Sunday, September 22, 2013

EVOCACION.-

Para Carmita, claro.


Si logras recordar una fecha motivada
y desplazas rones y cervezas
y bocaditos y pasta indefinida
y solo te incluyes en un suculento cerdo asado.
Si haces eso y miras su piel repleta de ronchitas
sólidamente frágil
                            brillosa al filo de cuartearse.
Si logras ver al puerco a punto de comerse
estarás viendo mis brazos anteriores
mis axilas
todo mi lado izquierdo
después de plantonear una jornada al centro de la zafra
cualquiera de los días del oprobio. (1).

1983.
Plateros, Cuba.

(1).


Durante el año en que yo suponía estaba cumpliendo el "castigo" impuesto por las autoridades de Cultura decidí participar en la Zafra Azucarera. Yo había cortado caña en algunos períodos de la Escuela al Campo  y durante el Servicio Militar e incluso la finca de mi padre estaba sembrada de caña en un gran por ciento de su área. Para la época ya no se alzaba la caña a mano y solo en extensiones limitadas se cortaba con mochas o machetes. Las "Combinadas" estaban haciendo casi todo el trabajo de los cortadores. Como vivía en una zona de pequeños agricultores pues tenía que cortar a mano. Las "Alzadoras" se encargaban de depositar los bultos de cañas en los camiones. El hecho de cortar caña para Alzadoras en verdad humanizó un trabajo considerado "de esclavos" desde que la industria azucarera hizo famosa a la feracidad de las tierras cubanas. La introducción de las Alzadoras cambió el sistema de apilar las cañas. En los tiempos del machete las cañas se lanzaban para un sitio detrás del cortador  y después se apilaban en círculos, organizadas. Parecían cráteres de volcanes extinguidos. Para la Alzadora, con sus garfios hidraúlicos, había que depositarlas entre los surcos, alineadas, como si fieran troncos. Eso daba la posibilidad de coger una cantidad mayor debajo del brazo, cortar por el tronco y el cogollo y depositarlas en la pila. A veces era capaz de cortar todo el plantón y llevarlo  directo a la pila y por eso cortar con ese estilo se llama "plantonear". Siempre he sido hiperquinético. De modo que cortaba muy  rápido y generalmente comandaba a la Brigada de cortadores. Ello equivalía a descansar menos y tratar de coger toda la caña que cupiera en el alero de mi axila izquierda. Someter mi lateral a tanto trabajo y a tanto roce durante por lo menos ocho horas me lo ponía del color y de la manera en que está descrito en el texto.


Wechester, Miami, USA.
Luis Eme Glez.
Septiembre 22 del 2013.

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