MADRIGAL.-
Dijeron junto a mi
que ya lo conocías
que eras una perdida enmascarada.
Que en tus noches inmensas
salías a la Luna
y ensanchabas tus piernas
cuando brazos de fuego
acariciaban tus espaldas.
Que ibas de farmacia en farmacia
apenada por cosas
que la gente desconocía.
Después dijeron junto a mi
que era una broma. Y te perdí.
Porque no me gusta hacer papeles de hombre.
Los hombres de verdad no
los
hacen.
Disculpa.
1982.
Plateros, Cuba.
Luis Eme Glez.
No comments:
Post a Comment