no se enteró de la noticia porque estaba trabajando en una tesis neurológica y seguía enamorado de la sustituta. Del croata casi nadie sabía nada. Marcelo Bielsa todavía era solo un buen técnico de fútbol que trabajaba detrás de La Cordillera. Sus hijos no hicieron comentarios porque estaban acostumbrados a tener una buena madre teórica que apenas se detenía en la casa para darles el beso de ocasión. Ricardo Lagos le dijo "no me engrupas, galla, ya tienes lo que querías y ni el propio Bernardo podría ganarte estas elecciones históricas".
No me conviertas en Primera Dama Anexa, dijo Angela Jeria.
Por qué no, dijo Michelle.
Sin embargo solo transcurrían tiempos preelectorales. Caramba, el poder de las encuestas.
Wechester, Miami, USA.
Luis Eme Glez.
Febreo 9 del 2014.
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