Monday, May 28, 2012

MEMORIAL DAY: RESURRECCION DE MAYO.-

El 5 de Mayo de 1868, el General John Logan, Comandante del Gran Ejército de la República, decidió sacralizar un hecho conmovedor. Sabía que las mujeres de los soldados caídos en la Parte Confederada ponían flores en sus tumbas. Para él las flores eran entes multipropósito. El 30 de ese propio mes se conmemoraría, por vez primera, el Día de los caídos en combate. Arlington se repletaría de flores y los visitantes no pudieron distinguir, entre tanto color para el recuerdo, a qué Bando pertenecían los honrados. Fue como si Baudelaire hubiera reescrito su obra monumental, nombrándola Las flores del bien. Posiblemente Logan vislumbraría, entre las rendijas gloriosas del presente, el porvenir que esperaba a su país en el gran concierto de las guerras y su secuela de muertes inevitables. La profusión floral hizo que le efemérides abriera para la historia con el nombre de Día de la decoración.
Lyndon B. Jhonson, desde su Poltrona Sustituta en la Casa Blanca, oficializaría la efemérides en 1966. Eligió Waterloo, Nueva York, para hacerlo. Desconozco si el sitio tenga relación con la debacle de Napoleón Bonaparte y sea, de por sí, también un homenaje a los soldados franceses caídos en la famosa batalla. O por qué no, un guiño agradecido al Marqués de Lafayette. Lyndon, por demás, fue un presidente extraño.
Sin embargo cuando las estadísticas dijeron que eran unos cien mil los norteamericanos caídos durante la Primera Guerra Mundial, en Washington pensaron que el hecho rebasaba la sin par disposición decorativa en las tumbas sagradas. Sus hombres y mujeres muertos en combate habían traspasado las fronteras patrias en pos de la libertad pensada en Filadelfia. Ciudadanos rectos que respondían "si" a la pregunta "sabe usted y sabe su familia que pueden caer en combate". La efemérides tomó, desde entonces, un significado mas reflexivo. La "reflexión" se mutaría "especial" para 1945. Ese año, los halcones de Washington acudieron, otra vez, a las malditas estadísticas. Entre la respuesta al Japón Imperial, que había atacado Pearl Harbor por sorpresa, y la guerra librada contra el Eje Roma - Berlín en los campos de batalla europeos después del Día D., los muertos norteamericanos sobrepasaban los quinientos mil. El Día de los caídos urgía de la grandilocuencia sobrepasadora de fronteras. El mundo - los perdedores y los victoriosos - habrían de conocer cómo homenajeaban y cómo recordaban a sus muertos en Norteamérica. Estados Unidos recogió sus redes tras del fin de la Segunda Guerra. Había más flores, por supuesto. Pero ello equivalía a desplazar a sus tropas por todo el mundo porque no se podían dar el lujo, jamás, de permitir que algunos desalmados trataran de coartar la libertad rubricada por los Padres Constructores. Tuvieron que agrandar Arlington, multiplicar los plantíos florales, importar entes decorativos, fabricar más banderas conmemorativas y más ataúdes redentores. La libertad tiene un precio demasiado alto.
Anoche el Canal de Televisión Pública Americana, TBS, trasmitió el Concierto Monumental por el Memorial Day. Desde un escenario portentoso en los jardines frontales del Capitolio. En el  Canal 432, ESPN daba béisbol. Bravos de Atlanta contra Nacionales de Washington. Simultaneé ambos eventos. Como los Nacionales ganaron el partido me alegré mucho. Porque anoche habría un poco menos de luto en la capital del país. Entiéndase "luto" en el sentido sacro. Memorial Day es, técnicamente, un día festivo en Estados Unidos.
Collin Powel se ve muy bien conservado. Pero caramba, no sé que le pasa a Natalie Cole: parece anoréxica.
La Compañía donde trabajo nos regaló este Feriado de lunes. Seguramente muchas de nuestras flores hayan ido a parar a los sitios conmemorativos. Si en sus familias o en el concierto de sus amistades algún muerto en combate les hace enjugarse la memoria, inclúyanme en el dolor. Porque ya lo he dicho varias veces: la muerte de cualquier ser humano me disminuye.
US Today publica hoy una foto de Barac Obama con una gran corona de flores depositada en el lugar correcto. Pero al Presidente no le gustan mucho las flores. Será por eso que está limpiando de soldados norteamericanis los lugares mas álgidos del Planeta?.
En nombre, también, de la Libertad.

Mayo 28 del 2012.
North West, Miami, USA.
Luis Eme Glez.

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